Disclaimer: Soul Eater no me pertenece (ni me pertenecerá, hay que aceptarlo), es del gran Atsushi Okubo, la historia es totalmente mía y de mi loca cabeza que cada día me sorprende más.
Bien, mis queridos lectores, un capítulo más para saciar su curiosidad, pero antes de leer una pequeña aclaración, este capítulo tendrá escenas fuertes, ¡lean bajo su propio riesgo! Sin más, ¡disfruten!
Bloody Love
Cap. 15 Secretos y Mentiras
Maka POV
Miré sin mirar el imponente bosque que se encontraba en los límites del castillo.
Suspiré con dolor.
- ¿Maka-chan?
Volteé a ver a la persona que me había hablado. Una chica alta y de cabello morado con unos lindos y amables ojos color ámbar me miraba sonriente. No pude evitar regresarle la sonrisa.
- Hola Blair – susurré.
- ¿Puedo pasar? – me preguntó.
- Adelante.
Ella caminó hasta mi cama y se sentó en el borde con elegancia. Le dio golpecitos al colchón, justo a un lado de donde ella estaba, indicándome que me sentara. La obedecí y tan pronto me senté, Blair me envolvió en un protector abrazo.
Por primera vez, en cuatro días, me sentí segura.
- ¿Quieres contarme lo que te pasa? – susurró mientras acariciaba mi cabello.
- Odio este lugar, odio tener que estar con él, odio los estúpidos vestidos que me obliga a usar, y sobre todo, ¡odio la comida que preparan aquí, no sabe a comida!
Blair se rió. Aún no lograba acostumbrarme del todo a su risa, era musical y suave, casi como el repique de las campanas. Sonreí al ver que al menos, su risa lograba animar un poco el ambiente tétrico del lugar.
- Con lo de la comida, ya veré yo que puedo hacer, pero con lo de los vestidos… lo lamento, Asura-sama tiene una extraña obsesión por verte con ellos.
- ¿Y por qué no se los pone él? Se le verían mejor que a mí.
Esta vez ambas reímos.
Ya habían pasado cuatro días desde que Asura me había traído consigo a este apartado castillo en alguna parte del mundo. No sabía nada de Soul, ni de Kid, de Chrona o de nadie. Estaba sola.
Tan pronto llegué a este castillo, Asura me puso bajo el cuidado de Blair, una de las vampiresas más bellas que jamás había conocido y de las más amables. Ella era más como una madre para mí que una hermana mayor o una amiga.
Blair me explicó la razón del por qué de mi "secuestro". Asura era el rey de los vampiros, y como tal, debía de buscar a su esposa, para así tener una dinastía asegurada. Aún no entendía por qué yo, entre tantas chicas que hay en el mundo, tuve que ser la escogida para eso. Nunca lo amaría, y mucho menos deseaba casarme con él, lo único que deseaba era regresar al lado de Soul y de volver a sentirme segura entre sus brazos…
No me había dado cuenta de que las lágrimas ya comenzaban a salir de mis ojos, hasta que Blair las secó delicadamente con sus finos dedos. Ella me sonrió dulcemente.
- ¿Quieres dar un paseo por el jardín? – me preguntó.
- Cualquier cosa es mejor que pasarme el día encerrada aquí – le dije con una ligera sonrisa.
Caminamos hacia los enormes jardines que rodeaban el lugar, sin embargo, tan pronto llegamos a la sala de estar, los vampiros que se encontraban en esta voltearon a verme, cada uno con una mirada más hostil que el primero.
Los ignoré, como venía haciendo desde que llegué a este infierno. Nadie apoyaba la idea de que fuese yo la elegida por su rey, ni de que estuviera allí. Sobre todo el sirviente personal de Asura, Gopher.
Y hablando del Rey de Roma, que por la puerta se asoma…
- Maka-san, no creí que estaría despierta tan temprano – murmuró con una falsa sonrisa.
Blair se puso frente a mí, haciendo que me perdiera de la vista de Gopher mientras que le mostraba sus colmillos de manera amenazadora. Él ni se inmutó ante tal acción, simplemente sonrió más.
- Asura-sama ha salido de caza, regresará por la noche, me dijo que le dijera a usted que lo esperara, ya que le tiene una sorpresa.
