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Disclaimer: Los personajes de esta historia pertenecen a Naoko Takeuchi, utilizados por mi solo porque los amo y me hace feliz escribir de ellos xD
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Todas las miradas en nuestra dirección.
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Yaten la había visto desde la ventana, así que cuando Mina salió del ascensor fue a su encuentro, observando su rostro calmado, y la estrechó en sus brazos
- Dulzura… ¿está todo bien?, ¿estas bien?
- Ahora podremos estar bien amor, ahora podremos estar completamente bien…
- ¿Está él bien?
- No, pero está más calmado.
- Entonces… ¿pudieron hablar?
- Si, pero…debemos hablar con los demás ahora.
- ¿Con Lita, Rei y Serena?
- Si, ellas son mis amigas, y no he sido capaz de confiar en ellas lo que ha pasado.
- Mina, fue decisión de ambos no decir nada hasta que Seiya regresara.
- Lo sé, y por lo mismo, es hora de que ellas lo sepan. Por la noche nos reuniremos, debo avisarle a Rei…
- Yo lo haré.
La voz de Taiki asustó a Mina en un principio, se separó del abrazo y se dirigió a la entrada de su departamento.
- Taiki, lo siento, no me había dado cuenta que estabas aquí afuera. Gracias, por apoyarnos y por estar aquí con Yaten.
- Mina, podré no estar del todo feliz por como se dieron las cosas, pero el enano es mi hermano, siempre lo voy a apoyar, así como a Seiya.
- ¡Gracias por lo de enano! – Reclamó Yaten con un fingido disgusto, recuperando enseguida la seriedad para hablarle a su hermano.- Enserio, gracias, sé lo difícil que es para ti estar en medio.
- Si, pero ya está. Ahora será mejor que vaya por Ami y le avise al resto de las chicas.
- Ok, nos veremos por la noche entonces.
Taiki se fue en busca de su novia y mientras la pareja entraba de vuelta al departamento.
Mina caminó al baño y se enjuagó la cara silenciosa, pensativa. Luego se dirigió a su habitación, se quitó los zapatos y se sentó frente al tocador, con la mirada perdida en su reflejo, el cual mostraba el cansancio y desgaste en el que se encontraba.
Yaten estaba en la cocina. A penas Taiki se fue y entraron al departamento, fue a preparar una taza de té para Mina y un café muy cargado para él. Era tranquilizante saber que Seiya estaba reaccionando mejor, y aunque Mina no le contara sobre la conversación, suponía que era lo que ambos necesitaban decirse.
Fue a buscarla a su habitación para avisarle que las tazas estaban servidas sobre la mesa, y la encontró mirándose al espejo distraída en algo que, adivinaba, tenía que ver con su conversación con Seiya.
Mina no pareció darse cuenta que él estaba ahí, Yaten pensó en hablarle, pero en vez de eso examinó su expresión, sin lograr decidirse si la veía tranquila o confusa, tal vez ¿contenta?, o algo nostálgica. No había algo en concreto que describiera su estado, el que pareció mutar a medida que pasaban cosas por su cabeza.
Se acercó un poco más, quedando a su lado sin que ella se moviera, se agachó hasta quedar a la altura de su rostro y acercó su mano para acariciar su mejilla. La rozó apenas y Mina casi da un salto del asiento, aterrizando en el mundo real y sonriéndole a Yaten, ahora que se daba cuenta dónde y con quién estaba.
- ¿Dónde anda tu cabecita?
-Lo siento, estaba totalmente ausente.
- ¿Qué es lo que ahora te preocupa? – Volvió a acercarse a ella, acariciándola.
- La verdad, estaba pensando en todo. Desde el día en que llegaron a la escuela, pasando por mi relación con Seiya. Todo este tiempo que has estado conmigo, y estos últimos meses en que hemos estado juntos.
- Era impresionante la mezcla de emociones en tus ojos.
- Es que miraba mi cara ojerosa y me di cuenta de todo lo difícil que ha sido llegar hasta aquí, pero que cada segundo ha valido la pena, y volvería a pasar por lo que sea, por mas duro que sea…para estar contigo.
- Pues admito que esperaría de nuevo todo lo que tuve que esperar para que me quisieras.
