25 agosto, 2005
Bueno, bueno... pequeña libreta, aquí me tienes de vuelta escribiendo tus hojas...
Hacía mucho tiempo que no escribía, la verdad es que no he tenido apenas tiempo, la gira musical terminó hace un par de semanas más o menos, sin embargo he decidido volver a escribir, no podía dejar a medias los pensamientos que han fluído a través de todo mi ser en este período "vacacional", intentaré no expresar en este mismo instante mi estado de ánimo, antes que nada quiero darte las explicaciones necesarias... mierda... ya empiezo a escribir como si realmente estuviera hablando con alguien...
En fin, más o menos la última vez que dejé mis palabras impresas en tus blanquecinas páginas estaba casi al final de la gira con el grupo... Y había decidido cambiar la tensa situación que tenía con Sora... ya sabes desde un principio que jamás soporté el que nuestra amistad se trabara de una forma tan absurda, y aquella noche en la que quedé con ella para darle la explicaciones pertinentes y aclarar los malentendidos todo mi cuerpo se sentía como el de un recién nacido que acaba de llegar al mundo, ¿cómo explicarlo? la sensación que experimenté momentos antes de que ella apareciera en aquella lúgubre azotea fueron de absoluto pánico, miedo, terror... jamás me había encontrado a mí mismo temeroso a perder una amistad tan importante, y mucho menos el amor, quién me lo iba a decir... que acabaría en el extremo de una balanza, a la intemperie de si el otro lado se tambaleaba más que el mío y se apoderaba de mi reto sin que yo pudiera hacer nada por ello, esa otra mitad de la balanza tenía el nombre de Sora, y pensé que dependía completamente de ella para poder obtener la felicidad.
Decidí relajar mis pensamientos con mi armónica, era la única manera de distraer mi mente y no ahogarme en el abismo de la desesperación, en décimas de segundo me encontraba con la mente en blanco, simplemente me dejaba guiar por la melodía que escapaba del pequeño instrumento. El repentino vaivén de la brisa nocturna señaló con un inusual silbido que no estaba solo, guardé la armónica en el bolsillo de mi pantalón.
Y la ví ahí plantada, abrazada a sí misma debido al impregnante frescor de la noche, un ligero tinte rojizo teñía sus mejillas y su mirada parecía estar perdida en el paisaje que se divisaba desde la altura a la que nos encontrábamos, simplemente estaba preciosa, tal vez ella no se diera cuenta, pero en los pocos segundos que retuve para observarla pude sentir todo lo que emanaba de su ser, y me di cuenta de que ella tenía todavía más miedo que yo. Me enfadé conmigo mismo, por ser el causante de esa mirada triste y aleatoria. Sin más preámbulos me acerqué a ella y la rodeé con mis brazos para intentar disipar el frío que la invadía en aquel momento.
De repente mis palabras salieron solas, tan torpemente que creí que era un ser humano que acababa de aprender a hablar. No te diré al pie de la letra lo que le dije en el momento, simplemente intenté explicarle lo mejor que pude todo aquello que había provocado la situación en la que nos encontrábamos, intenté retener su mirada por unos instantes, pero ella seguía esquiva conmigo y me contestaba con frases secas llenas de un tono de decepción que aplastaba mi valor a cada segundo que pasaba, la desesperación hizo acto de presencia en mi semblante. No me lo explicaba, cómo podía estar tan dolida cuando yo precisamente había intentado procurarle justamente lo contrario.
-Sora... soy yo... Yamato. Soy Matt, tu amigo... ¿Desde cuándo no puedes confiar en mí? ¿Desde cuándo existe la posibilidad de que yo haga algo buscando lastimarte? ¿Cuándo te lastimé a propósito? Por favor, dime cuándo cambié porque yo...
Fueron las últimas palabras que pude pronunciar antes de que se formara un silencio sepulcral que pensaba me iba a enterrar con todos mis anhelos e ilusiones. De improviso Sora alzó su mirada que pensaba iba a traspasar cada una de las células de mi cuerpo, intenté hacerla razonar de nuevo, mi alma se caía a pedazos... lo nuestro... iba a terminar...
Sus finos dedos se posaron en mis labios trémulos, en gesto de impedimento para que continuara hablando, una pequeña sonrisa asomó a sus labios.