- La única sorpresa que me puede dar, es que se muera – siseé.
Un coro de gruñidos se escuchó al fondo, no tuve que voltear para saber que eran todos los vampiros que se encontraban presentes en el lugar.
- Mal dicho, Maka-san, deberías de tenerle más respeto a Asura-sama – me dijo molesto.
Le mostré la lengua en un arrebato infantil de ira. ¿Qué se suponía que hiciera? ¿Matarlo? ¡Sí, claro! Desde que llegué a este lugar no he podido ver las líneas rojas sobre el cuerpo de ningún vampiro, y eso me irrita con facilidad. Me sentía desprotegida, indefensa.
Como si fuese un conejo en una madriguera de zorros.
Sujeté a Blair de la mano y juntas salimos a tomar un poco de aire fresco. El viento mecía con delicadeza la copa de los árboles, mientras que golpeaba suavemente mi rostro. Inhalé profundamente, deleitándome con el dulce olor de las flores que lograban crecer cerca del castillo.
Esta era la única forma de sentirme libre.
Suspiré mientras me sentaba en el pasto. Blair no tardó en seguirme, y tan pronto se sentó detrás de mi comenzó a peinar mi cabello. No pude evitar sentirme como una niña pequeña, aunque la verdad eso no me molestaba para nada.
Recordé los días en los que Liz y Patty me utilizaban como su barbie personal y probaron millones de peinados en mí. También recordé cuando nos obligaban a Chrona y a mí a utilizar ropa que no nos agradaba del todo…
Sentí como mi corazón se estrujaba.
Chrona… ¿qué habría pasado con ella? Asura la había mordido, por lo tanto ella sería una… ¿vampira?
- ¿Blair? – murmuré.
- ¿Si?
- ¿Qué pasa si un vampiro de sangre pura muerde a un humano? ¿Se podrá detener la transformación a tiempo? – le pregunté.
Ella suspiró tristemente.
- Me temo que no, la ponzoñosa de un vampiro es una sustancia demasiado rara, una vez que un vampiro te muerde, ya no hay marcha atrás, te convertirás en uno, incluso la ponzoñosa llega ser venenosa para los vampiros…
Rápidamente me giré para verla. No pude evitar mostrarle una mirada llena de horror y de miedo, dejé que las lágrimas salieran libremente por mis ojos y que el terror me embargara. Blair me miró asustada.
- Maka-chan, ¿qué sucede?
- ¿Qué pasa si un vampiro muerde a otro? ¡Dime, Blair!
- Pues… si el vampiro que mordió es ponzoñoso… matará al otro vampiro.
Ahogué un grito cuando las imágenes de la fiesta asaltaron mi mente.
Asura sonriendo de manera maléfica… yo dudando entre ir con él o no… Asura viendo la duda en mi rostro… Asura sujetando la muñeca de Soul…
"Tal vez esto te ayude a pensártelo mejor"
Asura mordiendo a Soul…
Rompí en llanto, mientras que Blair simplemente se limitaba a abrazarme y a tratar de calmar mis sollozos, cosa que sería en vano. ¿Era eso posible? ¿Soul estaba… muerto? ¡¡NO!! ¡Él no estaba muerto! ¡No podía estarlo!
Pero lo mordió…
Lloré más fuerte, sintiendo como si algo se rompiera en mi interior.
- Maka-chan… - susurró Blair con dolor.
Traté de decirle que estaba bien – cosa que era la más grande mentira del mundo –, pero antes de lograr siquiera mirarla a los ojos, algo salió de los arbustos. Venía hacía mí.
Blair se interpuso en el ataque antes de que el vampiro lograra tocarme, sin embargo, otro vampiro salió de los árboles, distrayéndola, logrando que el otro vampiro le diera un golpe en el estomago, lanzándola lejos de mi.
- ¡¡Blair!! – grité.
Traté de pararme para correr hacía ella, pero antes de lograr mover tan siquiera un músculo, uno de los vampiros me sujetó fuertemente del cabello, obligándome a quedarme totalmente a su merced.
Una risa macabra se escuchó detrás de mí.
- Vaya, vaya, ¿quién diría que la gran Maka estaría indefensa ante un simple vampiro? – murmuró una voz femenina, la cual reconocí al instante.
