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Disclaimer: Los personajes de esta historia pertenecen a Naoko Takeuchi, utilizados por mi solo porque los amo y me hace feliz escribir de ellos xD
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Y cada vez que sonríes apenas puedo creer que eres mía.
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Mina despertó sin sentir que el sol le chocaba en la cara como todas las mañanas, se sintió algo desorientada, pero por fin volvía a sentir su cuerpo con normalidad, aun media dormida volteó para buscar a tientas por la cama a Yaten, sus manos no lo encontraron, entonces abrió bien los ojos para encontrar la otra mitad de la cama vacía. Se sentó sobre la cama refregándose la cara para quitarse el sueño que aún le quedaba, entonces vio una nota sobre el velador.
"Dulzura:
No quise despertarte, debes descansar lo que mas puedas. Me han llamado de la disquera a una reunión…"
- …a una reunión. La última vez que escuché "una reunión" sin saber de qué trataba fue cuando…no, no creo que sea eso.
Se alarmó recordando cuando Seiya tuvo que ir a una reunión misteriosa que terminó desencadenando su separación. Tratando de quitarse esa idea continuó leyendo la nota.
"… así que a penas me suelten te llamaré para ir a verte o si vas a la editorial puedo pasar a buscarte mas tarde. Ah, la reunión es para ver las fechas en que Seiya deba regresar a Tokio para cumplir con trabajos como grupo, así que no te vayas a hacer ideas demás..."
- Como me conoces amor…- Esbozó una sonrisa divertida al ver que él había acertado.
"… Que descanses. Te amo y ahora me siento libre de decírtelo hasta el cansancio.
Yaten."
- Antes también podías decirlo sin problema…- su sonrisa de amplió aún más mientras volvía a doblar la nota y se recostaba para dormir un rato más.
Pero al girarse en dirección al velador se encontró con el reloj, vio la hora y cayó en cuenta de por qué el sol no estaba de golpe en su ventana.
- ¡Una y media de la tarde! ¡Carajo! – De un salto se puso en pie y corrió a ducharse.
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Hacía diez minutos que Yaten esperaba a sus hermanos en la recepción de la disquera, quería desocuparse pronto para saber cómo había amanecido Mina. Levantó la vista cuando sintió que alguien se acercaba, y aunque esperaba que fueran sus hermanos, solo venía Taiki.
- ¿Y Seiya? ¿Está bien?- Inquirió alarmado
- Claro, pero intentar levantarlo es imposible, me aburrí de esperarlo. – Contestó con total naturalidad. Calmando la actitud de Yaten.
- Veo que la normalidad ha demorado menos en regresar de lo que esperaba.
- ¿Está todo claro entre ustedes entonces?
- No se trata de eso, pero ya no podemos hacer nada aparte de esperar que algo, no sé tal vez el tiempo, lo cure, ¿no dicen que el tiempo y la distancia lo cura todo?
- ¿Acaso a ti te sirvió para olvidarte de Mina cuando nos fuimos a Londres?
- No pero…es diferente. – Se detuvo a sopesar las situaciones de ambos.- No quiero que Seiya se vaya, a pesar de todo lo extrañaré, siempre hemos estado los tres juntos, y ahora cada uno por su lado.
- ¿Cómo que cada uno por su lado? ¿Acaso tú también te vas?- Se extrañó Taiki
- Ah, pensaba decírtelo después. Cuando Seiya se vaya, Mina y yo viviremos juntos, así que supongo que tienes el departamento todo para ti…y para Ami.
- ¿Qué estas insinuando? – Preguntó desentendiéndose.
- ¿Yo? Nada, solo doy ideas, ella me agrada para ti. Y veo que te tiene muy feliz.
- Así es. – Soltó vencido ante la perspicacia de Yaten.- Te diría que Mina me agrada para ti, pero era algo que también muchas veces lo pensé cuando estaba con Seiya, así que supongo que me agrada que sea mi cuñada. Solo espero que no hagas las mismas estupideces que Seiya, ya me dejaron lo suficientemente aburrido con todo este asunto.
- ¿Que quieres decir?
- Que de una buena vez sean felices y disfruten. Yaten, me enfurecí en un principio con Mina, pero nunca consideré que ella debió pasarlo muy mal con esto.
