CAP 2

Los campos estaban llenos de nieve. Y le daban un aire triste al castillo. Pero dentro de él, todo estaba decorado con verde, rojo, dorado y varios colores navideños. Los 12 árboles navideños ya estaban en el Gran Comedor.

Miró a su derecha. Ginny se acercaba mucho a Harry. Y él la miraba nervioso. Sonrió para sus adentros. "Si la pelirroja supiera…"

Luna se ahogó con un poco de agua, con solo pensarlo.

-¡Luna!-dijeron muchos de la mesa, mientras ella se ponía de un morado preocupante. Ginny la zarandeo fuerte pero solo hizo que Luna abriera mucho los ojos y que consiguiera un rojo en la nariz.

-Toma agua, Luna-le dijo Ron, sin soltar el tenedor ni el cuchillo.

-¿Acaso no viste que fue con eso con lo que se ahogó?-repuso Hermione-So tonto…

-No me llames así, Hermione. El hecho de que yo no sea un ratón de biblioteca…

-¡¿Ratón de biblioteca?!

-Sí.

-Así que eso soy ahora…

-…Desde siempre…

-Ronald Bilius Weasley…

-Mejor te llevo afuera-dijo Harry, refiriendose a Luna. La tomo de la mano derecha (con su mano derecha) y colocó la izquierda en su espalda. (na: yo se que no soy muy buena describiendo esto)

Salieron del Gran Comedor al pasillo y Harry le golpeó levemente la espalda. Poco a poco Luna fue volviendo a su color normal.

-Gracias-dijo Luna con voz ronca.

-¿Por qué te pusiste así?

-Pensé algo muy loco.

Harry miró a Luna. "Nunca pensé escuchar una frase como…¡De Luna!"

-Y ya estás bien?

-Si, si, si…

El gran reloj de Hogwarts timbró, dando a entender que ya eran las doce.

-¡Oh! ¿Feliz Navidad!-dijo Luna. Se miraron un rato sin saber que hacer. Se escuchaba un alboroto desde el Gran Comedor. Luna se abrazó a Harry. Luego de un tiempo, él le tomó la barbillo y besó sus labios. Era un beso dulce, tierno y de amistad. Se separaron y se volvieron a abrazar.

-¿Luna? ¿Estás mejor?-dijo Ginny asomándose por el Gran Comedor.

Harry y Luna terminaron el abrazo. Luna asintió y abrazó a su amiga.

-Ve adentro. Para yo quedarme con Harry-le dijo Ginny al oído de Luna, quien solo sonrió.

-Feliz Navidad…

Antes de entrar, Luna se volvió un poco y vio como Ginny se acercaba a Harry. Sonrió. Abrazó a Ron, a Hermione y a Neville. Al poco tiempo Harry y Ginny volvieron. Ginny se acercó a Luna y la volvió a abrazar.

-Casi le doy el beso-le dijo, nuevamente, al oído.

-¿Casi? ¿Por qué casi?

-Creo que aun no le gusto lo suficiente-razonó la pelirroja.- A las 9:15 Luna! (na/ ya saben, la clave del reloj!) Draco te está viendo…

Luna volteó solo un poco y Draco quitó la mirada de inmediato. Era ese rubio el que la traía loquita. Ella sabía que no tenía posibilidad con él. Pero Draco siempre le había atraído. Él era elegante, arrogante y siempre encontraba la forma de sobresalir. Pero, ¿Por qué la estaba viendo? ¿Por qué habia quitado la mirada? ¿Acaso le gustaba? ¿Era posible?

Luna sonrió. Nunca hhabía notado que su mente le jugaba muy sucio a veces.

-Ehm-dijo Luna tratando de volver al tema- ¿Por qué crees que no le gustas lo suficiente?

-Cuando le iba a dar un beso me corrió la cara y me abrazó…

-Vas muy rápido.-dijo Luna y sintió la mirada de Harry sobre ella, de seguro y estaban pensando lo mismo…

Ginny solo sonrió. Su amiga era tan inocente.

A Luna no le gusto para nada esa sonrisa. Ginny siempre habia pensado en la rubia como si se tratase de una niña. Luna se mordió el labio inferior. Se moría por contarle todo a su mejor amiga. Miró por encima del hombro de Ginny, hubiera jurado que Harry negaba con la cabeza.

-¡Pudín!-dijo Luna, mientras los ojos de Harry la miraban de arriba abajo y ella captaba el mensaje. Debían encontrar un armario.

-X-X-X-X-X-X-X-

Años depués…

-x-

Ya habían passado unos meses de no ver a su mejor amiga. Y tan solo tres días de no ver al esposo de su mejor amiga.

Suspiró.

Sabía que tenía a varios hombres detrás suyo. Dado que su cuerpo había cambiado muchísimo. Ya no era la chica inocente, aunque sus actos nunca fueron inocentes, pero ahora ni su imagen lo reflejaba. Por lo menos su cuerpo y cara, por que sus ojos la seguían delatando de una inocencia que no creía poseer.

Y aun con el cuerpo que tenía, solo salía con un hombre, y lo hacia en secreto.

Cerró los ojos fuertemente.

Un secreto que ya llevaba más de cinco años. Pero, a traves de los años, le era menos posible decirle a alguien.