- ¡¿Kim?! – pregunté tratando de voltear a verla, pero ella me jaló del cabello, haciendo que mirara hacia el suelo.
- ¿Sorprendida? Yo también lo estoy, nunca me hubiera imaginado que Asura-sama te eligiera a ti para ser su esposa, ¡¡él me había prometido que sería yo!!
Kim me obligó a poner mi rostro en el suelo, para luego ejercer presión contra mi cabeza.
- No entiendo, ¿cómo es que una estúpida humana como tú puede atraer a los mejores hombres? Primero fue Soul, ¡¿y ahora Asura-sama?! ¡¡Ya estoy harta de vivir bajo tu patética sombra!!
Di un pequeño grito de dolor cuando ella volvió a jalarme el cabello, esta vez haciendo que echara la cabeza para atrás, exponiendo así mi cuello. El miedo me hizo temblar al ver los ojos llenos de furia de Kim.
- Kim… no… tú no eres así… - susurré.
- ¡¿Y tú que sabes de mi?! ¡¡No eres más que una simple humana que merece morir!! Y yo me encargaré de eso último… - susurró mientras que sus colmillos sobresalían de sus labios.
Cerré los ojos, preparándome para lo que me fuera a hacer. Ya no tenía miedo, es más, prefería morir de una vez por todas. ¿Qué sentido tenía la vida ahora? Blair ya lo había dicho, un vampiro moría si otro lo mordía. Soul fue mordido por Asura, un vampiro ponzoñoso…
Lo más seguro era que Soul estuviese muerto…
Sin embargo, justo antes de que Kim lograra morderme, alguien la sujetó del cuello, haciendo que me soltara. Miré rápidamente a mi salvador, pero tan pronto lo hice el miedo regresó a mí.
Asura sujetaba del cuello a Kim, quien estaba más aterrorizada que yo. Y no la culpaba, cualquiera que mirara en este momento al rey de los vampiros sentiría un miedo descomunal. Los ojos de él estaban llenos de ira, y su expresión seria no ayudaba mucho a controlar los temblores del cuerpo.
Traté de decir algo, pero la voz no me salía. No podía evitar estremecerme.
- A-Asura-sama… - susurró Kim con miedo.
- Kim… mi pequeña Kim… ¿puedo saber por qué trataste de morder a mi prometida? – preguntó Asura con una sonrisa.
- Y-yo… l-lo lamento, y-yo…
- ¿Así es como me agradeces el que te haya salvado de una muerte segura? ¿De qué te haya dado la vida eterna que tanto deseabas? Muy mal hecho.
Y sin darle tiempo para responder, la mordió con ferocidad en el cuello.
Grité, al mismo tiempo que llevaba mis manos a mi cuello, como si fuese a mí a la que estuviera mordiendo. Kim también gritaba y chillaba de dolor, tratando de soltarse del agarre de Asura, quien profundizó aún más la mordida.
Pasaron unos minutos, los cuales se me hicieron eternos, hasta que al fin, él la soltó. Kim cayó al suelo, temblando de dolor y con la mirada perdida en algún punto del jardín, para luego, quedarse totalmente inmóvil.
Temí lo peor.
- Que desperdicio, ella era tan hermosa… - susurró Asura mientras se limpiaba el hilo de sangre que escurría por la comisura de sus labios, para luego voltear a verme fijamente - ¿estás bien, Maka?
La falsa inocencia en su voz me hizo revolver el estomago. ¿Cómo podía ser tan sínico? ¿Me preguntaba si estaba bien cuando había matado a alguien frente a mí? Quise golpearlo en la cara, pero mi cuerpo aún no reaccionaba. Estaba paralizada, indefensa, completamente a merced de la mirada de Asura.
Finalmente, después de un silencio que se me hizo eterno, logré hablar.
- Tú… lo hiciste a propósito… ¿verdad? – susurré.
- ¿A qué te refieres? – preguntó sonriente mientras ladeaba la cabeza ligeramente a un lado.
Lo fulminé con la mirada.
- Lo sabes a la perfección, mataste a Kim a propósito.