- Ya basta, será mejor que pensemos en lo que viene ahora. –dirigió su mirada a la nada y avisó a Taiki- Voy a salir a tomar aire al jardín trasero, búscame cuando comience la reunión.
…………………
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Mientras caminaba a la salida apretó los puños y los ojos varias veces, apurando el paso. Al salir se encontró con el jardín vacío, se sentó en una banca y relajó su cuerpo.
Taiki tenía un punto, uno que le hacia cuestionarse bastantes cosas. Hasta esa mañana creía que con decirles la verdad a todos era lo que necesitaban hacer, pero no había reparado en las consecuencias.
Levantando su rostro hacia el cielo dejó que los rayos de sol que se colaban entre las hojas de los árboles le llegaran, sus oídos comenzaron a distinguir el canto de los pajaritos y la leve brisa que mecía las hojas. El aroma de las flores era mas fuerte, sentía la primavera en pleno auge, tal y como se sentía con Mina, al menos en cuanto a ellos dos. ¿Era justo que ahora vivieran felices para siempre mientras Seiya se iba lejos de todos a quienes quería?
- ¿Qué estás haciendo ahí? – La voz de Seiya le pareció irónicamente a tiempo en relación a sus pensamientos.- Pensé que las flores te daban alergia.
- Si, pero la maravilla de la tecnología me ha creado un alivio. – Contestó evasivo.
- ¿Aún tomas anti-alérgicos? Wow, hace años que no lo notaba.
- Siempre he tomado, aunque ahora las dosis sin cada vez menores.- Respiró profundamente y se dirigió cerca de Seiya. - ¿Tenemos que entrar a la reunión? – Se apresuró en llegar a la entrada. Seiya lo detuvo.
- Espera…Taiki me dijo que estas preocupado por mi, ¿qué pasó?- preguntó tornándose serio.
- Parece que se acostumbró a estar de intermediario.
- Yaten, me voy en poco mas de una semana, creo que es el momento para que hables.
- ¿No fue suficiente con todo lo que hablamos cuando supiste que estaba con Mina? – Se escudó en una fingida molestia.
- ¡Hey! Ya te vi el lado humano, así que ahórrate la actuación de Yaten Kou de hierro.
Su postura se suavizó y sonrió irónico al aceptar que Seiya tenía razón. Se había dedicado a quedar totalmente expuesto, no solo ante él, si no ante todo el resto de sus amigos.
- Creo que es injusto que te vayas y nosotros…no – Se detuvo enmendando sus palabras.- que yo me quede aquí donde están todas las personas que quieres, tus amigos, tu hogar. Que sea yo quien me quede construyendo una vida que se suponía era para ti, y con Mina.
- ¿No escuchaste nada de lo que te dije ayer? No me estoy sacrificando por ustedes o me voy derrotado porque te quedaste con ella.- Suspiró- Necesito hacer algo por mi, dejar de quedarme con el miedo a hacer algo, con ese estúpido miedo que no me dejó volver en todos estos años. Tal vez Mina y yo nos habríamos enamorado y sido muy felices, tal vez habríamos terminado al final, pero perdí la oportunidad de descubrirlo.
- Y de paso yo te ayude acelerando el proceso de quitar la oportunidad.
- No necesito que te sientas culpable, conmigo me basta. Tu dedícate a vivir lo que tienes con Mina, porque aunque me sea duro aceptarlo…te lo mereces, después de todo eres tu el que la ama, el que ha estado a su lado todo este tiempo y el que la hace sonreír como nunca la vi hacerlo.
- ¿Entonces no te vas arrancando?
- Me voy buscando…- Se sinceró.- no se qué es lo que busco, pero si se que es lo mejor para mi.
- Más te vale. – Respondió en advertencia.
- Y ya quita esa cara que no te queda.
Seiya se acercó y uso una mano sobre el hombro de su hermano, en un principio Yaten iba a quitarlo, pero que más daba. Se sentía cercano a Seiya ahora, ahora que lo podía mirar sin sentirse un traidor.
…………………
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Entraron a la reunión, conversando ligeramente con sus productores, fijando fechas de conciertos, de grabaciones, ensayos, planes de publicidad, y todos esos asuntos que los tendrían llenos de trabajo en algún tiempo.
