Querido diario:
A primeras horas de la mañana y tengo los nervios a flor de piel. ¿Por qué razón? Por ayer en la noche, por la charla que había mantenido con Yamato, y que después no había podido conciliar el sueño.
Pero vayamos por partes porque aunque me arrebatasen de nuevo el diario no se enterarían de lo que estoy escribiendo. Y aunque me lo arrebataran pues se tendrían que aplicar la famosa frase "la bolsa o la vida" porque sí. Desde aquel incidente que como consecuencia, para Maki y June, tuvieron que regresar a sus casas gracias a un par de llamaditas que hizo Mimi a sus padres donde, según me había dicho, les había contado que sus queridísimas e inocentes hijitas se aprovechaban de la buena voluntad para irse todas las noches de juerga saliendo cada día con un chico diferente.
No tardaron nada en venir y llevárselas, jurándoles que jamás, bajo ninguna circunstancia, verían más los conciertos de Yamato. Que si querían oírlo que para eso estaban las televisiones o las radios para poder hacerlo...
Vaya, me he desviado de tema y es que desde ayer por la noche, como dije estoy descolocada...
¿Dónde estaba? Ah, con lo de mi diario... pues resulta que ahora lo llevo siempre conmigo, guardándolo como mi mayor tesoro, pues es así. Todo lo que llevo escrito, ya sea bueno o malo, son recuerdos que quiero guardar y que nadie conozca.
Ahora mismo estoy escribiendo esto en la cafetería del hotel con mi desayuno acabado a un lado... yo sola. Y es que verás, los demás tenían cosas que hacer.
Hoy es uno de agosto, un día memorable por lo que había vivido con mis amigos hace años, pero no quiero entrar en detalles con eso, así que solo te explicaré que todos los años quedamos para reunirnos y hablar de "aquellos" viejos tiempos. Llamémosla como una reunión especial.
Sin embargo, este año las cosas cambiaron un poco. Resulta que Taichi y Mimi alegaron que necesitaban estar ellos solos para recordar algo que solo ellos vivieron y conocían, a lo que yo y los demás no creímos; Takeru había dicho que al ser el que menos había participado junto a Kari compartirían juntos el momento; Ken y Miya aprovechando la excusa de Takeru, más bien Miyako, habían dicho que como ellos no tenían nada que ver, que se iban por ahí; Joe y Kou los más sensatos, en mi opinión, quisieron seguir con el ritual de todos los años con Iori que se les había unido. Y Daisuke, todavía no se había enterado de nada, puesto que aún está en su habitación durmiendo tras atiborrarse la noche anterior de comida y alguna bebida que le había dado Taichi haciéndole creer que era zumo.
Así que finalmente la reunión especial quedó pospuesta para pasado mañana, día final donde todo había finalizado, en aquel año.
¿Y qué pasa con Yama y conmigo? Pues eso es lo que me mantiene inquieta, pues como las otras parejitas, vamos a salir juntos, pero es por culpa de la charla que mantuvimos ayer. Desde luego, ya no sé cuantas veces lo llevo escrito... y es que de verdad estoy que... no encuentro la palabra para definir como estoy ahora mismo.
Para desahogarme, te contaré como había ocurrido.
Cuando había salido de darme un baño sumamente relajante y con una sonrisa por lo que había ocurrido con la compañía de fanáticas de mi mejor amigo, me había encontrado a Yamato ensimismado en sus pensamientos mirando el cielo con un brillo en sus ojos que nunca había visto. Hasta podía leer en ellos deseos y entusiasmo, casi o igual que cuando salía a cantar o se motivaba en alguna nueva canción.
-¿no te parecería maravilloso ir hasta allá arriba? –me había preguntado de pronto cogiéndome por sorpresa, pues estaba segura que no se había percatado de mi presencia.
Me miró por unos momentos y luego, casi instantáneamente, al cielo algo perturbado, como avergonzado dejándome confusa.
No tardé en darme cuenta que la camiseta que portaba para dormir se pegaba a mi cuerpo que todavía no estaba del todo seco. El sonrojo cubrió todo mi rostro y me fui para mi cama cuanto antes para taparme y es que había olvidado por completo que compartía habitación con un chico de mi misma edad, que era mi mejor amigo, pero también era un adolescente en crecimiento y no quiero imaginarme lo que piensa un chico a esa edad y aunque Yamato sea Yamato, es un hombre después de todo. Y la prueba está en aquel beso que me había dado, porque que yo sepa, los mejores amigos no se besan.
Eso había acudido a mi mente y no comprendo porque había pensado en aquel beso, mi primer beso.
