Importante: 'Dateless for too long' pertenece a softballgirl1136, yo sólo la traduzco.

La historia original: http : // www . fanfiction . net /s / 3986879 / 1 / Dateless _ For _ Too _ Long


Espacio publicitario (cuac!): Lean la traducción de Sowelu: "It's better when I bleed for you". No se la pierdan... es sencillamente genial.


10. Llamada telefónica

Edward POV

"Hermano, de verdad lo digo, esa chica era HOT. En mayúsculas: H-O-T." Rodé los ojos. Emmett estaba parloteando efusivamente acerca de una chica rubia que había conocido en el centro comercial. "Y por la forma en que la camiseta mojada se pegaba a su cuerpo perfecto, y la manera en que se marcaban sus pechos…, realmente quería…"

"¡Cállate, Emmett!" Grité. "Honestamente, no me interesa escuchar lo que querías hacer, porque conociéndote, de seguro no era nada decente." La fuerte risa de Emmett inundó la habitación.

"Me ofendes. ¿Qué crees que soy, un pervertido?" Emmett sonreía con burla. "No, en serio. Iba a decir que realmente quería conocerla un poco más."

Resoplé. "Emmett, ¿te das cuenta de que lo que acabas de decir tiene doble sentido?" Emmett hizo una mueca.

"Bueno, no lo dije en el mal sentido. Mi punto es que esta chica era muy sexy." Mi amigo había estado desvariando sobre una hermosa chica que lo había empujado a una fuente desde la noche anterior cuando llegó del centro comercial. Emmett tenía debilidad por las chicas bonitas. Para él, la vanidad era lo más importante. Todas sus antiguas novias habían sido chicas atractivas, pero todas habían sido igualmente creídas o estúpidas. Hay miles de cosas más importantes que la vanidad cuando se trata de una relación sentimental. Tal vez algún día Emmett lo comprenda y tenga un verdadero noviazgo.

"Y me metió dentro de la fuente," continuó como si nada. "Me agarró por el frente de la camiseta y me metió con ella…"

"¡Emmett, se estaba cayendo! ¡Te aferró por la camiseta porque estaba tratando de sostenerse, no para meterte en la fuente con ella!" Lo corrigió Jasper. Él había estado ahí, y había visto todo lo que sucedió desde la distancia, riéndose hasta las lágrimas.

"Vale, está bien, eso fue técnicamente lo que pasó. ¡Pero lo importante es que me metió en esa fuente con ella!" Jasper le dio a Emmett una mirada disgustada y luego salió de la habitación.

"¿Qué dije?" Me preguntó Emmett cuando nuestro amigo se fue. Yo sólo sacudí la cabeza. Emmett se encogió de hombros y se dejó caer en el sofá frente a la televisión.

Con un suspiro, caminé hasta allí y me senté a su lado. No tenía nada mejor que hacer. Aún no me atrevía a encender mi móvil. Tina había llamado tantas veces a casa que Emmett había arrancado el teléfono de la pared para que dejara de molestar. Una cosa más que teníamos que reemplazar en el apartamento gracias a Emmett.

"Y bueno, cuéntame más de lo de anoche," pidió de pronto, todavía con los ojos fijos en la televisión. Miré la pantalla distraídamente, pensando en cuánto deseaba contarle. Había tantas cosas que quería decir de la noche anterior….

"¿Qué quieres saber?"…pero con Emmett era más fácil ir directo al grano. De hecho siempre era conveniente preguntarle qué quería saber en lugar de contarle toda la historia.

"Podrías empezar por contarme sobre esa chica con la que estabas hablando por celular cuando Jasper y yo llegamos a casa." Desvió la mirada de la televisión, mirándome fijamente y esperando que comenzara a hablar.

"Es una larga historia, Emmett," le advertí, y en cierto modo, lo era. Si quería contarle todo, tenía que empezar mucho más atrás, cuando llamé a Bella por accidente la tarde anterior.

"Tengo tiempo," respondió tercamente. No entendía por qué estaba tan empeñado en saber acerca de Bella. Él nunca había sido uno de esos amigos que se sientan a escuchar tus historias.