Seiya supo cuando debería viajar a Tokio, viéndose algo sobrecargado de trabajo entre el grupo y sus compromisos de solista.
Salieron del edificio bromeando, entre discusiones sin sentido de Yaten y Seiya, como solían ser las cosas entre ellos. Taiki no pudo más que sonreír aliviado de volver a esa escena, la que para su propio asombro, dejó de molestarle. Ya no odiaba los berrinches infantiles de Seiya ni los pesados comentarios de Yaten.
En el estacionamiento cada unos subió a su auto. Taiki fue por Ami, sintió el repentino deseo de sorprenderla y llevarla de paseo a algún lugar especial.
……………
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Seiya manejó sin rumbo por casi una hora, dedicándose a observar sus lugares, a recordar momentos. Tal vez era una tortura hacer eso, pero había sido todo bello, había disfrutado días en que creyó que no podría aguantar tanta alegría. Nostalgia… y una sensasión de alivio al entender que tenía más cosas buenas que sus frustraciones.
Sintió su estómago quejarse, miró su reloj y cayó en cuenta que no comía hace bastante.
Comida. Bombón, su querido Bombón. Esa rubia golosa. Sonrió al pensar en ella. Y luego pensó en su rubia chillona. Ambas le habían alegrado la vida de formas tan distintas. Una provocando en él lo desconocido, lo inevitable, lo maravilloso. Aprendió con ella lo que era darle amor sincero a otra persona, sin exigencias, incluso cuando no terminarían juntos.
Y Mina, su mejor amiga. La conocía tan bien, ahora sabía que ambos habían elegido buscar amor juntos y en algún punto llegaron a confundirlo con el enorme cariño que sentían. Ella le había abierto los ojos cuando volvió dispuesto a estar ciegamente a su lado, aunque tal vez era porque ella lo descubrió antes gracias a que reconoció en otra persona lo que era realmente amarse.
Una idea repentina lo hizo cambiar la dirección en que manejaba.
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Yaten fue directo al departamento de Mina. En poco tiempo ese seria su destino diario, podría amanecer y verla despeinada, somnolienta. Podrían mimarse al desayuno y pelear por entrar a la ducha primero, solo para terminar ambos tratando de darse un rápido baño juntos y que el descontrol de sus cuerpos no les ganara cada mañana.
Sonrió al pensar en que sería prácticamente imposible.
Entró al departamento sin encontrar a Mina. Tampoco había una nota o algo que le dijera donde estaba. Tendría que esperar que apareciera, recostó su cuerpo en el sofá jugó con las llaves aún en sus manos, quedándose dormido en unos minutos.
……………….
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Al abrir la puerta con cuidado, lo primero que vio fue a él. Dejó el jugo que había ido a comprar sobre la mesa.
Se acercó cautelosa, situándose de rodillas a su lado rozó apenas la punta de su nariz con las yemas de los dedos. Recorrió su mandíbula, el contorno de sus ojos, amaba dibujarlo, podía perderse horas en esa labor. Acercó su rostro soplando despacio los párpados de Yaten. Él movió la cabeza a un costado y Mina alcanzó su boca, haciéndolo reconocer la suavidad de sus labios.
Él abrió los ojos con pereza y la vio. Jugando traviesa para provocarlo a besarla. Y él lo hizo.
Tomándola por la nuca la juntó aun mas a él mientras amoldaban sus labios, ya acostumbrados el uno al otro. Ella pasó sus brazos por la espalda de Yaten, tiró de él y cayeron al suelo.
Entre besos suaves se rieron a carcajadas. Sentados en el suelo, con sus espaldas en el sofá, las risas calmaron.
- Aquí comenzó…- Habló Mina con un dejo de nostalgia.
- ¿La cena? ¿El reencuentro? ¿Los besos?... – Yaten se acercó a su oído y le susurró, haciéndola temblar.- ¿O cuando hicimos el amor?
- Nuestra vida…- Dijo simplemente, mirándolo calmada.
Se recostó estirando su cuerpo y apoyando la cabeza en las piernas de Yaten. Él acomodó sus manos, una en su cabello largo y suelto para envolverlo en sus dedos, la otra mano en las de ella.
- ¿Almorzaste?
