Disclaimer: No es necesario qe lo repita: Personajes de Clamp blah, blah, blah, blah... historia de mi total autoria blah, blah, blah, blah

¡Que la disfruten!


Te voy a hacer un pastel, en vez de azúcar cianuro le voy a poner…

Y con betún de chocolate dirá:

¡Píntate un bosque y piérdete...!

En esa única hora que había transcurrido ideé un mínimo de cien razones diferentes, cada una lo suficientemente convincente como para que cualquier persona, incluso ajena a mi misma, las creyese todas y cada una de ellas, sobre las probabilidades casi nulas que existían sobre que fuera Syaoran mismo quien encontrara mi carta y la leyera.

¿Y si alguien la encontraba y le parecía tan patética que al día siguiente había copias de la carta esparcidas por toda la escuela? ¿Y si la persona que la encontraba quería chantajearme?... Comenzaba a ponerme paranoica, lo único de lo que le daba gracias a Dios era de haber sido lo suficientemente inteligente como para no poner a quien iba dirigida mi carta.

Afortunadamente estaba tan sumergida en mis pensamientos que no era capaz de notar las monstruosidades que Tomoyo hacía conmigo, y ella malinterpreto mi actitud de aparente ausencia del mundo por una de sumisión, total y aceptada. Y si ella quería pensar eso… por mí estaba bien, no iba a ser yo quien le reventara la burbuja de felicidad, no quería ni imaginar las horribles cosas de las que sería víctima si me atrevía a hacerlo.

Media hora más tarde ya estaba en casa y aún me debatía entre si ir mañana a la escuela y ser el probable blanco de ataques junto con soportar mi humillación pública, o hacerme la enferma y quedarme en casa los próximos 30 años, hasta que la sociedad olvidara por completo que yo existía. Comencé a sacar mis cosas de la mochila en busca de mi celular, ¡saqué todo y no lo traía!

-¡Hay no, hay no, hay no, hay no! ¡Por favor Dios que esto solo sea una mala broma de mi imaginación!- ¡¿Cómo rayos había perdido el celular?!

-¡Eres genial Sakura!- Bufé. –En definitiva eres lo máximo, primero pierdes la carta y ahora el celular, ¿ahora qué más vas a perder?- Siempre había sido algo torpe y descuidada, pero lo del día de hoy era pasarse de la raya, alguien debía de hacerme un título que dijera: "Sakura Kinomoto: exponente de la torpeza en su máxima expresión"

No se me ocurrió nada más que hablarle a Tomoyo para ver que podíamos hacer. Me arrepentiré después, es seguro.

Tome el teléfono y esperé a que se escuchara el tono de marcación, tecleé los 8 dígitos que ya me sabía de memoria y espere a que Tomoyo contestara. Cuando estaba a punto de colgar una vocecilla adormilada que identifiqué como la de Tomoyo contesto.

-¿Diga?… Mansión Daidouji

-Hola Tomoyo… yo… lamento mucho despertarte, soy Sakura

-Aahh… ¡Hola Sakurita! ¿Qué sucede? ¿Por qué me llamas a mi casa y no al celular? ¿Y tu celular?

-¡Hay Tomoyo! Si quieres que responda a todas tus preguntas hazlas de una en una, y no así, de sopetón.

Y la risita musical de Tomoyo invadió la línea.

-Bien Sakura, ¿y tú celular?

-Ok, no te rías Tomoyo- Suspiré y dije –No perdí mi celular, se fue corriendo… literalmente la tecnología me aborrece.

-Hay Sakura, en definitiva eres caso perdido, ¿tienes alguna idea de donde lo pudiste haber dejado?

Lo medité un momento: la última vez que lo había visto fue en mi banca, cuando estaba haciendo la carta… ¡Oh no! Yo lo había metido dentro de la carpeta, junto con la carta.

Idiota. Eso es lo que yo era, no existía alguna otra palabra para describirme.

-Creo que se me cayó cuando salía apuradísima del salón

Tomoyo ya no pudo soportarlo y estallo en risas. Espere a que se callara.

-No te preocupes Sakura, mañana mismo vamos a armar un plan de búsqueda y rescate por tu celular.

Rodé los ojos, casi podía imaginármela con los ojos brillándole y con su manita en el aire como si el plan que su malévola mente comenzaba a maquilar fuera un plan brillante.

-Si Tomoyo… gracias… bye.

-¡Oye espera!

-¿Qué pasa?

-Procura llegar temprano

Y colgó. No dijo nada más. ¡Y la muy grosera ni siquiera se pudo despedir!

Bien. Mañana yo haría mi mejor esfuerzo por levantarme y llegar temprano. Pero la muy grosera de Tomoyo no se merecía que yo perdieramis bellas horas de sueño. Como sea, yo por mi celular haría lo que fuera y ella lo sabía.

Me fui a dormir aún con la preocupación de mi carta y mi celular en la cabeza y eso me provocó un sueño muy extraño. No fui capaz de entenderlo, y tampoco planeaba hacerlo.

