No
es fácil escribir a finales del año, por eso me demoré,
entrega de exámenes de la Universidad y hacerme, finalmente,
la fuerza para volver a escribir.
Un fic es un fic, una historia
es algo que no puede quedar inconclusa, por eso ya estoy escribiendo
algunos capítulos para otros fics que ustedes ya han leído
(espero), entre ellos el final final de "Culpable".
Ranma pasó 3 días en cama, con una fiebre muy alta y sin abrir los ojos. Akane se quedó a su lado cuidándolo en todo momento.
Ella no sabia que era lo que había pasado, pero si sabia que algo demasiado grave para que su prometido quedase en ese estado.
Por
otro lado, pensó ella, esta situación y lo que viniese
podía darle material para hacer un libro nuevo.
No, debía
dejar de lado su egoísmo, Ranma estaba sufriendo y ella no
debería sacar provecho.
Al
final de tercer día, Ranma despertó, abrió los
ojos súbitamente, asustando a Akane a quien había
agarrado desprevenida. Pero Ranma estaba débil, al levantarse,
sus piernas tambalearon y casi perdió el equilibrio, Akane lo
ayudó y le dio un poco de liquido para que se
recuperase.
Pero ella vio que había algo más, Ranma
había cambiado en algo, pero tenia que descubrir en que. Su
mirada mostraba una profunda tristeza, una mirada vacía, como
si su mente estuviera en otra parte, en otro lugar. En otro mundo.
Al cuarto dia, Ranma pudo definitivamente levantarse, Akane no quiso hablarle, queria ver que era lo que iba a hacer, y si no era bueno, lo detendría, ella sabia que algo no andaba bien, y por esa ves no le iba a recriminar nada, lo amaba, ella sabia eso ¿Pero el? ¿Tendrían cabida sus sentimientos? ¿El orgullo era más fuerte que el amor? Y lo más importante ¿Ranma la amaba?. Todas sus acciones en el pasado indicaban que si, pero los tiempos habían cambiado, tal ves los sentimientos igual.
Parecía que Ranma no sentía a Akane ya que en ningún momento se volteó a verla o llamarle la atención, simplemente ella era su sombra.
Al Quinto Día. Llamaron del hospital para saber por que Ranma no había ido a Clases, inventaron que estaba enfermo y que volvería tan pronto en cuanto se recuperara.
Había
algo que no andaba bien, Ranma hablaba con todos, les sonreía,
falsamente pero sonreía de alguna u otra manera, pero a la
única persona (aparte de ella, tal ves), a quien no tomaba en
cuenta, le hacia el quite o simplemente le miraba con cara de pocos
amigos era a su padre, Genma. La verdad es que eso era a veces común,
especialmente por las locuras del pasado con su "venta" por
comida o los problemas en que se metían juntos.
Pero esto
era diferente, había una energía diferente…
¿depresiva? de parte de Ranma y una energía de suma
tristeza de parte de Genma.
Si, algo muy grave había
pasado el día de su conversación, el día en que
ella le confesó sus sentimientos.
Al
séptimo día, Ranma por fin se movió más
de lo acostumbrado, se levantó a hacer sus Katas matutinas,
comió como siempre e incluso se rió naturalmente. Pero
a pesar de que Akane estuviera presente en la mesa, el aun no la
miraba, siquiera le hablaba. ¿Había echo algo malo?
¿Había dicho algo indebido?. Era ella quien ignoraba a
Ranma en el pasado cuando algo sucedía o cuando peleaban, pero
sus ignoradas no duraban más de 2 días, Ranma llevaba
una semana sin hablarle, sin siquiera mencionar su existencia.
Y
eso la estaba matando, sin embargo seguía siguiéndole
como su sombra, quería llegar al fin del asunto.
Ese mismo día, Ranma salió de casa, Akane pensó en seguirlo, al principio se dijo que no, pero ya estaba muy avanzada como para echarse atrás, Ranma la ignoraba, no le hablaba, no la miraba ¿Se daría cuenta que lo seguía?. Llegaron al Hospital de Tokio, ok, Akane comenzó a preocuparse.
