Disclaimer: Soul Eater no me pertenece (ni me pertenecerá, hay que aceptarlo), es del gran Atsushi Okubo, la historia es totalmente mía y de mi loca cabeza que cada día me sorprende más.
¡El tan esperado capitulo (creo)! ¡Disfrútenlo!
Bloody Love
Cap. 7 Besos Sangrientos
Maka POV
Suspire mientras me recargaba en el escritorio del profesor Stein y veía a las demás, quienes discutían sobre como iban a ser los arreglos para el baile.
- Yo digo que hagamos una casa del terror para los que quieran un susto esa noche, y aparte tener la pista de baile – dijo Emily, una chica castaña de cabello corto.
- Seria buena idea… pero… ¿Qué les parece si ponemos la casa en la entrada y cuando terminen el recorrido lleguen a la pista de baile? – dijo Emma.
- Me parece buena idea – dijo Tsubaki.
Volví a suspirar mientras volteaba a ver hacia la ventana.
El crepúsculo se veía a lo lejos, las estrellas ya comenzaban a salir y se podía ver la luna a lo lejos.
- ¿Tu que opinas Maka? – me pregunto Chrona, sacándome de mis pensamientos.
- ¿Eh? ¿Qué cosa?
- ¿Te parece bien poner la casa del terror al principio?
- Pues… de acuerdo – murmure.
Todas se voltearon a ver, para después mirarme fijamente preocupadas.
- Maka-chan, ¿sucede algo? – me pregunto Tsubaki.
- ¿Eh? N-no, no pasa nada, no se preocupen.
Ellas asintieron, para después volver a su plática, la cual ni siquiera escuche.
Aun me dolían las palabras de Soul, pero el tenia razón, no debía meterme donde no me llamaban.
¿Cómo había sido tan tonta como para creer que al menos el y yo seriamos amigos?
Suspire por tercera vez.
Yo nunca le interesaría a Soul, ni ahora ni nunca, ¿Por qué hacerme falsas ilusiones?, solo caería más y más, y al final me dolería, y mucho.
- Maka…
- ¿Qué pasa Chrona? – le pregunte.
- ¿Puedes acompañarme mañana al centro comercial? Quiero comprar mi disfraz antes de que Liz me obligue a comprar uno – murmuro.
- Claro – le respondí con una sonrisa.
- Bien, la próxima reunión será… - comenzó a decir Hanna, pero de pronto las luces se apagaron.
- ¡AHHHH! – gritaron las chicas asustadas.
- Cálmense, solo fue un apagón – les dije divertida mientras sacaba mi celular para iluminar un poco el lugar.
Ya era de noche y una fuerte tormenta azotaba fuera de la escuela, por lo que era normal que aveces se fuera la luz.
- Hay que buscar a Sid-sensei para avisarle.
- Pero Maka-chan… - susurro Tsubaki temerosa.
- No pasa nada, cada quien búsquelo por separado, ¿si?, yo iré al gimnasio – anuncie mientras agarraba mi mochila y mis libros.
Pude ver como todas asentían, para luego salir del salón y separarse.
Camine hacia el gimnasio, apenas podía ver gracias a la luz de mi celular, pero eso no evito que me tropezara un par de veces.
Cuando llegue a este comencé a buscar a Sid-sensei, me adentre un poco en el lugar, pero de la nada, las puertas del gimnasio se cerraron en un gran estruendo, haciendo que diera un pequeño brinco de susto.
Es solo el viento…
De pronto, las lámparas del lugar se iluminaron, pero era apenas una luz opaca, casi no se podía ver nada ya que no había suficiente voltaje.
Suspire, cuando de repente, sentí como si no estuviera sola.
Podía escuchar una débil respiración en algún lado del gimnasio, asustada comencé a buscar por todo el lugar, pero no podía ver bien. La respiración pasó a ser una pequeña risa, como la de un niño que comente una travesura y sabe que lo pueden regañar por eso…
- Hola.