-Yo también estuve actuando mal. Te oculté hechos, me cerré a tus explicaciones, saqué conclusiones apresuradas y no me permití refutármelas. Ni siquiera lo hablé con cualquiera de ustedes, mis amigos, para intentar tranquilizarme... te agradezco que hayas hecho todo esto... por que si hubiera dependido de mí, habría cerrado toda posibilidad de estar bien contigo, y me lamentaría el resto de mi vida...
No cabía de gozo en mi interior, tal vez todo no estaba perdido, me apresuré a darle las explicaciones para que comprendiera todo lo que había ocurrido, sin embargo ella me lo impidió alegando que las explicaciones ya habían sido dadas, en ese instante me perdonó de toda culpa. Me sentí en lo mas alto de la cima y a la vez en lo más profundo del pozo, mis sentimientos tan contrariados me impedían actuar de manera coherente, tal y como lo había planeado desde un principio, me dije a mí mismo que eso iba a cambiar, y en ese instante me dejé llevar por el corazón, y me atreví a decírselo.
-¿Tienes frío? Vuelve a tu cuarto, yo... tengo algo que darte. Enseguida voy para allá... ¿me esperas?
Ella asintió y se dirigió al interior del edifio, me quedé observándola hasta que se perdió en las escaleras. Era la hora, la hora de darle mi concepción de lo que ella representaba para mí. Volví a temblar, esta vez de emoción y terror al mismo tiempo, sin mayor dilación me dirigí a mi cuarto.
Cuando toqué la puerta de aquella habitación recordé los buenos momento de los que habíamos disfrutado en ella, aquella borrachera que provocó una embarazosa situación, las largas noches en las que tocaba la guitarra mientras ella cerraba los ojos y dejaba volar su imaginación, nuestros cuerpos contraídos entre las sábanas y su cálida respiración al dormir. ¿Tan lejos quedó eso? no quiero que esos recuerdos se queden en el pasado, como si nunca hubieran ocurrido, no quería cegarme a la evidencia de lo que para mí significaba Sora, por ello se lo iba a demostrar.
Ella abrió la puerta disimuladamente y se quedó estática en el sitio esperando a que hiciera algo por mi parte.
-¿Qué haces ahí parada?, ponte una chaqueta - su gesto desconcertante se me hizo de lo más atractivo, ella hizo lo que le recomendé, acto seguido le cogí de la mano - nos vamos.
-¿Adónde? - preguntó ella.
-Al paraíso.
Sora enrojeció al oír mi respuesta, me dieron ganas de besarla, pero me contuve.
La llevé corriendo hasta los jardines del hotel, aunque no lo creas, el hotel en el que nos hospedábamos tenía una zona restringida, supongo que iban a agrandar el área de la piscina y estaban todavía de obras, pero el paraje que se presentaba ante nosotros era increíble, un verde intenso de desplazaba a lo largo de los tantos metros cuadrados del lugar, y una zona en el centro con una fuente de piedra bastante antigua y por qué no decirlo, destartalada, sin embargo le daba un aire misterioso al parquecillo que se me hacía muy agradable, creo que ella también pensó lo mismo, ya que abrió los ojos para que su vista acaparara el panorama que se asomaba ante ella. Nos sentamos en uno de los extremos de la fuente, no dije nada, simplemente le tendí un papel y saqué la guitarra de mi funda, ella se sorprendió al verla, no debió de percatarse de que la llevaba encima con las prisas.
-¿Esto qué es? - preguntó dubitativa.
-Léelo.
Pasaron unos minutos hasta que terminó de leerla, observé su rostro, estaba nerviosa, muy nerviosa.
-Esta letra... ¿la has compuesto tú?.
-Quiero que la cantes.
Ella me miró muy sorprendida y negó con la cabeza.
-Pero...sabes que yo no tengo oído musical, además no puedo cantar...
Su voz sonó entrecortada y temerosa.
-Hazlo, por favor, sé que eres la única que puede cantarla y ponerle melodía a esta letra.
Volvió a fijar la vista en el desgastado papel, se había dado cuenta desde un principio, y yo lo sabía, ella se había percatado de que esa letra la había escrito pensando en todo lo que nos había pasado desde que comenzó la gira, sabía que mis sentimientos respecto a ello estaban plasmados en esa letra, lo releyó un par de veces y volvió a mirarme, asintió con una tímida sonrisa. Coloqué mis dedos en el mastil de la guitarra, iniciando así el primer acorde.