- No, te esperaba para cocinar.
- ¿Puedo pedirte lago?- preguntó cohibida.
- Jajaja, ¿Para qué preguntas? Claro que puedes.
- Es que es algo que nunca te he pedido. – Se demoró en comenzar.- Ahora que ya no tenemos que andar a escondidas, me gustaría salir a comer fuera, sin estar viendo a todos lados para no quedar al descubierto.
La hizo levantarse y quedar frente a él. Mina al ver su mirada seria, por un momento se preocupó, pero dos segundos después se rió. Esa risa la encantó, era esa sensación de ver a Yaten emanando luz a través de sus ojos.
- Escucha bien Aino. – Le habló seductor y confiado.- ponte con tu mejor vestido, que quiero a todo el mundo con los ojos sobre ti y que sepan…que eres mía.- Tomó el rostro emocionado de Mina en sus manos, con la voz totalmente suave y sus ojos atravesándola.- Y entonces, todos sabrán que soy tuyo.
Besó la punta de su nariz, enseguida casi perdió la respiración cuando ella lo abrazó con todas sus fuerzas.
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Seiya llegó a la casa de Serena, al detener el auto miró una de las cajitas en el asiento del copiloto.
Volvió su mirada a la casa. Estaba todo cerrado, las luces apagadas, su madre no estaba arreglando el jardín tampoco. Frustrado, arrancó el motor nuevamente y continuó vagando por donde lo llevara el auto. Tal vez así era mejor, tal vez debía entregársela antes de irse, no quería comenzar a despedirse aún.
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Entraron a un restaurant bastante elegante. Mina se sintió comprimida cuando Yaten la tomó de la mano.
Cuando eran solo amigos habían paseado de la mano o abrazados muchas veces, pero esto era distinto. Él se volteó y buscó su mirada mientras pasaba su otra mano por el brazo de Mina.
- ¡Hey! Dulzura, todo va a estar bien, relájate.
- Lo sé.- Calmó al escuchar la voz de Yaten.
Pidieron una mesa apartada del resto, en un sector privado. Comieron en medio de conversaciones triviales.
Los nervios de Mina fueron disipados cuando el disfrute por su primera salida oficial con Yaten la cobijó. Fue él quien pareció tratar de acomodarse a algo que ella no lograba descifrar.
Retiraron los platos y sirvieron postre. Yaten agitaba sus dedos sobre la mesa. Mina notó divertida que él quería decirle algo y no sabía cómo, Tomó su mano y lo miró fijo.
- Amor ¿Vas a hablar? Dijiste que todo iba a estar bien, así que deberías relajar tú también. – Le dijo, mientras masajeaba sus muñeca.
- ¿Cómo puedes leerme así?
- Tienes cero capacidad de disimulo conmigo, además lo veo en tu mirada.
- ¿Lees ojos?- Trató de disimular su nervio.
- Y eso que con los tuyos me encandilo. Vamos, dime que pasa. - Ella indagó.
Tras un par de respiraciones pesadas Yaten comenzó.
- Sé que tenemos una relación hace un tiempo, pero con todo esto, la forma en que llegamos hasta aquí…lo único claro entre nosotros es lo que sentimos.
- Y eso es todo lo que importa.- Contestó ella con quietud.
- Lo sé, pero es hora de hablar, de pensar en lo que será de nosotros ahora que todos saben la verdad, y lo que pasará mas adelante.
- ¿Lo que pasará?
- Está bien, creo que lo primero es preguntarte algo importante.
Mina no pareció comprender lo que quería preguntarle. Él movió la silla hasta quedar a su lado. Yaten bajó su mirada a las manos de Mina, estirándolas y trazando las líneas de su palma. Ella lo dejó buscar tranquilo su momento de continuar, a pesar de que la consumía la ansiedad, él siempre le salía con algo inesperado.
Unos minutos después Yaten detuvo sus manos, manteniendo una sobre las de Mina y subiendo la otra a su mejilla.
Sus ojos, un mar profundo y desbordante de emociones. Lo miraban de tal forma que supo que ella compartía la misma sensación. Respiró profundo.
- ¿Quieres ser mi novia?- Lanzó repentino.
- ¿Qué?- No entendiendo del todo a qué venía la pregunta.