Un grito salio de mi garganta e inconscientemente brinque mientras soltaba mis libros, los cuales cayeron al suelo en un golpe seco. La voz me había tomado por sorpresa.
Era la misma voz del otro día en la biblioteca.
- Pedón, no quise espantarte.
Lentamente me gire para ver al chico que tenía detrás de mí. Era alto, vestía de pantalones, camisa, zapatos y chaqueta negra, su piel era pálida, igual a la de Kid, su cabello era negro con blanco – cada mechón parecía un ojo – y sus ojos eran de un intenso color rubí – pero no como los de Soul –.
Lo mire fijamente un rato, para después ignorarlo y comenzar a recoger mis libros, el chico me ayudo y después de que terminamos nos quedamos viendo fijamente.
- ¿Puedo ayudarte en algo? – pregunte un poco molesta.
- Eh… veras… estaba buscando a alguien… pero creo que ya lo encontré – murmuro.
- Ok… bueno, me voy.
Me encamine hacia la puerta, pero justo cuando avancé dos pasos, le chico me sujeto del brazo. Mis libros volvieron a hacer al suelo mientras que mi cuerpo se juntaba al de aquel extraño chico.
El sonrió satisfecho ante mi cara de confusión, comenzó a pasar su nariz por mi brazo para legar a mi cuello y respirar contra el un par de veces.
¡¿Qué demonios tramaba este tipo?!
- ¿Sabes Maka-chan? Hueles deliciosa – ronroneo contra mi oído.
- ¿Q-que…? ¡Aléjate de mí! – le dije molesta.
Pero antes de que pudiera volver a decirle algo, me sujeto mi mano y mi cintura y comenzó a darme vueltas en el aire, como si estuviéramos bailando.
Íbamos de un lado a otro por la cancha del gimnasio, en mas de una ocasión intente separarme de el, pero era muy fuerte.
- ¡¡Suéltame!! – gruñí.
- ¡Oh! Vamos Maka-chan, tenemos que ensayar para nuestra boda – me dijo sonriente.
¡¿Qué?!
- ¡¡Aléjate de mi!! – le grite mientras zafaba una de mis manos de su agarre y le daba una cachetada.
La mano me dolió como nunca, me dolió incluso más que aquella vez que había abofeteado a Soul. Su piel era como el granito o como el diamante.
Mire fijamente como la cara del chico estaba ligeramente volteada y la parte donde lo había golpeado comenzaba a teñirse de rojo.
El sonrió.
- Vaya, si que eres valiente Maka, te admiro por eso… pero lamento terminar nuestra cita aquí, tus amigas te están buscando, adiós – susurro.
Las luces comenzaron a brillar con mas intensidad, cerré los ojos por el brillo enceguecedor, y cuando los fui abriendo lentamente para ver me sorprendí al no encontrar al chico.
Rápidamente agarre mis libros y salí como alma que lleva el diablo del lugar.
¿Quién era ese tipo? ¿Por qué había dicho que nos íbamos a casar? ¿Cómo sabia mi nombre? Y lo mas importante…
¿Por qué me provocaba un miedo descomunal?
- ¡Maka!
Pare mi carrera mientras volteaba a ver detrás de mi, Chrona y Tsubaki me veían preocupadas mientras caminaban hacia mi.
- ¿Qué sucede? – me pregunto Tsubaki.
- Yo… este… nada – mentí.
- ¿Por qué estas tan alterada?
- ¡Ah! Es que… papa me habla, y estaba corriendo hacia la dirección.
- Oh… de acuerdo, ya encontramos a Sid-sensei, el arreglo las luces, la próxima reunión será el otro sábado.
- Esta bien, nos vemos luego, ¡adiós! – les dije, para luego salir corriendo sin rumbo fijo.
Todavía sentía miedo, escalofríos recorrían mi espalda y mi cuerpo temblaba como gelatina.
Nunca volvería al gimnasio sola, de eso estaba segura…
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- ¿Qué te parece este? – le pregunte a Chrona mientras le pasaba un disfraz de gatita negro.
