Importante: 'Dateless for too long' pertenece a softballgirl1136, yo sólo la traduzco.

La historia original: http : // www . fanfiction . net /s / 3986879 / 1 / Dateless _ For _ Too _ Long


Siempre recordándoles que Sowelu se lleva la mitad del crédito con su excelente beteo. ¡Qué sería de mi forma de hablar sin ella! :D


13. Perfume de fresia en la lluvia

Edward POV

Me incliné sobre el asiento, acercando mi rostro hacia el de Bella. Su respiración se aceleró y pude oír claramente los erráticos latidos de su corazón. Le sonreí, estirando el brazo y rozándole el cuello tan suavemente como el aleteo de una mariposa al alcanzar el cinturón de seguridad para ponérselo.

Bella dejó escapar un hondo suspiro y se sonrojó antes de arrebatarme el cinturón de la mano y abrochárselo. "Gracias," murmuró, girándose para mirar por la ventana. Por el reflejo podía ver cómo sus mejillas continuaban poniéndose más y más rojas.

"No hay de qué. No me gustaría que salieras volando por el parabrisas si chocamos," bromeé con un falso tono serio. Bella se giró hacia mí y pude ver directamente su rostro sonriente.

"¿De verdad eres tan mal conductor?" Preguntó con una media sonrisa. Cerré las puertas, encendí el motor y arranqué antes de contestar.

"Por supuesto que no, Bella," respondí finalmente. "Puedes confiar en mí. Es en las otras personas en quienes no debes confiar." Bella se inclinó un poco hacia mí para mirar el velocímetro y rodó los ojos.

"Seh, porque manejar a treinta kilómetros por hora por encima del límite permitido de velocidad no es para nada peligroso, ni siquiera cuando está lloviendo." Su sarcasmo me hizo reír.

"Bella, confía en mí, no vamos a chocar."

"¿Acaso yo dije que no confiaba en ti?" Me giré para observarla y mis ojos se encontraron con los suyos. Su mirada quedó prendada en la mía por unos segundos antes de desviarla otra vez hacia la ventana, con las mejillas de un rojo intenso.

"¿Confías en mí, Bella?" Susurré casi de forma inaudible. La miré por el rabillo del ojo cuando asintió con la cabeza.

"Sí…. Confío en ti," contestó en el mismo tono, todavía viendo por la ventana. Di una mirada rápida a la carretera y luego me giré otra vez hacia ella.

"Bella… ¿estás enojada conmigo por no haberte llamado esta semana?" Pregunté. Había estado aguantando eso por un rato, y entonces ya no pude detener las palabras.

Bella movió la cabeza hacia mí con brusquedad y me miró con los ojos abiertos como platos. "¿De dónde sacaste esa tontería?" Demandó.

Me encogí de hombros. "Estás muy callada. Pensé que quizás… ¿no estás enojada?" Bella sacudió la cabeza.

"Edward, tu teléfono se rompió. Eso significa que perdiste mi número…. ¿Correcto?" Asentí. "Y dudo que lo hayas memorizado…"

"931-6201," interrumpí. Bella pestañeó varias veces y luego volvió a abrir los ojos con sorpresa.

"Sí, ese es…" Dijo en voz baja. "¿Cómo es que lo recuerdas?"

"Tengo memoria fotográfica," respondí, encogiéndome de hombros otra vez. Esperaba que Bella no creyera que era algún tipo de rarito que había estado horas leyendo y releyendo su número para memorizarlo. Es que era un número fácil de recordar para mí. Si podía recordar el 931 del principio y el 1 del final, hubiera sido imposible que olvidara el resto. Nunca podría olvidar el 620. Eso sería raro teniendo en cuenta que era la fecha de mi cumpleaños, veinte de junio: 6-20.

"Wow," sonrió ella. "Eso es genial." Me encogí en respuesta.

"Y bueno… ¿qué has hecho durante esta última semana?" Pregunté, ardiendo de curiosidad.

"No mucho. Mi vida no es muy interesante, nunca pasa nada digno de mención," replicó, encendiendo la radio. La música inundó el auto en seguida. Bella le bajó el volumen a un nivel adecuado para seguir conversando y luego se dejó caer cómodamente en el asiento. Parecía más relajada con la música encendida.

"¿Qué es eso?" Inquirí señalando la bolsa que llevaba en el regazo. Ella la abrió y sacó de dentro algo envuelto en varias capas de periódicos.

"Si te lo digo, tienes que prometer que guardarás el secreto," advirtió. Sonreí y asentí con la cabeza.

"Por supuesto, Bella, puedes confiar en mí." Ella sonrió ampliamente antes de comenzar a quitar el papel de periódico.

"Es un regalo de cumpleaños para mi amiga Rosalie. Es una especie de broma." Sonreí, sabiendo que la chica a la que Bella se refería era la misma Rosalie que Emmett había conocido en el centro comercial una semana atrás.

"¿Una broma?" Pregunté con curiosidad.

Bella quitó los últimos envoltorios y me mostró una fuente en miniatura. Era idéntica a la fuente del centro comercial. En seguida me di cuenta a qué se refería con 'broma'.

