TOC TOC
adelante – dijo el Kacekage.
Gaara-sama, tenemos noticias urgentes de Konoha, sucedió algo terrible-
¿Qué paso Matsuri? –
Otro sannin señor… otro ha muerto… -
¡¿Qué?! – se alarmo.
El gran Jiraiya-sama en manos de un Akasuki –
…Oh… maldición… esos…-
¿Asistirá al funeral Kacekage-sama? -
S-si… por supuesto, es mi deber. Partiré al anochecer. -
CRAC
-MIERDA –
-¿Que sucede Temari-chan? – pregunto una asustada Matsuri al oír el ruido
-Se quebró un espejo…-
Temari se acerco al vidrio roto y se vio reflejada en el. De inmediato entendió lo que pasaba.
-Algo anda mal… Mat llama a mis hermanos urgente – dijo asustada.
-Imposible Temari. –
-¿Por qué? –
-Ellos partieron hacia Konoha ¿Que no lo sabes? –
-Mierda, lo había olvidado. –
-¿q-que sucede? –
-Tuve… un presentimiento… como cuando Gaara murió- dijo asustada la rubia – se que suena tonta y encima es sobre la tonta de la noviecita de mi hermano. – al decir esto Matsuri agacho la mirada.
-Lo siento Mat, se lo que sientes por mi hermano, pero… no pude hacerle cambiar de opinión… -
-No-no es nada, qu-que presentimiento. –
-No estoy segura… pero nada bueno… debo hablar con ella. –
Despertó del sueño en la mitad de la noche.
"Lo siento Hikari no puedo decirte"
Recordó lo que su abuela Aiko le había dicho antes de irse. ¿Por qué no podía decirle? ¡Era la jefa de todo aquel pueblo maldición! Tal vez, tal vez el consejo ya… ya no la quería como Hoshikage… tal vez ya sabían que Kurayami estaba de nuevo, la destituirían, peor aun la sacarían del pueblo…
-MIERDA – dijo y se arranco la pequeña aguja que le habían puesto con suero.
"¿Por qué todo tiene que salirme mal?"
"No puedo estar aquí ahogándome con mis malditos pensamientos necesito... entrenar…" pensó lo primero que se le ocurrió.
Pero se había mentido a si misma con el regreso de la conexión con la demonio los deseos oscuros de esta influirían en Hikari, como era antes.
Se escapo por la ventana y se dirigió al bosque.
Trato de practicar con un poco de tai-jutsu, pero no satisfago su energía.
Prosiguió con un poco de gen-jutsu allí si, sintió como el poder incrementaba dentro de si.
Detrás, escondidos en los árboles 4 pares de ojos la espiaban.
-¿Ahora? – pregunto Kisame.
-No… esperemos a que se agote. – respondió Itachi.
Tiempo después cae de rodillas una lastimada y exhausta Hikari, pero mas diferente de cuando había comenzado a entrenar.
Sus ojos cafés, habían oscurecido proporcionalmente llegando al punto de no poder distinguir sus pupilas, algo contorneaba sus manos, dedos, muñecas y talones. Eran manchas negras y rojizas. Peores que las de antes.
-puff… n-no puedo ni moverme – se dijo respirando entrecortadamente, habia usado casi todo su chakra. – no debí excederme así…-
-ya es tarde niña –
-eh? –
De las sombras 4 personas surgieron. Itachi, Kisame, Deidara y Tobi.
-¿q-qué ha-hacen aquí? – su cara se pinto de miedo.
-Dábamos un paseo y vinimos a saludar. ¿No te alegras? – río Deidara.
-Suficiente – lo callo Itachi y miro a la morocha.
-¿Crees que soy tan estupida como para caer con tus ojos? –
-Bueno tal vez no, pero conmigo si –Dijo Kisame apuntándole con su enorme espada.
"estoy agotada, no puedo pelear con ellos, me superan en numero y fuerza ¿Qué hago? Oh mierda!"
-No lo hagas difícil Hikari, no debes morir aun – dijo seriamente Itachi.
-Prefiero morir ahora y aquí antes de ir con ustedes ¡¿A que vinieron?! –
-Ya lo sabes, Pein investigo para quitarte tu preciado bijuu, digamos que la investigación termino finalmente. – le dijo Tobi.