- ¿Quererte? Ya deberías saber que no eres querido, eres amado, y bastante más de lo que creí que podría.
- Pero no más de lo amada que eres tú.
- ¿Sabes? Esta es parte de la conversación en la que me suena a que tenemos doce años, jajaja.
- ¿Acaso no tenemos doce años a veces?
- Si…puede ser.
- Ahora niñita será mejor que me acompañes antes que se enfríe tu té.
- Estás loco Yaten…pero eres adorable.
Tomaron sus tazas en silencio, no demoraron mucho en tenerlas casi vacías. Mina notó que Yaten estaba pensativo y algo nervioso.
- ¿Hay algo que quieras decirme?
- ¿Ah? Ehhh…de hecho, ahora que terminé de tomar mi café, voy a ir al departamento.
- Pero Taiki te trajo lo que necesitabas.
- Voy por Seiya. Ahora que ustedes lograron hablar, supongo que podré decirle algo más que ayer, no creo que sea bueno encontrarnos de golpe cuando nos reunamos con las chicas, considerando que la última vez que nos vimos, terminamos a golpes.
- Lo sé…está bien, pero trata de que no se peleen de nuevo. Ya basta de peleas.
- Tú dijiste que estaba más tranquilo. Sé que nos diremos cosas fuertes, pero esto seguro que ya no nos gritaremos, ni llegaremos a golpes.
- Él…él entiende, no sé bien qué pasó, pero a pesar de que le duele, entiende.
- Ahora que se ha calmado creo que logró ver que estas siendo honesta con lo que le dijiste, digamos que te cuesta ser cínica y él lo sabe porque te conoce.
- Supongo.
Yaten se paró de la mesa, dejándola para que terminara con calma su té. Se lavó los dientes, y antes de salir del departamento se acercó a ella, besó su frente y luego sus labios, Mina le sonrió y eso fue exactamente lo que él necesitaba antes de ir nuevamente a hablar con su hermano.
Mina terminó al rato su té y se recostó, hace días que todo lo que su cuerpo deseaba era dormir, pero no lograba sacar de su cabeza la preocupación porque se produjera un nuevo enfrentamiento entre Yaten y Seiya.
Es cierto que hace mucho que ya no eran novios en todo lo que ser una pareja conlleva, hace tiempo que no tenían más que el titulo de serlo. Pero ahora que terminaban oficialmente, había otra relación en su vida, la cual no sabía ahora lo que era. Yaten había sido su amigo, su cuñado, su acompañante, su apoyo y, aunque no le gustaba como sonaba, había sido su amante, después de todo por más que quisiera que no fuera así, habían engañado a Seiya. El punto es que nunca habían hablado con Yaten sobre el nombre de lo que eran, sabían lo que sentían, pero ¿qué eran ahora que lo demás no se interponía? Y después de todo ¿qué mas daba? Estaban juntos, estaban enamorados, y eso no cambiaría según el nombre que le pusieran a todo lo que compartían.
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A penas Yaten abrió la puerta de su departamento se encontró con su hermano, quien se encontraba sentado en el sillón jugueteando con los bordes de un cojín, pero no estaba tan distraído, así que chocaron sus miradas enseguida, de una forma bastante distinta a la última vez que se encontraron.
- Vamos Yaten, no te quedas ahí parado, prometo no dejarte el otro ojo morado.
- ¿Qué pasó Seiya? ¿Por qué este cambio tan extremo?
- Porque tenías razón, la dejé mucho tiempo sola y no me di cuenta cuanto la lastimé. Y ella tenía razón en cuanto a que nunca nos amamos de verdad, nos queríamos, pero eso no es suficiente para entregarle tu vida a alguien.
- Y aun con eso, no es así de simple para ti ¿verdad?- Yaten dio unos pasos para sentarse en una silla, cerca de Seiya.
- He pasado tantos años con ella, ok, tal vez no físicamente, pero si sabiéndola mi novia. Y sé lo que pasa por su cabeza, por su corazón, porque en el fondo somos iguales, siempre lo hemos sido, y…tal vez es por eso que…, si, eso es, somos muy parecidos.
- Lo siento, de verdad, sé que nunca he sido bueno para hablar contigo, pero ahora, dime lo que quieras, lo voy a aceptar, es lo mínimo que te debo por todo lo que ha pasado.
