Kisses, Bloody kisses

Lo que se ve a solas, estando acompañado.

Una de las cosas que siempre pensaba Zoro era que, una vez perdía de vista a cada uno de sus nakama, estos no podían evitar el meterse en toda clase de situaciones que, de una manera u otra, acababan transformados en problemas. A pesar de la belleza con que Water 7 les recibió, sólo fue el que cada uno de ellos se alejara del Merry, para que, una vez más, volviera a ocurrir. Tal vez fuera un indicador para que Zoro no se quedara a solas dejando a los demás a su aire pero, pensándolo bien, había ido con Luffy en Mocktown y al final también se habían vuelto a meter en problemas.

Pero la culpa de todo eso fue de Nami por querer acompañarnos y hacernos prometer esa estupidez de no pelear. Ni que no supiéramos cuando pelear y cuando no hacerlo.

Ahora los problemas se habían extendido tanto que no parecía que hubiera nada más cerca de los Mugiwara. Cada uno de ellos parecía estar involucrado en algo. Usopp, bueno, aunque no formara parte de los Mugiwara, se encontraba tratando con el fin de Merry. Luffy y Nami se habían ido a comprobar el estado de la persona a la que habían ido a ver para el arreglo del Merry y, ahora, tras el anuncio del ruinoso estado del Merry, futura compra de un nuevo barco, tras el intento de asesinato que sufrió. Y Chopper, junto a Sanji, andaba en la búsqueda de Robin que había dejado de dar señales de vida desde que el día anterior acompañara a Chopper a un paseo por la ciudad. Habiendo sido perdida de vista en una librería.

Lo más extraño es que esa onna ni siquiera había llegado a entrar en la tienda.

Y eso, para alguien que parece llevar siempre un libro entre las manos, resultaba muy extraño. O por lo menos así le parecía a Zoro. Además había que contar con el suceso, terrible suceso, que había sufrido con el encuentro con Aokiji. Podría ser que sus palabras hubieran hecho mella en Robin y…

Zoro había preferido quedarse sobre el tejado del hostal en el que habían decidido hospedarse ahora que no tenían a Merry. Ni siquiera le hizo gracia la cara que puso Sanji cuando le respondió a su pregunta. Por unos instantes Zoro pensaba que Sanji pudiera sospechar que algo había podido ocurrir entre Robin y él; que él podría ser la causa de que Robin no se encontrase por ningún lado. ¿Pensaba que la podría haber matado después de haberla salvado del ataque de Aokiji? A qué venía, entonces, ese: "¿y tú?", de Sanji después de decirle que se iba a buscar a Robin. Era como si le dijera que si pensaba ir él también en su busca.

Por supuesto que Zoro no tenía ninguna necesidad de levantarse del lugar en el que se encontraba. Es más, a su: "… no", lo acompañó con un gesto de absoluta dejadez y tranquilidad colocando las manos tras la cabeza. Sus siguientes palabras: "yo me voy a quedar observando un poco más…", acompañado de sus ojos entrecerrados, mirando hacia su izquierda, cuando Sanji se encontraba centrado a su derecha, no hizo si no confundir al pobre kukku que no entendía esa actitud por parte de Zoro; pero, como estaba preocupado por Robin, no le dedicó otro pensamiento marchándose junto a Chopper y dejando a Zoro solo en aquel tejado.

¿Solo? Tal vez era decir demasiado. Cuando estuvo totalmente seguro de que el resto de sus nakama se habían alejado del lugar, Zoro habló.

-Si pensabas tener un tiempo para ti sola debiste decírselo a Chopper- la voz de Zoro, a pesar de su volumen bajo, sonaba seca y peligrosa-. El pobre baka piensa que hizo algo malo y que te enfadaste con él.

Saliendo de una esquina de aquel tejado, en la dirección del viento que impidió que Chopper se diera cuenta de su presencia, surgió Robin que se quedó a cierta distancia evaluando a Zoro. Nadie, ninguno de los dos, dijo nada durante unos minutos hasta que Robin decidió acercarse junto a su nakama.

¿Aún crees qué tienes el derecho para referirte a kenshi-san como tu nakama? Después de lo qué has hecho, ante lo qué vas a hacer… a hacerles… a hacerle.

