CAP 11: El nacimiento de una Luz es el nacimiento de una profecía
Todos estaban muy felices, Molly lloraba de felicidad, y trataban de pedir alguna explicación a Ginny
- dejen de aturdirla, ella todavía necesita descanso- dijo Bell que acariciaba a su hermana por la mejilla
- si Bell tiene razón será mejor que Ginny suba a su recamara, luego nos contara todo lo que paso, Ron manda un comunicación a Harry- dijo Arthur
- ¡no!- grito Ginny que empezaba a subir las gradas
- ¿que?- preguntaron todos confundidos
- Harry cree que estoy muerta ¿verdad?- pregunto pálida Ginny
- si, como todos creíamos…- dijo Molly
- pues entonces que lo siga creyendo- dijo Ginny mirando al piso
- Ginny te afectaron a el cerebro, ¿o que?- dijo Hermione confundida
- lo que escucharon, no quiero que Harry sepa que estoy viva- dijo Ginny mirando a todos firmemente
- hija… no se si te diste cuenta que estas esperando un hijo de él- dijo Molly molesta por la actitud infantil que adoptaba su hija
- sí, no es algo que se me pueda olvidar madre, pero Harry quería que yo estuviera muerta… solamente lo complazco- dijo la pelirroja firmemente
- te equivocas, Harry te dejo por un mal entendido… él te ama- dijo Hermione empezando a exasperarse
- no Quiero escuchar nada mas de Harry, no me importa, no pienso volver con el, no lo Quiero ver, por casi muero por su culpa, por casi matan a mi hijo por su culpa, y mi corazón esta roto por su culpa, no quiero saber nada de él, y ya lo decidí- dijo Ginny llorando- hora si me lo permiten, subiere a descansar a mi recamara- y así empezó a subir sin mirar atrás
A millones de kilómetros de la madriguera, cruzando un vasto océano azul, en el país muggle mas poderoso de la tierra, se encontraba Harry Potter; había llegado hacia un día, mientras se acomodaba en un pequeño departamento de la ciudad de Washington, era pequeño pero era suficiente para el, Andrómeda y Teddy; una ves instalado desapareció para ir al ministerio o como allí le llamaban la presidencia de magia.
El lugar era muy parecido al ministerio de magia de Inglaterra, solo que mas moderno, y no tenia ese aire de antigüedad que su anterior centro de trabajo tenia, la gente igualmente vestía con capas y las luces no se dejaban esperar, pequeños aviones de papel volaban por todos lados, y las chimeneas no dejaban de llevar y traer personas. Camino hasta un gran pasillo en la planta numero 5 y camino hacia un gran despacho, una secretaria de unos 50 años lo atendió.
- ¿tiene usted sita?- pregunto la mujer en un acento que confundió a Harry, pues su ingles era raro
- creo que si, soy Potter, Harry Potter- dijo con una sonrisa el ojiverde
- ¿Harry Potter?- dijo impresionada la mujer- claro el señor presidente lo espera pase dijo amablemente la mujer
- gracias- dijo Harry y entro. Camino hasta el cetro del la oficina y saludo a el hombre de cara cuadrada arrugada, bigote negro y lentes cuadrados
- así que tu eres el poderoso Harry Potter, es un gusto conocerte- dijo el hombre y le extendió la mano
- el gusto es mío señor presidente- sonrió Harry recibiendo el saludo
- vamos dime Montero- sonrió el presidente- entonces, aceptas mi propuesta, que en un primer lugar rechazo- dijo el hombre tomando asiento y haciendo que Harry también lo hiciera
- lo siento, por asuntos personales, no podía dejar Inglaterra- dijo Harry
- ¿la familia?- preguntó el hombre extrañado, pues sabía muy bien que Harry no tenía familia
- sí- sonrió Harry
- ¿que paso?- preguntó intrigado el señor del bigote
- yo no quisiera hablar del tema-dijo Harry molesto por la indiscreción del señor
- según tengo entendido se iba a casar, que paso, su esposa accedió a venir a América- sonrió el Hombre empezando a fumar.