- ¿Quién eres tu y que hiciste con Yaten Kou?
- No he hecho nada…
- Tienes razón, fue ella. Yaten, ¿Qué sientes por ella?
- ¿Por qué quieres saber eso? Ayer estábamos golpeándonos por esto ¿y ahora quieres saber qué siento?
- No puedo estar tranquilo si no me lo dices.
- Sabes que cuando te dije, antes que nos fuéramos a Europa, que si la hacías sufrir de nuevo haría todo lo posible por separarlos, no era enserio. Si, me sentía muy atraído por ella, pero no podía. Cuando no volviste más, me pasé esos años arrancándome para verla cada vez que podía, pero ella seguía esperándote, mientras yo me aguantaba por no poder acercarme más.
- Siempre pensé que esos viajes eran para intentar verla, pero nunca pensé que lo consiguieras.
- Ella no quiso decirte nada para que no te enojaras ni pensaras mal, realmente nunca me vio de otra forma hasta que…- Esta era la parte en que no se quería con Seiya, al menos no aún.
- ¿Hasta que cosa? – Seiya remarcó de tal forma la pregunta, que Yaten entendió que no le quedaba mas alternativa que decirle.
- La besé…no sé fue un impulso, andábamos dando un paseo y no pude controlarme. Y ahí comenzó todo, a pesar que tratamos de pasar por alto eso. Y aún cuando ella me dijo que me amaba, no podía dejar de pensar en que tarde o temprano volverías.
- Mas bien tarde.
- Seiya, ella es todo…todo.
- ¿Nunca intentaste olvidarla?
- Claro, muchas veces, la idea de que la vería casarse contigo era lo peor, pero no había nadie que me la borrara. Y si bien me dediqué los primeros seis meses del viaje a salir con quien se me cruzara, cuando la volví a ver supe que no existía nadie más que ella para mí, aunque fuera mi cuñada. Y todo esto me suena patético viniendo de mí.
- Si, pensé que tanta salida en Europa era porque ya no sentías nada por Mina. Y en cuanto a eso que suenas patético, es cierto, pero dudo que te importe.
- En todo caso no me arrepiento de todo el tiempo, solo que habría preferido no tener que hacerte daño en el camino.
- Yo sé lo prácticamente imposible que sacarte lo que sientes. Yaten, solo espero que todo esto haya valido la pena y que de verdad no la hagas sufrir con las mismas estupideces que yo.
- La haré feliz, te lo prometo.
- Más te vale, si no ya sabes que volveré por tu otro ojo.
- Gracias por entender.
- Si hay alguien que es capaz de quitarte ese humor infernal que tienes, no me queda más que arrodillarme y agradecerle.
- Eso no quiere decir que ahora vaya a ser un hermanito cariñoso contigo.
- ¡No! Ni se te ocurra, no tendría a quien molestar.
- Seiya, ¿Cómo vamos a llegar donde las chicas? Ellas no tienen idea de nada, si me ven llegar con Mina…
- Supongo que me tendrás que llevar, así que llegaré poco antes de que salgan para irme con ustedes.
- Tengo cosas que arreglar aquí, así que podemos pasar por Mina luego.
- Claro, entonces nos vemos más tarde, creo que debo cambiarme y dormir un rato.
Se dirigió de vuelta a su habitación, pero antes de entrar Yaten lo interrumpió.
- ¿Cómo es que fuiste capaz de entendernos así tan rápido y después de lo que pasó ayer?
- Porque la quiero, y a ti enano, también y porque eres mi hermano.
Entonces entró y dejó a Yaten boquiabierto, Seiya había sido capaz de pensar en ellos y lo que significaban para él antes de lo que había pasado, y quería que fueran felices, no entendía como podía, y admiraba esa capacidad de su hermano, pues no estaba seguro si él mismo podría perdonar y calmarse tan rápido de haber estado en su lugar.
- Yo también te quiero imbécil. – Sonrió de lado y entro también a su habitación a guardar algunas cosas y pensar en cómo decirle a las chicas, no es que fueran muy cercanas a él, pero sabía lo importantes que eran para Mina.
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Más tarde, al terminar con su orden y de revisar algunas cosas que debía aclarar con sus hermanos sobre el trabajo, ahora que la situación con Seiya se tranquilizaba, se acordó de llamar a Mina.
