04 del 08
2 conciertos más y... fin. Se termina, volvemos a casa, a nuestra aburrida vida rutinaria... a ver a las locas fans de Matt otra vez, a Maki, a Jun, a las chicas de mi aula, de mi escuela, a las que viven en mi complejo departamental, a las que me cruzo en la esquina todos los días... no sé como será. Presiento que al regreso a Odaiba, mi vida nunca será la misma de antes... yo tenía una vida tranquila, aburrida dirán algunos... pero yo la disfrutaba, vivía cada segundo sin arrepentirme, era mi vida y la vivía feliz... sin embargo, ahora... con todo lo que ha pasado...
Mis mejores amigos ahora son novios... Taichi & Mimí... yo debería haberlo visto antes que todos, no?... y sí, lo vi... solo que como una leve idea, posibilidad, algo remoto que demoraría todavía un tiempo... pero en esta gira se apresuraron las cosas, fue todo muy diferente a lo que estamos acostumbrados... lamentablemente, sé que voy a comenzar a verlos menos... por que van a querer tener su privacidad, no puedo ser la tercera siempre, por que una pareja está formada solo por dos personas y yo... quedo afuera...
Lo que pasó con Yamato... bueno, él también era algo así como mi mejor amigo... Tai ya es un hermano para mí... las cosas han cambiado, las reglas de juego son diferentes, y yo ya no sé si me animo a jugar... es que... todavía tiemblo...!
Hoy hubo un concierto. Fue... no sé como explicar el efecto que produce la voz de Matt en mí... y el sonido en general... los secos acordes del bajo, la ferocidad de la batería, esas melodías inexplicables en escala de Do Mayor... nunca fui una gran música, admito que no tengo oído, y además no puedo cantar... pero lo que siento cuando escucho a los Teenage Wolves... jaja, ya sueno como una fanática obsesionada... es que realmente... por primera vez siento en la música que hay algo que entender... es raro lo que digo, no? Tal vez me estoy yendo del tema, estoy desvariando, es que no dejo de temblar, y quiero alargar el momento de tener que describir lo que pasó... tengo miedo de volver a pensarlo.
Como decía... en el recital, traté de aparentar que estaba todo bien, y de saltar con mis amigos... Mimí me lo pidió. Me dijo que se estaban dando cuenta, que Tk le había preguntado, y que no era común en mí preocuparlos... es que, creo que ya nada es común en mí... Ya no me encuentro. Siento que no soy yo. Pero no puedo no ser yo. Sé que no estoy actuando. Pero que es ser yo? Por que si uno cambia continuamente, que todos lo hacemos, entonces cuando es Yo? Por que no puedo ser todos los Yo que fui todas las veces que algo cambió... entonces que es ser Yo? Por que un solo Yo no hay, pero no puede haber más de un Yo. El Yo es uno solo. Pero cuál de todos?
Te estoy mareando? Bueno, yo no estoy mejor. Matt no dejó de mirarme. De cantar, saltar, y cruzar la vista conmigo, e hizo un último tema que... no sabía si salir corriendo de ahí, irme lejos, o sí subir al escenario a abrazarlo... así me tiene.
Y cuando volví... acá empiezo... encontré esta nota...
"Querida Sora:
Se que las cosas no han salido bien,
Pero esta vez será diferente, lo prometo!!
Te espero en la azotea del hotel 1/2hr después del concierto"
Mimí se había ido con Tai, y yo estaba sola, sin nadie para consultar... no sabía que hacer. Algo me decía que siguiera ese camino, esa nueva esperanza que se me abría adelante, que tal vez, REALMENTE, esta vez sería diferente... que confiara en él, que era solamente mi querido amigo Matt... pero alguna otra parte de mí... pedía que saliera corriendo, que cerrara la puerta, que me encerrara, que me acostara y no fuera... esa era mi oportunidad de dejarle bien en claro que las cosas terminaban... era mi oportunidad para no volver a sufrir por él, para escapar del dolor...
Fui. Y sí. Tenías alguna duda? Ya lo dije, soy Sora Takenouchi, una adolescente enamorada de lo imposible.
Deseo que me utilices
Quiero ser otra vez tu juguete
Quiero sentirte cerca de mí
Tal vez en eso pensaba cuando salía de mi cuarto y tomaba el ascensor hacia la azotea... realmente no lo sé, iba muy ensimismada en mí misma, repasando todas las cosas que sé que no debía hacer... como perdonarlo apenas abriera la boca, en primera instancia.
Tan puntual como siempre, ahí estaba... jeans ajustados, y esa polera negra tan linda que le habíamos regalado con Mimí para su último cumpleaños. Estaba de espaldas a mí, mirando al vacío, y la dulce melodía de su armónica endulzaba mis oídos. Tan apresurada como estaba, había olvidado pensar en los factores climáticos, y el viento comenzó a darme frío y a producirme piel de gallina. Aún no me había visto, era una segunda oportunidad para darme vuelta y regresar a mi cuarto... demoré mucho en pensar, él dejó de tocar, giró y me vio... en el medio de la terraza, sola, abrazada a mí misma... me habré visto tan indefensa... creo que eso fue lo que él pensó, por que en pocas zancadas se acercó a mí y me internó en sus brazos... me abrazó, me llenó con su ser, me sentía tan protegida...