- yo… quisiera no hablar del tema, ya le dije- dijo Harry sonando molesto
- la muchacha, lo dejo- sonrió el hombre
- no, esta muerta- dijo Harry molesto
- oh, los siento, no quise ser imprudente- dijo el del bigote apenado
- estoy aquí, para encontrar a los mortífagos y a su nueva cabeza y…vengar la muerte de mi esposa, y de mi hijo- dijo el ojiverde firmemente
- ya veo, solo déjame darte un consejo, la venganza no es el mejor camino para el éxito- sonrió el presidente
- la venganza me a movido desde que supe que Voldemort mato a mis padres, y me a resultado, no veo porque ahora no- sonio perspicazmente Harry
- confío en sus instintos, y en sus habilidades, por eso lo quise como mi jefe de aurores, desde que me entere que el que no debe ser nombrado murió a tus manos- sonrió el presidente
- entonces nos e diga mas, mañana mismo empiezo con mi trabajo- dijo Harry levantándose de su asiento
- genial, bienvenido a el cuartel de aurores de Estados Unidos de Norteamérica, muchacho- dijo el presidente dándole la mano.
En la madriguera Ginny descansaba en su cama cuando su padre entro con una pequeña caja de terciopelo verde
- ¿puedo entrar?- pregunto Arthur desde la puerta, la mucha asintió y se sentó.
- ¿estas segura de lo que estas haciendo Ginny?- pregunto tiernamente Arthur
- si padre, completamente- dijo firme la pelirroja
- sabes que te apoyo en todo, pero Harry no merece esto- dijo Arthur sentándose a lado de su hija
- ustedes que saben de lo que Harry merece o no- dijo fríamente la pelirroja
- el te lloro, Harry estaba desecho, yo lo vi, preferiría estar muerto a saber que tu lo estabas – dijo Arthur acariciando a su pequeña- toma- y el dio la caja que llevaba en la mano
- ¿que es?- tomo en sus manso desconfiada la pelirroja
- ábrelo y los sabrás- Ginny obedeció y sus ojos se llenaron de lagrimas al ver aquella cadena
- pero… ¿como?- dijo la pelirroja con una pequeña lagrima sobre su mejilla
- Pablo la encontró, la llevaba puesta la mujer que confundimos contigo- dijo Arthur conmovido por las lágrimas de su hija
- ¿Franchesca?... ¿ella es… la mujer que encontraron y confundieron conmigo?- dijo Ginny llorando
- sí- dijo Arthur
- ella me salvo la vida… quiero ir a verla- dijo Ginny abrazando a su padre, ella nunca pensó que la mujer con la que la confundieron era su amiga Franchesca
- será cuando te recuperes- dijo Arthur tajante- tienes que cuidarte por el niño que llevas en tu vientre; y sigo con la idea de que Harry tiene todo el derecho de saber que será padre
- papá no me convencerás- dijo la pelirroja secándose las lagrimas
- por lo menos dime el ¿Por qué?- pregunto su padre angustiado
- es sencillo, me humillo, de la peor manera, dijo que mi hijo no era suyo, a si que no veo porque tengo que decirle que lo tendré, el quería verme muerta ¿no? solo lo complazco- dijo Ginny con impotencia derramando algunas lagrimas
- Ginny, el…- quiso defender Arthur
- ya déjenme en paz, vuelvan a mencionar el nombre de Harry Potter y me iré de la casa y no volverán a saber nada de mi- grito Ginny cansada de la conversación
El señor Weasley decidió no hablar del tema mas, sabia que su hija era capaz de hacer lo que le dijo, e irse de la casa, así que no insistió, aunque sabia que lo que hacia Ginny iba a terminar muy mal.
