- ¡RAPIDO! NO LLEGAREMOS – grito Gaara seguido de Temari, Kakashi, Kankuro, Matsuri, Naruto, Sai, Sakura, Shikamaru, Hinata y Kiba.
- ¿En cuanto tiempo termina un ritual así? – pregunto a gritos Sakura.
- No lo sabemos con exactitud podría durar una hora o un día entero – respondió Gaara- por eso debemos apurarnos.-
- Hai – dijeron varios al unísono.
Tiempo después llegaron al lago tal como Tsunade les había asegurado que allí podría realizar un ritual como aquel.
Pero no había nada.
- alguien estuvo aquí – dijo Kiba olfateando el lugar – no… fueron varias personas…-
- ¿Qué tan viejo es el rastro Kiba? – pregunto Temari.
- … mas o menos de 30 minutos… esperen, hay alguien mas… hay alguien cerca-
- ¡Hinata! – dijo Kakashi al instante que la chica obedecía y activaba su byakugan.
Busco por todo el lugar hasta llegar al lago.
- ¡Hay… hay alguien en el fondo del lago! – informo.
Gaara corrió y salto a gran altura para luego nadar y hundirse dentro de este. Naruto, dispuesto a ayudar iba a hacer lo mismo pero el pelirrojo salio del interior junto a alguien más. Rápidamente el rubio se metió para ayudarlo a salir pero quedo con los ojos abiertos como platos al ver a la chica que Gaara sacaba del agua. Estaba completamente mal herida por todas partes de su cuerpo.
Gaara puso a Hikari sobre el piso e intento reanimarla. Sakura apareció de inmediato y poso sus manos sobre aquel mojado cuerpo.
Pero era demasiado tarde. Estaba muerta.
- Gaa-Gaara…- dijo Sakura ¿Cómo... DECIR AQUELLO?
- No, imposible…. Hikari… abre los ojos – dijo presionado su pecho para que lograra respirar. Inútilmente. – Por favor… por favor…- dijo con sus ojerosos ojos llenos de lágrimas. – no me dejes así...¡¡¡¡HIKARI!!! – grito haciendo que varios de los presentes no pudieran contener sus lagrimas.
La tomo con sus brazos y hundió su cabeza junto a la de ella.
- ¿Es-espera que es eso? – Pregunto Shikamaru señalando el lago.
Una luz azul aparecía en el medio del agua, haciendo emerger un negro árbol, con forma de un cuerpo humano lleno de sellos.
Todos lo observaron, y notaron como en la corteza del árbol emergía un cuerpo aun mas pequeño.
- ¡Es ella! – grito Naruto yendo a donde el árbol todos los demás hicieron lo mismo también Gaara llevando el cuerpo.
- ¿Hikari? – pregunto Kankuro. Haciendo que el rostro de ella abriera sus ojos mostrando dos pupilas color caramelo.
- Kankuro, Temari… Gaara…- pronuncio aquel rostro moviéndose despacio mirando su cuerpo - oh… miren como he quedado -
- ¿Qué ha pasado? – dijo Sakura.
- Yo… no tengo mucho tiempo, mi alma… fue desterrada de este mundo.- todos abrieron los ojos.
- No te preocupes, yo te sacare de aquí – dijo Gaara acariciando el rostro.
- Gaara… eso es imposible ¿Qué no lo entiendes? Esto es un destierro, una condena, para liberar a las diosas debo pagar un alto precio… un precio peor que la misma muerte. -
- ¿Peor que la muerte…?- pregunto curioso Kiba quitándole las palabras de la boca a Naruto.
- Si… cuando te destierran, es como si murieras pero tu alma no descansa en paz, solo vaga en la oscuridad o en algún lugar que le cause dolor, durante toda la eternidad…-
Todos quedaron callados.
- Tal vez… solo tal vez, alguien pueda ayudarme…- pensó pero el Nara ya había descubierto la respuesta.
- Hikari, la de la luz. – todos voltearon a verlo.
- Ella misma -
- ¿Co-como podría? – pregunto Hinata.
- Ella pose un alto nivel de Ninjutsu… debe conocer la manera de liberarla, estoy seguro…- dijo sin rodeos.
- Si… yo también… pero deben encontrarla rápido, Pein la tiene, como prisionera. No se que le hará…pero el punto es… que yo no importo ahora DEBEN DETENER A PEIN! –
Gaara iba a contradecirla pero ella tenía razón.
- Hikari… -busco una excusa- Tardaremos demasiado…- dijo acercándose a ella y acariciando su rostro.
- Prefiero esperarte a esperar a nadie mientras vago en la oscuridad de este destierro…-pero se vio interrumpida ya que algo la jalaba de nuevo a aquel tenebroso sitio. - …debo irme, el tiempo acabo-
- Te prometo…Hikari te juro que te sacare de aquí! – dijo Gaara casi gritando.
- …Prométeme…que si no logras hacerlo… que te olvidaras de mi y seguiras tu vida y serás el mejor Kacekage de toda la historia…- aquella frase dejo helado a Gaara y con lagrimas en muchos de los ojos del alrededor.
- ¡HIKARI NO SEAS ESTUPIDA! – Gaara también sentía húmedos sus ojos.
- ¡PROMETEMELO MALDITA SEA… POR FAVOR! –
El cuerpo que parecía que había sido tallado en ese árbol negro iba desapareciendo como si fuera absorbido por el mismo.
- Lo-lo pro-meto – dijo y se aferro al árbol acercando su rostro a aquella cara de madera- te amo Hikari… -
- Gracias Gaara –dijo como si fuera a descansar en paz una vez que se marchara – gracia por todo, yo también… te… amo – al terminar desapareció por completo.
Un triste llanto corrió por las ojeras del pelirrojo, seguido de un grito de dolor.
¿Cuándo terminara el sufrimiento?
