Capitulo 101
"¿Me confundes?"

Harry siguió su rumbo entre todos los cubículos con gente adentro,hasta estar frente a su oficina con un estampado de oro, que decía "Director de Departamento de Aplicación de la Ley Mágica" (Harry James Potter). Se sintió orgulloso por haber llegado tan alto en su vida laboral, cuando todo mundo le decía que "Algún día, el no iba a ser nadie y solamente se sustentaría con la fama que le trajo esa cicatriz en forma de rayo", aunque el siempre se esforzó en su carrera para llegar hasta donde hoy.
Miro a su costado, una puerta que decía "Subdirectora de Departamento
de Aplicación de la Ley Mágica". Alado de cada puerta, se ubicaban varios escritorios con sus respectivas recepcionistas privadas de los mas importantes directores para atender avisos, documentos o algunas llamadas importantes hacia su jefe. Lanzo una mirada al aire mientras entraba a su oficina,
y ponía su portafolio en la mesa ejecutiva, no cavia duda de que era un importante ejecutivo, se sentó en su silla giratoria de cuero mientras repasaba con la mirada toda su oficina que tenia un pequeño bar, alfombras de animales, muchos estantes de caoba con libros de cualquier asignatura que habían sido obsequiados por sus amigos, giro en la silla y observo el gran ventanal que mostraba todo Londres, el sabia que el Ministerio de Magia era otro lugar por dentro y por fuera. Un edificio destartalado y con vidrios rotos y sin puertas, mientras que las paredes a la vista de la gente habían sido rayadas por graffitis. Pero por dentro, era de lo mas fino que te podías imaginar, elevadores y escaleras de color dorado mas brillosos que nada, mientras que los vidrios por dentro estaban cerrados y nuevos, las paredes limpias y con forros elegantes sin ninguna mancha de pintura. Se notaba que a los muggles no se les hacia placentero entrar a "ese" lugar "feo y desastroso" aunque fuera todo lo contrario, la primera impresión no siempre es la mas buena, aparte de que afuera de el Ministerio de Magia hay basura por todos lados y no prefieren acercarse,aparte de los hechizos departe de los aurores no permitían la entrada a nadie .Si alguna persona quería comprarlo, alguien encargado en el mundo muggle decía que no, el dueño, que era un "Squib" sabia sobre la existencia de el mundo muggle y mágico, el tenia estrictamente prohibido vender ese edificio aunque fuera una suma de dinero demasiado grande para ese feo edificio.

Harry estaba concentrado mirando la bonita vista, que era el atardecer, pensaba en que le compraría a cada uno de sus conocidos. Hasta que tocaron a su puerta distrayéndolo de todos sus pensamientos.
- Adelante- Respondió, mirando todavía a lo lejos el río Támesis. - ¿Qué se te ofrece Elizabeth?(N/A: una de sus tantas secretarias) –dijo sin voltear a mirar a la puerta,
- ¿Ahora me confundes con Elizabeth, Harry? –rio levemente la persona que estaba en la puerta, Harry solo atino aa la dueña de aquella voz
ra el atardecernero demaciado fueraia su gefe. girar el asiento para ver a la dueña de aquella voz tan reconocida.
- Lo siento..–rio apenado -no era mi intención borreguita, pero adelante..-dijo mientras le lanzaba a Hermione una mirada de arrepentimiento lo bastante tierna.
- No hay problema, sabes que a ti con esa mirada de cordero apunto de ser sacrificado se te perdona todo..–dijo detrás de la puerta de roble con la cabeza apenas asomada. - Uno se acostumbra ¿sabes? -rio mas, aunque en ese momento ya había pasado a la oficina y tomo asiento frente a el escritorio de Harry.
- Pues veras Harry, vengo porque el Ministro PiusThicknesse me a informado que.. –Harry definitivamente no escuchaba lo que su amiga le decía ya que estaba en otro mundo observando lo bien que se veía Hermione, mientras recordaba todas las veces que estuvieron juntos o en algún baile, Hermione iba de lo mejor vestida a trabajar, llevaba una playera blanca de tirantes donde arriba de esta estaba un chaleco café, después bajo la mirada mientras observaba las piernas de esta con una falda un poco arriba de la rodilla color blanca, pero como estaba con una pierna cruzada el muslo se veía poco, y termino su recorrido hasta llegar a las botas cafés muy lindas que hacían juego.
- ¡Llamando a la tierra de Harry Potter! -dijo Hermione pasándole una mano por los ojos a Harry, lo bastante preocupada al ver que su amigo estaba con la boca abierta y sin hablar.
- Te ves hermosa.. -dijo Harry cambiando de tema drásticamente mientras la miraba seriamente y Hermione se sonrojaba.
- ¿Que? ..– dijo tratando de hacerse la que no entendió.
- A no nada.. -dijo apenado con un leve rubor en sus mejillas, ni cuenta se había dado de lo que dijo. - ¿que decías? -rio.
- Sabes, últimamente te desconectas mucho del mundo en que vives, pero gracias por prestarme atención.. -rio mas Hermione, mientras hacia un mohín como niña tal cual de 4 años.
- Estaba muy entretenido viendo –su mente empezó a trabajar para ocultar lo que realmente observaba, una prenda de ropa debajo de la falda (no entremos en detalles xD!) - .. viendo la alfombra ¿sabes? -el trataba de ocultar que estaba 'viendo' y no era precisamente la alfombra, pero Hermione, como buena aurora siempre descubría a Harry con las manos en la masa.
- Seguro Harry, seguro.. -rio más por la conducta de su amigo. - Como te decía, el ministro me dijo que Alecto Carrow y Amycus Carrow, esos malditos hermanos han sido capturados hoy gracias
a la ayuda mía y de Pansy.. -dijo feliz, habían estado buscando a esos dos infelices ya que estuvieron atacando a varios alumnos cuando fue la muerte de Dumbledore y habían logrado escaparse.
- ¿Y eso significa? ..–dijo Harry mientras ordenaba unos papeles sobre su escritorio y los metía a un cajón, definitivamente la mente de Harry estaba muy pero muy lejos de un planeta llamado "Tierra".
- Significa que al fin pasaremos una navidad estupenda y sin mortifagos. –guardo silencio por unos segundos- al menos por el momento.. -rio, mientras que ponía su mano que estaba cálida a pesar de el frio que hacia por el invierno, sobre la de Harry , el dio como respuesta un pequeño brinco, ya que estaba muy concentrado metiendo esos papeles de "quien sabe que" en el cajón.
- ¿Eso es genial no Harry? -dijo Hermione entregándole una tímida pero sincera sonrisa.
- Es la mejor noticia que me han dado en mucho tiempo –sonrió- y mas viniendo de tu parte Herms. –dijo Harry feliz.

