Akatsuki detrás de cámaras
By.- LosCuervosDeAkatsuki
RavenAkatsuki & AkatsukiNoKarasu
¡Buenas noches queridos lectores! Ah… (suspiro) le dije a Karasu que no era bueno para nuestra salud hacer un lemon… pero ya qué.
Aquí les traemos la segunda parte del anterior capítulo, esperamos que sea de su agrado (si no les gusta, es culpa de Karasu n.n)
Disclaimer.- Los Akatsuki no son nuestros, pero… ¡Wa! (Raven se pone a llorar, debido a que anda sensible, le acaban de poner, igual que a Karasu, ¡Frenillos!)
Bueno, aprovecho la oportunidad y así me aclaran una duda… ¿Es que nadie extrañó el ItaKisa?? Porque en el otro capítulo no pusimos nada a propósito ¡Y nadie preguntó! Eso también es considerado racismo hacia los peces…
Ah, y como siempre, el retraso es culpa de Karasu, quien no se decidía que nombre ponerle a cierta "cosa"… y que no decidió. Así que omitiremos algo de lo que obviamente se darán cuenta, pero lo dejaremos a su imaginación. Ahora que tienen mi permiso, pueden pegarle a Karasu por el msn, la dirección en nuestro profile.
Arcilla, tiburones y dioses – Parte II
Sasori pasó su mano por toda la pierna del rubio hasta llegar a sostener el miembro de su compañero. Al sentir aquella fría mano, Deidara empezó a temblar, Sasori solo lo miró e introdujo en su boca el miembro de su compañero.
- Ahh saso…ri - decía entre suspiros.
Deidara empezó a soltar gemidos al sentir la lengua de su compañero pasearse por todo su miembro, de pronto apareció el tercer Sasori que había estado observando toda la situación "recolectando experiencia"… se acercó y tomó por las piernas a Deidara, para colocarlas sobre sus hombros. Introdujo tres de su dedos a su boca y luego introdujo uno en el rubio.
- Mmm - Deidara arañó con toda su fuerza el piso dejando marcas y al sentir el segundo dedo, Deidara ya tenia sus manos en el cabello del Sasori que estaba a un costado, estaba apretándolo, Sasori esperó un rato hasta que el rubio se acostumbrara e introdujo el tercer dedo y empezó a darle vueltas en el interior del rubio. Cuando creyó que ya estaba listo, los retiró
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- Oh no, ya está empezando ¡Raven apresúrate con las palomitas y las gaseosas!!
Raven aparece con un coso (no sé su nombre XD) extra-súper-mega grande lleno de palomitas y arrastrando un fardo de gaseosas.
Karasu la mira extrañada – Creo que no habrá tanto tiempo para ir al baño, Raven… - dice mirando las gaseosas.
- Tú cállate y aprende – le dice mientras se pone unas gafas 3D.
- Ya, cállense las dos – dicen Sasori y Deidara desde atrás.
- ¿Y a ustedes quién los invitó? – les dice Karasu molesta.
- Pues… - Deidara apunta hacia un costado – Ellos
En otro costado se podía ver a los demás Akatsuki junto al elenco de Junjou romantica, Kyou Kara Maou y algunos chicos del Final Fantasy…
- ¿Les ayudo a escribir? – pregunta Akihiko.
- ¡Desastrófico! – grita Rikku desde un rincón.
Karasu mira enojada a Raven.
- Ehm – Raven se agacha – Lo siento, nunca más vuelvo a comer esos hongos violetas antes de empezar a escribir…
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Kakuzu se levantó y se acercó a Hidan, mientras que el otro lo miraba indiferente – Levántate
- No quiero – respondió desviando la mirada.
- Por qué – dijo a modo de pregunta, tratando de sonar comprensivo.
- ¡Porque no me da la gana!
(luego de unas cuentas charlas con las escritoras, unos sobornos y demás por parte de Kakuzu y lectores…)
- Vamos Hidan, levántate – le dice Kakuzu dulcemente, algo bastante difícil para él.
Hidan lo mira enojado, le voltea el rostro y de mala gana, se levanta – Qué – le dice dándole la espalda.