- explíquenme que significa todo esto- grito furioso un hombre encapuchado
- los siento amo, no se ¿Cómo?, pero huyo- daba explicaciones un mortífago arrodillado
- quiero que la encuentren y que me traigan al escuincle, lo mas antes posible, entendieron- gritaba desesperadamente furioso aquel hombre, y el mortífago salio corriendo del lugar
- ya deja tus histerias- rió Millonet
- cállate mujer, tu estuviste allí y no le detuviste, eres una inepta- dijo furioso el hombre
- el niño que buscas no es el de la profecía, imbécil- rió fríamente Millonet
- ¿Qué dices?- siseo el hombre
- escuche decir la profecía a mi hermana la noche que deliraba, al perder a su hijo, la escuche toda y no habla del primer hijo de Harry Potter
- ¿Qué?- pregunto confundido el hombre
- lo que oíste, ya deja de perseguir al hijo de Ginevra Weasley; ella no debe importarte, Harry ya la dejo, el ahora esta aquí en América buscándote, seguro que aquí encontrara otra mujer con la que tendrá a su segundo hijo, ese quizás sea el de la profecía, así que tienes que mejor estate pendiente de sus siguientes relaciones, y deja de jugar a el gato y al ratón con la estúpida Weasley- dijo la mujer seductoramente
- ¿que decía la profecía?- pregunto amenazadoramente el hombre
Millonet lo recordó y se lo contó tratando de no relatar algunos detalles para su conveniencia
--Flash Back--
- sáquenle al mocoso, de una vez, sus gritos me ponen histérica,- dijo Millonet, cuando se dispuso a salir de el lugar la mujer empezó hablar con otra voz
- lloraran, todos aquellos que lo conozcan sufrirán, las estrellas lo dicen él será la nueva desdicha del mundo, del mismo lugar de donde salio la luz, saldrá la oscuridad, él tendrá el poder a su favor, el lado oscuro, será tentador, y será el nuevo mago tenebroso, el hijo del gran mago hará que todo el mundo se estremezca, será mas grande que el mismo Voldemort, pero el mago poderoso tendrá que elegir ente su familia y el mundo mágico, su primogénito, será llamado la luz, será esencial en esta lucha, solo de la oscuridad o de la luz saldrá el vencedor.- Millonet se quedo helada
- ustedes no escucharon nada- amenazo la motífaga y salio del lugar
--fin flash back--
La mujer le contó todo a su esposo, excepto que el hijo de Ginny era esencial, nos sabía porque lo oculto, pero sabía que en algún momento la información le interesaría
- así que no es el primogénito a quien buscamos
- si, la estúpida de mi hermana dijo que el primogénito ayudara a su padre en la pelea contra el mago oscuro, es ilógico pensar que el hijo de la Weasley sea el malo- sonrió Millonet
- perfecto, si es así, tendremos que esperar a que Potter tenga otro hijo- siseo el hombre
En un salón de la presidencia de magia de Estados Unidos una importante fiesta se daba en honor al nuevo jefe de aurores Harry Potter
- espero que te guste mucho la fiesta ofrecida en tu honor- rió Montero con una copa de champagne en la mano
- si gracias- sonio Harry a tres hombres mas que los acompañaban en un circulo
- mira aquí esta- sonrió Montero una bella muchacha de cabellos negros intensos que se acercaba con una mujer de edad- Harry… ella es mi hija Brillite- dijo el presidente ofreciéndole a su hija
- mucho gusto- sonrió Harry tomando delicadamente la mano de la muchacha y dándole un beso en la misma
- el gusto es mió- sonrió la dama
La fiesta era de mas aburrida para Harry quien nos se había movido para nada de su asiento, todas las chicas lo miraban como bicho raro, se lo querían comer con los ojos, eso intimidaba demasiado a Harry, que nuca fue bueno coqueteando
- ¿quieres bailar?- le pregunto amablemente la hija de Montero
- no bailo- dijo cortante Harry
- vamos, yo te enseño- dijo Brillite y tomándolo de mano lo saco a la pista de baile
- papá dice que eres un gran muchacho- dijo la muchacha que abrazaba del cuello a Harry mientras se movían lentamente
- eso lo dicen todos sin conocerme- sonrió Harry la muchacha que tenia unos ojos cafés tan intensos que le recordaron inmediatamente a Ginny
- si tú lo dices- sonrió pícaramente la muchacha
- tus ojos- dijo Harry hipnotizado
- ¿Qué?- pregunto confundida Brillite
- tus ojos me recuerdan a alguien- dijo Harry sin dejar de mirarla
- ¿una chica de Inglaterra?- pregunto con una sonrisa la muchacha
- no- dijo Harry dejándola de mirar
- vamos, me lo puedes decir- dijo la mujer
- ella esta muerta, era mi esposa- dijo Harry
- ¿tu esposa?, no lo sabia- dijo Brillite sorprendida
- murió hace un mes- dijo Harry muy triste
- oh… lo siento- dijo con ternura la mujer
- no debí aturdirte con mis cosas- repuso Harry
- ¿quieres un consejo?- pregunto la muchacha
- sí- dijo Harry
- busca un método para olvidarla…sobrevivir en América es mucho mas difícil si tienes alguna debilidad… no dejes que sepan que tu esposa muerta es la tuya…Harry Potter no debe tener debilidades- le dijo la mujer con un guiño
- ¡Hermione!- gritaba de dolor Ginny en su recamara
- que pasa- llego corriendo la castaña
- creo que voy a dar a luz- gritaba adolorida la pelirroja
- ¡Oh por merlín!- gritos sorprendida Hermione ayudando a su amiga
- ¡ayúdame! voy a tener al bebe- gritaba de dolor la pelirroja
Ginny y Hermione se aparecieron en san Mungo, allí Hermione dejo que los sanadores se llevaran a su amiga y lanzo un patronus que se dividió en varios para avisar a su familia. Cunado toda la familia llego se quedaron esperando en la salita de espera preocupados pues hacia ya un gran rato que nadie daba informaron de nada.