"Bueno," accedí finalmente, y comencé a contarle la historia desde el principio. Le conté que hablé con ella cuando marqué un número equivocado y que había disfrutado de hablar con aquella extraña; y también le conté lo del restaurante. Intenté hacer mi historia lo más breve posible, pero me encontré totalmente perdido en mi descripción de Bella. Podía rememorar en mi cabeza su hermoso rostro y sus mejillas sonrosadas a la perfección.

Emmett se dio cuenta del cambio en mi tono de voz cuando empecé a hablar de Bella más profundamente. Levantó una ceja y sonrió.

Con una leve sacudida de cabeza, terminé mi historia haciendo un esfuerzo por no distraerme cuando hablaba de ella. Le conté también que Bella me había llamado por la noche y mis deducciones acerca de que era ella a quien yo había llamado por error. ¿Cuantas eran las probabilidades de que pasara algo como eso?

Mientras hablaba con Emmett recordé claramente nuestra conversación…

"Hola, desconocido. ¿Me extrañaste?" Una familiar voz me acarició el oído cuando atendí el móvil. Aunque me resultaba conocida, no podía recordar a nadie que yo conociera con esa voz tan dulce. ¿Dónde la había oído antes?

"Um, lo siento, ¿te conozco?" Pregunté, todavía tratando de adivinar quién era la persona que llamaba.

"Debería decir que me hiere que no me recuerdes; aunque supongo que te entiendo, puesto que sólo soy una extraña después de todo." Y entonces recordé. Mis pensamientos viajaron a esa misma tarde cuando había marcado un número equivocado. Después de los eventos de la noche, me había olvidado completamente de mi conversación con aquella extraña que me había intrigado tanto.

Bella me había hecho olvidar todo, gracias a su belleza y su… ¡hermosa voz! En ese momento sentí arder la intuición dentro de mí, y mi corazón comenzó a latir más rápidamente, considerando aquella posibilidad. ¿Podría ser la chica a la que había llamado por error, la mismísima Bella? Era una posibilidad remota, pero no podía dejar de tenerla en cuenta.

"Oh, creo que ya tengo una idea de quién puede ser…." Probé. No quería llamarla por su nombre, al menos no hasta que estuviera completamente seguro de que era ella.

"¿En serio? ¿Quién crees?" Preguntó su dulce voz.

"Creo que eres la chica a la que llamé accidentalmente hoy temprano;" –y, si no me equivoco, eres Bella.- "aunque, no estoy diciendo que eso sea algo malo."

"Bueno, y, ¿cómo estuvo tu día?" Preguntó en un tono casual. Esto iba a ser bueno. ¡Podría descubrir si realmente era Bella preguntándole sobre su día!

"Estuvo bastante bien. ¿Y el tuyo?"

"Mi día estuvo genial, gracias. Tuve una cita con un tipo muy, muy aburrido, pero no tuve tiempo de aburrirme demasiado. El camarero era muy dulce." Sentí una sonrisa extenderse por mi rostro cuando dijo aquellas palabras. "Y fue amable al salvarme de mi asquerosa cita, porque mis amigas estaban en el centro comercial comprando ropa nueva para recibir al chico de la pizza." Mi tonta sonrisa se hizo más amplia. Ya no había lugar a dudas de que estaba hablando con Bella. Ahora me estaba preguntando si ella sabía quién era yo.

"Suena como si hubieras tenido un día realmente interesante." Me reí. Me dejó pensando el asunto acerca de la pizza. No le encontraba mucho sentido, pero tampoco tenía tanta importancia. Al final, me encogí de hombros y continué hablando. "El mío también fue interesante…" Quería que Bella supiera que estaba hablando conmigo. Era extraño, pero esta chica a la que había conocido hacía tan sólo unas horas me hacía sentir… diferente. Aquella sensación era muy intrigante.

"No me digas," interrumpió Bella, antes de que pudiera comenzar a hablar. "¿Quisieras contarme?"

"Conocí a una chica hermosa hoy."Empecé a hablar. Al otro lado de la línea sólo se escuchaba silencio, por lo que continué. "Tiene ojos marrones como el chocolate, piel pálida, y un largo cabello color caoba…" Hubo un audible chillido al otro lado, pero no me sonó a la voz de Bella. Al principio, me sentí un poco ofendido porque hubiera alguien más escuchando nuestra conversación. Por alguna razón no quería que nadie oyera lo que nos decíamos el uno al otro.