- No sé a qué te refieres Maka-chan…
Mi cuerpo reaccionó por cuenta propia. Me levanté de un salto y sin darle tiempo para reaccionar, lo abofeteé fuertemente, logrando que volteara su rostro e incluso que un hilo de sangre se escurriera por la comisura de sus labios. Él soltó una risita, para luego mirarme fijamente con una gran sonrisa en el rostro.
- Maka-chan, no hubieras hecho eso…
El dolor llegó después de la sensación.
Caí de sentón al suelo, para luego llevar una mano a mi mejilla derecha, la cual ya comenzaba a hincharse. Blair intentó correr hacía mí, pero Asura levantó la mano, indicándole que se quedara donde estaba. Él se acercó hasta mí y me sujetó de la barbilla, obligándome a que lo mirara a los ojos.
Un escalofrío recorrió mi espalda.
- Debes de aprender a respetarme, Maka-chan, o de lo contrario te puede ir muy mal, ¿de acuerdo? – murmuró fríamente.
Desvié la vista.
- ¡¿De acuerdo?! – gritó, ejerciendo fuerza sobre mi barbilla.
Solté un grito de dolor, para luego asentir con la cabeza. Reprimí las lágrimas que querían escapar de mis ojos, no me permitiría llorar frente a él.
Asura sonrió satisfecho, para luego comenzar a acariciar mi mejilla delicadamente.
- Hagamos un trato, ¿de acuerdo?, investigaré si Soul sigue con vida, a cambio de que tú te portes bien conmigo, es sencillo, ¿aceptas?
- ¿De verdad harías eso? – murmuré sorprendida.
- Ya te dije que soy un vampiro de palabra, además, quiero que quedemos bien.
Lo miré fijamente durante un rato, para después suspirar y asentir.
- De acuerdo.
- Buena elección, ¡Gopher! – dijo, y tan pronto lo llamó, Gopher se apareció a su lado.
- ¿Me habló usted? – murmuró.
- Rastrea a mi hermano y a sus acompañantes, verifica si todos están vivos.
- Como usted ordene, Asura-sama – dijo mientras hacia una reverencia, para luego desaparecer.
- Blair, arregla a Maka para la cena de esta noche.
- De acuerdo Amo – susurró Blair con una reverencia.
Asura volvió a sonreír, y después me miró fijamente, aún sin perder su sonrisa.
- Te tengo preparada una sorpresa esta noche, así que no intentes pasarte de lista nuevamente.
- No lo haré – susurré mientras agachaba la mirada.
Él me volvió a sujetar del mentón, y sin darme tiempo para reaccionar, junto nuestros labios en un beso forzoso. Cerré con fuerza los ojos, tratando imaginarme que era Soul el que me besaba y no Asura, aunque eso no servía de mucho, ya que este beso era diferente a los que él me daba.
Después de un rato nos separamos por falta de aire. Asura volvió a sonreír, para luego encaminarse hacia el castillo, seguido de otros vampiros que habían presenciado la escena.
Tallé con fuerza mis labios, tratando de que la sensación que sentía en estos desapareciese. Cuando al fin lo logré, volteé a ver a Blair, quien rápidamente se acercó a mí y me abrazo. No tardé en comenzar a llorar.
- Quiero irme de aquí… - susurré.
- Tranquila, te juro que algún día te irás de aquí y podrás ser libre.
- ¿Y tú Blair?
- Yo no puedo irme, Maka-chan, los rastreadores me seguirían a mí, y por lo tanto, te encontrarían, si escapas lo tendrás que hacer sola.
Asentí, para luego ocultar mi rostro en su pecho y comenzar a llorar más fuerte.
Lo único que quería en estos momentos, era saber que Soul seguía con vida…
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- Te ves preciosa, Maka-chan – me dijo Blair sonriente.
Me sonrojé ante su halago, para luego voltear a ver el reflejo que me mostraba el espejo de cuerpo entero que tenía en mi habitación.
La chica que en él estaba traía puesto un vestido rojo de la época Victoriana, con unos finos encajes blancos y un listón negro en la cintura. Las zapatillas eran del mismo color que el listón y en su cabeza traía un moño blanco. Su cabello estaba peinado en unos tirabuzones y sus labios estaban pintados de rojo. Si no fuera porque ella hacia los mismos gestos que yo, no me hubiese reconocido a mí misma.
- Vaya… - murmuré al ver mi reflejo.