- yo creo que deberíamos avisarle a Harry- dijo George
- estas loco, Ginny no quiere, es su decisión, no podemos darle la espalda- dijo Molly molesta por el comentario de su hijo. En ese preciso momento una sanadora salio
- ya esta- dijo la mujer
- ¿como esta mi hija?- pregunto Arthur
- cansada, pero bien- sonrió amablemente la mujer
- ¿y su hijo?- pregunto preocupada Molly
- también, fue un hombrecito- sonrió la sanadora
- oh genial, otro hombre mas- dijo George desconcertado pues había apostado que seria mujer con Bell
Ginny estaba en su cama llevaba en brazos un hermoso bebe de cabellos negros, y ojos cafés como los de ella, llevaba la cadena que Harry le regalo en el cuellito
- holaaaa- entraron sonrientes todos
- como esta la mamá mas hermosa del mundo- dijo Arthur, haciendo que molly le diera una mirada como de "y que hay de mi"
- papi- sonrió Ginny
- oh… ¿es mi nieto?- pregunto Arthur mirando detenidamente al bebe
- sí míralo- dijo Ginny mostrándole al niño
- es idéntico a Harry, excepto los ojos, los ojos son los de Ginny- dijo indiscreto George, propiciando la mirada de "cállate la boca" de todos excepto Ginny que no dejaba de mirar a su hijo
- es hermoso- sonrió Molly
- ¿como se llamaba?- pregunto Fleur
- ni le vallas a poner Fred, ese nombre lo llevara mi hijo- sonrió George
- ¿que quieres decir?- pregunto Molly preocupada
- bueno…creo que no es el momento pero…- George trago en seco por la mirada asesina de su mamá-… pero Romina esta embarazada- sonrió inocente el gemelo
- George Weasley- grito Molly, haciendo que el niño hiciera el ademán de llorar
- mamá- le reprocho Ginny
- disculpa querida…- contesto a Ginny, Molly- como te atreves a recién decirlo
- es que estaban tan emocionado con el bebe de Ginny…que…- dijo avergonzado el gemelo
- ya cállense, todavía Ginny no dice como se llamara su hijo- dijo Bell como si ya supiera de la noticia de su hermano, y es que ya todos sabían excepto Molly.
- le pondré el nombre de alguien al que respeto mucho- dijo Ginny sin despegarle los ojos a su hijo
- dilo niña- apresuro Charle, que llego desde Rumania cuando recibió el patronus de Hermione
- se llamara James- dijo Ginny con una sonrisa
- como el padre- dijo George
- como el abuelo- corrigió Ginny media molesta por el comentario
- ¿James que?- pregunto Hermione
- James Sirius- dijo con una gran sonrisa la pelirroja
- que lindo de tu parte ponerle los nombres de las personas que Harry ve como padres- sonrió con picardía el gemelo, recibiendo un mirada de reproche de la pelirroja
- no lo hago por eso- corrió Ginny
- Ginny engáñate tus sola a nosotros no puedes engañarnos- dijo Ron
- ¿y que harás cundo tu hijo te pregunte por su padre?-pregunto Arthur, Ginny sonrió a su bebe y empezó a acariciarlo con su nariz
- le daré muchos besitos, y abracito, y lo querré demasiado, y…- mientras decía esto Ginny mimosamente fue interrumpida por George
- ose le dirás muchas mentiras
Ginny salio del hospital y ahora estaba en casa cuidando de su bebe, dejo el equipo de Quiddish en donde estaba jugando, pues quería dedicarse a su hijo y además era peligro jugar en un quipo tan importante, Porque Harry podía leer el periódico y verla en alguna portada de un juego, así que decidió no arriesgarse. Pero si acepto ser la corresponsal se Quiddish de el diario de deportes, así que empezó a trabajar normalmente una vez que el James cumplió los 6 mese. Por otro lado Kingsley le juro que no diría nada cuando este se entero de que si estaba viva, Harry constantemente mandaba cartas a todos contándoles de su trabajo, y de como Teddy crecía, y se hacia mas hombrecito; todos en la familia le contestaban y obviamente trataban de no mencionar nada que relacionara a Ginny, Ella se ponía muy triste al ver al letra de Harry, y mas cuando hablaba con tanto cariño de su ahijado, al que miraba y trataba como un hijo, Ron seguía en la escuela de urores, y Hermione en la escuela de leyes, ambos cursaban su 4to año; Ginny por su parte, hizo un monumento a Sirius en el cementerio del valle del Godric muy cerca de donde descansaban lo restos de los padres de Harry, por alguna razón se sentía muy unida con este personaje, le había puesto el nombre de Sirius a su hijo por alguna razón que ni ella misma sabia, sabia que James por que Harry le comento muchas veces que quería que su hijo se llamara así, y ella no quería destrozar el anhelo de Harry por mas que lo odiara, pero Sirius no sabia porque; también iba muchas veces a dejarle flores a los padres de Harry, ella trataba de que sus tumbas siempre tuvieran flores nuevas, y estuviera limpia, en ese lugar también descansaban los restos de su amiga Franchesca, que la confundieron con ella, ella puso en la lapida el verdadero nombre de quien descansaba, leyó la descripción que Harry puso en ella y se conmovió pero, no los suficiente para decirle la verdad.