"eso es imposible Hikari" – le grito la demonio – "vamos, peleamos… te daré mi fuerza ¡VAMOS O TE MATARAN!" –
- ¡SOLO POR UNA VEZ SE HONESTA Y PELEA A MI LADO KURAYAMI! Esta bien… - grito Hikari y sin dudarlo formo incontable sellos con sus manos – ¡Kura-Hika no-jutsu! -
Terminado esto una densa cortina de humo la cubrió. Los cuatro ninjas se pusieron en forma de combate.
-cuidado, no la subestimen solo hagan lo que tienen que hacer. - grito Itachi.
Pero una escalofriante risa tapo las palabras del joven morocho.
Una rubia con 4 coletas y otra joven castaña saltaban de árbol en árbol hacia la aldea de la Estrella.
-¿falta mucho? –
-No lo se Matsuri deja de preguntar me pones nerviosa –
-Temari… -
-Lo siento, no estoy de humor…-
-No, no es eso es que quiero saber… que has visto…que hiciera que saliéramos urgentemente a verla…- dijo un poco preocupada.
-Es que… la vi, en la oscuridad… peleando con cadenas, o no se que, gritando de dolor…gritando el nombre de mi hermano…- dijo triste.
-¿Qué crees que significa? –
-No se, nada bueno. Vamos debemos llegar. –
El humo pareció hacerse más espeso de lo que ya estaba.
-es un jutsu – dijo Kisame.
-Cuidado idiot... – demasiado tarde una mano negra que surgió del suelo le había pegado de lleno en el rostro a Kisame. Acto seguido, decenas de brazos iguales a este surgieron del piso.
-¡Deidara! ¡Ahora! – grito Itachi.
El rubio salto de la niebla y desde la punta del más alto árbol busco a la morocha.
"Allá esta"
Volvió a saltar pero esta vez hacia ella y se sorprendió al verla. Todo el chakra de su cuerpo gritaba alrededor de ella como negras y espesas nubes, y sus ojos estaban contorneados de rojo sangre.
Deidara trago saliva y saco un explosivo.
-¡TOBI! – grito
-¡si sempai! – dijo y busco algo de entre su capa.
El rubio tiro no solo uno sino varias de su bombas hacia la morocha la cual las esquivo sin problemas pero al esquivar la ultima sintió como algo rajaba su espalda.
-te tengo – dijo Kisame tomando a la chica por el cuello aprovechado que esta había caído al piso del dolor.
-¡Tobi! –
-Ya voy, ya voy – Tobi apareció con una especie de collar en la malo el cual se lo puso a la chica.
-¡Quítame esta porquería estupido! –
-Shhh, no grites princesa, ya todo acabara dentro de poco. –
-¿Princesa? Que rayos dice…AAAAHHHH – una fuerte descarga de energía la paralizo.
Aquel collar absorbía chakra y a cambio devolvía descargas paralizadoras. Todo estaba previsto.
Sus ojos se tronaron pesados y de a poco comenzaron a cerrarse. La fuerza se agotaba, parecia el final.
- Gaa…Gaara…a-ayudam-me.. – su voz apenas era un susurro.
En aquel mismo lugar en donde el ultimo difunto Hokage había sido velado, donde el tercer Hokage también había visto por ultima vez la luz y había sido despedido por todos, en ese mismo lugar al gran sannin le dedicaban un homenaje. El Kacekage se encontraba junto a Tsunade que intentaba disimular, muy bien, sus lágrimas.
-Ten asegurado que Suna esta para servir y mas en estos difíciles momentos. – le dijo para tranquilizarla.
-Lo se. Gracias Gaara –
Pero algo llamo la atención del pelirrojo, su collar, el pequeño sol que colgaba de su pecho, aquel que su chica le había regalado, parecía… ¿Latir?
Lo tomo y lo aprisiona en su palma derecha. Estaba helado.
Un escalofrío recorrió su espalda.
La voz de su morocha pronunciando un grito de dolor se plasmo en su cabeza.
-¿hmp? ¿Sucede algo? – pregunto la Hokage
-Lo siento… no estoy bien… Tsunade te molestaría si…-
-Claro que no Gaara ve, toda Konoha y yo agradecemos tu apoyo en este momento. – sonrío falsamente.
-No hay de que –
Cortésmente ambos se despidieron.
Gaara salio al exterior, para su sorpresa estaba lloviendo. Mala señal.
-"Algo anda mal." –pensó el mismo presentimiento que su hermana había tenido ahora pasaba por Gaara.