- Bien, es hora de bajar, recuerda que no debemos de hacer esperar a Asura-sama – me dijo con una sonrisa.
La miré fijamente durante un rato, para luego suspirar.
- ¿Blair?
- ¿Si?
- ¿Puedo hacerte una pregunta? – murmuré.
- Claro – me dijo alegre.
- ¿Por qué te transformaste en vampiro?
Blair me miró fijamente durante un instante, para luego sonreír melancólicamente y sentarse en la cama. No dudé al sentarme a su lado cuando ella me lo indico.
- Verás… hace 17 años, yo todavía era humana. Mi familia le había servido durante siglos a un poderoso clan de cazavampiros, llamados los Albarn. A mí no me molestaba servirles, todos ellos siempre fueron amables conmigo y con mi familia, sobre todo una de las hijas del señor, Kami Albarn.
"Ella era como una hermana para mí, no había secretos entre nosotras y siempre estábamos juntas, éramos inseparables. Luego, un día, durante la fiesta de cumpleaños número 18 de la señorita Kami, conocí al único hombre del que me he logrado enamorar en toda mi vida, su nombre era Spirit, y él era pariente lejano de ella.
"Sin embargo, él no parecía sentir nada por mí, y eso lo supe cuando le pidió matrimonio a Kami. Ella aceptó, y de ese amor nació su única hija, la cual pusieron bajo mi cuidado. Yo al principio me negué, e incluso llegué a odiar al bebé sin conocerla. ¿Cómo se atrevían a dejarme al bebé del hombre que yo amaba? ¿Acaso querían restregarme en el rostro que él nunca me amaría ni me amó?
"No tuve más remedio que cuidar a la niña, pero tan pronto la cargué en brazos, ese odio injustificado que sentía hacía ella desapareció. Aquella bebé era tan… cálida… dudaba que alguien llegase a odiarla en un futuro. Cuidé de ella como si fuese mi propia hija.
"Pero un día, Asura-sama atacó el pueblo donde el clan vivía. Spirit trató de protegernos a las tres, sin embargo, fue asesinado por los vampiros que acompañaban a Asura. Yo traté de que su sacrificio no fuese en vano, por lo que distraje a los vampiros para que Kami lograra escapar con la bebé.
"Fui mordida por Asura-sama cuando intenté distraer a los vampiros, y al despertar descubrí que Kami también había muerto, pero que la bebé estaba desaparecida, nunca lograron encontrarla.
- ¿Y para que quería Asura a la bebé? – pregunté.
- Pensaba criarla para convertirla en su futura esposa, ya que ella era la candidata perfecta por ser descendiente de cazavampiros – susurró.
- Bueno… al menos ella no tiene que vivir este infierno, como la envidio – murmuré.
Blair me miró con cierta tristeza, para luego sonreír.
- Tienes razón, pero ahora hay que dejar de pensar en eso y bajar, ¿te parece?
- De acuerdo – susurré cansada.
Ambas nos encaminamos al comedor del castillo, el cual estaba prácticamente vacío. Eso me alegró un poco, al menos no tendría que aguantar a todos esos estúpidos vampiros. Asura tampoco llegaba todavía, por lo que decidí mirar el lugar. Sonreí ligeramente al ver un piano de cola negro, el cual me hacía recordar a cierta persona…
Sin pensarlo, mi cuerpo se encaminó hacía este. Me senté en el banquillo, para luego alzar el taburete y pasar mis dedos por las teclas, las cuales comencé a tocar.
La melodía que tocaba era un poco oscura y tétrica, rápida pero a la vez un poco lenta, cargada de emociones que nunca pensé tener. Tristeza, odio, celos, dolor, soledad… todos esos sentimientos encontrados a la vez, los cuales hacían que mi corazón comenzara a dolerme.
La melodía siguió, pero llegó un momento en que las emociones cambiaron, así como el ritmo. Ya no era oscura, sino feliz, y ya no había dolor, solo alegría. Sin embargo, eso no duró mucho, ya que pronto la melodía volvió a ser triste y melancólica.
El ritmo de esta era rápido, pero conforme iba terminando, esta se volvió más lenta, hasta que al final, la última nota resonó en el aire. No me había dado cuenta que estaba llorando hasta que una lágrima cayó sobre una de las teclas. (1)
- Wow, no sabía que tocaba piano, Maka-chan – me dijo Blair mientras que aplaudía.