- Si quieres serlo oficialmente, tener el título, poder decirle a los demás qué somos sin estar dando explicaciones. – Expuso queriendo hacerle ver el punto.
- Soy…- Se interrumpió para corregirse. - estoy en tu vida desde hace tiempo. No necesito un título para saber lo que soy en tu vida. Tú eres el hombre que amo. – Le sonrió conmovida.- Pero estoy de acuerdo, tenemos que pensar y hablar sobre nuestra vida juntos.
- Y entonces…- La incitó a contestar.
- ¿Es necesario decirte que sí cuando ya lo sabes? – El los rostros de ambos las sonrisas inundaron.
Se abrazaron por largo tiempo. Eso era la base de la cual ahora podían comenzar a construir su felicidad.
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¿Y ahora qué? Había tenido bastante paciencia en años. Ahora tenía el dilema de querer decir todo lo que creía que diría al despedirse. Pero aunque era su decisión y estaba seguro de que era lo mejor para él, era doloroso.
Era doloroso despedirse.
Tuvo el impulso de llamar a Mina, una buena conversación le subiría el ánimo y podría sacarse de la cabeza esa incertidumbre. Ella debía estar con Yaten, así que no era posible buscarla.
Pasó cerca de la costanera. El sol brillaba alto, dándole la luz sobre el parabrisas. Se le hizo difícil ver al frente. Dobló en la esquina para dirigirse a la calle adjunta a la costanera. Aun evitando el reflejo del sol, condujo a velocidad lenta, mirando por su ventana el agua calmada. Entonces la vio.
Llevaba un helado en la mano pero no estaba comiendo. Estaba pensativa mirando el horizonte. ¿Qué hacia ella con un helado y sin devorárselo?
Por un momento quiso acelerar y salir de ahí, pero ¿dónde quedaba su idea de dejar sus miedos de lado? Estacionó y caminó lentamente hacia Serena, quedando a sus espaldas observándola.
- ¿Vas a quedarte ahí todo el día?- Preguntó, asustándolo.
- ¿Me sentiste llegar?
- Tu auto…- Dijo indicando el lugar donde él estacionó
- ¿Qué pasa? Creeré que te enfermaste si no te comes ese helado.- Bromeó
- Solo paseo, ¿no puedo estar un momento pensando en vez de comer?- Refutó algo molesta.
- No.- respondió burlón, logrando que ella también riera. Seiya se acomodó sobre la baranda al lado de Serena.
- Es que…estaba contenta de que al fin estuvieran todos aquí. Y que todo sería como antes. Que era porque regresabas que veía a Mina volver a sonreír, me había acostumbrado a verlos juntos. – Seiya pudo notar el desgano de sus palabras.
- Pero ya sabes como son las cosas Bombón.
- Es tan extraño que ya no estén juntos, y verla con Yaten.
- Piensa que estará feliz.
- ¿Acaso no eran felices juntos?- Esa pregunta lo tomó desprevenido. Trató de ordenar sus palabras.
- Hay distintas formas de ser felices, y no todas las personas te hacen feliz de la misma forma.
- ¿A qué te refieres? ¿Vas a ser feliz ahora?
- Yo…supongo que debo encontrar mi tercera oportunidad de felicidad, dicen que la tercera es la vencida, jajaja. – Trató de alivianar la conversación.
- ¿Por qué tercera? Es decir, entiendo que una es lo que tuviste con Mina, pero…¿la otra?
- Bombón…- Se preparó para hablarle de lo que ella fue en su vida, de lo que provocó en él. Sonó el timbre de mensaje.
- Oh, espera…es mi teléfono.
Vio su sonrisa y adivinó que el mensaje que leía era de Darien. ¡Maldición! ¿No podía elegir otro momento para interrumpir?
La miró esperando que se quedara un momento ahí.
- Seiya, lo siento, debo irme.
- Está bien. ¿Quieres que te lleve?
- No, Darien pasará por mí.
- Me voy, tengo aún cosas que hacer.- Inventó evadiendo encontrarse con él.
- ¿Nos vemos mañana? Recuerda que iremos todos juntos al cine.
- Claro, como olvidarlo. Nos vemos Bombón.