- ¿Hola?
- Hola dulzura, te llamaba para avisarte que mas tarde pasaré por ti, así que espérame lista para salir.
- ¿Está todo bien allá?
- Si, mejor de lo esperado, luego te cuento.
- Menos mal, eso es un alivio. Bueno, nos vemos más tarde amor.
- Nos vemos.
Cuando ya llegó la hora de salir, Yaten golpeó la puerta de Seiya, éste salió enseguida, sin intercambiar palabras, salieron del departamento subieron al auto del platinado, continuando en silencio mientras conducían a buscar a Mina.
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Mina caminaba de un lado a otro esperando que Yaten pasara por ella, hace mucho que estaba lista para salir, pero desde que no tenía mas que hacer, el tiempo parecía divertirse yendo, a su parecer, cada vez mas lento y haciéndola perder la paciencia.
Al fin escuchó la puerta abriéndose y se dirigió de inmediato al encuentro de Yaten para salir enseguida a ver a sus amigas, y entonces, antes de llegar a la entrada, vio que no venía solo. No pudo mas que abrir los ojos con asombro, pero de alguna forma, era una buena señal.
- Seiya…
- Hola Mina.
Luego de intercambiar un saludo que les era bastante extraño, ella miró en dirección a Yaten tratando de saber qué pasaba, él le sonrió y entonces volvió a mirar a Seiya y vio que esbozaba una sonrisa también. Y con decisión caminó hacia la salida, seguida de los chicos.
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Serena estaba con su cabeza apoyada en el hombro de Darien, había intentado convencer a Taiki y Ami para que contaran la razón de la reunión, pero no había forma de que hablaran. Rei ayudaba a Lita y Andrew a acomodar unos pasteles que prepararon para la ocasión, todo en silencio, no podían dejar de notar la actitud sospechosa con la que Taiki llegó a reunirlas a petición de Mina, Seiya y Yaten, y las miradas que intercambiaba con su novia.
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Lo único que hablaron en el camino, fue cuando Seiya les pidió ser él quien hablara, al menos quien comenzara a explicar, seguramente las chicas les harían mil preguntas a los tres. Yaten estacionó el auto y caminaron juntos escaleras arriba, Mina en medio de ambos, pero al estar a mitad de camino, Seiya aceleró el paso, dejándolos atrás. Yaten aprovechó para tomar la mano de Mina y acariciarla, y caminaron con lentitud detrás de Seiya.
Serena fue la primera que lo vio, y a pesar de que estaba tan intrigada como el resto sobre la reunión, después de tantos años sin ver a su amigo olvidó lo demás y corrió a abrazarlo.
- ¡Seiya!
- Bombón, que gusto verte. – No pudo evitar que lo hablado con Mina, sobre no volver a amar a nadie como había amado a Serena, viniera a su cabeza. Y aunque le entristecía pensar en ello, volver a verla lo hacía muy feliz.
Los demás se pusieron de pie para saludar a Seiya, haciéndole saber lo contentos que estaban por su regreso. Comenzaron a preguntarle por su viaje, su vida en Europa, si pensaba volver, por los lugares que visitó, sobre la fecha de su matrimonio con Mina ahora que estaba de vuelta, y tantas otras cosas que Seiya apenas podía responder, casi divertido al sentirse en medio del desorden que provocaban sus amigos, más que nada sus amigas, cómo había extrañado a cada uno de los que estaban ahí.
Entonces vieron aparecer a quienes faltaban, ya no estaban de la mano, se habían soltado poco antes de que llegar al final de las escaleras del templo, pero aun así pudieron notar que los miraban raro, sobretodo cuando notaron el ojo morado de Yaten. Y Rei, con su infalible perspicacia, parecieron entender algo, pero no lograba distinguir exactamente qué.
- ¿Qué es lo que está pasando? Mina, ustedes tres nos deben explicar.
- Si Rei, pero entremos, ahí les contaremos todo.
- ¿Todo? Me estas asustando.
- Ya déjala Rei, y entremos de una buena vez.
- Gracias Lita. – Mina no supo si el gesto de Lita se debía a su natural calma en estas situaciones, o a que estaba entendiendo de qué se trataba esto.
