Hola mis queridos y fieles lectores! :D al fin despues de tanto tiempo de espera D: les traigo la siguiente actuaizacion! xD
realmente espero que lo disfruten porque cada vez estamos mas cerca del final D: nooo! bueno u_u algun dia tenia que pasar.
ACLARACIÓN: Lo de "noche 1" dentro del titulo de hoy, se refiere a las 3 noches (o dias) que le dieron los gemelos a Kurogane
cuando decidieron que lo volverian su presa si no lograba diferenciarlos
En fin, no los molesto y continuen su lectura :d
Capitulo 7.-Sospechas y agresividad. Noche 1
-Necesito registros, archivos, documentos, algún dato… ¡Lo que sea! Sobre Ashura
-Lo haremos…-sonrió Yuuko desde el otro lado de la pantalla-pero, parece que se te está complicando un poco el asunto… ¿No es así?
-¿¡Quien dijo que esto se está volviendo complicado!?
-Nadie, solo lo estoy suponiendo…ya que te estás retrasando un poco…¿Tiene algo que ver con esos gemelos de los que me hablas?
Kurogane desvió la mirada
-No precisamente-gruñó
-¿Crees que algo bueno pueda salir de esta misión?
-Por supuesto-respondió en seguida- será algo más que archivar a mi experiencia en cuento a destruir y tratar vampiros…¿y qué hay con el mocoso?-preguntó repentinamente.
-¿Te refieres a Syaoran? El se encuentra bien, es muy trabajador y un buen chico.
-Eso es lo que me preocupa…¿Qué lo habrá llevado a unirse a la organización?
-¡Vaya! ¿Ahora te preocupas por él?
-Tsk…tengo que continuar…
Yuuko sonrió antes de desaparecer tras la pantalla.
El día paso mas rápido de lo que él hubiera esperado, había indagado en casi la mitad de la mansión y aun así no había encontrado nada de… utilidad.
O tal vez si…Kurogane había encontrado una puerta al final de un pasillo que conducía a lo que parecía ser, el sótano. Pero las dos veces que había tratado de bajar, había encontrado a uno de los gemelos haciendo guardia.
Kurogane ni siquiera se interesó por ser discreto en cuanto a husmear por ahí, aunque ciertamente lo hacía con precaución.
Comenzó a sospechar que escondieran ahí algo de importancia. El pasillo estaba alfombrado y las paredes cubiertas de un hermoso tapizado, pegado a la derecha había una mesa que sostenía solo un antiguo jarrón lleno de rosas.
-¿Qué es lo que quieres aquí?-preguntó el rubio en posición defensiva frente a la puerta.
-No era la bienvenida que esperaba pero…
-Aquí no eres bienvenido, o al menos no por mi- bajó los brazos irguiendo la espada y sin despegar la vista de Kurogane. Hecho una pierna hacia atrás y con un puño se cubrió frente al rostro, sin aviso alguno se abalanzó sobre el otro.
Todo pasó en un abrir y cerrar de ojos, por lo que Kurogane; en un acto reflejo se dio media vuelta arrojándose bocabajo al suelo, seguido de un punzante dolor en la espalda y un estruendoso ¡Crash!
El cazador se levantó de entre los escombros del jarrón destrozado, flores, agua y pétalos.
-¡Maldición!-Se llevó la mano a la espalda, estaba sangrando-¡Estúpido jarrón!
Buscó con la mirada al vampiro, pero ya no había rastro de él, las rojas gotas de sangre fresca comenzaron a derramarse en la alfombra, y si no quería despertar el instinto asesino de ellos, debía limpiar y vendar esa herida cuanto antes.
Así salió a toda prisa directo a su habitación.
Subió las escaleras, recorrió los pasillos y al llegar abrió la puerta; ya dentro la cerró de golpe.
Mientras tanto uno de los gemelos también corría con desesperación a través de la mansión.
Esto no podía ser nada bueno; desde que aquel cazador había llegado a Celes, el olor de su sangre se había hecho irresistible y casi adictivo. Y ahora aquel exquisito e intenso aroma llenaba todos y cada uno de los rincones del castillo.
Disminuyó la velocidad, había llegado al origen…
La puerta se abrió de golpe, y la silueta de uno de los gemelos apareció en el umbral.
-¿¡Te encuentras bien!?-preguntó preocupado entrando a la habitación…entonces un dulce aroma llegó a él…la más dulce fragancias con la que se había encontrado, casi podía saborearla.
Se quedó completamente inmóvil en el centro de la habitación…
Kurogane estaba sentado al borde de la cama buscando algo dentro de su mochila; pero lo que dejó helado al rubio fue que el cazador sangraba del costado izquierdo.
-¿¡Qué quieres!?-pregunto Kurogane furioso dejando de lado la mochila para clavar su profunda mirada en la celeste.
El rubio se adentro en la habitación con paso extrañamente forzado y una mirada preocupada, acercándose…my rápido.
-¡Hey!-llamó Kurogane tratando de hacerlo reaccionar.
Pero fue demasiado tarde y por alguna extraña razón terminó sobre la cama. Sus muñecas se encontraban una a cada lado de su cabeza, inmovilizadas por las manos de uno de los gemelos. Sus miradas se cruzaron y tal vez fuera su imaginación pero le pareció ver que con un ligero destello los ojos del rubio cambiaban a dorado y rápidamente se volvían de nuevo azules.
-Pero…que dem…-dijo para sí el cazador cuando el otro le obligo a recostarse bocabajo; sintió como le desgarraba la ya de por sí rota camisa.
-¿¡Que te crees que haces!?-preguntó enfurecido Kurogane, pero la fuerza que el gemelo ejercía sobre él, más el punzante dolor de la herida, le impedía hacer cualquier movimiento rápido
El cazador se estremeció cuando una de las suaves y a la vez frías manos del ojiazul se apoyó delicadamente sobre su espalda. La palma le quedó cubierta de aquella roja esencia, se acercó la mano al rostro; temblando al momento que olfateaba aquel aroma…
wuuuuaaaa xD jaja, espero que ahora si puedan ver quien es Fye y quien Yuui, espero que este capitulo lo haya dejado en claro, si no, no importa porque en el siguiente capitulo 8D "Sello de dragón" nee....los dejaré pensando xD y vaya que el nombre del proximo si que tiene un significado especial.
Ummm respondiendo a cierto comentario que me parecio interesante, en el que decia que los Fye y yuui daban cierto aire parecidon a los del Ouran, bueno esque creo que es hora de revelar el motivo por el cual empece a escribir este fic 8D es más, prometo contarselos en el proximo capitulo tambien!
Hasta entonces! :D