La verdad no tenía absolutamente nada que hacer, pero aún verla con Darien era una escena que prefería ahorrarse, así como prefería no ver aún a Mina con su hermano. ¿Por qué había siempre alguien con mayor capacidad que él de hacer feliz a las mujeres con quienes quiso ser feliz?
Y aún así no podía si no estar tranquilo de ver que su Bombón estaría feliz con Darien. Ellos siempre serían buenos amigos.
Y a pesar de que quiso colgarlos de una soga a ambos cuando se enteró, esperaba que el insensato de su hermano hiciera feliz a Mina, sabía que seguiría encontrando en ella a su confidente.
………………………
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- Espera.- La sostuvo de un brazo antes que ella entrara al departamento.
Ella lo miró extrañada justo cuando él la tomó en sus brazos y empujó la puerta con el pie para entrar. Entendiendo ahora de qué se trataba.
- Deberías saber que esto es lo que hacen los recién casados, no quienes se hacen novios después de todo lo que ya sabes.- Lo corrigió divertida.
- Pensé que era el comienzo desde cero.
- ¿Y olvidar todo lo que hemos vivido? Ni loca.- Le aclaró firme. Mina creía que de no ser por cómo pasó el tiempo entre ellos, no se sentirían de esa forma ahora.
Llegó con ella hasta la habitación y la dejó con cuidado recostada. Eso era nuevo, Mina estaba acostumbrada a que la dejara caer sobre el colchón para rebotar en él.
Se recostó a su lado mientras ella comenzó a jugar con los mechones que se arrancaban de su cabello.
- Entonces hablaremos de nosotros.- Propuso tornándose serio.
- Ok, quiero una casa grande, con muchas habitaciones, y un jardín gigante, donde jueguen nuestros diez hijos y nuestras mascotas, quiero tener un perrito, un gatito, muchos canarios para que canten por las mañanas. – Ella solo bromeó, sabía de sobra que él quería que todo funcionara a la perfección, pero no veía apuro en establecerlo todo de una vez.
- Creo que me dejarás en banca rota.- Se relajó siguiéndola en sus juegos.
- ¿Quién te dijo que era gratis tenerme contigo? Además ahora que soy tu novia debo aprovecharme de tu estatus de estrella.
- Oh, entonces tal vez deba aprovecharme de ti también. Eres escritora, deberías convertir mis fantasías en realidad.
- ¿Y qué tienes en mente?
- En realidad solo cumplir con lo que me pides. – Ahora fue él quien cambió el tono de la conversación.- Si quieres tener diez hijos…deberíamos comenzar a encargarlos.
- Creo que tengo el número de teléfono de la cigüeña en el velador.
Comenzó a dibujar líneas sobre su rostro, bajó con sus dedos por el cuello de Mina.
- Es…espera…es que, es nuevo para mi estar así con mi novio.- Alegó con timidez
- Para mi también, te prometo que será la mejor primera vez juntos.
Continuó por sus hombros, retirando las tiras de su vestido. Ella solo pudo sonreír nerviosa mientras Yaten se deslizó por sus brazos y de pronto sentía sus poros erizarse.
Si, era como la primera vez que la tocó así, y como la segunda, y la tercera. Cada vez la hacia marearse ante cada sensación que despertaba en ella.
Yaten se dedicó a sentir su piel cremosa bajo su tacto, sin apuros, sin ninguna otra necesidad que sentirse hechizado al tocar su suavidad y darse cuenta que el efecto en ella era el mismo. Despacio, llegando a sus manos entrelazándolas por un momento. Mina quiso apreciar su rostro y frotó los labios de Yaten con sus dedos. Él alcanzó su espalda y abrió el cierre del vestido continuando su viaje por la curva de su cintura y arrasando con la tela a su paso.
Mientras esparció besos en sus mejillas y sus ojos, Mina escabulló sus manos por el cuello y lo acompañó en su labor de desvestir, jugando con cada uno de sus botones hasta deshacerse de ellos. Imitó a Yaten al rozar con suavidad su pecho y abdomen con sus manos, subiendo y bajando en dibujos abstractos. Lo escuchó soltar risas sobre su boca cuando se acercaba a besarla.
Cosquillas, cerca de su ombligo, el único lugar donde él sentía cosquillas.