Inconscientemente había llevado mi mano a la zona del chupetón donde ya había desaparecido y ardía en deseos que volviese a dejarme aquella marca en mi cuello.
Le miro donde él me llevaba mirando muy fijamente de un modo raro como pescándome haciendo algo indebido. Así que rápidamente había apartado la mano del cuello como si quemara.
-¿pasa algo? –había preguntado.
-no nada... –silenció por unos instantes- oye Sora, he estado dándole vueltas sobre mi futuro y sé que aunque acabe de empezar en el mundo de la música, esto de ser cantante no será para siempre... quiero decir que... son tantas cosas... si June y Maki te hicieron sufrir cuando solo eres mi mejor amiga¿qué será cuando sea... cuando tenga novia?
Eso me había incomodado, pero no comprendo porque antes parecía dudar con algo, sin embargo lo que había dicho, tenía razones para estar preocupado.
-y con esto de las giras tendría poco tiempo y no quiero cometer los mismos errores que mi padre... y después está que el grupo puede perder su fama ante nuevos talentos y si yo tuviera que vivir de esto...
Se notaba más que preocupado, inquieto y desesperado. Yo solo quería correr a su lado y abrazarlo.
-Yama, no pienses en eso por el momento y disfruta del éxito que tienes ahora.
Fue lo único que le había dicho, pero no había conseguido animarlo y entonces le propuse sin pensarlo ni meditarlo.
-¿qué te parece si salimos mañana los dos? –el desánimo que sentía fue sustituido por la sorpresa y yo con nerviosismo- es que... es que como me invitaste y no te di una respuesta... pues por eso... aparte que hiciste muchas cosas por mí... –haciendo referencia a su defensa cuando había hablado con aquellas locas para que no me molestaran.
-pero... pero¿qué pasa con Michael? –me preguntó agachando la cabeza algo molesto creo haber visto- ¿no se enfadará por salir conmigo?
-¿por qué debería hacerlo? Él y yo solo somos amigos... –dudaba en si decirle lo mismo que como ellos, como le había dicho a Michael, pero en aquel era para no hacerle daño.
-pero él te... te mandó una rosa... y eso no se lo manda un amigo a una amiga, sobre todo teniendo en cuenta sus costumbres americanas... porque, era de él¿no? –agregó con demasiada rapidez.
-sí, pero sabe que entre nosotros solo habrá amistad... –y para mi sorpresa vi felicidad en sus ojos- además que está interesado en una chica de otra banda...
-vaya, vaya... –dijo asintiendo y con el ánimo recuperado lo que me sorprendía por su rápido cambio de actitud- en ese caso, acepto. Quedamos mañana en la cafetería del hotel y salimos a dar una vuelta...
Y con eso se fue acercando hasta mi cama donde sentía mi corazón latir y con toda la naturalidad, como había hecho en noches anteriores se había acostado en mi cama abrazándome por detrás dándome las buenas noches sintiendo su aliento sobre mi oído provocando que todo el vello de mi piel se erizara.
Un pensamiento había surcado en mi mente y es que quién nos viera, pensaría que éramos una pareja con todos los derechos. Pero esa no es la realidad.
Sin importarme nada, me di la vuelta y pude sentir como me abrazaba con más fuerza. Cerré los ojos tranquila, sintiéndome en paz conmigo misma.
-te amo...
Eso me despertó más que cualquier despertador y miré a Yamato donde su respiración era calmada por lo que deduje que estaba dormido. Pero esas palabras¿a quién iban dirigidas?
Y esa es toda la historia, con esas palabras y la de idea de pasar el día con él, no pude dormir absolutamente nada y ahora la verdad estoy que me caigo del sueño, pero le debo esta cita a Yamato.
Le veo bajar como una persona renacida y con un sobre en las manos.
Ya te contaré como nos fue el día. Y lo mejor es que no están Nobumoto y Motomiya ni nadie para incordiarnos.
Es extraño, con Michael no tenía tanta ilusión de pasar juntos el día, en cambio con Yama es diferente. ¿Significa que en realidad siento algo más de amistad por él? pero aunque así fuera, él ya ama a alguien porque a mí me quiere, me lo dijo, pero puede significar como amiga...
Esto del amor junto a la adolescencia es más complicada de lo que creen...
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Notas de la autora:
¿Qué decir? Que no tengo perdón por haberme retrasado tanto en publicar capítulo, lo entiendo. Desde aquí pido disculpas a los lectores que leen nuestro proyecto y a mis amigas del SoratoLoving. Gomen nasai! Espero que os haya gustado mi cap y sino, pues que se le va a hacer jejeje.
'Atori'
