Y pienso en ti
Epílogo
Por Yania
Lo miró¡No se cansaba de verle! No se cansaba de ver su ojos, de dirigir su mirada a la de él, de entrar y nadar en el océano profundo de aquellos enigmáticos ojos. Eran tan hermosos que sería capaz de acceder a ahogarse en ellos.
Tenía que ser sincero, aún le daba miedo tocarle, y se odiaba por ello. Aún sentía un pequeño miedo, esa semilla plantada en el fondo de su corazón. El se daba cuenta, lo sabía, por que a pesar de haber interactuado tan poco anteriormente, sentía que le conocía más que cualquier otra persona en el mundo. Era como si fuera un simple libro abierto, pero nadie es capaz de leerlo por el idioma en el que está y, al parecer, Shaka era el único ser humano sobre la faz de la tierra que entendía tan complicado idioma que sólo contenía una frase: Te amo.
Shaka seguía siendo serio, y seguía meditando también (era muy difícil, después de casi toda su vida hacer eso, dejarlo de pronto). Cambiaba, parecía un camaleón. Cuando Mu no estaba cerca, era prácticamente el mismo. Pero cuando su bello ángel de cabello largo y lila aparecía, era como si cambiara de piel. Sus ojos se abrían, sus parpados dejaban que pudiera ver el mundo de afuera. Su único mundo, por lo único que podría valer la pena abrir los ojos.
Podría durar toda la vida observándole, podría pasar toda su existencia con una sonrisa de idiota en los labios. Cuando estaba con él no quería perderlo de vista, no quería ni parpadear, era un castigo parpadear, por que durante esa fracción de segundo no podía verle, no podía ver sus delicados movimientos, sentir su respiración, sus largos cabellos ondeándose con el viento. Le encantaba observarlo cuando dormía, a veces se aferraba con fuerza a su pecho desnudo pronunciando su nombre en leves suspiros apenas audibles. Y es que apenas se oían por que eran para él, sólo para él.
Cada noche era el paraíso. Sus respiraciones agitadas y suspiros sin fin eran la música, sus cuerpos, moviéndose al compás de ella, eran la danza erótica que la acompañaban.
Lo amaba, y sabía que era amado. ¿Qué más podría pedir? Iría al fin del mundo por él, moriría por él, no dudaría ni un segundo en dar su vida para salvar la de su amado.
Lo tenía todo, no necesitaba más. Para vivir sólo necesitaba que esa persona estuviera a su lado. Para viajar por ese gran camino llamado vida, un camino lleno de piedras y obstáculos, grandes montañas y enormes precipicios, no necesitaba nada. No necesitaba agua, no necesitaba alimento, ni siquiera oxígeno.
Lo único que necesitaba era tomar su mano fuertemente, sentir su blanca piel junto a la suya y andar por el camino llamado vida.
Era lo único que Mu necesitaba.
Era lo único que Shaka necesitaba.
Era lo único que importaba para los dos.
Bueno, ha pasado casi dos años desde que pbliqué el capítulo 4 de esta historia. Nunca seguí xD aparecieronmuchos proyectos, y de pronto este se fue olvidando. Hoy, me he dado cuenta de esto y decidí darle, al menos, un epílogo descentón. Para ya darla por terminada (debí haberlo hacemucho tiempo) Pido disculpas por no haber podido cumplirles, y pido disculpas por no continuar esta historia yque termine aquí xD. Y bueno, aquí está ya, terminada por fin. Mil disculpas de nuevo. Hasta luego! se cuidan.