Él quitaba completamente el vestido, haciendo que Mina se levantara un poco, ella aprovechó de levantarlo hacia su cuerpo y deslizar la camisa a un lado. Lo empujó con lentitud para que volviera a tenderse de espaldas. Quitó sus zapatos mientras aprovechaba de zafarse de sus tacones. Luego las calcetas de él, entonces serpenteando sobre su cuerpo le desabrochó el pantalón, pasando sus manos por su espalda baja, metió sus manos bajo el bóxer y jaló la ropa, aprovechando de tomar los músculos de su trasero. Volvió a escuchar la risa de Yaten, provocada por el acto, él levantó las manos ayudándola a eliminar las últimas prendas. Volvió a recostarse en la cama, apoyando su cabeza en el pecho del platinado. La abrazó pegándola a él, jugó con su cabello desparramado desviándose hacia su espalda. Abajo, más abajo.
Mina levantó el rostro comprendiendo y quitándose el género que aún la cubría, se quedó luego quieta en la misma postura anterior. Él saboreó su cuello manteniendo el ritmo aletargado que llevaban. Cubrió cada milímetro con dedicación, cayendo en cuenta que Mina se posaba, recostada aún, sobre él. La sintió enseguida danzar adherida a él en un vaivén que terminó por tomar control de ambos. Acercó su cara para alcanzar su mirada desinhibida ante él.
El jugueteo inocente terminaba. La besó provocando fuego entre sus bocas. La aprisionó entre sus brazos y rodaron por la cama, quedando Yaten sobre Mina. Le dedicó una sonrisa plena en júbilo para permitirse complacer cada rincón del cuerpo de ella.
……………
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- Llegas temprano. – Habló Taiki sin despegar sus ojos de su libro.
- Pensé que estarías con Ami.
- Acabo de llegar de su casa. ¿Y tú que hiciste?
- Vagué. ¿Yaten llegará hoy?
- Dijo que llegaba a dormir.- Levantó la mirada en dirección a su hermano.- Seiya, tal vez deberías hacerte a la idea, ellos vivirán juntos dentro de poco.
- No, está bien por mí, solo preguntaba.
- ¿Seguro?
- Extrañamente, sí. – Respondió con sinceridad.
Se retiró a su habitación a tocar guitarra por un rato. Imaginar a Yaten viviendo con Mina era por una parte incómodo, pero sentía una gran curiosidad de ver a su hermano a cargo de su propio hogar, le causaba gracia y compadecía a Mina de tener que aguantar las manías de Yaten, así como las tuvieron que aguantar Taiki y él por tantos años.
Mientras imaginaba escenas de ellos decidiendo donde poner una silla, qué incluir para la cena, quién lavaría los platos, terminó por caer en cuenta que estaba sonriendo, a punto de soltar una carcajada ante la singular vida que les esperaba a esos dos. Sabiendo sin embargo, que sería una vida que sabrían llevar muy bien entre ellos.
¿Qué diablos le pasaba? Hace un par de días tiraba fuego por los ojos al enterarse que su novia de antaño mantuvo una relación a escondidas con su hermano. Ahora encajaba las piezas y todo tenía mayor sentido para él.
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No había pegado un ojo en todo ese rato, al contrario de Mina que parecía dormir placenteramente mientras él la acunaba. Hundió la nariz en su cabello, impregnándose de su fragancia exquisita. Esta mujer lo iba a matar de felicidad, cada día, cada momento. Cada nueva capa de su relación que se deshojaba ante sus ojos. Y aún quedaba…
Al sentir su cabello revolverse despertó. Alzó la cabeza para quedar a la misma altura que Yaten, dándole un besó fugaz.
- ¿Debes irte?- Preguntó comprensiva.
- Contra mi voluntad.
- Está bien. Después de todo no existimos solo tu y yo.
- Lo sé. Esta tarde ha sido maravillosa, esto supera mi capacidad de decirte con palabras lo que siento.- Expresó sublimado en emociones.
- Oh, ¿Y desde cuando tienes capacidad de decirme lo que sientes? Hasta ahora lo te ha sido más fácil demostrarlo, y eso es para mi mil veces mejor.- Le aclaró satisfecha de estar a su lado.