Me desperté a las 6. Media hora menos de sueño. Me apure en el baño y por primera vez en toda mi vida escolar me dio tiempo de peinar decentemente mi cabello, en vez de la medio cepillada que solía hacerme cada mañana por la falta de tiempo. Desayuné tranquilamente y el día de hoy mi hermano no tuvo excusa alguna para molestarme por levantarme tarde. Aunque claro, esto no se repetiría a diario, lo mejor era que no se acostumbrara demasiado.

Tomé mi mochila y salí disparada hacia el instituto. Llegaría diez minutos antes de que cerraran y que Tomoyo se conformara con eso. Para mi esto era llegar temprano. Comencé a recorrer los edificios del campus en dirección al mío, y mientras avanzaba noté como había mucha gente alrededor de unos carteles, tal vez eran los resultados de los clubes, de momento no le di importancia y me seguí de largo, ya tendría tiempo de ver como me había ido en el semestre. Llegue al edificio 4 y comencé a subir por las escaleras cuando un cartel en matices pastel llamo mi atención. Tenía letras muy estilizadas e imágenes llamativas, no perdía mucho tiempo si me detenía a leerlo, tal vez era importante.

"¿Has visto un celular LG Cookie en color rosa?

Si lo has visto ¡Devuélvemelo por favor!

Ve al salón 3IM16 del 4º edificio con Sakura o Tomoyo

Neta… ¡Mi celular es mi vida!"

¡Dios! En ese momento sentí que la cara me ardía de forma estruendosa, quería que la tierra me tragara, que se abriera un hoyo negro y yo me fuera por ahí…

¿Cómo se atrevía Tomoyo a hacerme pasar por esto? ¿Es qué quería terminar de trapear el suelo con lo poco que ya quedaba de mi dignidad?

Ya sabía yo que no debía haber venido el día de hoy a la escuela, estuve a punto de girarme a buscar la cámara escondida de ese tipo de programas donde le hacen bromas pesadas a la gente, sin detenerse ni un momento a pensar en la dignidad de las personas… y casi podía ver a Tomoyo muerta de la risa, pero al parecer esto, no era broma…

Ahora caía en la cuenta del porque había tantas personas en frente de los carteles. ¿Qué le había hecho yo a Dios como para que me odiara tanto? ¿Es qué acaso, en mi vida pasada yo había sido tan mala persona que ahora Dios se quería vengar de mí? ¿Es qué era karma? Era bien cierto que yo amaba mi celular, pero… ahora parecía una chica desesperada por recuperarlo, ¿Qué tanto le costaba a Tomoyo regalarme un celular nuevo?

Nada. Absolutamente nada, le costaría tanto como que se dejaran de imprimir libros de la Biblia. Ella era la heredera de una de las empresas de diseño de modas más grandes e importantes del mundo, su fortuna ascendía a millones y ¿ella que hacía?, hacer estúpidos carteles pidiendo, que digo pidiendo, rogando por que me devolvieran el celular. Ya sabía yo que terminaría arrepintiéndome por pedirle ayuda a Tomoyo.

Subí hecha una furia al salón. Era seguro: yo asesinaría a Tomoyo, le pediría que me acompañara a la estación y desde ahí la aventaría de una patada, sin piedad alguna a las vías del metro. Oh… tal vez… si nos encontrábamos ella y yo en algún puente peatonal, completamente solas, yo como buena amiga, la ayudaría a bajar de ahí más rápido, y en cuanto llegara la policía a investigar yo diría en estado de shock repitiendo sin cesar: "Ella… yo… no se que paso… ¿Por qué lo hizo? ¿Por qué se suicido?" Me reí estrepitosamente pero de forma maliciosa, mis planes por deshacerme de la existencia de Tomoyo de este mundo comenzaban a tomar forma, a eso yo le llamo ¡tener creatividad!

Llegue a mi lugar y Tomoyo no estaba, casi de inmediato medio salón se acerco a preguntarme por el celular y a extenderme "su más sentido pésame" Eso solo lograba hacer crecer mi furia contra Tomoyo, ¿es qué toda la escuela debía de enterarse de mi gran falta de habilidad?

Esta Tomoyo me la pagaba.


Notas de la autora:

La verdad es que a mi no me a agradado mucho el capitulo, pero lo que mas me importa es que a ustedes les guste

Y la verdad no tengo palabras para agradecer todo el apoyo que yo he recibido, les agradezco mucho a todos y cada uno de ustedes que se han dado el tiempo de leer mi historia. Y aunque me gustaria poner "Querida ... muchas gracias por el review..." no me parece justo.

Hubo varios chicos que me firmaron de forma anonima y me encantaria agradecerle tambien a ellos, asi que solo un favor: si no tienen cuenta ¡dejeme nombre!

Para mi es bien valioso saber a quien le gusta y a quien no le late mi historia. ¡Gracias por todos los reviews que recibi! Juraba que no iba a tener mas de 2, me he superado... haha

Cuidense mucho y gracias por perder tiempo conmigo!

Los quiere Dhidy!