La voz de Sora sonó... ¿cómo explicarlo? aplastante y la vez dulce. La perfección de su entonación se elevaba a medida que se perdía entre los versos, ella había cerrado los ojos, yo deslizaba los dedos entre las cuerdas de la guitarra, cerré mis ojos también, la tranquilidad de aquel momento... era otro recuerdo más que nadie nos podría arrebatar.
Travel to the moon
kimi wa nemuri yume wo toku
dare mo inai hoshi no hikari ayatsurinagara
tsuyoku naru tame wasureta egao
kitto futari nara torimodosu
* kidzuite
I'm here waiting for you
ima to wa chigau mirai ga attemo
I'm here waiting for you
sakebitsudzukete
kitto kokoro wa tsunagu ito wo tagutteru
ano koro no watashi me wo samasu you ni
no need to cry
Travel in silence
te wo nobaseba fureru noni
kimi wa tooi
sore wa omoide no naka no koto
koe ga kikoeru me wo tojireba
chiisana itami sae itoshikute
mitsumete
I'm here waiting for you
kaze ni fukare hitori mayottemo
I'm here waiting for you
sora wo miagete
zutto kokoro wa te wo hirogete mamotteru
ano koro no kimi ga furikaeru made
no need to cry
(Feel something Feel nothing
Listen closelyListen closely)
Wide open ears
Disarm the dream tickler
In the constant moment
(You will find meWhere it's quiet
Listen closelyListen closely)
Let the blood flow
Through all the spaces
Of the universe
Volvimos a abrir nuestros párpados, me pareció ver el mundo de otra manera, me sentí más liviano, como si ya hubiera hecho todo lo que tenía pendiente en mi vida, alcé mi vista para ver la expresión de Sora, estaba llorando.
Me miró y se levantó, me cogió de las manos, me levanté. Deslizó su mano iquierda a lo largo de mi mejilla.
-Dios mío... nunca... me había sentido así... - dijo ella - me siento en paz conmigo misma, Yamato, tu has sido el único que ha conseguido que mi espíritu se tranquilice... ahora me doy cuenta de que... no me da miedo.... no me da miedo reconocer que te quiero con todo mi corazón, tu mismo lo has plasmado en esta canción...
-Mierda... ahora... ¿cómo quieres que me haga el chico duro si tengo ante mí a la persona a la que más quiero diciendo las palabras que quería oír?.
Mi cuerpo actuó por instinto, las ganas que me había reservado a mí mismo por besarla estallaron, la aferré fuertemente contra mí.Noté cómo a ella le recorría un escalofrío por todo el cuerpo,sus mejillas estaban por completo encendidas.
-No me detendré Sora, llevo mucho tiempo esperando hacer esto...
-Si te detienes, seré yo la que avance hacia ti.
-No lo creo...
Acto seguido mi euforia se desató nada más rozar levemente sus finos y rosados labios, recorrí su espalda con mis manos, ella hizo lo mismo, nuestros labios peleaban entre sí, rozándose para provocar un calor completamente lleno de sentido y de emociones, abarrotando nuestros seres, llenándonos por completo. No podía parar, ella me volvía loco, loco, loco, loco..... Estuvimos toda la noche en nuestro parque, disfrutando de nosotros, sin separarnos un solo milímetro, un solo segundo...
Desde ese día puedo afirmar que soy el chico más afortunado en todos los confines de la existencia, y no exagero... la verdad es que no había escrito antes porque no he tenido tiempo, últimamente no hago más que disfrutar del tiempo que tengo con Sora, dentro de un mes me vuelvo a marchar, una gira de dos meses... no doy a basto con el trabajo... como tenemos clase ella no puede venir, pero me ha dicho que intentará estar al pendiente todo lo que pueda...
Aquella noche... no me atreví a decírselo... estábamos tumbados, ella sobre mi pecho, disfrutando del ennegrecido cielo.
-¿Sabes? no estaría mal estar por siempre así, como estamos ahora...
No me atreví a expresarle abiertamente que la quiero tanto que no podré dejarla en mi vida... tal vez... cuando pase el tiempo.... me arme de valor y se lo diga.
FIN
Escrito por: sakura_hop
Notas de las autoras:
Lamentamos el retraso, gracias por vuestra paciencia y vuestro apoyo. Esperamos que os haya gustado este fic.