Una vez reunidos todos debieron esperar a que a alguien se le ocurriera hablar, Mina sentía las miradas sobre ella y eso la incomodaba, normalmente no tendría ningún problema en decirles lo que sea a sus amigas, y normalmente al sentirse nerviosa habría buscado la mano de Yaten, pero tampoco era posible en ese instante.
- No hay ninguna forma de que les digamos esto y entiendan enseguida, así que lo único que les pido, es que nos escuchen…a los tres. – La voz firme de Seiya provocó que todas las miradas se desviaran hacia él, sin entender que diablos podía ser tan delicado para que estuviera tan serio.
- Primero quiero decir que lamento no haber regresado antes, fue una estupidez. Pero…lo que quería contarles es que…Mina y yo no vamos a casarnos.
- ¿Qué? – Serena fue la primera en saltar, estaba tan emocionada con la boda como si fuera la de ella con Darien- Pero… ¿están bien? Esto quiere decir que solo van a posponerlo ¿verdad?
- No Bombón, esto quiere decir que ya no estamos juntos, terminamos.
- ¿Pero por qué? ¡Ustedes se quieren, no entiendo por qué hacen esto!
- Es por eso, nos queremos, pero es necesario amar a alguien para estar juntos, ¿no crees que estaría mal darnos cuenta muy tarde de esto?
- ¿Mina? ¿Es verdad?
- Si Serena, pero no te pongas así, es lo mejor. – Le costó sacar su voz para hablar, pero más aun costó levantar la vista y encontrarse con la mirada triste de Serena, Lita tratando de entenderla y Rei que fruncía en ceño. Darien y Andrew se notaban preocupados, el primero tratando de que Serena se tranquilizara y el otro tomando del hombro a Lita. Finalmente vio a Ami, que junto a Taiki eran los únicos que podían trasmitirles algo de apoyo ahora.
- ¿Y qué es lo que tiene que ver Yaten en todo esto? – Al escuchar la voz de Rei, notando que estaba molesta, Mina miró a Yaten, no sabiendo que decir, suplicándole con la mirada que la ayudara, y él así lo hizo.
- Lo que tengo que ver en todo esto...es que Mina está conmigo.
Silencio.
Nadie supo qué decir ante eso, los miraban a los tres esperando que dijeran algo, que fuera una broma, o lo que sea. Pero luego de un rato, y como nadie pareció querer hablar, Rei se acercó a Mina, y cuando la rubia levantó la mirada, sintió la cachetada de su amiga.
- ¡Rei! - Yaten se puso delante de Mina, pero Rei lo hizo a un lado sin prestarle atención, mientras los demás estaban tan atónitos, tanto por lo que Yaten dijo como por la reacción de Rei. A Seiya le dolió ver la escena, esa chica era de un carácter fuertísimo, y le costaba bastante controlarlo, pero no pensó que se enojara hasta ese punto con Mina.
Luego de apartar a Yaten y estando nuevamente frente a Mina la miró por un instante, hasta que le devolvió la mirada. A pesar del dolor en su mejilla, le dolió aún más ver en los ojos oscuros que tenía en frente la forma en que le recriminaba, y cómo a pesar de su enojo, veía que se le humedecían mientras apretaba la mandíbula.
- Yo creía que eras incapaz de algo así, te respetaba y admiraba tu forma de ser, admiraba que fueras capaz de esperar tanto por tu novio, pero…¡lo engañaste!…¡y con su hermano! – Luego se giró en dirección a Yaten – Y tú…eres un cínico. ¿Cuántas veces viniste a vernos cuando Mina te traía y nosotras hasta nos sentíamos mal por ti? Nos dimos cuenta de que sentías algo por ella, pero creíamos que era imposible que si estaba con Seiya…¿cuántas veces estuvieron con nosotros compartiendo fingiendo que eran amigos y nada más?
- Rei basta. – Lita la tomó de un brazo con suavidad y la llevó a sentarse a su lado.
Taiki y Ami, sin poder hacer ni decir nada, solo podían observar, pero ambos sabían que si era necesario hablarían para hacer entender al resto.
- Seiya…Mina… ¿es verdad? – Serena lloraba sin poder creer que su amiga fuera capaz de hacerle eso Seiya.