- En realidad yo no toco… - murmuré mientras me secaba las lágrimas.
¿Por qué lloraba? ¿Por qué sentía como si mi corazón se partiera en millones de fragmentos?
Un sonido de pisadas hizo que me levantara rápidamente del banquillo y que Blair dejará de aplaudir. Miré fijamente a Asura, quien se acercaba hacia mí con una gran sonrisa.
- Muy buena melodía, Maka, fue hermosa – me halagó.
- Hump – murmuré, ¿qué esperaba que le dijera, gracias? ¡Sí, claro!
- Blair, puedes dejarnos.
- Sí amo, con su permiso – respondió ella con una reverencia, para luego desaparecer.
- Después de ti – me dijo mientras señalaba el comedor.
Pasé a su lado sin mirarle, cosa que le molestó ya que me sujetó fuertemente del brazo, totalmente molesto.
- Creo que teníamos un acuerdo, Maka.
- Lo lamento – susurré con temor.
Él me sonrió, para luego soltarme y encaminarse hacia la mesa. Lo seguí de cerca, para luego sentarme a su lado en el comedor. La cena fue relativamente normal, Asura tomaba copas llenas de sangre mientras que yo comía la sopa y el guisado que Blair había preparado para mí. No hablamos, y agradecí el silencio, odiaba tener que dirigirle la palabra.
Estaba a punto de terminar de beber el vino que me habían servido, cuando de pronto, Gopher apareció a un lado de Asura. Su mirada era burlona cuando volteó a verme.
- ¿Los han encontrado? – preguntó Asura.
- Sí, amo.
- ¿Y bien?
- El chico de cabello azul escapó con las dos neófitas que los acompañaban, en cambio, su hermano y el chico albino se enfrentaron a nosotros, no tuvimos más remedio que matarlos.
La copa de vino resbaló de mis dedos al escuchar eso último.
No…
Esta se rompió en mil fragmentos al impactar contra el suelo… ¿era mi imaginación o mi corazón estaba en el mismo estado que la copa?
Imposible… ¡¡Imposible!!
- ¡¡NO!! – grité con lágrimas en los ojos, mientras que me levantaba de mi asiento y miraba fijamente a Gopher, las ganas de matarlo se acumularon en mí.
- Ellos nos atacaron primero, no tuvimos más remedio.
Alcé mi mano, lista para darle un puñetazo en la cara, pero justo antes de que lograra tocarlo, Asura me sujetó con fuerza al muñeca. El dolor que me ocasionaba la presión de su mano hizo que lanzara un grito.
- Creo que te dejé bien en claro que te comportaras – susurró siniestramente Asura, para luego sonreírme macabramente – creo que eso hora de un pequeño castigo.
El terror me embargó al escuchar esas palabras, traté de zafarme de su agarre, pero era más fuerte que yo, demasiado. Estaba totalmente a su merced.
- Gopher, no quiero que nos molesten por un buen rato, ¿entendido?
- Como usted ordene, Asura-sama – murmuró Gopher un poco molesto, para luego irse.
Asura me atrajo hacia él, para luego cargarme en brazos y llevarme hasta mi habitación. Pataleé y grité, pero eso no bastó para que el me soltara. Al llegar a mi cuarto me lanzó contra la cama, traté de escapar, pero antes de que lograra bajar de la cama él se posicionó sobre mí, sujetándome ambas muñecas con una sola mano.
Mi mente procesó todo de manera fugaz, y tan pronto comprendí lo que iba a hacerme, comencé a llorar de miedo.
- ¡¡No, no, suéltame!! – grité.
- Me temo que eso no se podrá, Maka, te dije que habría un castigo si te portabas mal.
- ¡¡Suéltame!! – imploré.
Él simplemente se rió, para luego arrancarme la parte de enfrente del vestido. Grité más fuerte y me removí inquieta bajo su cuerpo, luchando contra las manos que me apresaban. Cerré los ojos con fuerza cuando sentí sus frías manos acariciar mi piel expuesta y a sus labios besar mi cuello y mis pechos.