Me sorprendí de mí mismo. Por lo general, yo no era una persona egoísta, así que ese pensamiento me tomó desprevenido. Bella y yo acabábamos de conocernos, nuestras conversaciones no tenían por qué ser estrictamente privadas. Sólo éramos dos personas conociéndonos. No era gran cosa que alguien más estuviera oyendo lo que hablábamos. Ahí va, eso no sonaba tan egoísta.

Pero ni yo mismo me lo creía.

Entonces recordé que tal vez Bella no sabía que estaba hablando con el mesero que la había salvado de su horrible cita. Fruncí el ceño sólo de pensarlo. Deseaba con todas mis fuerzas que Bella lo supiera, pero al mismo tiempo, no quería decírselo de manera directa….

Continuamos hablando unos minutos más. Ocasionalmente podía oír el mismo chillido agudo, y cada vez que lo oía sentía fluir con más fuerza aquel sentimiento egoísta en mi interior. Hice todo lo posible por omitirlos, pero era difícil no escucharlos. Se notaba que la persona que los emitía estaba al lado del teléfono.

Mientras hablaba con Bella me di cuenta de que sus palabras se hacían más y lentas, y luego la escuché bostezar. "Suenas agotada," comenté de mala gana. Si ella me daba la razón, tendría que dar por supuesto que nuestra conversación acabaría ahí mismo. No quería colgar. Me gustaba hablar con ella. Esta noche, en el restaurante y en mi auto, me había visto completamente extasiado con cualquier cosa que dijera.

"Si, creo que mi cama está gritando mi nombre." Fruncí el ceño otra vez, no queriendo decirle adiós. "Fue lindo volver a hablar contigo, pero es difícil ignorar a la cama en este momento." Inevitablemente, solté una risita ahogada. "Buenas noches, E-eh, buenas noches, extraño." ¿Qué fue eso? ¡Estuvo a punto de llamarme Edward! ¡Ella lo sabía! ¡¿Por qué no me lo dijo?!

"Buenas noches, Bella," corté la llamada y lo puse en el cargador, todavía prendido, por si acaso.

"¿Hola? ¿Edward?" Emmett sacudió una mano por delante de mis ojos. "Edward… ¡Edward, mira! ¡Hay una estampida de modelos en traje de baño corriendo hacia aquí!" Aquello me sacó de mi trance.

"Emmett…, de los hombres que habitan en esta casa, sólo tu puedes ser tan inmaduro como para ir corriendo a la ventana si alguien te dijera eso." Le di un golpe en la mano para apartarla de mi rostro, y él sólo se rió.

"No sé, Eddie, después de haber visto a Rose con una camiseta mojada…. No creo que una modelo en traje de baño le llegue ni a los talones."

"Dos cosas. Una. ¿Cuántas veces tengo que decirte que NO me llames Eddie? Odio ese nombre, y no voy a golpearte para que dejes de llamarme así porque sería estúpido de mi parte. Dos. ¿Quién demonios es Rose?" Emmett me sonrió ampliamente.

"¡Me dices que no te llame Eddie todo el tiempo! Pero prefiero no escucharte. ¡Rose es la chica que conocí en el centro comercial! ¡¿Ya te olvidaste!?" Emmett me miró con incredulidad por haberme olvidado del nombre de la chica que lo había empujado a la fuente.

"Emmett…." Sacudí la cabeza, incapaz de terminar la frase. Era uno de mis mejores amigos, y lo había sido por mucho tiempo, aún a pesar de que fuéramos tan diferentes…

"¿Qué hizo ahora?" Preguntó Jasper, apareciendo en el salón mientras se acomodaba la camiseta de su uniforme de trabajo.

"¡Hey, Home Slice!" Le gritó Emmett. Lo llamaba de esa forma desde que había empezado a trabajar en Home Slice Take N Bake Pizza, en Forks, cada vez que lo veía con el uniforme puesto. Y siempre decía…

"Y no te olvides de traerme una rebanada, Home Slice." Jasper le dirigió una mirada encolerizada mientras él se reía a carcajada limpia de su propia 'broma'.

"Emmett, ¿cuándo te vas a dar cuenta de que no es gracioso?" Chasqueó Jasper, atajando las llaves de la encimera con ira contenida.