NO CONFIARSE, en segunda instancia! Recordé, y me separé de él... aunque lo hice lentamente, para no lastimarlo... como si fuera un movimiento involuntario.
-Tenía mucho miedo que no vinieras... - Miedo? Desde cuando Ishida Yamato sentía miedo de algo como eso? Sí, seguramente él estaba como yo... no podía encontrarse a sí mismo.
No respondí, ya que no tenía mucho que decirle. O tal vez no había nada que decirle. No sé. No quiero analizar cada palabra que intercambiamos.
-Creo que... no me estuve portando muy bien contigo últimamente... Sora...
-No me expliques nada que no tenga explicación- le rogué. Aún no había pasado nada, y ya me dolía la garganta de mantener las lágrimas.
-Es que... Sora... tengo que explicarte por que... ya no puedo ni conmigo mismo! Todo lo que pasó... fue todo un gran malentendido... desde el principio, desde que comenzamos esta gira fueron sucediéndose problemas que nunca tuvieron una explicación bien fundada, que no quedaron claros, y ahora... siento que todo eso armó un solo gran problema, y que la única manera de solucionarlo es separando hebra por hebra... necesito estar bien contigo, no soporto más esto... sos demasiado importante para mí!
No estaba mirándolo a los ojos. Él buscaba los míos, pero yo... no podía, simplemente... todo lo que decía, me parecía tan cierto que sabía que si miraba esas orbes azules, lo perdonaría antes de saber que era lo que estaba haciendo.
-Tal vez... me siento tan lastimada, que ni siquiera sé si puedo creerte- musité, mirando el piso. Creo que mis palabras lo hirieron, ya que pasó mucho tiempo antes de que volviera a hablar.
-Sora... soy yo... Yamato. Soy Matt, tu amigo... desde cuando no puedes confiar en mí? Desde cuando existe la posibilidad de que yo haga algo buscando lastimarte? Cuándo te lastimé a propósito? Por favor, dime cuando cambié por que yo...
Creo que fueron esas palabras las que cambiaron todo. Alcé la vista y... ahí estaba... Matt. El rubio frío y antisocial que fue hace tantos años conmigo al digimundo... había cambiado mucho, tanto interior como exteriormente, pero... era él. Y yo aún era Sora, aunque hubiera cambiado... y todo... en todo tenía razón... por que él siempre había podido seguir mi linea de razonamiento y ver a donde me dirigía y por qué pensaba de determinada manera. Me conocía y entendía mejor que nadie, en algunos aspectos somos muy parecidos. Él sabía por lo que estaba pasando...
Y que hubiera tenido el valor suficiente para encararme de esa manera, para organizar por propia cuenta esa reunión... es un gesto que yo no hubiera tenido para con él... por que soy más cobarde tal vez. Por que me cansé de sufrir.
Mucho cambió desde que salí de Odaiba... siempre fui alguien precavida, pero ahora parece que evalúo cada situación para encontrar la manera de salir lo menos lastimada posible. Y esa no es manera de vivir.
Abrió la boca para continuar... pensando que no me había convencido, seguro... lo veía tan devastado que quería abrazarlo y cuidarlo y consolarlo... Tapé sus labios con dos de mis dedos, y quedé quieta... no sabía que hacer, y quería evitar pensarlo. Quería ser impulsiva, actuar con la seguridad que siempre había tenido. Él aún era Matt, yo tenía que seguir siendo Sora.
-Yo también estuve actuando mal. Te oculté hechos, me cerré a tus explicaciones, saqué conclusiones apresuradas y no me permití refutármelas. Ni siquiera lo hablé con cualquiera de ustedes, mis amigos, para intentar tranquilizarme... te agradezco que hayas hecho todo esto... por que si hubiera dependido de mí, habría cerrado toda posibilidad de estar bien contigo, y me lamentaría el resto de mi vida...
-Ahora... puedo explicarte todo? Por favor?- parecía un niño que acababa de cometer una travesura y estaba arrepentido. Sonreí.
-No quiero que me expliques nada. Las explicaciones ya fueron dadas. Te perdono.- El viento sopló con furia, y volví a abrazarme.
-Tenés frío? Volvé a tu cuarto, yo... tengo algo que darte. Enseguida voy para allá... me esperas?
Y es por eso que estoy acá, temblando... que va a pasar? Ya quiero que llegue!
Todo lo que hablamos... se dirige al plano en el que me muevo, al romántico, o solo a la amistad? De cualquier forma va a estar bien... al menos voy a tenerlo conmigo de vuelta.
Sé que nunca voy a mirarlo igual que antes... pero ahora lo respeto mucho más. Tal vez me duela verlo con otra persona. No importa. Sé que el va a ser feliz.
Estas son las últimas líneas que escribo. De por vida. Al menos, en esta libretita. Es que las hojas ya se acaban, y la gira también. Y todo esto... mutilado y todo... tiene otro destinatario, y se llama Yamato Ishida. Así que luego de ver lo que me trae y escuchar lo que tiene que decir, voy a entregarte, sin importar las consecuencias. No me arrepiento. No voy a dudar.
Soy Sora Takenouchi.
Muchas gracias.
Escrito por: SkuAg