"Bueno," comenzó ella, preparándose para contestar mi pregunta. "Hace una semana mi amiga Rosalie me contó que había conocido al 'chico más increíble que ha caminado jamás sobre la faz de la tierra'". Tuve que hacer un enorme esfuerzo por ocultar la sonrisa. A Emmett le va a encantar escuchar eso, pensé.

"Continúa," le urgí cuando se calló. Me estaba mirando con una ceja alzada. Había estado leyendo mi rostro, y fue bueno haber ocultado la pequeña sonrisa. Quería saber qué era lo que ella estaba planeando.

Bella asintió levemente. "Aparentemente, este chico que conoció Rose estaba coqueteando descaradamente con ella…" Seh, suena como a Emmett, pensé. "Bueno, el chico en cuestión, Em…mett, creo que así se llamaba, se acercó demasiado, logrando que ella diera un paso atrás y se cayera en la fuente, arreglándoselas de alguna manera para meter a Emmett con ella."

"Así que le compraste la fuente para recordarle lo que pasó a modo de broma," asumí.

Bella asintió. "Sí, algo así." Miré la fuente y luego a Bella a la cara. Era una idea brillante; claramente la cabeza de Bella funcionaba de manera muy diferente a la de la mayoría de las otras chicas.

"Es una idea excelente," le dije con una sonrisa.

"Gracias," susurró ella, con las mejillas teñidas de una tenue sombra rosada. Me fascinaba descubrir de cuántos tonos diferentes se podía ruborizar Bella. Cada vez que lo hacía destacaban sus hermosas mejillas y su rostro entero se llenaba de vida. La hacía verse preciosa. Ella es preciosa.

El resto del camino lo hicimos en un confortable silencio. Me hacía sentir bien el mero hecho de escucharla respirar. Cada pocos instantes le echaba una mirada, ella seguía viendo el paisaje lluvioso a través de la ventana; aunque varias veces pude advertir que también me miraba por el rabillo del ojo. Cada vez que eso sucedía, se cernía sobre mí un sentimiento de tibieza y tranquilidad que me envolvía como la manta de un bebé recién nacido.

Estacioné frente a la casa de Bella y apagué el motor. Recogí el paraguas del asiento trasero del coche y salí apresuradamente hacia la lluvia para correr a la puerta del acompañante. Cuando la abrí le ofrecí mi mano a Bella. Ella la tomó con un gesto dubitativo.

"¿Edward?" Llamó, mirándome con los ojos entrecerrados a través de la lluvia.

"¿Sí, Bella?"

"¿Puedo mostrarte algo?" Sus ojos marrones se habían llenado de entusiasmo cuando me hizo la pregunta. Sonreí y asentí con la cabeza. La sonrisa de Bella ahora era deslumbrante, sus dientes eran tan blancos que casi me encandilaban. "¡Genial! Espera un momento aquí mientras guardo el regalo de Rosalie en mi cuarto. ¡En seguida regreso!"

Antes de que pudiera articular una palabra, se alejó del abrigo del paraguas y se apresuró a meterse bajo el techo del edificio, subiendo las escaleras a toda velocidad y desapareciendo de mi vista poco después.

Cinco minutos más tarde volvió a aparecer con un impermeable y el cabello atado en una coleta. Corrió bajo la lluvia hasta donde yo estaba, acurrucándose contra mí bajo el paraguas mientras yo lo sostenía sobre nuestras cabezas.

"Ven, sígueme," dijo, tomando mi mano y jalándome lejos del edificio. La seguí voluntariamente, asegurándome de mantener el paraguas siempre sobre su cabeza.

Me condujo por el costado de una de las parcelas del edificio de apartamentos hacia una larga arboleda. Nos detuvimos en el borde del boulevard y Bella se giró hacia mí. "Cierra los ojos," me dijo.

"¿Qué es, algo así como una fiesta sorpresa?" Pregunté entre risas. Bella se rió conmigo, y el sonido de su risa se mezcló perfectamente con la mía.

"Ya verás," replicó. "Ahora cierra los ojos." Hice lo que me pidió. Ella pasó un dedo por encima de mis párpados y luego me guió hacia delante, siempre tomándome de la mano. A pesar de que no podía ver hacia dónde estábamos yendo traté de mantener el paraguas sobre Bella. No quería que se enfermase.

Bella me guió por lo que asumí que sería la enorme arboleda. A ciegas, el corto trecho me pareció que duraba horas. Finalmente, ella se detuvo. Al principio no dijo nada, pero luego agudicé el oído y pude escuchar su respiración justo a mi lado, por lo que supe que seguía ahí.

"¿Puedo abrir los ojos?" Pregunté.

"Sí."

Abrí los ojos y me vi rodeado de una docena de árboles de cereza, todos florecidos. Estaban dispersos alrededor de nosotros, las ramas bajas completamente cubiertas de flores. El agua de la lluvia resbalaba por cada uno de los rosados pétalos y se acumulaba debajo de los árboles, ablandando la tierra. Me giré hacia Bella.