"¿Pero qué dices? ¡Es graciosísimo!" Protestó Emmett.

"Emmett, lo has dicho todos los días desde hace casi dos meses. Ya no tiene gracia." Interrumpí. Emmett cruzó los brazos sobre su pecho con gesto infantil y miró hacia otra parte, enfurruñado.

"Como sea. Me voy al trabajo," sonrió Jasper, metiéndose el móvil en el bolsillo. Dirigí la vista a Emmett, que a su vez miraba fijamente a Jasper con expresión confundida. Esta última semana Jasper había estado muy entusiasta cada vez que se iba a trabajar. Yo ya sabía que él no era muy compinche con sus compañeros de trabajo. Era muy tímido, bastante renuente a volverse a cercano a otras personas. Emmett y yo éramos las únicas excepciones. No sabía si tenía que preocuparme por él o si tenía que tomar una actitud más bien suspicaz.

"Hey, un momento. ¿Qué tienes últimamente?" Demandó Emmett. Siempre tan sutil. Todo lo que se le ocurría salía por sus labios sin darse tiempo a pensarlo.

"No sé de qué hablas," mintió Jasper, haciendo que Emmett resoplara.

"¡Sí, claro! ¡Pero, por favor! Toda esta semana has estado actuando como un niño pequeño preparado para ir a recoger a su nueva mascota cada vez que sales para el trabajo. ¡Escúpelo ahora!" Jasper entrecerró un poco los ojos y luego echó una fugaz mirada al reloj.

Con un suspiro, se giró hacia Emmett otra vez. "Si no me voy ahora, llegaré tarde al trabajo. Te lo contaré todo esta noche, ¿está bien?" Se veía ansioso por salir. Definitivamente, algo raro estaba pasando.

"¿Estamos ansiosos por llegar al trabajo?" Sonrió Emmett. Jasper se encogió de hombros sin intención de contestar.

"Entonces… ¿lo prometes?" Jasper asintió. "¿Promesa de saliva?" Entonces Emmett se escupió la mano. Arrugué la nariz en disgusto y vi a Jasper hacer lo mismo.

"¡Emmett, eres un asco!" Exclamó.

"¿Lo juras?" Emmett le tendió su mano llena de saliva a Jasper, quien escupió en su propia mano con vacilación y luego la estrechó con la garra de Emmett.

"Eres tan infantil," se quejó Jasper. Emmett parecía satisfecho; al fin y al cabo, obtendría lo que quería esta noche. "Tendrás que crecer algún día, Emmett." Luego se metió en la cocina para lavarse las manos y salió corriendo hacia el trabajo.

"Estoy de acuerdo con Jasper, Emmett," le dije cuando la puerta se cerró detrás de él. Emmett rodó los ojos.

"Lo que sea, Eddie. ¡Sabes que amas mi inmadurez!" Fruncí el ceño otra vez por el apodo.

"¡No cuando me llamas así!"

Emmett sólo se rió. "Y bueno, ¿qué quieres hacer ahora?" Crucé los brazos sobre mi pecho y alcé una ceja hacia él, esperando. "Está bien. Lamento haberte llamado Eddie," murmuró derrotado.

"Está bien. Pero no vamos a hacer nada. Voy a ir a mi habitación y escucharé algo de música relajante antes de que llegue la hora de llamar a Tina para obtener mi trabajo de vuelta." Hice una mueca sólo de pensar en la desagradable llamada que tendría que hacer más tarde en la noche.

Emmett se rió. "¿De verdad quieres volver a trabajar ahí?"

Asentí. "La paga es buena." Él rodó los ojos con dramatismo.

"Podrías encontrar cualquier otro lugar donde te paguen bien, e incluso mejor que ahí." Sacudí la cabeza en negación.

"No si aún estoy estudiando. Tengo que volver a trabajar ahí. Ya veré cómo me las arreglo con Tina." Emmett me dio una palmadita en el hombro y luego se volteó para volver a la sala de estar.

Después de cerrar la puerta, crucé mi habitación y encendí mi equipo de música. Puse mi disco favorito de melodías clásicas variadas y me arrojé sobre la cama, apoyando la cabeza en la almohada para intentar dormir una siesta antes de tener que hacer esa fastidiosa llamada.

