.
Disclaimer: Los personajes de esta historia pertenecen a Naoko Takeuchi, utilizados por mi solo porque los amo y me hace feliz escribir de ellos xD
.
.
.
Nuevos caminos.
.
.
Desde que los hermanos Kou habían vuelto a ser el trío brillante de la música sin dejar que sus problemas lo opacaran, la vida se veía mas tranquila, los buenos momentos volvían a parecer eternos, no solo para ellos, si no para sus amigos cercanos.
Si bien para Yaten seguía siendo muy difícil ver a su hermano con Mina, cada vez se perfeccionaba más en el arte de aparentar que todo estaba bien. La pareja seguía junta, siguiendo sagradamente sus actividades habituales, entre la escuela, ensayos, tareas, paseos, amigos. Así continuaron durante todo ese tiempo, más tiempo del que cualquiera, incluso ellos dos, se habría arriesgado a apostar que durarían juntos, ya que sin darse cuenta como pasaban los días, los meses, llegaron a estar más de dos años juntos. Así, sin darse cuenta, se encontraban en su último año de escuela.
-
Un día no muy especial, los hermanos Kou recibieron un llamado de su manager para citarlos a una importante reunión que se llevaría acabo dentro de dos días, les advertía que les tenía preparada una sorpresa muy importante.
- No entiendo para qué hace tanto escándalo con una reunión. - Reclamó Yaten.
- Calma Yaten, seguramente es solo exageración.
- Vamos Taiki, no me digas que tu no sientes un poco de curiosidad sobre todo esto.
- Ya basta, entremos para ver de que se trata.- Apresuró el platinado.
La reunión no fue muy extensa, era más bien informativa, pues la sorpresa era más bien una decisión que se daba casi por tomada, y ellos como profesionales deberían responder a sus obligaciones. Salieron del edificio en silencio, Seiya se apartó de sus hermanos sin decirles a donde iba, lo cual no era necesario, los tres sabían que lo más lógico era que Mina fuera la primera en saber la noticia. Así que cuando vieron a su hermano alejarse Taiki rompió el silencio.
- ¿Te preocupa?
- Mmmm. – Asintió con la cabeza, sin querer hablar, hasta que Taiki lo instó a continuar. - Pero es más por ella, me gustaría estar ahí para contarle.
- Ya sabes que es tarea de Seiya.
- Lo sé.
-
Mina se acomodaba el cabello aún húmedo después de su baño cuando sintió que alguien golpeaba la puerta. Era Seiya, ella esperaba que demorara más en su reunión, pero estaba contenta de tener más tiempo con él. Se sentaron en el sillón como siempre sin haberse saludado más que con un breve beso. Después de unos momentos Mina comenzó a notar que había algo más detrás de la reunión, pero no sabía qué tan importante era, hasta que Seiya la abrazó de forma impulsiva, lo sentía tan cercano, el abrazo era tan fuerte, que no sabía si sentirse bien de estar así o preocuparse realmente por lo que estaba pasando.
- Seiya, ¿qué es lo qu- Fue interrumpida por su novio, aprensándola aún mas.
- No, ahora no, déjame estar así contigo un poco más, ya te contaré todo.
Así permanecieron abrazados unos minutos, pero aunque tener a Mina entre sus brazos le hacía sentir más confianza, sabía que no podía alagar la espera. Así que la soltó, quedando cerca aún y respiró profundo.
- Me voy.
- ¿Qué? Pero si acabas de llegar.
- No, me voy a ir fuera del país.
- Ah, vas a salir de viaje, entiendo.
- Mina, me voy a vivir a Inglaterra por un tiempo.
- ¿Qué? – Lo miró atónita
- La reunión, nos informaron de un contrato para grabar el nuevo disco allá, pero incluye videos, conciertos por toda Europa y bueno, todas esas cosas para publicidad.
- O sea se van los tres…
- Así es.
- ¿Y será por mucho tiempo?
- Seis meses.
Mina no sabía que más decirle, entendía las razones, pero no quería que se fueran, no quería estar lejos de él, pero no sería tan terrible, lo sabía, ellos estaban bien juntos, pero no necesitaban del otro con desesperación como para no ser capaces de separarse unos meses. Lo abrazó para reconfortarlo, sabía cómo se sentía, veía en sus ojos azules la angustia que le provocaba irse.