En el primer año, en donde la relación se repitió mucho, él había conseguido novia. Y ambos pensaron que era el fin de ese romance. Pero el destino se empeño en unirlo. Dos años después de eso, él se caso con su novia, que aparte de todo era su mejor amiga. Así que la rubia fue la madrina de la boda… ¡Genial!

De eso casi ya tres años.

Y justamente esa tarde iría a verlos.

Respiró hondo.

Tomó de su mesita del té sus laves y su bolso. Salió de su apartamento muggle y montó en su autro. Estaba intranquila, por el simple hecho de que le parecía mucho descaro saludar a su mejor amiga, como si nada.

Por que, el esposo de su mejor amiga, ¡Era su amante!

Luego de unos siete minutos, estacionó delante de una gran casa de dos planta, y de ladrillos. Bajó del auto. Y se quedó unos segundos delante de la casa. Se acomodó la blusa y el short. Y no se dio cuenta de que otro auto pasaba por allí, y que el piloto se le quedó viendo…

Tocó el timbre y esperó. "Que sea Ginny…. Que sea Ginny…" Sin embargo al ver esos ojos verde esmeralda no pudo evitar sonreír, ante recuerdos…

-¿Cómo estás?-le preguntó Harry mientras le abría el portoncillo.

-Bien-murmuró ella mientras le daba un beso en la mejilla.

-Yo diría que más que bien…

-mmm Gracias. ¿Acaso sabes para que me ha citado Ginny?-preguntó a Harry.

-Ni idea. A mi tampoco me ha dicho. Solo dijo que es sorpresa.

Ambos entraron en la casa. Ya estaban acostumbrados a esa rutina. Siempre, luego de pasar por la puerta, esa puerta, ambos se trataban como amigos y a veces hasta con indiferencia.

-¿Quieres algo de tomar?-le preguntó amable.

-Vino tinto, si no es molestia…

-No, claro que no, en un segundo vuelvo.

Mientras Harry salía del Living, Luna escuchó como bajaban las escaleras.

-¡Lna! ¡Llegaste! Preciosa, te extrañe-dijo Ginny y corrió a abrazar a su amiga.

-Yo también pensé mucho en ti… Dime ya para que me llamaste.

-¡No seas impaciente! Espera a que llegue Harry.

Tiempo después Harry llegó con un Tequila, un vino tinto y un té frío. Los repartió y se sentó entre Luna y Ginny.

Hablaron durante un rato y Ginny, quien hablaba más que todos, no notaba que Harry tuvo que llenarle nuevamente la copa a Luna.

-Gin, no quisiera perderme lo que paso con George, pero no tengo mucho tiempo-dijo Luna.

-Sí…Lo lamento. Bueno la sorpresa es que… Prepárense… ¿Listos?-Harry y Luna intercambiaron miradas dubitativas. Talvez y sería mejor no saber la noticia…- ¡¡¡ESTOY EMBARAZADA!!!

Harry y Luna escupieron la bebida. Y Ginny sonrió, pensando que era de alegría.

-¿Em-embarazada?-repitió Luna, limpiándose la boca. Harry volvió la mirada a Ginny y la fue a abrazar.

-¿Y? ¿Qué te parece?-preguntó Ginny a Luna, luego de que Harry la felicitara.

-Esto es… Una gran sorpresa… ¡No tengo palabras! Me alegro mucho… Por los dos.

Abrazó a su mejor amiga y le besó en la frente.

-Es una gran noticia. Pero ya me tengo que ir…

-¿Cuál es la prisa, Luna?-preguntó Ginny, tumando un poco del té frío.

-Tengo un compromiso-dijo Luna, pensando en los planes de la Señora Weasley en enseñarle a cocinar.

-¿Tienes una cita?-exclamó feliz Ginny.

-Yo no eh … Ya me tengo que ir.

-Te voy a abrir-dijo Harry.

Ambos salieron, pero cuando Luna puso una mano en el portoncillo, Harry no la dejo salir.

-¿Tienes una cita? ¿Por qué no me dijiste nada? ¿Quién es? ¿Lo conosco?

-No te incumbe…

-Pero tú y yo…

-¡¡Vas a tener un hijo!!-chilló Luna, tratando de abrir el portoncillo, pero Harry no la dejaba.

-¡Yo no lo sabía!

-Pero ambos sabíamos… Ambos SABEMOS que lo de nosotros no es nada, ¡No es nada comparado con lo tuyo y Ginny! Harry, por Merlín, estás casado y pronto tendrás un hijo… Si yo voy a tener una cita no debería preocuparte… Hasta Luego-añadió ya cuando pudo abrir el portoncillo.

-Luna, yo quiero decir que…

-Ya es suficiente, Harry Potter, quedó todo claro…

-Si te pasa algo a mi me importa….

-Sólo voy donde la Señora Weasley…

Luna cruzó por delante de su auto. Había una nota en el parabrisas, lo tomó y entró al auto. Miró a un lado: Harry subía las pequeñas escaleras de su casa.

-…Idiota…-murmuró Luna. Encendió el auto y sintonizo su emisora favorita. Miró la nota en su mano y sintió como el aire se le iba..

"835-27-40… Llámame, Luna

atte. --- Draco Malfoy"