A pesar de los saludos hacia Ranma como la "celebridad" que era, el tomó pocos en cuenta, apretó el botón del elevador, Akane odiaba el sonidito de espera, era tan chillón y alegre, tan infantil. Casi como si una operadora te deja esperando en línea una media hora y al final no te atiende, esperar para nada.
Ya
adentro, Ranma marcó el Sexto Piso, Akane sabia que ese era el
piso de TODOS los Archivos del Hospital. ¿Debía
preocuparse?, Ranma de inmediato fue hacia la letra S y ya en la
sección, busco a SA, obviamente Saotome, pensó Akane.
Pero lo que más le llamó la atención fue que
Ranma sacase el de su madre, el de la Tia Nodoka. ¿Por qué
sacar el de ella?.
Fue ahí que se dio cuenta de algo, Ranma
había traído un bolso y Akane ya sospechaba con solo
ver eso. Iba a robar el expediente, eso significaba que esto era una
cosa de urgencia.
Akane pensaba que los iban a pillar, que los atraparían, que alguien abriría la puerta y los encontrarían, pensaba muchas cosas, no todas buenas, se sentía atrapada en un lugar tan grande como el Hospital, Akane comenzó a sentirse mareada en el elevador, nunca seis pisos se le habían echo eternos, el miedo de ser atrapada era demasiado grande.
Pero no paso nada, salieron como si nada.
Pero Akane quería respuestas, estaba muriendo por dentro por lo que Ranma le hacia, hablaría con el ¿pero como?. Pasó todo el viaje a casa pensando en como lo haría. Como encarar a Ranma para obtener las respuestas.
Y se izo de noche, Akane estaba en su habitación pensando y llorando por dentro, ¿Por qué era todo tan duro? ¿Por qué Amar duele tanto especialmente cuando esa persona no se da cuenta de ti?
Sintió unos pasos, y sabia de donde provenían y de quien era. Había llegado el momento de encarar.
Ranma estaba leyendo la carpeta extraída del hospital mientras bebía un vaso de leche, siquiera se dio cuenta cuando Akane se puso atrás de el.
Lo abrazó, Ranma sorprendido se volteó, estaba tan distraído leyendo que no se había percatado de la presencia de Akane.
Por favor Ranma, dime que no me odias, dime que no te has alejado de mi.-
¿A…Akane?.-
Si no me amas dímelo, si quieres que me aleje de tu vida lo haré, pero por favor, te lo suplico, no me ignores. –
Pero de que estas hablando.-
Pero Akane estaba llorando, había estado toda una semana aguantando y sufriendo, había llegado un momento en el que no podía soportarlo.
Sin pensarlo dos veces, Akane volteó a Ranma para que el la viera, para que viera su rostro con lagrimas, ¿era mucho pedir un poco de atención?. Ella era una joven fuerte, que nunca necesitó la ayuda de los chicos hasta que Ranma apareció en su vida.
¿Por
qué se desesperaba? ¿Esta era la Akane que ella
conocía? ¿Por qué estaba perdiendo la paciencia?
¿Todo había terminado para ella?
¿Esto tan
doloroso era amar?
No importaba si Ranma no entendía que
pasaba, no importaba nada en ese momento, la desesperación
había ganado a la cordura. Y Akane estaba fuera de si, su
respiración entrecortada con su corazón acelerado.
Necesitaba, hacer algo para sentir que no todo estaba perdido, quería
recuperar su cordura, que todo volviese a la normalidad, pero ya era
tarde, no había marcha atrás.
Akane besó a Ranma
CONTINUARA.
El
próximo capitulo es en ese mismo lugar, tras el beso de Akane.
Se que muchos pueden pensar que ella no es así, pero sabemos
que somos capaces de mucho por amor.
ESPEREN LA CONTINUACIÓN
POR FAVOR.