Kakuzu le rodea la cintura por detrás – Hidan ¿Sientes esto?
Hidan da un respingo – Si…
- Son los latidos de mi corazón – le dice abrazándolo más fuerte.
Hidan suelta una risa burlona.
- Cuál es tu gracia – le pregunta un tanto molesto.
- Yo creí que te referías a tu "linterna" - dijo con sorna.
- Já, já – rió irónico – Muy gracioso – Kakuzu pega más sus cuerpos, haciendo que el jashinista sintiera más su erección.
Hidan soltó un gemido, el cual hizo que se dibujara una sonrisa en el rostro de su compañero – Dime, Hidan… ¿Ahora te voltearás?
- Si mi Jashin – dijo entre un suspiro mientras caía de rodillas en el futon.
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- Ahora, la cereza del helado.... – Itachi se arrodilló y subió las piernas de Kisame hasta su cintura.
Kisame se sonrojó - ¿N-no será la frutilla de la torta? – le preguntó sobrante.
- No – respondió rotundamente – a mi no me gusta la torta y no hay nada como las cerezas – Itachi rió tontamente – Ahora, toma aire...
- Qué quieres decir con eso de toma air… ¡Ah! – gritó Kisame al sentir como algo quería irrumpir dentro de él - ¿Qué haces?
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Se acomodó bien con las piernas del rubio sobre su hombro, y empezó a penetrarlo lentamente.
Deidara dejó salir un gemido, al tiempo en que su cuerpo se comenzaba a relajar.
Luego el cuerpo de Sasori empezó a moverse, (¿Qué? ¿Y para qué hice que Deidara acomodara el futón?) los movimientos del pelirrojo fueron aumentando a medida que Deidara empezaba a acostumbrarse a su ritmo.
- Oh, Sasori - Después de varios movimientos, Sasori se sintió algo cansado y decidió deshacer sus clones y empezó a pasar su lengua por la pierna del rubio que estaba toda cubierta de un líquido blancuzco y pegajoso. Luego fue subiendo hasta quedar recostado encima del rubio.
- Así que tú eras el verdadero – dijo tomando un poco de aire.
- Mmm - Sasori que estaba recostado en el rubio, levantó la cabeza para poder mirarlo y también besarlo
- Te amo Deidara, te amo con toda mi alma y te juro que haré todo lo posible para estar contigo, no dejaré que nada ni nadie nos separe – le dijo con ternura mientras le dedicaba una sonrisa.
- Pero es más que obvio que nos van a separar
- ¿Quién? - Deidara volteó su rostro porque no quería que Sasori hallase la respuesta en sus ojos –Mírame y dime quién – el pelirrojo tomó la cara de deidara y la volvió a su lugar, quedando sorprendido al ver a deidara con los ojos llenos de lágrimas – Pero… ¿Por qué lloras?
- Porque no vamos a durar mucho tiempo juntos
- De qué hablas – es ese momento, Sasori abrazó a Deidara, para calmar un poco el miedo que se veía en sus azules ojos - ¿Quién nos va a separar? - Deidara correspondió al abrazo, apretándolo fuerte, como si no quisiera separarse nunca de él.
- Tú no entiendes – dijo enjugando sus lágrimas - ¡Es que no quiero! no, no quiero que me separen de ti - Deidara empezó a llorar amargamente – Yo te amo y no quiero alejarme de ti
- cálmate, no pienses en eso – Sasori ya no hallaba palabras para clamar la desesperación del rubio - No te preocupes, yo te cuidaré y no van a lograr separarnos
- Es que no se trata de cuidarse, eso puede ocurrir en este mismo momento o quizás mañana - Deidara lo pegó más contra su pecho - Tengo miedo
- ¿Miedo a qué?
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- Tanto te costaba hacer esto desde un principio – dijo levantándose, mientras se quitaba lo que le quedaba de ropa.
- Cállate – dijo Hidan y se quitó los pantalones también, quedando desnudo.
Kakuzu se arrodilló y se colocó detrás de Hidan, rodeó su cintura con los brazos – Cállame – susurró a su oído.