Permanecí allí escuchando la suave música, permitiéndome un rato de relajación…, y pensando en Bella. Había algo en ella que me atraía demasiado; y aún a pesar de que la había conocido hacía tan sólo un día, sentía como si nos conociéramos de toda la vida.

Una parte de mí gritaba que estaba siendo irracional. No la conocía realmente. Pero la otra parte exclamaba que quería conocerla más.

Pronto me di cuenta de que no iba a lograr concebir el sueño. Eché una mirada al reloj sobre mi mesita de noche, pero mis ojos se desviaron hacia mi móvil, que también estaba ahí arriba. Estirándome sobre la cama, lo recogí de la mesita y lo abrí sin pensar. Busqué entre mis contactos hasta dar con el número de Bella y marqué el botón de llamada.

Esperé impacientemente hasta que el teléfono empezó a sonar. Con cada tono, mi corazón se saltaba un latido. ¡¿Qué pasaba conmigo?!

"¡Hola, Sr. Sexy!" Me saludó una voz aguda. Alejé el teléfono de mi oído y miré la pantalla para asegurarme de que había marcado el número correcto. El número era el de Bella. Me pregunté por qué entonces me había contestado esa voz, que definitivamente no era la de Bella y por qué me había llamado…. ¿Sr. Sexy?

"Um, ¿quién habla?" Pregunté.

"Mi nombre es Alice y soy la amiga de Bella." Contestó la chica, Alice, en tono cantarín. ¿Por qué estaba contestando ella el móvil de Bella? ¿Es que acaso Bella no quería hablar conmigo?

"¿Podrías pasarle el teléfono?" Intenté que no se notara en mi voz que aquello me había herido, pero estoy casi seguro de que Alice lo oyó. Si Bella no quería hablar conmigo, debería habérmelo dicho.

"Ella no puede atenderte ahora mismo, está dándose una ducha." Mi corazón latió como loco cuando las visiones de Bella dándose una ducha comenzaron a invadir mi cerebro. ¡No, Edward! ¡Mal!, me regañé mentalmente. ¡Acabas de conocerla, por el amor de Dios! Disipé aquellas imágenes rápidamente con una sacudida de la cabeza.

"¿Eres consciente de que éste es su móvil, cierto?" Inquirí.

"Sí, soy consciente de que este es el móvil de Bella."

"Entonces, ¿no debería ser Bella quien responda las llamadas?" Por alguna extraña razón, presentía que Alice no estaba diciendo la verdad. Intuía que Bella no se estaba bañando, así que insistí. "¿Me pasas a Bella?"

"No, está ocupada, no puede hablar ahora. Si le paso el teléfono ahora, podría dejarlo caer en la tina y yo tendría que comprarle uno nuevo. Lo siento." En ese momento deseé con todas mis fuerzas no haber insistido. Tuve que abofetearme un par de veces para mantener aquellas visiones indecorosas fuera de mi cabeza.

"Tengo que irme," repliqué abruptamente cuando escuché los estruendosos pasos de Emmett acercándose por el pasillo.

"Oh, vamos, eso no tiene gracia," se quejó Alice.

"Lo siento." Bueno, no lo sentía realmente. Era mejor que esa conversación acabara ahí mismo.

"Bien. ¡Adiós, Sr. Sexy!" ¡Otra vez lo de Sr. Sexy! ¿De dónde sacó eso? Cerré mi móvil y lo arrojé al otro lado de la habitación en el momento exacto en que Emmett cruzaba la puerta.

Mi amigo vio la trayectoria del teléfono y luego me miró a mí. "¿Qué fue eso? Te ves como…, frustrado."

"¡Lárgate, Emmett!" Le grité, arrojándole una almohada. En ese momento necesitaba imperiosamente estar solo. Emmett esquivó el almohadón y dio un salto para recoger mi teléfono.

"¡Llamaste a Bella!" Exclamó. "¡Es por eso que te ves frustrado!" Aquello me hizo refunfuñar.

"No hablé con Bella, Emmett. Ahora… ¡Lárgate!" Salté de la cama y quedé de pie ante él. Luché por arrancarle el móvil de las manos, pero él era el más fuerte de los dos. Le bastó darme un empujón para apartarme y salir corriendo de mi habitación.