- No lo creo… es muy atrevido – murmuro.
- ¡Por Dios Chrona! Has dicho eso desde que te pase el primer disfraz – le dije.
Chrona suspiro.
- Quiero escoger un disfraz que le guste a el… - susurro apenada.
- ¿A Kid?
Chrona agacho la mirada totalmente apenada.
Me rei.
Desde el primer momento en que Chrona vio a Kid, se había enamorado de el, lo malo era que ella es muy tímida como para decir tan siquiera un "hola" y el ni siquiera parecía saber que Chrona existía.
Suspire.
Comprendía a Chrona, ambas amábamos sin ser correspondidas. Yo por mi parte trataba de olvidar a Soul, pero no podía, desde ese día no había dejado de pensar en el y de recordar sus palabras, las cuales me herían como cuchillos enterrándose en mi corazón…
- Maka-chan… ¿Qué tienes? – me pregunto Chrona preocupada mientras se ponía una diadema con orejas de conejo.
- ¿Eh? ¿A que te refieres?
- Has estado muy rara, pareces distante… ¿paso algo? – No le respondí, solo agache la mirada - ¿fue Soul-kun?
- ¿Cómo lo supiste? – pregunte sorprendida.
- Se te nota que lo quieres mucho, siempre lo andas viendo de lejos, te sonrojas cuando el te voltea a ver y tus ojos brillan cuando el habla o lo mencionan, eres mas que obvia – me dijo con una sonrisa.
- Pues… si… algo así… - susurre.
- ¿Qué paso? ¿Te hizo algo?
- N-no, nada… simplemente me di cuenta que nunca podría ser nada para el.
- ¿Sabes? Lo mismo me pasa con Kid, cada vez que intento hablarle el me ignora… aunque no se por que me hago ilusiones, el nunca se fijaría en alguien tan tímida como yo.
- ¡No digas eso Chrona! Puedes ser tímida, si, pero tienes un gran corazón, además, eres inteligente y bonita.
- Gracias, pero no solo yo, tu también eres genial Maka-chan.
- ¿Tu lo crees?
- Claro, y si Soul no ve eso es por que o esta ciego o es un idiota.
- Tienes razón, Kid es como el, tal vez su asimetría le afecto.
Ambas nos reímos.
- ¿Qué te parece este vestido de conejita? – me pregunto.
- Me encanta, ¡llevémoslo!
Chrona asintió.
Después de pagar por el disfraz salimos de la tienda y fuimos por un café al Death Bucks, hacia mucho frío y el cielo estaba oscuro, ya era de noche y pronto comenzaría a llover.
Caminamos por las desérticas calles de Death City a paso rápido, queríamos llegar lo más pronto al Shibusen.
Estábamos a punto de dar vuelta en una esquina cuando lo sentí.
Eran dos presencias extrañas, inspiraban un miedo que hacia que los vellos de mi nuca se erizaran.
Discretamente voltee a ver detrás de nosotras por el rabillo del ojo, ahí, bajo la luz de un farol se encontraban dos chicos.
Uno de ellos era alto y de piel morena, traía una gorra de cuadros, una camisa blanca y unos pantalones de mezclilla, en cambio el otro chico era pálido y usaba un traje negro. Mire fijamente sus ojos, eran negros como la noche.
Los ignore y continuamos caminando, pero después de caminar una cuadra sentí otra vez aquella extraña sensación, volví a voltear hacia atrás, y ahí estaban esos chicos, viéndonos fijamente.
Me asuste.
- Chrona, no te asustes y no voltees, pero creo que nos están siguiendo – le susurre.
- ¿Q-que? – murmuro ella alarmada.
- Caminemos más rápido.
Chrona asintió y aceleramos el paso. De vez en cuando yo volteaba a ver detrás de nosotras.
Aun nos seguían.
- Maka-chan, tomemos el camino corto, llegaremos antes – susurro Chrona asustada.