- Serena…tranquila. – Darien la rodeó con sus brazos y le secó las lágrimas.-Creo que debemos dejar que nos expliquen. Así que paren de interrogarlos, esto es complicado.
- Nunca pretendimos hacerle daño a Seiya, y él ahora lo sabe. No les dijimos antes porque era a él a quien debíamos decírselo primero, y para eso tuvimos que esperar que regresara, aunque tampoco lo supo de la mejor forma. No sé cual es la forma de decirlo y que suene bien, porque sí, engañamos a Seiya, pero mi intención nunca fue quitarle la novia a mi hermano, las cosas pasaron sin poder evitarlo. Pueden pensar que soy lo peor por lo que hice, pero no le hagan esto a Mina, ella es su amiga, y fui yo el que venía a verla cada vez que podía, siempre fuimos solo amigos, hasta hace un par de meses, y si les sirve de algo…de verdad la amo.
- ¿De verdad? – Las últimas palabras del platinado hicieron comprender a Lita, si él era capaz de decirles que amaba a Mina, si era capaz de admitirlo frente a todos ellos, debía ser algo realmente importante para ambos. – Entiendo…es solo que es difícil escuchar todo esto, pero supongo que lo que importa es que ustedes tres estén bien con todo esto.
- ¿Y tu Mina, también lo amas? – Rei habló más calmada, al escuchar la sinceridad con la que hablaba Yaten, quiso intentar comprender por qué su amiga, a la que creía conocer tan bien, había actuado así. Y la única razón que podría convencerla, era la respuesta a lo que le estaba preguntando.
- Sí Rei, lo amo. Lamento que estés desilusionada de mí, pero no podía hacer como si no pasara nada, y no pensé en nada más que lo maravilloso que era estar con él, lo siento…y a pesar de eso no me arrepiento de lo que ha pasado, excepto por ocultárselo a todos ustedes.
- Está bien, yo también lo siento… - Rei se acercó y le dio un abrazó a Mina, luego la miró comprendiendo que su mirada delataba lo fuerte que eran los sentimientos de la rubia. – Ya me conoces, soy algo irritable, no debí pegarte, pero es porque me duele ver a una de ustedes caerse de la imagen que tengo de cada una, pero aunque hayas hecho mal las cosas, creo que entiendo.
Luego de escuchar la explicación de Mina y Yaten, el llanto de Serena calmó, y sintiéndose mejor por su amiga, cayó en cuenta que faltaba algo por aclarar.
- Seiya… ¿y tú? ¿Qué pasará contigo?
- ¿Por qué lo dices Bombón?
- ¿Está bien por ti que ellos estén juntos?
- Ya he hablado con los dos, están las cosas claras, tomará tiempo acostumbrarme, pero no puedo obligar a Mina a estar conmigo, menos cuando lo que teníamos estaba tan gastado, lo que es responsabilidad de ambos.
- Entonces puedo estar contenta de que Mina sea feliz…
- Yo también estaré contento de que lo sea. – Seiya volteó su cara hacia Mina y le sonrió.
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Habían estado por cerca de una hora preguntándoles a los tres sobre las cosas que aún no entendían del todo, pero ya más calmados los ánimos y tratando de asimilar el drástico cambio que para ellos fue el ver a Mina con Yaten, después de tantos años en que se acostumbraron a ella y Seiya.
Cuando ya era lo bastante tarde como para seguir con las preguntas, se preparaban para irse, entonces Seiya les pidió que esperaran un momento, que aún debía decirles algo. Lo miraron casi con miedo, después de lo que les habían dicho esa noche, no esperaban que aún quedara algo y no podían pensar en algo más que ya no supieran.
- Es solo que…ahora que ya saben lo que ha pasado, supongo que entienden que no puedo estar aquí, al menos por ahora. Así que volveré a Europa.
- ¿Te irás de nuevo Seiya?
- Si Bombón, aun tengo trabajos de mi contrato de solista allá, eso me entretendrá. Pero vendré, aun seguimos siendo un grupo y tenemos proyectos que realizar, y quiero ver a mis amigos.
- ¿Y cuando te irás?
- En una semana o dos, no necesito arreglar muchos asuntos aquí, pero quiero aprovechar de estar con ustedes, además ya tengo el departamento de Londres, es cosa de comprar mi pasaje y listo.