"¿Debería llamarla en tu lugar?" Bramó, su estruendosa risa llenando todo el apartamento. Salí corriendo tras él y lo alcancé en la sala.

"Emmett, no te atrevas," advertí en voz baja, casi gruñendo. Emmett abrió mi móvil, provocándome con la mirada.

"Um… ¿qué diré cuando me atienda?" Caviló.

"¡¡Emmett!! ¡Dame mi teléfono!" Me abalancé sobre él, arrojando todo el peso de mi cuerpo con fuerza. Aparentemente, Emmett no esperaba que yo hiciera algo como esto. Lo tomé desprevenido y su cuerpo cedió al mío, cayéndonos los dos al suelo. Mi teléfono salió volando por el aire.

"¡Mierda!" Me puse de pie tan rápido como pude cuando escuché que había comenzado a sonar, pero me quedé viendo con horror cómo volaba a través de la ventana abierta. Me giré hacia Emmett y lo apunté con un dedo, hecho una furia.

"Si era Bella, te mataré." Y salí corriendo del apartamento, implorando porque hubiera ocurrido un milagro que salvara a mi celular de una caída de tres pisos.

Tan pronto como se abrieron las puertas del elevador salí corriendo a la entrada del edificio. Una de las cosas que estaban a mi favor es que nuestro apartamento no da a la calle. Debajo de nuestro balcón sólo hay césped. Agudicé el oído, esperando oír mi teléfono sonando, pero no escuché absolutamente nada.

Me tiré al suelo de rodillas y comencé a gatear por el césped, buscándolo desesperadamente. Desafortunadamente, el pasto no había sido cortado en algún tiempo; y para colmo, había llovido toda la semana. La noche anterior había sido la única noche estrellada.

Tanteando alrededor casi a ciegas, no podía encontrar por ningún lado la estúpida cosa. "¡Emmett!" Grité hacia nuestro balcón.

"¿Sí, Eddie?" Respondió desde arriba.

"¡Tú tienes la culpa de esto, así que llámame para que pueda encontrarlo! ¡Y más te vale que lo haga!" Emmett me hizo un gesto de entendimiento con la mano y se metió en el apartamento otra vez para hacer lo que le pedí.

"¡Estoy llamando, Eddie!" Gritó. Agucé el oído otra vez, esperando oír el sonido de llamada, sin dejar de tantear el suelo a mí alrededor con las manos. Seguía sin oírlo ni encontrarlo.

"¡Acaba de atenderme tu contestador, Eddie!" Me avisó Emmett en el mismo instante en que mis manos tanteaban un pedazo de metal roto y deformado. Lo que solía ser mi teléfono.

"Mierda," murmuré. "¡ME DEBES UN NUEVO TELÉFONO, EMMETT!" Grité hacia arriba. Emmett maldijo en voz alta y se metió en el apartamento pisando fuerte.

Cuando Jasper llegó del trabajo con una sonrisa feliz en su rostro, Emmett y yo estábamos sentados en silencio, incapaz de hablarnos el uno al otro después de lo que había pasado.

Emmett, siempre impaciente, dio un salto fuera del sofá y lo atajó en cuanto la puerta se cerró tras él. "¡Hiciste una promesa esta tarde! ¡Escupe!"


Tardé un siglo en actualizar, lo sé... les doy mis más sinceras disculpas por eso!! Fue todo una gran confusión y empecé la cursada en la universidad y tuve que blah, blah, blah... y después blah blah blah...

En fin. El hecho es que aquí estoy de vuelta con este capítulo que lo aclara todo. ¿Lo vieron? ¡Había una buena razón para que Edward no contestara el bendito teléfono! ¡Y todo por culpa de Emmett!

Estoy muy contenta de poder afirmar que, a pesar de mi horrible tardanza, contamos aquí con nuevas lectoras. Bienvenidas a todas! Es un gustazo leer sus comentarios, y sumar 130 es... agh! No tengo palabras *llora emocionada* Mil gracias a TODAS por sus reviews. A las nuevas, a las viejas, a las de siempre... GRACIAS. Las adoro. De verdad.

El siguiente capítulo es uno de mis favoritos. Una pista: a las que les guste el Alice/Jasper... les va a encantar!

Millones de besos!