GRACIAS otra vez por la paciencia. Ahora supongo que me pasare por aqui más a menudo, me he obligado a mi misma a hacerlo. Normalmente escribo para LiveJournal y me olido de este rincón del mundo. Dedicado a todos y todas los lectores y lectoras.

Esta viñeta es algo más flojilla en comparación con las anteriores, pero todo llegará ;)

Disclaimer: Aunque ella no supo ver la REALIDAD, todo esto pertenecea JKR, ls personajes, la historia, y el canon en si.


Con una mano en el corazón, y la otra entre las piernas

Voz ronca, suave, penetrante hasta la médula. En su oído. Como una brisa que llega y te hace temblar. En un árbol, bajo el sol, y sin razón alguna. Esa cabeza llena de pelo negro reposando en su pierna, y esos labios moviéndose lentamente mientras algo parecido a Angie salía de su garganta.

- Puto Mick Jagger. Que bueno es.

Y así era él. Lo decía sin importar como sonara, aunque en cada vez que abriese la boca soltase un taco. En realidad, Sirius no sería Sirius sin los tacos, sin las noches de demasiado alcohol o sin esos paseos sin camisa por la Sala Común. Y por mucho que Remus intentaba que eso no le gustase de él, eran intentos fracasados. Por que los tacos en la boca de Sirius sonaban diferentes. El alcohol bebido por Sirius se transformaba en cosas insospechadas, haciendo que, aún así, siguiese siendo él. Y prefería no pensar en el Sirius sin camisa.

Pero Sirius era más que eso. Esa era la parte que conocía la mayoría, pero él era mucho más. Él era una de las canciones más románticas de los Rolling cantada en voz ronca. Él era aguantarse cuando Remus quería escuchar su música, y quedarse con él aunque no la soportara, o al menos, eso decía. Él era sacrificarlo todo cuando uno de sus amigos le necesitaba. Él era acostarse al lado de Remus después de cada Luna, y susurrarle al oído que ya había pasado todo. Que el estaba allí. Que él siempre estaba allí.