A todos les apenó escuchar a Seiya, habían esperado mucho tiempo para verlo y se iría otra vez, aunque comprendían que lo hiciera. Así que fue decisión unánime aprovechar al máximo el tiempo que estuviera en Tokio, tratarían de acomodar sus tiempos libres para divertirse juntos como cuando eran un grupo de adolescentes que se reunía en el templo de Rei para estudiar, y terminaban haciendo cualquier otra cosa.
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Se despidieron y cada quién se fue a su casa. Al llegar al departamento, Mina y Yaten se fueron directo a la habitación, dejándose caer sobre la cama, sentados uno al lado del otro.
- ¿Te duele aún la mejilla?
- Estoy bien, no fue una cachetada tan fuerte.
- Pero…
- Pero fue doloroso ver que mis amigas se decepcionaran de mí, aún cuando después entendieron. Y…gracias, por defenderme ante todo.
- Tú sabes que voy a defenderte siempre, estabas tan vulnerable, eso es raro en ti. Pero no puedo pedirte más, te paraste a enfrentar a las personas que más quieres y sé que es difícil, así que estoy orgulloso de ti.
- Debo confesarte algo…cuando les dijiste a todos que me amabas me sentí como una niñita a la que le regalan su primera bicicleta, no pensé que dirías eso.
- ¿No te has dado cuenta que por ti me baja el orgullo del cielo a la tierra? Puede que odie andar publicándoles a todos lo que siento, pero supongo que ellos debían saber que esto es de verdad, que no fue un arranque nuestro.
- Mejor será que nos acostemos, quiero dormir mucho.
No demoraron ni diez minutos en estar dentro de la cama, Yaten atrajo a Mina entre sus brazos, acurrucándola para que se durmiera.
- Me quedaré esta noche, pero mañana iré a dormir a mi departamento.
- Mmm, si, sería demasiado para Seiya. Entiendo, será mejor que vayamos de a poco con esto. Pero…luego te vendrás a vivir conmigo, ¿Amor, quieres venir a vivir aquí?
- Eso dalo por hecho, pero tendremos que organizar muchas cosas de este departamento. Ya tendremos tiempo de hablar sobre eso, ahora duerme dulzura.
La besó en la frente y luego se acomodaron para descansar.
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Hola! Hoy subir este capitulo me ha hecho sentir bien, los dos anteriores me dejaban una sensación extraña y me sentía en deuda, no sé si ustedes lo creen así, si no, la deuda era conmigo xD
Queda poco!! Pero si esta historia está terminando, también se viene el inicio de una nueva xD, así que seguiré rondando jajaja.
REVIEWS
- CHIKITABKOU22: Si tienes perdón, mas ahora que sé que estabas de cabeza en lo del fic que estas traduciendo. Con tal, siempre pasa que uno lee y no le alcanza el tiempo de dejar review xD.
- MS. KOU: Eso de irrealmente hermosa la actitud de Seiya, es porque no sonaba real? xD jajaja, me toi auto-recriminando como escribí eso, por eso lo pregunto. Y bueno, la vida es dura, y hay q aprender de las cosas dolorosas, ahora les tocó a todos aprender xD
- HANA DAWN: Es tu culpa! Son las 10 de la mañana y no he dormido xq cuando pensaba escribir me puse a pensar en tu proyecto jajaja. Y si, vi como murió asfixiado tu peluche xD. Mientras yo estaba k9 xq no entendia jajaja. Y no me vas a obligar a nada, porque no tenia ninguna intencion de dejarlo a medias =P
- PATTY RAMIREZ DE CHIBA: Linda! No importa, a todo internet le llegan las pataletas y no dejan hacer nada. Y pues, no se que decirte jajajaja, hemos estado estos dias conversando en msn. Asi que nos vemos por ahí! Esperando tus actualizaciones =)
- MISS-ODANGO: Que bueno que te haya gustado! Y eso que era bastante larguito hasta aquí, pero gracias por darte el tiempo de leerlo. Fue muy divertido conversar de tantas cosas la otra vez jajaja espero que tus animalitos anden bien!
- LERINNE: Sip, aquí ya está la conversación de los hermanitos, y con el resto. Aun seiya no se va, pero como que hasta aquí ya esta casi entregado todo lo que debia pasar.
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Besitos!! =)
