Queridas amigas a las que os ha tocado el final A...¿Sois masocas?xD Es de coña, a mi también me pasa..xD( e encanta llorar con los ffs..xD) Tengo que decios que os ha tocado el final dramático. Estaq dedicado a KSan porque piensa que las pelis románticas son poco realistas y las historias de amor casi siempre acaban mal, asique, para ti, maja, para que no te quejes..xD. Nada más, no me mateis mucho..xD
Final A
Snape terminó su historia y bajó la mirada. Sirius, que se mantenía en una pose indiferente mientras contaba lo ocurrido, no cambió ni un milímetro la cara.
-De todas formas, espero que esta experiencia te haya servido para algo-finalizó Severus.
-Ese Malfoy…-gruñó Sirius solamente sin hacer caso de su interlocutor.
-Quizá pasando por todo esto puedas valorar algo más lo que tienes…-siguió comentando Snape
-¡Cállate, serpiente!¡Y fuera de aquí que para ti también hay!-gritó Sirius. Snape bufó y desapareció entre las sombras del castillo.
-No ha cambiado nada-susurró antes de adentrarse en las mazmorras y desaparecer del todo de la vista de Sirius.
OoOoOoOoOoOoO
-Remus, cálmate, no tiene porqué haberle hecho nada- intentó tranquilizarlo Potter
-¡Por Merlín, James!¡Lleva toda la noche fuera del cuarto!-gritó Remus histérico
-Bueno, antes lo hacía siempre y no te ponías así- comentó Peter.
-¡Pero antes no tenía SIDA!- ante esa afirmación, ambos chicos tuvieron que darle la razón. Peter estaba del todo recuperado y hace unos minutos había vuelto al cuarto donde James y Remus andaban como leones enjaulados.
-¿Por qué no vas a buscarle como hiciste cuando se enteró? Quizá solo necesite pensar- se le ocurrió al ciervo. Remus no se despidió, simplemente montó en la escoba y salió por la ventana más cercana.
La cornisa estaba desierta, no había rastro de Sirius ni de que hubiera estado allí en algún momento de la noche. Remus desitió de su intento y volvió a la habitación.
-¿No ha habido suerte?-más afirmó que preguntó James
-No esta allí… Esto es grabe… Snape debió hacerle algo ayer por la noche. No se vosotros, pro yo no me voy a quedar aquí parado- gruñó Remus
-Tienes toda la razón-lo apoyó el de gafas.
-Lo más sensato es que hablemos con Dumbledore después de un nutritivo desayuno- puntualizó Peter.
-¡Deja de pensar en comida!-exclamó Remus
-Yo creo que Peter tiene razón, no tendremos fuerzas para buscar al chucho si no desayunamos. Además, me suenan las tripas- a regañadientes consiguieron que Remus bajase hasta el Gran Comedor. Nada más entrar notaron el gran alboroto que había esa mañana y que la mayoría de la gente se agrupaba en torno a la mesa de Slytherin, los amigos se acercaron, pasando entre el tumulto de gente, y para su sorpresa, el centro de aquel aquelarre era nada más y nada menos que Sirius Black, que al igual que en sus buenos tiempos, atraía la atención de todos con una ingeniosa broma en la que Malfoy y Snape era los protagonistas. Hace tan solo unas semanas, al ver aquel espectáculo, James habría reído hasta caer exhausto, pero ahora nadie podía quitarle su cara de asombro.
Snape y Malfoy estaban en medio de un apasionado beso, declarándose su amor. La mayoría de la gente reía y algunos se atrevían a felicitar a Sirius. Lily Evans miraba todo sentada, desayunando sus copos de avena y con el ceño tan fruncido que casi se podía decir que sus ojos verdes eran dos rayas en medio de su cara. Al fin, se levantó y deshizo el hechizo de Sirius.
-Evans, o te quitas de en medio o vas a tener que unirte a esas dos serpientes- Lily miró alucinada a Sirius
-¿Qué te pasa?-preguntó sin creerse lo que acababa de oír.
-Te diré lo que me pasa. Para que todos os enteréis, no tengo SIDA, fue todo una estúpida broma de estas dos serpientes-exclamó. Todos aplaudieron. James salió de su ensoñamiento y se apresuró a abrazar a su amigo, al igual que Peter. Lily y Remus se mantuvieron al margen de la alegría general- así que, volveré a retomar mi vida de siempre- y con eso, sonrió seductoramente a Silvia. Remus bajó la mirada y ando pesadamente hasta la puerta, Lily lo siguió sigilosa.
-Remus, cuanto lo siento…-comentó la chica apenada.
-Debía haberlo imaginado, la culpa es mía…-susurró el chico.
-No podías saber que esto iba a acabar así. Black es un desagradecido-gruñó la pelirroja- Después de todo lo que hiciste por él ni si quiera se a dignado a mirarte
-No puedo culparle. Siempre ha sido así, no debí hacerme ilusiones, tendría que haberme dado cuenta de que no había cambiado de verdad- susurró con voz ronca, apunto de empezar a llorar
-Algún día madurará, Remus, y se dará cuenta de lo que perdió- intentó animarlo la chica
-No, eso no pasará. Sirius siempre será Sirius, no importa cuanto tiempo pase- Lily lo abrazó, mientras, escondido tras una columna, Sirius miraba todo tras su mascara de indiferencia.
Remus tenía razón; Sirius Black siempre sería Sirius Black, el mismo espíritu libre que no rinde cuentas a nadie salvo a sí mismo y de quien los slytherin envidiosos creen que es la encarnación del diablo. Sirius Black es absoluta y totalmente perfecto, pero dentro de su perfección, siempre habrá algo que no lo deja dormir, algo, que aunque nunca llegue a reconocer, le mata por dentro.
Sirius Black, el mismo semental que ha estado con más de 30 en su corta vida, esta perdidamente enamorado de su mejor amigo.
¿Por qué no va ahora mismo y le dice que todo lo que ha hecho en el Gan Comedor es un simple teatro y que si no se ha atrevido a mirarlo a la cara es porque si lo hacía no tendría fuerzas para seguir con aquello?
Porque, después de todo, el sigue siendo el mismo chico asustado que cuando se siente mal se sube a la cornisa a llorar, pero también es el mismo que no puede estar más de dos días sin sexo. Sabe perfectamente que de una forma u otra terminaría dañando a Remus, si o era por unos rumores infundados, sería por unos totalmente verdaderos.
Sirius tiene miedo de decepcionar al licántropo y que dejen de ser amigos, así que, pueden tacharle de cobarde, pero prefiere que todo siga como hasta ahora.
Después de Silvia vinieron Sandra, Helen, Clare, Sheila, Sara, Mary y un largísimo etcétera. Remus estuvo con dos o tres chicos muggles y después mantuvo una relación bastante seria con un mago de la Orden, que por desgracia, murió batallando.
Muchos años después, tras de una vida de calamidades, Sirius Black cayó tras un velo y murió. La promesa que se hizo a si mismo en el colegio no fue rota, Remus nunca llegó a saber que detrás de la mascara del Sirius semental siempre estuvo aquel chico indefenso que cuidó esos días, aquel que solo quería su aceptación y le importaba bien poco lo que los demás dijeran, aquel que lo amaba en silencio, llorando sobre la cornisa de Hogwarts.
FIN
No lo quiero comentar porque alguien me lincha al final..xD Este es el final, my loves, las que no esten satisfechas, leed el final B.
Os ama
Lor Lupin
POSITIVE
By: Lor Lupin Sakuma
Dedicate to: KSan Potter Nakano
Todos los personajes que han parecido( excepto Silvia) son propiedad de JK Rowling