"Es hermoso Bella…. ¿Por qué me muestras esto?"

"Sólo quería que lo vieras… y además la lluvia hace más fuerte el aroma de los cerezos." Inspiré despacio, disfrutando de la esencia que me rodeaba.

El olor de los cerezos me llenó y relajó por completo. La lluvia continuaba cayendo, pero no me afectaba en absoluto. Una ráfaga de viento nos azotó, causando que el cabello de Bella se arremolinara un poco, cayéndole sobre la cara.

La miré con una sonrisa y me quedé sin aliento cuando una nueva esencia me golpeó. Era aún más dulce que los cerezos. Este nuevo aroma era… indescriptible.

"Gracias por mostrarme esto," le dije, y ella sonrió.

"No hay de qué." Di un paso hacia ella y tomé su mano. Estaba tibia aún a pesar del aire helado. La acerqué a mí de un tirón y la abracé.

Al principio ella se sorprendió, pero rápidamente se relajó y me abrazó de vuelta. "¿Y eso por qué fue?" Preguntó cuando la alejé para mirarla a la cara. No pude evitar sonreír.

"Sólo quería agradecerte por esto, por todo." Bella me sonrió también. Su sonrisa era tan hermosa, no podía apartar la vista de sus labios. Se veían tan delicados, tan tibios. Tan suaves… me encontré deseándolos.

Había comenzado a inclinarme hacia ella para besarla cuando el maravilloso aroma me golpeó otra vez. Respiré ávidamente; algo dentro de mí me decía que ya había sentido ese perfume antes.

El viento sopló fuertemente otra vez y el largo cabello de Bella se arremolinó sobre su rostro y también sobre el mío. El extraordinario aroma me golpeó diez veces más fuerte esta vez. Y entonces lo comprendí. Era su aroma. Ella olía como a… fresia.

Bella comenzó a quitarse el cabello de la cara con rudeza, pero el viento era muy fuerte y sus intentos fueron en vano. La ayudé gentilmente a apartarlo y ella me sonrió agradecida.

"Gracias," dijo simplemente.

"No hay de qué." Bella me sonrió y en ese momento decidí intentar besarla otra vez. Sabía que no la conocía demasiado, pero había algo en ella que había logrado conquistarme en muy poco tiempo.

Comencé a inclinarme hacia ella otra vez cuando resonó un enorme trueno y el cielo comenzó a liberar todo lo que tenía sobre nosotros. Estaba lloviendo tan fuerte que apenas podía ver a Bella, aún a pesar de que estábamos a un pie de distancia.

"¡Vamos!" grité por encima del estruendo. Tomé su mano y ambos corrimos de vuelta hacia su apartamento. Me sentí un poco mosqueado porque la tormenta no me hubiera dejado besar a Bella, pero no iba a dejar que una pequeña lluvia echara a perder mi buen humor. ¿Cómo podría echarse a perder si Bella aún estaba conmigo?


Perdón!! I'm sorry!! Scusami!! Pardonnez-moi!! Lo siento!!

Ok ya se me terminaron los idiomas, pero si supiera escribirlo en esperanto también lo usaría para disculparme. Aunque no tenga perdón por hacerlas esperar tanto si, para colmo, iba a traer un capítulo tan breve. Pero creo que vale la pena la brevedad del capítulo. Honestamente, es uno de mis favoritos :)

Oh. My. God. 221 reviews!! Me dejaron sin palabras. Estoy tan contenta que podría ponerme a saltar al grito de "soy una tortuga ninja y voy a conquistar Júpiter!!!" No estoy loca. Sólo feliz :D

Me han hecho el día preciosuras. Todas ustedes son las mejores lectoras del mundo. Sólo por eso les doy un adelanto del próximo capítulo... Un capítulo que de hecho ya está traducido y editado y van a tener pronto a pesar de que estoy hasta la coronilla de exámenes. ¿Qué mas da? Ustedes se lo merecen.

¡Pero si me dejan sus reviews mis oscuros días de estudio se van a llenar de su luz, adoradas lectoras! Aquí está el adelanto... (el capítulo se llama "¿Es una cita?"):

"¿Y qué opinas del amor a primera vista?" Preguntó en un susurro. "¿Crees en el amor a primera vista, Bella?"

Mis ojos se desviaron hacia la superficie de la mesa, y pude sentir cómo mis mejillas comenzaban a arder por el torrente sanguíneo acumulándose ahí. Mi corazón comenzó a latir como loco dentro de mi pecho al oír sus palabras. Era una reacción ridícula; no podría explicar por qué reaccioné así…. Pero cuando miré a Edward directamente a la cara, lo comprendí.

Su hermoso rostro estaba cruzado por una sonrisa gentil, sus ojos verdes parecían brillar bajo la tenue luz del comedor, y su pálido rostro perfecto parecía resplandecer...


Una cosa más: para quienes no lo hayan notado, hace poco subí un oneshot que se llama Art Model, una traducción de dollegirl. Me encantará saber que opinan al respecto.

Que tengan un hermoso, brillante y soleado fin de semana! :D