Kisses, Bloody kisses
Fin de fiesta.
Zoro, a pesar de que todo parecía haber salido bien, Enel derrotado, la canción de Shandora fue tocada y la guerra en Skypiea terminó, no podía sentirse totalmente realizado y orgulloso de cómo habían salida las cosas; especialmente por su parte, lo referido a él. No sólo era que había sido derrotado con pasmosa facilidad por Enel si no que lo había conseguido por dos veces, y en la segunda ni siquiera había logrado su propósito de tirar abajo la enredadera gigante.
Y todo fue a peor con el paso de los minutos.
Le había dicho a Chopper que atendiera primero a Wiper porque se encontraba en peor estado, lo que viniendo de Zoro era algo encomiable, pero necesitaba tiempo para pensar y esa era la mejor manera de obtenerlo. Por supuesto que no había previsto la reacción por parte de Chopper. Si bien es cierto que le hizo caso y atendió a Wiper, no tardó nada, sólo el tiempo que necesitó para localizarla, para enviarle a Robin para que le colocase los vendajes. Sabía que no consideraría ningún tipo de tratamiento ya que se encontraba consciente y testarudo por las derrotas que le infligieron.
El mandar a Robin fue una nueva derrota en su listado.
Por supuesto que trató de evitarlo pero se vio incapaz de moverse por lo que, simplemente, decidió quedarse allí sentado sin decir nada y dejarla hacer para que pudiera terminar lo antes posible. Eso habría sido muy sencillo.
-Es curioso que no te hayas producido graves quemaduras, kenshi-san.
-¿Y me lo dice a quién le frieron el cerebro?- Zoro se mordió la lengua, literalmente, cuando terminó de hacerle una pregunta que nunca debió haber sido formulada.
Robin recordaba aquel momento en toda su crudeza pero, también, lo hacía con el momento posterior en el cual perdió el conocimiento en brazos de Zoro. Sabía que, a pesar de todo, al caer en sus brazos, nada malo llegaría a ocurrir. Al final fue así pero se hizo derogar bastante. Por suerte es una onna de mucha paciencia.
Y eso es lo que tendrá con Zoro.
-Suerte que no me ha afectado, Zo… Zo…- Robin parecía dudar pero no en lo que parecía, el decir su nombre, si no en que ese fuera su nombre-… kenshi-san- terminó Robin con una sonrisa en su rostro.
La, ínfima y no buscada, esperanza de que Robin fuera a decir su nombre se esfumó al darse cuenta de que se estaba burlando, una vez más, de él. No entendía el por qué de la facilidad con que lo podía hacer.
Robin se colocó delante de Zoro y le fue envolviendo el cuerpo con los vendajes haciendo que, durante el proceso, sus cuerpos llegaran a rozarse en varias ocasiones. Ella no dijo nada y Zoro mantuvo la boca firmemente cerrada. Por supuesto que, lo que pudiera pasarles por la cabeza, era tan privado como pudiera ser aunque ambos sabían que estaban pensando en ellos dos.
Los brazos del kenshi también recibieron el mismo tratamiento, quedando igualmente vendados, siendo la parte final con la que se daba por terminado el rol de enfermera por parte de Robin.
-Bueno, esto ya está listo, kenshi-san- la mirada de Robin parecía estar examinando el rostro de Zoro-. No pareces tener nada más.
-Entonces ya puedo volver a mi entrenamiento- dijo Zoro para sorpresa de Robin que le miró con extrañeza y ¿preocupación?-. ¿Nani?
-No creo que sea buena idea, kenshi-san. Y no es por tus heridas, ya que ambos sabemos que no te detendrían, si no porque Chopper te pasará consulta cuando termine de atender al resto de sus pacientes y no le hará muy feliz el encontrarte entrenando.
-Mi vida, mi cuerpo, mi decisión- sentenció Zoro muy orgulloso de si mismo-. No importa si le gusta o deja de gustar a Chopper porque yo tengo la última palabra. No siempre se pueden hacer las cosas para agradar a los demás.
-Tienes razón, kenshi-san.
Aquello si que le sorprendió a Zoro.
-¿La tengo? Mejor dicho- cambió su tono de sorpresa a uno más seguro de si mismo-. Precisamente tú ¿crees qué la tengo?
-Así es, kenshi-san. Pero, también hay momentos, en los cuales puedes agradar a los demás al tiempo que lo haces para ti mismo.
-Claro, pero no siempre es posible.
Robin le sonrió y antes de que pudiera detenerla ya se encontraba besándole. Era como si con cada seppun que recibía por parte de Robin le fuera más y más difícil el poder separarse de ella. Más que acostumbrándose a esos seppun era como si estuviera aceptando algo más. A alguien.
Robin separó sus labios y, poniéndose en pie, se alejó lentamente del lado de Zoro.
-Pero otras veces es muy sencillo, kenshi-san.
__________
Está claro que la atracción, existente entre los dos, se va consolidando con el paso del tiempo. Algo que, unos besos bien dados en momentos precisos, ayudaría con creces.
REVIEWS.
REVIEWS.
Muchas gracias por los REVIEWS enviados hasta ahora.
Espero que sigan leyendo los siguientes capítulos y, de paso, asomaros por el crossover de One Piece y Dragon Ball Z, "Cross Epoch".
Nos leemos.^^
