Disclaimer: Sakura Card Captor y sus personajes no me pertenecen, yo solamente hago uso de ellos para nuestra
sana diversión ;)
¡Que lo disfruten!
¿Qué esconden las palabras que decimos sin pensar?
¿De qué hablan las canciones que no paro de escuchar?
Dicen siempre lo mismo…
Dicen que mi inocencia se ha perdido…y ya yo hay vuelta atrás…
Cuando aún meditaba sobre cuál sería el plan más adecuado para deshacerme de la existencia de Tomoyo, y terminaba de refinar algunos cambios de vital importancia para demostrar mi total inocencia, Tomoyo hizo su celebre aparición y opté por el plan más sencillo de todos, pero no por eso el menos importante: ignorarla.
-¡Hola Sakurita!
-Ah… Hola- Dije de la manera más cortante que pude
-¿Qué te pasa? ¿Es qué no te ha parecido genial mi idea para recuperar tu celular?
Esa fue la gota que derramó el vaso. Fue ahí cuando exploté y comencé a grita histérica.
-¡Que alguien me pase algo, lo que sea! ¡Que sea lo suficientemente duro como para romperle la cabeza a esta idiota!- Afortunadamente Syaoran no estaba, solo estaba su mochila pero al parecer él había salido. Así que me importaba poco lo que los demás pudieran pensar de mí, afortunadamente no había nadie prestando atención a nuestro show, solo nuestros amigos. De un momento a otro deje de estar sola y vi que las manos de Chiharu y Yamasaki me detenían por los costados. Y no puse resistencia, de verdad quería que me detuvieran, no quería hacerle algo a la chica que tenía frente a mi, algo de lo que seguramente después me arrepentiría.
-Ya se calmo, suéltenla- Dijo una Tomoyo en extremo confundida.
Las manos que me sostenían desaparecieron poco a poco. En cuanto me vi libre bufé exasperada y le solté a Tomoyo:
-Con amigas como tú para que quiero enemigas… ¡Si contigo basta!... Sabes Tomoyo contigo me saqué la lotería, ¡Tú vales por dos!
Y Tomoyo no hizo más que reírse ante mi comparativo, ella era de chocolate y todo me perdonaba.
-Hay Sakurita… pero tienes que admitir que mi idea fue bastante brillante
-Si claro, brillante- Dije deformando la última parte de la oración
Tomoyo rodó los ojos y nos sentamos en nuestros respectivos lugares, el amor de mi vida llegó junto con su mejor amigo 2 minutos antes de que sonara el timbre, tomó su asiento y la rutina de mi triste y patética realidad se hizo presente como cada mañana. Las clases comenzaron con una normalidad tan asfixiante que creí que moriría aplastada antes de que el timbre que indicaba el receso sonara. Y en cuanto lo hizo tomé mis cosas y salí apresuradamente del salón, le había dicho a Tomoyo que el día de hoy necesitaba estar sola, tenía muchas cosas en que pensar.
Le di la vuelta al edificio y me senté en las jardineras, saqué mi ipod y me puse los audífonos a todo volumen, no quería saber absolutamente nada del mundo exterior.
La fresca brisa de la mañana acariciaba mi cara con lentitud, y la verdad es que no sabía cuanto tiempo había pasado en mi propia burbuja de felicidad, así que decidí que ya era hora de regresar a la realidad cruel y absurda de mi vida cuando lo noté.
Syaoran estaba sentado en un árbol frente a mí, con los ojos abiertos observándome, con su hermosa mirada ámbar puesta sobre mí, y ¡Dios!... ¡De que forma me observaba! Jamás lo había visto concentrar la mirada de esa forma, y mucho menos en mí.
Entonces me sonrío.
"Nunca antes había pasado algo así… una sonrisa apacible con un poco de vergüenza, es la primera vez que la veo…por alguna razón me siento aliviada…mi corazón a comenzado a latir de forma desbocada"
Giré la cabeza de forma que pareciera un movimiento casual para asegurarme que fuera a mí y no a alguna modelo sentada a lado mío a la que él estuviera viendo. No quería quedar como una tonta y sonreírle de forma estúpida si no era a mí a quien veía.
Cuando me quedó claro que no había nadie más en esa dirección, excepto yo, (y por supuesto no existía tal modelo junto a mí) me sorprendí. ¿Por qué me sonreía a mí?
Tal vez estaba recordando algún buen chiste, o el si conocía a alguna modelo. No quise ilusionarme demasiado, así que me volteé y comencé a prepararme para irme, cuando sentí una mano tocando dulcemente mi hombro, me giré y cual fue mi sorpresa al ver que era Syaoran mismo el que me había llamado. Me quité los audífonos y trate de recordar como respirar e intente reconectar las funciones básicas de mi cuerpo, como el hablar.
-Hola Sakura
Y yo para ese momento me encontraba en estado de shock mental, ¿¡Él se sabía mi nombre!?
¡Claro que el sabía mi nombre!, si me sentaba desde hacía ya dos años detrás de él, iba a ser lógico que recordara como me llamaba. Dios, una se pone estúpida cuando se enamora ¿a que si?
-¿Te sientes bien?- Creí ver preocupación en su mirada… ya hasta comenzaba a imaginar cosas, yo en definitiva era caso perdido. Y para colmo me había dejado llevar por mis pensamientos.
-Eee… si, estoy bien ¿Deseas algo?
Genial. En buen momento se le ocurría a mi cerebro apagarse y dejar de funcionar, me había abandonado en el momento más importante de mi triste adolescencia.
Parecía indeciso, como si no supiera si decirme o no algo importante, así que para darle confianza no se me ocurrió nada más que sonreírle.
-¿Me podrías acompañar a un lugar?- Pareció ver confusión en mi rostro porque añadió –Tranquila, no vamos a salir de la escuela, y solo será por un momento, entonces… ¿Qué dices?
Lo último lo dijo con una voz tan increíblemente seductora que así me hubiera pedido que saltara desde el primer puente peatonal que me encontrara no me habría negado.
-Si claro, por supuesto
¡Hay no!
Volvió a sonreírme y creo que hasta se me olvido de nuevo como respirar, yo era un caso grave; me extendió una mano que yo tomé sin dudar y me ayudó a levantarme. Comenzamos a caminar en silencio, aún con mi mano aprisionada por la suya.
Tal vez el no era conciente del efecto que ese simple roce provocaba en mí, pero yo si. Y por un instante creí que el corazón iba a salírseme del pecho.
Pero ahora nada más parecía tener importancia, fue como si todo el mundo desapareciera por completo y solo quedáramos él y yo…
Tal vez, después de todo… Dios sí me quería más de lo que yo merecía.
Notas de la Autora:
Se que este capitulo es lago corto, pero la realidad es que era uno solo junto con el anterior, solo que me parecio muy largo...
Sigo agradeciendo el apoyo de todo mundo, y ya saben se reciben:
amenazas, cyber-tomatazos, insultos por lo pésima que soy como escritora.. etc, etc...
Y lamento haberme tardado taaaaaantooooo en subir el cap anterior, pero la preparatoria de verdad absorbe tiempo, y no tenía nada bueno que escribir, parecía un zombi mal pagado de alguna película de resident evil, y la vida que se lleva cuando eres estudiante de preparatoria no merece llamarse vida... pero en fin, no planeo aburrirlos con mi historia de vida barata! ;)
Cuidense!
Feliz Navidad!
Los quiere mucho Dy!