- Tal vez deba hacerlo dos mil veces mejor.- Le dijo con la voz enardecida, acercándose a besarla.
- Yaten…- Le habló entre los labios, obligándolo a apartarse.- hablo enserio. Además creo que deberíamos dejar de comportarnos como adolescentes y tener un poco más de cuidado.
- ¿Ah? ¿Qué quieres decir?- La miró confundido.
- Que si no ponemos mas cuidado terminaremos enserio con diez hijos corriendo alrededor.
- Jajaja, ¿Y eso es malo?- Mina rodó lo ojos.- No te enojes, te vas a poner vieja antes de tiempo. Siempre hemos sido responsables Dulzura, pero no me culpes si a veces no logro apartarme de ti por ponerle atención a un preservativo.
- No te estoy culpando, a mi también se me puede olvidar. – Le sonrió traviesa.- Ahora vístete y ve con tus hermanos, antes que se me ocurra perder la compostura de nuevo.
Yaten se dio una ducha mientras Mina se envolvía en una bata y comía algo en la cocina.
Al rato apareció listo para irse. Riéndose de los pucheros que Mina hacía al ver que se quedaría sola esa noche.
- Ve a ducharte y descansa.
- Como usted ordene.
Ambos sonrieron, despidiéndose mientras caminaban a la salida. Yaten con la mitad de su cuerpo fuera del departamento no despegaba su boca de la de Mina. Hasta que no le quedó mas que obligarse a cerrar la puerta.
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Hola!
Lo se lo se!!!
Matenme no tengo perdon!!!
He sido una malvada irresponsable por no actualizar …en cuanto? Un mes??
No me salía este capitulo, estaba bloqueada, pero aquí está, con mucho cariño =)
Es el penultimo, ya el siguiente es el desenlace, aunque me da penita T_T
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REVIEWS
- CHIKITABKOU22: Hey! No se si tiene razon o no en haberle pegado xD Yo mejor no opino, mejor me dedico a terminar el fic jajaja. Nos vemos x msn, si he desaparecido a ratos, pero volveré!
- LERINNE: No, aun no llega el final, pero ya llegará! Supongo que Rei por ser sacerdotisa tiene un concepto muy alto de honor, por eso le cuesta tanto aceptar algunas cosas, en fin, es un tantito explosiva jajaj.
- PATTY RAMIREZ DE CHIBA: Ahora que no estas enfermita, ni tienes problemas con el comp. Ya podras volver a tu normalidad. Que bueno que te haya gustado el capitulo =)
- MOON STAR18: No te preocupes si no dejaste review, mejor me disculpo yo por no actualizar! Si! La conversación,, la frase, lo amo! Jajaja. Gracias por el apoyo, de hecho me he demorado más de la cuenta con este por estar metida en el nuevo fic. =)
- USAGI BOMBON: Andaba mal tu cuenta o las de ff? xD jajaj seiya se vaa , pero no a otro planeta asi q no te preocupes, como sabes, algun dia lo encuentras caminando por la calle jajajaj.
- GINSEI: Uff, por donde comenzar, tu ataque de multiples reviews jajaja, eso te pasa por tener poco tiempo! ¿Por qué todos me dicen q actualice pronto? Ahora me entra la culpa xD tu deberias actualizar! Nos vemos por fics, reviews o charlas x msn. =)
- KIRA MOON XKARLATA: Oh, si es bueno q se vayan aclarando las cosas, para darle un final a todo esto. Rei, jajaja bueno es Rei. Y mi mnao está de lo mas bn, creo q era la cabeza la q no funcionaba q demoré tanto! Pero gracias por la preocupación =)
- MISS-ODANGO: Jojojojo, no!, final ya se viene! Seiya, seiya lindo! No sé qué tan en el pozo esté, tal vez estar solo no siempre es estar tan mal. Tan desaparecida q has andado! Gracias por pasar!! =)
- AKARI 87: jajajaja, lucy!!, será q de tanto leer se pega? No se pero al menos te gustó jajaj, nos andamos hablando. Amordaza a tu ehrmano y quitale el maldito pc!
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Se viene el capitulo final!
T_T extrañaré esta historia
Pero siempre pueden darse una vuelta por "A mi manera" mi nuevo fic xD
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Besitos!! =)