Ginny se sentía muy triste por no ver a Teddy, le había tomado mucho cariño, y hasta lo había visto como un hijo, pero sabía que tenía el amor de Harry y de su abuela, así que nos se dejo perturbar por ese dolor.
El tiempo fue pasando, con gran rapidez, George tuvo un hijo al que le puso Fred y se caso con Romina, Ron se recibió como auror y ahora trabajaba como auror de clase A en el ministerio Hermione empezó a trabajar en la oficina de leyes mágicas, y muy pronto se casarían.
Habían pasado ya tres años desde estos, sucesos. Era el cumpleaños da James, el niño había crecido, y para tener recién tres años, era alto, muy inteligente, parecía tener mas de tres año, montaba las escoba de juguete y podía volar hasta ya dos metros de altura, era un niño excepcional para la edad que tenia, hablaba claramente, y razonaba como un niño mayor.
Ginny estaba en la madriguera despidiéndose de su madre, había cambiado mucho desde hacia tres años, siempre fue una mujer muy bella, pero ahora lo era más, tenia un cuerpo envidiable, cualquiera juraría que de esa cintura pequeña y bien formada no habría salio un niño, su cabello seguía del mismo porte, con excepción de que ahora lo tenia un poco undulado, tenia muchos pretendientes, pero nunca hizo caso a ninguno, solamente tenia ojos para su hijo y su trabajo.
- ¿por cuanto tiempo te iras?- pregunto Molly
- no lo se madre, créeme que lo que menos quiero es ir a allí- dijo Ginny molesta
- ¿si lo encuentras?- pregunto con perspicacia Molly
- ¡por merlín! madre ni se te ocurra ni siquiera mencionarlo- dijo Ginny alterada
- cabe la posibilidad- dijo Molly
- ya veré que se me ocurre… prométeme que cuidaras a James – dijo Ginny con ternura mirando a su hijo que jugaba con un carrito
- claro que lo haré- sonrió Molly
- entonces… deséame suerte- le dijo preocupada la pelirroja
- suerte- sonrió la mujer
- amor ven despídete de mamá- lo mando a llamar Ginny extendiendo los brazos para recibir a su hijo, que sin duda era el vivo retrato de Harry con acepción de los ojos, porque tenia los ojos de Ginny
- ¿donde vas?- pegunto con ternura el pequeño abrazando a su mamá
- a trabajar- le sonrió Ginny
- ¿me llevas?- sonrió el niño
- no mi amor, para la próxima lo hago- sonrió Ginny dándole un beso en la frente al chiquitín
- me traes regalos- sonrió James
- los que tu quieras, peo te tienes que portar bien, no hacer travesuras y obedecer a la abuela Molly- le dio un efusivo beso en la mejilla despidió a su madre y se fue
- ¿Ginny?-pregunto Harry fuera de la madriguera
- Harry mi amor- corrió Ginny a alcanzarlo y lo abrazo
- Ginny… yo… te ruego que me perdones- suplico Harry mientras olía el cabello de la muchacha
- tontito, no tengo nada que perdonarte- sonrió Ginny dándole un dulce beso en los labios
- te amo- dijo Harry
- yo te amo mas- sonrió Ginny; cuando Harry dejo de abrazarla, Ginny no tenia rostro y caía en sus manos muerta
- noooooooooooooooooooo
- no- despertó Harry ahogando un grito, estaba soñando, una mujer de grande ojos cafés y cabello negro lo miraba curiosa
- ¿volviste a soñar con ella?- dijo resignada la mujer
- ¿de que hablas?- dijo Harry parándose, poniéndose sus pantalones, dejando ver un cuerpo muy sexy, tenia el cuerpo más provocativo del mundo.