- Nada va a cambiar entre nosotros cariño. - Le susurró al oído a su novio.
- La verdad es que…puede que algo sí cambie.
Mientras Seiya rompía el abrazo, Mina lo miraba asustada. ¿Qué tal si él no solo venía a decirle que iba a dejar el país, si no también que dejaría atrás su relación?
Al ver el rostro de la chica, Seiya acercó su mano a la mejilla blanca y la acarició, la miraba con ternura. Agachó un poco la mirada tomando fuerza y la volvió a mirar fijamente.
- Preciosa, yo…la verdad es que quiero decirte que…- No sabía como hablar, pero después de un silencio se armó de valor y recuperó su voz firme. - Quisiera que cuando vuelva de Europa, tu y yo no casáramos.
- ¿Es…enserio?
- Mina, ¿quieres casarte conmigo?
- Me vas a matar con tantas noticias fuertes este día
- ¿Eso debo tomarlo como un sí?
- No…esto es lo que debes tomar como un sí. - Se acercó a él y lo besó, desesperadamente, como tal vez nunca se atrevió antes. Siendo todo lo desinhibida que se permitió. Era todo lo que él necesitaba como respuesta en ese momento. Al separarse sonrieron, el viaje no sería tan terrible después de todo.
- ¿Entonces cuando te vas?
- ¿Me estás echando?
- Claro que no, pero debo comenzar a esperarte y para eso necesito saber cuando te vas.
- La otra semana.
- Eso es demasiado pronto, pero mientras mas luego mejor, así volverás y a no tendremos que preocuparnos por las enormes cuentas de teléfono que tendremos estos seis meses.
- Gracias. Por ser tan comprensiva.
-Es mi deber comprender a mi novio.
-Entonces es mi deber hacer sonreír a mi prometida. – Entonces volvieron a besarse y permanecieron el resto de la tarde entre cariños y planes de cómo estarían juntos durante los seis meses que no se verían.
-
Al día siguiente se reunieron como de costumbre con el resto de las chicas y los hermanos de Seiya, también se encontraban ahí Darien y Andrew, quién iba de pasada a devolverle un pañuelo a Lita que lo había olvidado en casa del chico, fue invitado a quedarse con ellos.
Así, fue Taiki quién informó a todos sobre su viaje, advirtiéndoles que no se les ocurriera hacer fiestas de despedida, pues volverían pronto, después de un rato de insistencia logró convencer a todos de que cumplieran con la petición. Ya terminando de hablar volvieron a sus conversaciones habituales, hasta que Seiya se levantó y pidió la atención de todos.
- Hay algo más que contar.
- ¿Ah sí? – Inquirió Yaten, despreocupado.
- Déjame hablar. Como decía, quiero contarles que al volver de nuestro viaje, Mina y yo decidimos que nos casaremos. - Sonrió tomando la mano de su prometida, quién lo miraba también sonriente.
Todos se sorprendieron, era impensable que realmente estuviera ocurriendo, tal como antes pensaron cuando ellos comenzaron su noviazgo, pero todos estaban contentos, los felicitaban efusivamente, mientras se despedían pues ya era hora de volver a sus casas. Así que casi nadie notó como Yaten se fue disimuladamente para asimilar lo que había escuchado, pero para su desgracia Mina sí vio como caminaba hacia la calle con la cara apagada, y le dolía que su alegría fuera causante de la tristeza de él.
-
Así pasaron los días, tratando de mantener la rutina, a pesar de que las reuniones de los amigos eran mas frecuentes. Faltando solo un día para el viaje, cada uno de los chicos decidió aprovecharlo a su manera. Taiki fue a comprar unos libros durante el día, los necesitaría durante sus tiempos libres en Europa, en la noche fue con Amy a una muestra de astronomía, pues nadie más pareció interesarse por acompañarlo. Yaten por su parte vagó sin rumbo durando todo el día, y había avisado a sus hermanos que no creía que volviera tampoco durante la noche. Seiya recorrió la ciudad en compañía de Mina, entre el cine, parques, helados, conversaciones, y todas esas simples cosas que solían compartir, hasta que el atardecer los alcanzó y se dirigieron al hogar de los Kou para poder descansar un momento.