Hidan se estremeció al sentir el aliento de su compañero, rodeó su cuello con sus brazos, mientras torcía el rostro hacia un costado para encontrarse con el rostro de Kakuzu, dándole un beso.
Hidan lo soltó y volteó su rostro, Kakuzu le acariciaba el abdomen mientras sentía el aroma de sus cabellos y pegaba más la espalda de Hidan a su pecho – Así podría callar toda la vida
Hidan echó para atrás su cabeza, dando libertad a Kakuzu para que besara su cuello – Yo creo que no lo haría… no, definitivamente – soltó un gemido ante un mordisco de Kakuzu – Amo hablar
- ¿Y a mi me amas? – preguntó Kakuzu deteniéndose un instante.
- No lo sé – respondió mientras posaba sus manos sobre las de Kakuzu.
Kakuzu se detuvo – Entonces no me quieres
- Si, sí te quiero – dijo sin voltear, como si estuviera hablando con la pared – Sólo que… no sé si te amo
Kakuzu sintió cómo un sudor frío recorría su espalda – Entonces no hay que seguir con esto – dijo quitando las manos del pecho de Hidan.
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Itachi lo miró entre frustrado y sorprendido - ¿Qué crees, imbécil?
- No lo sé, por eso te pregunto – dijo mirándolo extrañado y asustado.
Itachi soltó a Kisame, éste golpeó en el futón – Quieres decir que no sabes como se hace esto – dijo a modo de pregunta.
El otro, sólo lo miró y agachó su cabeza tímidamente – No…
- Que vergüenza – dijo tomándose la frente, mientras se sentaba – Te explicaré – el moreno quedó pensativo unos minutos, hasta que encontró la manera de explicárselo de una manera entendible – Hace muchos años, tu papá y tu mamá…
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- Miedo a cerrar los ojos y no volver a abrirlos, de dormirme y no volver a despertar a tu lado, de que todo desaparezca, de que llegue el fin de esta corta historia… - dijo tratando de encontrar las palabras adecuadas para que su danna lo entendiese.
- Pero eso no pasará
- Si, si pasará yo lo se
Sasori aún no terminaba de comprender ese sentimiento de inseguridad que inundaba al rubio - Cómo que lo sabes
- Porque sé que la muerte nos separará
Sasori se sentó frente a él, pensativo – Eso depende de ti, si tú quieres morir
Deidara agachó la cabeza sonrió por lo bajo, al ver que Sasori no le estaba dando la debida importancia - No Sasori, puede ser que tú no mueras porque eres una marioneta – levanta la cabeza y lo mira a los ojos – Pero yo no lo soy
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- ¡Oye! – le replicó Hidan - Pero… creo que te podría amar – agregó un tanto suspicaz – Tú solo sigue con tu trabajo
Kakuzu rodó los ojos y decidió ignorar los anteriores comentarios, mientras seguía besando el cuello de Hidan y paseaba las manos por su pecho.
Hidan se recostó boca abajo en el futón, y Kakuzu se posicionó detrás de él, listo para entrar en acción.
Hidan gruñó, mientras se llevaba las manos a la nuca y pegaba su cara contra el futón.
- ¿Qué te pasa ahora? – le preguntó Kakuzu, en el momento en que acomodaba su miembro en la entrada de Hidan.
- Me va a doler – dijo – Y éste no será un sacrificio para mi Jashin…
- Tu Jashin se puede ir al demonio
- ¡Hey! ¡No hables así de mi… ah! – soltó un grito ahogado cuando Kakuzu comenzó a introducirse en él.
- ¡Ah, demonios, Kakuzu! – le dijo mientras apretaba las sábanas - ¡Me duele un chingo!
Kakuzu estaba al extremo de su paciencia – ¿Qué? ¿Quieres que vaya más despacio? – le dijo entre irritado y burlesco.
Hidan, a pesar de todo, rió irónico – No – le dijo rotundamente – Hazlo más rápido
Kakuzu se sorprendió, pero atendió gustoso la petición.
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(Luego de veinte minutos de explicación, en los que Itachi casi pierde el juicio…)
- Y así es como se hace – finalizó.
