Kisses, Bloody kisses
Pain love.
Era curioso que, siendo uno de los más fuertes de los Mugiwara, y de los más fuertes que haya encontrado en su vida, siempre acabase en los estados más lamentables que hacían que Chopper le echara una tremenda bronca. Pero, por lo que sabía ella, los dos estados en los que se lo encontró inconsciente fue cuando atacó a Enel tras haberla atacado y, ahora, por salvar la cabeza de todos sus nakama y, principalmente, la de su senchou.
Había sido una enorme sorpresa el encontrarse a Zoro en aquel estado tan lamentable que le impidió el poder recuperar sus katana antes de perder la consciencia, pero no lo fue tanto el saber el motivo para tan lamentable estado.
Así era Zoro. Siempre tratando de proteger a sus nakama aún al coste de su salud o, como ahora, de su propia vida. Suerte de que tenía una resistencia monstruosa porque, de otra manera, no se encontraría en estado crítico si no que estaría a dos metros bajo tierra.
La idea de que, al despertarse tras el ataque de Kuma, pudiera estar haciéndolo en un Mundo en el que Roronoa Zoro se encontraba muerto… resultaba tan difícil de creer como doloroso al pensarlo. Habían estado peleando juntos y luego, está muerto.
Muerto y sin saber lo que siento por él.
Aunque la culpa era toda de ella por permanecer en silencio. No es que fuera a esperar a que Zoro le dijera, en cualquier momento, que la quería porque, si así era, pues podía esperar hasta el Fin de los Tiempos porque ella misma era consciente de que Zoro no era de ese tipo de personas.
No, no lo es.
¿Cuál sería la manera en que Zoro pudiera hacerle ver sus sentimientos, de tenerlos, por ella?
Recordaba cuando se lo encontraron en la cocina del Sunny junto a Luffy y Sanji, inconscientes tras habérseles quitado sus sombras y que, la única manera, para despertarlos fue, de manera inteligente por parte de Usopp, ofrecerles lo que les motiva con gran pasión.
A Luffy: la niku. A Sanji: las onna. Y a Zoro…
A Zoro su sueño, un rival con el que demostrar su capacidad con la katana.
Se detuvo a pensar que, desde que conocía a Zoro, no le vio mantener ningún tipo de distinción con las onna, aunque siempre con un trato justo. En su primera aparición en el Merry, le amenazó con su katana, algo que repitió al abandonar Arabasta, dejando claro que si una onna le ataca, Zoro no duda en defenderse y atacar a su vez.
Pero, había algo diferente en sus ojos cuando despertó con la argucia de Usopp. Como si estuviera viendo algo más de lo que allí se había dicho. No puede ser la parte de la niku pero… es más que seguro que tiene que ver con una onna experta con la katana. Tal vez alguien de su pasado, tal vez… alguien importante para él.
Ella sabía que no le daba mucha importancia al uso de armas, incluidas las katana, aunque hubiera blandido alguna que otra en el pasado, pero resultaría más que extraño, incluso risible, si de pronto le surgiera un repentino interés por las katana. Por ser una kenshi.
Te pondrías en evidencia. No, debes buscar una manera más personal para acercarte a Zoro pero sin perder tu propia esencia. Sería contraproducente porque dejarías de ser quien eres y, si realmente siente algo por ti, no harías si no dejar de ser esa persona de quien siente algo.
Tal vez no hubiera una respuesta sencilla pero, por supuesto, nada lo es cuando se trata de problemas, y asuntos, del corazón. ¿Qué había para ofrecerle a Zoro sin llegar a asustarlo con sus sentimientos?
Sabes lo que hizo por nosotros y sabes que lo volvería a hacer, que lo volverá a hacer, si la ocasión se presenta de nuevo. No puedes detenerlo porque cada uno elegimos nuestro camino de manera libre pero, en cambio…
De una manera despreocupada le pasó la mano por el rostro de Zoro acariciándoselo con el dorso. A pesar de lo grave de sus heridas, podía verse que se mantenía en alerta porque, cuando llegó a tocarle, pudo sentir como fruncía levemente el ceño.
¿Sabes qué soy yo quién está aquí?
-Espero que no te moleste si trato de ayudarte cuando más lo necesites- algo que si sabía era que no volvería a repetir el dejarse influenciar por los demás e ir en contra de su buen juicio-. No como ocurrió en la lucha contra Oz que te dejé justo a su alcance cuando ambos sabemos que aquella caída no te habría hecho más daño que el golpe que te propinó ese gigantesco zombi. Recuerdo con gran claridad tu aparición tras caer con aquellos restos de ruinas en Skypiea y, además, uno de los Southbirds le contó a Chopper como te había arrojado desde las alturas para librarse de ser devorado por aquella gigantesca serpiente. No, ninguna altura parece ser capaz de hacerte suficiente daño para temer por tu vida.
Así lo haría. No importará lo que puedan pensar los demás de sus acciones, ni siquiera lo que el propio Zoro pensase. Si tuviera la oportunidad de ayudarle a salvar su vida, pues le ayudaría.
-Y si te molestas conmigo- la sonrisa amaneció en sus labios-, pues mucho mejor porque me gusta provocarte, kenshi-san.
Agachándose sobre su rostro le dio un ligero seppun en los labios de Zoro y, una vez más, sintió una reacción en el kenshi aunque, en esta ocasión, en el polo opuesto a la anterior. En su mente se repitió la misma pregunta mientras en sus labios se formaba una sonrisa.
¿Sabes qué soy yo quién está aquí? Sabes que soy yo quién está aquí, kenshi-san
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Una vez más volvemos al momento post-Kuma en Thriller Bark que, a este paso, será el momento en el que más me paro en mis fics. Aunque motivos para ello siempre parece haber, o eso espero que sea verdad.
REVIEWS.
REVIEWS.
Muchas gracias por los REVIEWS enviados.
Espero que sigan leyendo los siguientes capítulos y, de paso, asomaros por el crossover de One Piece y Dragon Ball Z, "Cross Epoch".
Nos leemos.^^