- ¡Tendré que descansar estos seis meses! Mis pies están muertos de tanto caminar.
- Jajaja, qué exagerada eres. Te traeré jugo para ver si puedo ayudar en algo.
- Gracias, qué caballero te has puesto hoy.
- Es lo mínimo que puedo hacer por mi querida y hermosa doncella.
- Jajaja, creo que no te llevaré más a ver películas de época.
Mientras Seiya iba por el jugo Mina se quitó los zapatos y dejó descansar sus pies sobre la mesa de centro. Luego permanecieron abrazados sobre el sillón mientras observaban cómo el sol se escondía y la oscuridad los alcanzaba.
- Tendré guardados esos rayos de sol en mi memoria. - Afirmó, perdida en el paisaje a través de la ventana.
- Que dulce eres, ¿quieres que prenda algunas luces?
- No, está bien así, además estoy demasiado cómoda como para que tengas que moverte.
- Mina…creo que no podría estar con nadie que no fueras tú.
- ¿Por qué me dices eso? Hablas como si fuera una despedida definitiva.
- No, solo quiero que sepas lo importante que eres para mí.
- Creo que supe lo importante que soy para ti la primera vez que me besaste, cuando estábamos justamente sentados aquí.
- Entonces ahora me aseguré que nunca lo olvides. - Susurró, queriendo que ella notara su insinuación.
Giró a Mina en dirección a él para besarla mientras la abrazaba suavemente. Le gustaba tanto saber que ella entendía lo que él sentía. La abrazó más fuerte, sintiendo que así guardaba en su piel el aroma suave de la chica. Rompiendo el beso ambos acurrucaron sus cabezas en el hombro del otro mientras seguían abrazados. Mina sintió como Seiya movía su cabeza y rozaba su cuello con los labios, cada vez con más intensidad, con más unión, ya besándolo. Y así como su cuello era poseído por los labios de Seiya, pronto notó que una de las manos del chico descendía bajo su blusa, mientras con la otra mantenía el abrazo. Con ternura acariciaba la piel de la estrecha espalda, subiendo por ella. Mina cae en cuenta de a donde van a terminar si no se detiene y se aparta de Seiya.
- ¿Qué pasa preciosa?
- No creo que debamos, es decir, podrían llegar tus hermanos, y yo… la verdad me da algo de miedo seguir.
- No llegarán, avisaron antes de salir esta mañana que no volverían en la noche. Tu eres mi prometida, serás mi esposa, es natural todo esto, pero si no estás segura no haré nada, solo quiero que estés feliz.
Seiya se acomodó en el sillón a un lado de Mina, se sentía algo apenado por no controlarse y lanzarse a ella así, tenía razón, él la entendía muy bien. Mina estaba sonrojada por las palabras de su novio, pero después de todo era su prometido ahora, tal vez debían continuar. Así que no estando muy segura de qué hacer, y pensando en que en un tiempo más serían marido y mujer, fue ella quien esta vez se acercó a él y lo besó, permitiéndole continuar aún cuando no estaba totalmente de acuerdo. Sentía leves cosquilleos en su interior cada vez que Seiya la acariciaba recorriéndola suavemente. Sintió como su novio desabrochaba los botones de su blusa. Sabiendo que ya no era tiempo de arrepentirse trató de relajarse y acompañar la entrega de Seiya. Estaba logrando comenzar a sentir deseos de quitarle la camisa, acercando sus manos a esta para abrirla, pero no alcanzó al primer botón cuando se sintió un forcejeo en la puerta de entrada. Ambos se detuvieron y se acomodaron la ropa, sentándose como si nada hubiera pasado ahí, Seiya agradeció que esa puerta siempre haya puesto problemas para abrirla.
Al fin lograron vencer la cerradura, entrando Yaten al departamento, prendió la luz y vio a la pareja ahí, y a pesar de que ellos trataron de disimular, el platinado notó en los ojos de ambos lo que estaba ocurriendo, se puso serio y se dirigió rápidamente a su habitación.
- Creo que mejor me voy, es tarde, mañana hay que estar temprano en el aeropuerto para despedirlos.