- Ah – dijo Kisame, dando a entender que lo había captado – Pero ¡Nosotros somos hombres!
Itachi suspiró sonoramente – Pues…
(luego de otros diez minutos de explicación)
- ¡Entendido! – dijo Kisame agitando las manos.
- ¿Ahora podemos seguir?
- Claro – respondió Kisame, sin saber a ciencia cierta lo que le esperaba.
- Bien – Itachi colocó nuevamente las piernas de Kisame alrededor de su cintura, lo suspendió un poco, para poder entrar con mayor facilidad.
Kisame se llevaba las manos a la cara, no sabía bien si quería mirar o no, la verdad es que le causaba un poco de miedo.
Itachi notó que Kisame no se encontraba muy cómodo en esa posición, así que lo tomó por los hombros y lo acercó a él.
- Abrázame – le dijo, mientras acomodaba los brazos del chico azul sobre su cuello, rodeando luego con los suyos la cintura de éste.
Un imperceptible "sí" salió de los labios de Kisame, después Itachi comenzó con su tarea.
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- No te olvides que soy una marioneta incompleta y puedo morir – dijo tratando de no sonar tan serio - Pero ahora solo quiero que pienses en nosotros y no en la muerte, quiero que disfrutemos hasta no poder más, como tú lo has dicho – Sasori da unas palmaditas a Deidara - No sabemos lo que pasará mañana, pero espero que sea algo bueno - diciendo eso Sasori pudo tranquilizarlo y aprovechó la calma para darle un beso - Dulces sueños, te dejaré descansar por hoy, ya que mañana nos espera un largo día
- Pero yo, tú dijiste que lo querías aprovechar al máximo
- Si pero tu ya has tenido bastante y no quiero que me odies así que descansa - Sasori le dedica una tierna sonrisa, con la cual Deidara sonríe también y queda dormido. Sasori se quedó observándolo pensativo… si lo que dijo Deidara llegara a ocurrir ¿Qué haría? Se le acercó y susurró unas palabras a su oído. Le dio un beso en la frente, se levantó para traer un futón, luego levantó a Deidara cuidadosamente para recostarlo allí.
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- Que bien te mueves como para tener todos esos años encima, eh – le dijo Hidan entre gemidos.
Al escuchar estas palabras, Kakuzu tomó el miembro de Hidan y le dio un apretón – Cállate, que eres de mi época
- Y tú qué sabes, mmm – Hidan, a pesar de hablar y quejarse tanto, no podía negar cuánto lo estaba disfrutando.
- Relájate un poco Hidan, me cuesta entrar – dijo Kakuzu haciendo esfuerzo.
Hidan sentía cómo caían gotas de sudor sobre su espalda, apretaba las sábanas y trataba de relajarse – Si, igual no te morirás por eso…
Kakuzu rió – Tú tampoco – dijo mientras aumentaba el ritmo.
- Ah – Hidan gruñó – Pero si sigues así, de seguro me matas…
- Cierra tu maldita boca y concéntrate
El jashinista suspiró – Me aburro, duh – dijo tratando de mostrarse desinteresado.
Kakuzu ya no sabía qué hacer para callarlo, así que tomó el miembro de su compañero y empezó a masajearlo bruscamente.
Hidan jadeaba y trataba de sacar las manos de Kakuzu de allí, pero éste no lo dejaba – Para ya, por favor – dijo casi suplicando – Me vengo…
Kakuzu suspiró aliviado – Pues hazlo – dijo y se vino en el interior de su compañero. Hidan sintió cómo aquello lo inundaba y no tardó en venirse también.
Kakuzu salió del cuerpo de Hidan y se recostó encima de él - ¿Conforme? – le preguntó tomando aire.
- Ajá – le dijo entre un suspiro.
- Bien entonces – dijo Kakuzu mientras se ponía un pantalón y tapaba con una capa a Hidan – Ahora duérmete y cállate – dijo mientras tapaba a ambos con una sábana.