Traté de golpearlo con las piernas, pero él se me adelantó y con su mano libre me dio otra bofetada. Esta había sido más fuerte que la que me había dado en la mañana, por lo que logró desorientarme un poco. Sentí como un líquido caliente llenaba mi boca, su sabor era dulzón y delicioso.
Era mi sangre.
Terminó de arrancarme el vestido, para luego quitarse él su ropa. Lloré y volví a cerrar los ojos, al mismo tiempo que él se metía dentro de mí.
Dejé que mi mente divagara entre recuerdos felices, tratando así de que no sintiera las caricias de Asura o sus embestidas. Apreté con fuerza los puños y reprimí los gemidos que querían escapar de mi boca. Él al ver eso, volvió a golpearme, sólo que esta vez me dejó mareada y semiinconsciente.
Me alegré cuando mi mente logró desconectarse de la realidad…
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… Soul volvió a besarme, para luego mirarme fijamente con una gran sonrisa en el rostro.
No pude evitar ruborizarme.
Sus manos acariciaban con delicadeza mi cuerpo mojado, tratando así de que la sangre que se encontraba pegada en este desapareciera. Reí un poco, aún no lograba hacerme a la idea de que hace un par de horas había tenido relaciones con un vampiro, y que ahora me encontraba bañándome junto a él, sólo para borrar las evidencias de lo ocurrido bajo esa noche tormentosa.
Soul me abrazó con fuerza, estrechándome delicadamente contra su pecho.
- Te amo – susurró en mi oído.
Mi corazón latió felizmente contra mi pecho.
- Yo también te amo – susurré.
Nuestros labios volvieron a unirse en otro beso. Y con una gran sonrisa en el rostro, ambos nos sumergimos en el lago, para después unir nuevamente nuestros cuerpos, justo como aquella noche…
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… Me ovillé en mi cama, mientras que Asura se abotonaba lentamente su camisa.
Tapé mi cuerpo con las sábanas llenas de sangre, de mi sangre. Ignoré la sonrisa burlona que él tenía en su rostro cuando hice aquello, sin embargo, no pude evitar estremecerme al sentir como acariciaba mi mejilla, limpiándome así de la sangre que la manchaba.
Llevó sus dedos a su boca y lamió feliz mi sangre, luego, se rió.
- Ya verás cómo te acostumbrarás a esto, Maka. Haré que olvides a ese idiota y que me pidas de rodillas que te haga mía, sólo es cuestión de tiempo – susurró, para luego salir de la habitación.
Tan pronto la puerta se cerró, volví a romper en llanto. Arañé mis brazos, tratando de que la horrible sensación que inundaba mi cuerpo desapareciese. Grité contra la almohada y dejé que mis lágrimas limpiaran los rastros de sangre de mi rostro.
Me sentía sucia, maltratada, usada…
Quería morir, morir para volver a estar a su lado.
Mi corazón dejó de latir tan pronto recordé las palabras de Gopher. Él ya no estaba conmigo, él me había dejado sola y desprotegida. No vendría a salvarme como en los cuentos de hadas.
Después de llorar por un par de horas más, logré tranquilizarme un poco. Miré la luna desde mi cama, y me dejé hipnotizar por su sonrisa macabra.
Y antes de que cerrara los ojos, logré escuchar una suave melodía… era una nana…
Una nana que se me hacía familiar, y la cual logró que llorara un poco más antes de lograr caer profundamente dormida…
"Hey now, don't you cry
baby let me dry your eyes
little miss pouty lips
how about a smile?" (2)
Continuará…
1-2: La melodía de piano se llama Alone, y la nana de Soul se llama Lullaby y es de Joey Moe, en mi perfil están los Links de las canciones por si quieren escucharlas.
Ok, este capítulo me ha quedado un poco raro, ¿qué les parece a ustedes? ¿Les gustó?
Si, ya sé que varias querrán matar a Asura por lo que le hizo a Maka, pero descuiden, ¡pronto él pagará las consecuencias! xD y sobre si Soul está vivo o muerto… bueno, eso se sabrá más adelante. ¡No puedo creer que falten 5 capítulos para acabar el fic! ¡qué emoción! Jaja, en fin, gracias por sus reviews, me alegran mucho xD
¡Nos leemos en el siguiente! ¡Bye!
¿Review?