- De acuerdo – murmure.
Nuestros pies se desviaron hacia un callejón. El sonido de nuestros pasos resonaba en el lugar al igual que el de nuestros corazones acelerados.
Volteaba a ver hacia todos lados, vigilando que nadie nos siguiera. Suspire aliviada cuando no vi a nadie…
Pero de pronto, alguien bloqueo nuestro camino, era el chico de gorra.
- ¿Adonde van señoritas? – susurro con una fina voz.
Le lancé una mirada asesina mientras sujetaba el brazo de Chrona y daba media vuelta, pero para sorpresa mía, el otro tipo estaba detrás de nosotras.
- Un par de señoritas como ustedes no deben de andar solas, y menos de noche – murmuro el otro tipo.
- Mosquito, ¿ya las oliste? Huelen estupendo.
- Eibon, ¿a quien prefieres? – pregunto el tal Mosquito.
- La rubia es un poco empalagosa… me quedo con la otra, su sangre es mas amarga – dijo el tal Eibon mientras se relamía los labios.
Los mire horrorizada, ¿a que se referían con lo de la sangre?
"Huye" murmuro la voz en mi cabeza.
Sin embargo, no podía mover ni un músculo, mi cuerpo era presa del pánico. Chrona se aferro a mi brazo asustada mientras que los tipos nos mostraban sus colmillos, sus largos y filosos colmillos…
¿Eran lo que creía que eran?
- Chrona, cuando te diga corre, corres hacia el Shibusen – le susurre.
- P-pero Maka… ¿y-y tu?
- No te preocupes por mí, tu solo corre.
Chrona me miro fijamente, para luego asentir rápidamente.
- Bien… ¿lista…? ¡¡Corre!! – grite.
Chrona soltó su agarre de mi brazo y emprendió carrera hacia enfrente, logrando esquivar al tal Eibon.
- ¡¡No creas que escaparas!! – gruño molesto.
Rápidamente voltee a ver hacia un lado mío, ahí, en el suelo, había unos trozos de cristal roto, me abalancé contra estos y agarre uno, apreté mi boca mientras me cortaba la mano, intentando no cortar un grito de dolor.
Si era lo que creía que eran, esto salvaría a Chrona.
Vi como los dos tipos inhalaban profundamente para luego voltear a verme. Chrona ya había desaparecido de mi vista y yo comenzaba a marearme por culpa de mi sangre, la cual salía libremente por la palma de mi mano.
- Mosquito… ¿Qué te parece mitad y mitad? – susurro Eibon.
- Creí que no te gustaba su sangre.
- Cambie de idea.
Ambos sonrieron mientras caminaban lentamente hacia mí. No me lo pensé dos veces y emprendí carrera hacia donde se había ido Chrona, pero apenas había avanzado unos metros cuando sentí como alguien me abofeteaba.
Me estrelle contra un edificio, mi cuerpo me dolía y escupí un poco de sangre. Un liquido caliente resbalo por mi mejilla, me había cortado.
- Estupida humana, ¿creíste que podrías escapar? – murmuro Mosquito.
Cerré los ojos cuando estos comenzaron a picarme, pero al abrirlos vi como todo se había vuelto blanco y negro, sin embargo me alivie al ver las líneas rojas sobre el cuerpo de ambos.
Un extraño instinto asesino creció en mí, sujete con fuerza el pedazo de cristal que seguía en mi mano y me abalancé contra Mosquito. No sabía por que, pero algo me decía que debía cortar esas líneas.
Corte la línea que había en su muñeca izquierda. Un grito desgarrador resonó en mis oídos, pero lo ignore, seguí cortando línea por línea, hasta que al final, el ruido cesó.
Cerré nuevamente los ojos, y cuando los volví a abrir, vi como Eibon me miraba con furia, baje mi vista y ahogue un grito al ver los pedazos cercenados del que antes había sido Mosquito.
¿Yo había hecho esto?