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- Respira Kisame, uno, dos tres – decía el chico pez en un intento desesperado por tranquilizarse – Itachito no te hará nada malo…
Itachi suspiró – Sí que lo hará – y en un tono irónico, agregó – Y será algo muy malo
Itachi trató de entrar en Kisame, pero éste se encontraba muy tenso, así que con ayuda de unos cuantos dedos, lo preparó.
- Ahora si – le dijo mientras se abría espacio entre las paredes de Kisame.
- Esto hasta el momento no me ha gustado – dijo el chico azul un tanto disgustado.
Itachi lo ignoró y lo penetró por completo, al tiempo en que Kisame gemía.
- No, sácalo, sácalo – le dijo golpeando su espalda.
Sobre la frente de Itachi se podía observar una clara y muy grande vena – Tú sólo déjame… seguir – decía tratando de seguir con su trabajo, aumentando el ritmo.
- Mmm – los sentimientos de Kisame comenzaron a tomar otro rumbo.
- ¿Quieres que salga? – le preguntó Itachi, casi adivinando la respuesta.
- Como dijo la monja: ay San Renato, si me la sacas te mato (¿Les trae recuerdos? XD) – Itachi rió y siguieron, con coordinados movimientos.
- Que bien se siente ¿No crees, Kisame? – dijo Itachi entre jadeos.
- Sí, y tú que bien lo haces – dijo dejándose llevar.
Itachi besaba el cuello de Kisame, mordiéndolo por momentos, quería comérselo todo.
- Con esa cara… te como crudo, pececito – decía Itachi al ver los gestos de Kisame.
- Ay… siento… algo raro – dijo Kisame de repente.
Itachi frenó un poco el ritmo - ¿Cómo qué?
- Es una especie de tensión por acá – dijo tocando sus caderas.
- Excelente – Itachi aumentó el ritmo – Sentirás un dolor muy feo, pero al instante se transformará en placer
Kisame sintió cómo algo fluyó de su interior, una sensación completamente extraña y deliciosa, la cual disfrutaron los dos.
Itachi cayó de espaldas, con Kisame arriba suyo – Listo – dijo el moreno.
- Eso fue raro – dijo Kisame entre jadeos – Pero me gustó – agregó con una gran sonrisa.
- A mí también – Itachi los cubre con una sábana, pero…
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Luego de recostar a Deidara, Sasori arrojó hacia ningún lugar en específico una cabecera, la cual fue a dar a la cabeza de…
- ¡Caracho!
Sasori voltea horrorizado a ver al emisor de estas palabras.
- ¡¿Hidan?! – Sasori no podía creer lo que veían sus ojos.
- ¿Y ustedes qué hacen aquí? – pregunta Kisame nervioso.
- ¡Eso es lo mismo que me pregunto yo! – dice Pain tratando de cubrirse con una sábana.
- Oh, lo siento – se disculpa el moreno – Mangekyo sharingan descontrolado
FIN del cap
¡Ne! ¡Valió la pena la espera!
Me gustó como quedó… creo que esos hongos hacen efecto XD. Ah, muy buenas nuevamente, desde aquí nuevamente Raven (creo que soy yo la única dueña de este fic ¬¬). Fue bastante gracioso unir mis ideas y las de Karasu en este capi, y me divertí inventando ese final ¡Ah! y paso a darles la noticia de que, a partir de aquí, el fic dará un drástico cambio de rumbo de acuerdo a la trama y a los personajes, bien para algunos, y mal para otros. Lo siento, pero así era la idea original ¡Y lo peor, es que…!
- ¡Cállate! – Karasu tapa la boca de Raven – Ellos se enterarán cuando lo lean.
Raven asiente – Gracias nuevamente y hasta la próxima – Raven saluda con una mano – Ups – Karasu se pone pálida.
- ¿Qué pasa? – pregunta Raven asustada.
- Nos olvidamos de – Karasu apunta hacia la sala, desde donde se escuchaba un estruendo general - ¡Ellos! – dice corriendo a ver a los olvidados Akatsuki, los del Final Fantasy, chicos de series yaoi y compañía.
- ¡Nu! ¡Esa es mi PS2 nueva mía de mi hermano, no un instrumento de posesión demoníaca! – grita Raven y sale corriendo.
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