- Harry estoy tan resignada a que mientras me hagas el amor, pronuncies su nombre que ya no me importa que sueñes con ella, de todos modos esta muerta y de una muerta no tengo celos- dijo la mujer envuelta en sabanas
- ¿a sí?, entonces… ¿de quien tienes celos?- pregunto Harry colocándose la camisa
- de todas las zorras con las que te acuestas- dijo Brillite con rabia
- nunca me lo has reprochado- sonrió picadamente Harry
- eres un cínico- dijo molesta la mujer
- ¿tu crees?- sonrió descaradamente el ojiverde
- te encanta molestarme ¿verdad?- dijo Brillite parándose de la cama envuelta en sabanas
- en realidad, me da igual tu estado de animo- dijo Harry atándose los zapatos
- hubiera preferido que siguieras pensando en Ginny que esto, al final sigues pensando en ella, y te acuestas con cuanta ramera se te pone en el camino.- grito la mujer
- que feo que te llames ramera- sonrió Harry con cinismo
- oh no cariño, yo nos soy una ramera, soy tu prometida- dijo la mujer señalándole una anillo con una gran piedra
- sabes bien que te propuse matrimonio, por que tu padre me lo rogó- dijo Harry poniéndose su capa
- si, los se, pero no me importa, hiciste un promesa, seré tu esposa- dijo con orgullo la muchacha
- supongo que si, pero ojo que te pedí matrimonio y no dije la fecha- dijo con picardía el ojiverde
- que chistoso- sonrió la mujer- ¿cuando se lo dirás a tu amigos en Inglaterra?
- algún día, cuando me quede viudo- sonrió Harry
- chistosito- dijo la mujer acercándose seductoramente al muchacho- ven acuéstate tengo ganas de volver a hacerlo- dijo la mujer besando a Harry con pasión, pero el la parto
- pues yo no, y quien manda aquí soy yo- con estas palabras desapareció del cuarto dejando a la muchacha muy molesta
- Harry ayer te fuiste muy temprano de la fiesta- le dijo pablo- ¿con que nueva zorra te fuiste?
- con la que siempre tengo disponible- sonrió Harry mientras firmaba unos documentos
- si te escuchara el presidente hablar así de su hija tendrías tus días contados- rió el latino
- por favor, en verdad piensas que Montero puede hacerme algo… ingenuo- sonrió placenteramente el ojiverde
- esta muy seguro de tus poderes- hablo el latino
- si, soy el mago mas poderoso de la actualidad, así me llaman todos, y supongo que tú ya lo comprobaste- dijo Harry mirando la cicatriz del brazo del muchacho
- me consta hermano, aunque en lo de mi cicatriz tuviste algo de suerte- rió el latino
- nadie a podido ni siquiera desarmarme- dijo Harry orgulloso
- eres, el hombre mas afortunado el mundo- dijo Pablo
- ¿Por qué lo dices?- dijo intrigado el ojiverde
- eres el mago mas hábil del mundo, jefe de urores de uno de los pises mas poderosos de la tierra, te pudres en dinero, y en mujeres.- dijo Pablo dejándose caer en el sofá
- pues si, creo que la suerte me sonríe, pero tarde- dijo Harry dejando de lado su picara sonrisa
- ¿lo dices por Ginny?- pregunto el latino
- si ella estuviera conmigo todo seria felicidad- dijo Harry tomando el retrato de Ginny que descansaba en su escritorio
- que pena hermano la perfección no existe, algunos tiene todo, como tu, pero les falta lo que par ellos es esencial, mírame a mi, si tan solo fuera la mitad de poderos y hábil comos tu, o tuviera una quinta parte del dinero que tu, oh, tan solo tuviera una mujer con quien acostarme todas las noches, seria feliz- dijo Pablo decepcionado
- ya cállate, y dime que paso con el informe que te pedí- pregunto Harry cambiando de tema
- oh verdad el informe, sabia que venia por algo, ahora regreso voy a traerlo- dijo rápidamente el latino y salio de la oficina