- No, por favor, no vayas, sería demasiado difícil irme si estas ahí.
- ¿Estás seguro?
- No, pero debe ser así, es lo mejor.
- Está bien. Entonces…esto es el adiós.
Se abrazaron fuerte por última vez, ambos estaban tristes, pero no quisieron llorar, querían guardar un momento dulce para tener con qué confortarse durante los seis meses siguientes.
- Te extrañaré…
- Nadie nunca pudo tener una mejor amiga que tú, y tener la suerte de que además seas mi novia.
- Tu prometida jajaja, ¿ya lo olvidaste?
- Claro que no, te traeré muchos regalos de Europa.
- Solo quiero que te asegures que los tres hermanitos Kou vuelvan enteros, y asegúrate de volver preparado, porque a penas te vea me tiraré a tus brazos para volver a estar como ahora.
- Gracias Mina, yo…te…te quiero mucho.
- Yo también te quiero.
Se separaron y Mina salió del lugar, dejando a Seiya contemplándola con una sonrisa, así quería recordar a la mujer que había permanecido a su lado los últimos años, comprensiva, dulce, sonriente.
-
Mina llegó a su casa y fue a dormir, pero no había pasado mucho tiempo cuando sintió que alguien tocaba el timbre. Así que bajó, sospechando de quién se trataba, pero al abrir la puerta se dio cuenta de que se había equivocado de Kou.
- ¿Yaten? Al parecer se está volviendo una costumbre tuya venir a verme de noche.
- Puede ser, pero esta es la última vez en que esa tradición se cumpla. He venido a despedirme.
No supo que mas hacer, nada excepto abrazarla, ella dejó que el la acomodara entre sus brazos, sintiendo como la partida de los chicos se hacía mas real y dolorosa, unas lágrimas cayeron por sus mejillas, y al notar esto, Yaten se separó un poco, sin dejar de abrazarla, y secó sus lágrimas.
- Dulzura, él volverá y ustedes podrán estar juntos y felices.
- Lo sé, pero los extrañaré tanto. Tú no deberías decirme estas cosas, te hace daño, no es justo.
- No te preocupes por mí, mejor asegúrate de mantener esa mirada capaz de iluminar el mundo.
- Espero que gracias a este viaje encuentres tu propia felicidad. Te lo mereces.
- Lo que merezco ahora es ver como te conviertes en mi hermosa cuñada y que eres feliz con mi hermano.
- Yaten…no hagas eso.
- Está bien, te lo digo de verdad.
Mina frotó la espalda del platinado, queriendo reconfortarlo tanto como él logró hacerlo en ella.
- Debo irme, Mina…no sabes cuanto te adoro. – Confesó, besando su frente.
Luego se separó de ella, ninguno dijo una palabra más y mientras Yaten caminaba de regreso a su hogar, Mina volvía a dormirse, tratando de no pensar en la siguiente mañana.
-
Se levantó temprano, y a pesar de la petición de Seiya fue al aeropuerto, pero se quedó viéndolos de lejos, escondida. No quería que ellos la vieran, pero no podía evitar aprovechar esos últimos momentos para llenarse de la imagen de su novio, y sus hermanos.
Vio como se alejaban a abordar su vuelo, dándole la espalda, no la habían visto, así que salió de su escondite mirándolos caminar lejos de ella. Ellos estaba a punto de perderse a la vista de Mina cuando Yaten volteó y sus miradas se encontraron, se sonrieron mutuamente y él siguió su camino.
Mina salió del aeropuerto viendo como un avión se elevaba, suponía que era el de ellos, ahora solo le quedaba esperar que los seis meses no se le hicieran tan largos.
.
.
.
Aquí llega la primera parte del fic, pero la segunda viene mejor, espero.
Gracias Isa 1181 por siempre dejar comentarios! Nadie más dejó =( pero bueno, ya vendrán, Y encontré donde activar los comentarios sin usuario, asi que ahora se puede.
Y así como la hora del viaje de los Three lights llegó, pronto llega la mía, así que también tendré que dejar personas queridas, pero al menos veré a otras personas a las que también adoro! Y claro, volveré a la universidad xD
Trataré de subir un capitulo más antes de irme, y seguiré cuando ya esté en mi otra ciudad.
Besos =)