- Tú… ¡¡Maldita!! – siseo mientras se abalanzaba contra mi.
Mire petrificada como el se acercaba a mi, pero justo antes de que me hiciera algo, alguien se interpuso en el ataque.
El sonido que hicieron los cuerpos al chocar era parecido al de dos rocas que colisionaban entre si, me dejo aturdida y desorientada.
Mire a la persona que me había salvado, me sorprendí cuando vi que era Soul, quien se encontraba agazapado de manera protectora frente a mi, gruñéndole a Eibon, el cual estaba en la misma posición, mostrando sus afilados colmillos.
- No te metas mocoso – siseo.
- Ella es mía – gruño Soul.
Lo próximo que paso fue tan rápido que no pude verlo. Soul pasó de estar frente a mí a estar sobre Eibon, arrancándole un brazo sin mucho esfuerzo.
Eibon grito de dolor, pero Soul no se compadeció de el y lo pateo fuertemente en el estomago, lanzándolo contra la pared de un edificio abandonado, la cual se rompió al impacto.
- Lárgate o te mato – siseo Soul furioso.
Eibon lo miro con ira para después desaparecer en las sombras.
Suspire un poco mas tranquila, para luego voltear a ver a Soul, quien me veía fijamente, solo que sus ojos no eran del color rubí que tanto me gustaba, si no de un borgoña opaco.
- S-Soul… ¿Qué sucede? – pregunte nerviosa.
Soul no me contesto, en cambio comenzó a caminar lentamente hacia mí.
"Corre" murmuraba la voz en mi cabeza.
Pero no me moví, me quede quieta en mi sitio viendo como Soul se acercaba más y más a mí.
¡Corre!
- Maka… - susurro Soul, podía ver en sus ojos dolor, pero a la vez deseo y… hambre…
No le respondí, simplemente me quede como idiota mirándolo a los ojos.
Soul me sujeto de los hombros delicadamente, y para sorpresa mía llevo sus labios a mi mejilla ensangrentada. Pude sentir como su fría lengua lamia mi sangre, y después de un rato, Soul se separo de mí.
No grite cuando vi sus colmillos asomarse por la comisura de sus labios, es más, ni me asuste.
Soul era un vampiro… y por una extraña razón… eso me fascinaba.
- Soul… - susurre.
Pero ya no pude continuar, por que de pronto el se abalanzó contra mi cuello.
Sentí como si dos cuchillas se clavaran en mi piel, di un pequeño grito de dolor mientras que Soul tomaba mi sangre.
Pronto, el dolor comenzó a desaparecer, para ser reemplazado por extrañas sensaciones que recorrían mi cuerpo. Cerré los ojos y me sujete con fuerza de la camisa de Soul mientras me dejaba llevar por mis emociones.
No tenia miedo de Soul, no me importaba que el bebiera mi sangre hasta la ultima gota, no quería que el se alejara de mi.
Lo amaba tanto como para dar mi vida por el.
Y así, lentamente fui cayendo en un profundo sueño, mientras que Soul seguía bebiendo de mi sangre, pero en medio de mi sueño, sentí unos tibios labios contra los míos, los cuales tenían un dulce sabor…
El sabor de mi sangre.
Continuara…
¡¡Muajajajaja!! ¡Hasta ahí! ¿Verdad que soy mala? OwO
Jeje. En fin, respondiendo unas duditas… Black Star si tiene poderes, pero como ya dije, se sabrá cual es más adelante (musiquita de suspenso); si, habrá MUCHA sangre, ¡litros y litros de sangre! Aunque para ser sinceros, me desmayo si veo sangre… y me gusta escribir sangre… soy rara u.u y si, las marcas de la muerte lo saque de Tsukihime (adoro ese anime xD) ¡gracias por responder mi duda! Comenzare a ver Zombie Loan xD
¡Muchas gracias por sus reviews! ¡Me hacen extremadamente feliz!
¡Nos leemos en el próximo!
¡Bye!
¿Review?