- Lo mejor seria ver a toda esa manada de niños, hace tiempo que no los vemos..–sonrió con un brillo especial en sus ojos, que desde hace tiempo la caracterizaba.

- Enserio Herms, tu naciste para ser madre -rio- siempre tienes esa alegría sobre los infantes. - Lo único que hiso Hermione fue sonrojarse ante el comentario de su amigo.

- Aparte, adivina a quien vi hace rato.. –dijo Harry

- Ammh , no pienso usar "Legeremancia", así que tendrás que decirmelo.. –Herms en ese momento quito su mano sobre la de Harry.
- Esta bien, pues esta tarde vi a Ginny y a los dos niños..–dijo Harry sonriendo al recordar a su sobrino Scorpius y lo demasiado listo que era para su corta edad.
Hermione solo soltó un suspiro como respuesta.

- Que ternura –sonrió- pero ¿que hacía Ginny por estos rumbos de el Ministerio?–dijo la castaña.

- Pues por lo que Ginny me dijo, los niños querían ver a su padre.. –Harry soltó una risa inocente al solo imaginarse la cara de Draco, cuando sus hijos entraran corriendo desesperadamente a su oficina sin decirle a nadie y haciendo caso omiso de las indicaciones de su secretaria.
- Es interesante como ha cambiado Ginny al lado de Draco y mas cuando tu pudiste ser el marido de Ginny y papa de esos niños.. – dijo Hermione, levantando su cabeza, mientras que inconscientemente se quedo mirando a la lámpara de araña que colgaba en el techo de la oficina y sus pensamientos empezaron a inundar su mente, hasta que..

- Hermione no habemos de eso, aparte necesito preguntarte algo.. -dijo suavemente Harry, dijo haciendo que Hermione parpadeara y dejara de pensar en el tema de "Que hubiera pasado"
- ¿Que pasa?–dijo mirándolo a los ojos esmeralda y dejando a un lado sus pensamientos sobre su pelirroja amiga.

- ¿Iras a la fiesta en la madriguera esta noche? -quería confirmar
que todos fueran.
- por supuesto, acaso tu no? -Herms en eso levanto su ceja cuestionando
a cierto azabache.
- pues eso supongo.. - en eso los dos agacharon la mirada
a un punto indefinido.
Y al unisonido y muy animados: NO OLVIDES LLEVAR REGALO A LOS CONOCIDOS
O NO ENTRAS! - lo dijeron tan felices mientras se miraban soñados
y se tiraban hacia atrás muertos de la risa..