-Como has dicho, tenía, y tengo, asuntos privados que atender y lamento que isha-san pudiera haberse sentido ofendido, o molesto, por ello- Robin se acercó por la izquierda de Zoro pero, una vez lo tuvo a la vista, se sorprendió de encontrárselo, si no dormido, si con los ojos cerrados.

-Y, aún así, te has mantenido oculta hasta que todos los demás se marcharon- dijo Zoro indicando que se encontraba despierto-. Incluso ese del que te lamentas por tus acciones que, como pudiste escuchar, ha salido en tu busca junto al ero-kukku.

Robin suspiró cansinamente. Y aquí se iba su pequeño plan de despedida pero sabía que era lo correcto para hacer. ¿Qué importaba lo que pudiera querer ella a estas alturas? Por lo menos haría lo que se esperaba que debiera hacer una buena nakama.

-Muy bien, kenshi-san. Iré en busca de isha-san y me disculparé por todo- el tono usado en esa última palabra, "todo", había sonado de manera diferente al resto.

Zoro no había abierto los ojos en ningún momento de la pequeña conversación y Robin, en gran parte, lo lamentaba pero estaba segura de que, alguien como ella, no podía tener lo que quisiera.

Ni siquiera un poquito, ¿o tal vez si?

Zoro escuchó como los pasos de Robin se empezaban a alejar de él hasta que hubo una pequeña vacilación antes de que volvieran a ponerse en marcha. Pero había una gran diferencia en el sonido de sus pasos una vez se puso en marcha otra vez. Ahora el sonido no se iba apagando porque se alejaba de él, ahora iba aumentando de volumen porque se estaba… ¡acercando!

-No los abras, kenshi-san- le pidió Robin cubriéndole los ojos con su mano izquierda.

Y Zoro, no solamente mantuvo los ojos cerrados si no que, tampoco dijo nada sobre las acciones de Robin. Acciones que podía sentir con gran claridad, como se había arrodillado ante él y sus cuerpos se encontraban casi en contacto. Un contacto que terminó produciéndose cuando así lo hicieron los labios de Robin saboreando los de Zoro. Se trataba de un seppun tembloroso como si temiera que no pudiera existir ninguno más después de este, algo que Zoro juraría que no se repetiría pero, ¿no es lo mismo que lleva diciéndose desde que Robin embarcó con ellos al salir de Arabasta? Sus lenguas se rozaron y, en ciertos momentos, también lo hicieron junto a sus labios. Ahí Zoro se dio cuenta del motivo por el que este seppun le sabía de otra manera a las anteriores. Estaba saboreando un seppun salado.

Un seppun entre namida.

Como dio comienzo, el seppun terminó llevándose con él el sabor de aquellos labios, de aquella onna. La mano de Robin acarició el rostro de Zoro acabando por rozar sus labios como despedida. Y Zoro, consciente o inconscientemente, le dio un suave seppun a aquellas yemas antes de perder su contacto.

Ninguno de los dos dijo nada más mientras sus caminos se separaban mucho más de lo que ninguno de ellos podría haber previsto en estos momentos.

Cada uno se encontró inmerso en sus pensamientos en los que, innegablemente, se encontraban unos seppun compartidos en privado.

Dado el pasado de Robin, Zoro podía haber supuesto que ella le podía haber dado un Beso de la Muerte como uno de despedida y no habría podido encontrarle ninguna diferencia. Ambos serían devastadoramente dolorosos.

-… pues si que has podido observar mucho con los ojos cerrados, baka.

__________


Ese momento en el tejado del hostal, cuando Sanji le dice qué es lo que hará Zoro, y su respuesta tan enigmática, siempre me ha dado mucho que pensar porque, si ven la viñeta en la que habla Zoro, puede verse que tiene algo en mente. Algo que Oda-sama nunca nos muestra o aclara… ¿o si lo hace? Fijaros luego, cuando Zoro y Luffy hacen su entrada en el cuarto de Iceburg. Como Robin observa sorprendida como la pared es cortada y fija su atención en Zoro como si no hubiera esperado volverlo a ver.

REVIEWS.

REVIEWS.

Muchas gracias por los REVIEWS enviados y, esperando, a que los demás lectores se animen a dejar algún REVIEW ya que, sinceramente, son de agradecer.

Espero que sigan leyendo los siguientes capítulos y, de paso, asomaros por el crossover de One Piece y Dragon Ball Z, "Cross Epoch".

Nos leemos.^^