Importante: 'Dateless for too long' pertenece a softballgirl1136, yo sólo la traduzco.

La historia original: http : // www . fanfiction . net /s / 3986879 / 1 / Dateless _ For _ Too _ Long


Sowelu es nuestra beta y agradece mucho que se aprecie su trabajo. ¡Reviews para ella (y para mí)! :P



18. Travesía en barco

Bella POV

El duro viento azotaba mi cabello mientras me acercaba hacia Alice y Rosalie, esperando bloquear un poco el aire frío. Las tres nos amontonamos juntas con las chaquetas fuertemente cerradas. Era difícil creer que más temprano ese mismo día yo había estado usando solo un jersey de manga corta en un partido de béisbol.

Estábamos a principios de marzo, pero se sentía como mediados de diciembre. El contraste entre el clima de la ciudad y el de la costa nunca dejaría de sorprenderme. De pie frente al puerto, el viento nos golpeaba desde todas direcciones, como si cada ola enviara una ráfaga de aire hacia nosotras. El frío aire de la noche se mezclaba con el despiadado viento frío mientras esperábamos.

"¿Dónde están?" Preguntó Rosalie, frotando sus manos para mantenerlas calientes a fuerza de fricción. "¿Se darán cuenta del frío que hace aquí, frente al agua?"

"Estarán aquí pronto," le aseguró Alice. "Nosotras salimos un poquito más temprano porque somos demasiado ansiosas."

"Lo que me recuerda, Alice," tuve que esforzarme para que mis dientes no castañetearan al hablar. "Me prometiste una explicación y todavía estoy esperándola."

"¿Una explicación de qué?" Preguntó inocentemente.

"Tú y Jasper," clarifiqué. Una sonrisa apareció sobre su rostro en el mismo momento en que comenzaba a rebotar sobre las plantas de sus pies.

"Oh, sí. Me olvidé que no les había dicho nada sobre eso, chicas…." Sus mejillas, ya ligeramente rojas por el aire frío, comenzaron a oscurecerse de rubor. "¿Se acuerdan cuando vi a Jasper en la pizzería, verdad? Bueno, lo que no les dije es que cuando entré a buscar mi bolso él estaba ahí…"

"Duh Alice, él trabaja ahí," interrumpió Rose.

"¡Ya lo sé! ¡Quise decir que estaba en la mesa!" Alice le echó una mirada enojada a Rose por interrumpirla, y luego continuó. "Como decía, él estaba ahí tomando mi bolso, y yo bromeé diciendo que más le valía no estar intentando robárselo. Me contestó que sólo iba a buscar alguna información de contacto que pudiera tener para devolverlo. Después, bueno, hablamos un poco, no mucho, y yo le di una propina. Él no quería aceptar el dinero, pero lo obligué a aceptarlo porque había deslizado entre los billetes una pieza de papel con mi número."

"Ah, eso explica todas esas llamadas por celular," me reí. Alice me sonrió tímidamente.

"Sí… mi factura de teléfono va a ser escandalosamente costosa este mes, pero valdrá la pena."

Rosalie y yo asentimos en acuerdo. "Continúa, Alice," le indicó Rose.

Alice tomó un profundo respiro y asintió. "Bueno, desde ese día Jasper y yo hablamos mucho por teléfono, y yo fui a la pizzería casi todo los días. Él ha estado trabajando en el mostrador últimamente. Me contó que odiaba esa parte de su trabajo, pero que ahora no le molestaba tanto." Los ojos de Alice parecieron resplandecer, incluso en la oscuridad de la noche.

"Me pregunto por qué," se rió Rosalie.

"Bueno, de cualquier manera; cuando fui este miércoles, él estaba allí, pero no llevaba su uniforme de trabajo. Me dijo que tenía el día libre y que esperaba no tener que pasarlo allí, así que me llevó a almorzar y luego fuimos al minigolf. No soy muy buena en ese juego…."

"Alice, ¿de qué estás hablando?" Cuestioné. "Eres increíble en el minigolf, siempre nos pateas el trasero a nosotras."

"Creo que ella quería que Jasper la ayudara. Tú sabes, que se quedara de pie detrás de ella, así," Rosalie se paró detrás de mí y tomó mis manos para dirigirlas hacia el suelo, como si fuera a golpear una pelota de golf. "Él debe haber puesto sus manos sobre las de ella así," sus manos cubrieron las mías. "Y la debe haber ayudado a golpear la pelota," Rosalie movió mis manos en un suave movimiento de barrido.

"Hoyo uno," susurró en mi oído con una voz profunda. "Tienes un talento natural, Alice. Creo que la próxima vez podrás hacerlo sin mi ayuda."

Me reí ante su intento de imitar a Jasper. "Oh, no lo sé, Jazzy," dije, imitando el tono agudo de Alice. "Creo que seguiré necesitando tu ayuda. Tú eres un magnífico maestro, y yo soy terrible jugando minigolf…"

Alice estaba rodando de risa mientras nos veía a Rose y a mí. "Eso no sucedió," jadeó entre risas "No exactamente así."

"Pero estuvo bastante cerca, ¿no?" Señaló Rose con una sonrisa satisfecha.

"Sí, algo así," sonrió Alice, recuperando finalmente su compostura. Rosalie y yo nos alejamos y luego las tres nos amontonamos de nuevo. Ya no teníamos tanto frío como antes. La risa había logrado que entráramos un poco en calor.

"Como sea," Alice siguió con su historia. "Esa noche, después de que Rose y tú se fueron a dormir, me escapé para encontrarme con Jasper…"

"¡No!" Gritamos Rosalie y yo con incredulidad. Alice asintió tímidamente.

"Sí, lo hice. Él quería mostrarme algo, y me dijo que tenía que ser de noche. Me llevó al lugar más lindo que podría haber imaginado jamás. Era absolutamente hermoso. Fuimos a la cima de un monte en la costa, y teníamos vista al océano. Pero no estábamos frente al mar abierto, había una isla a un lado, una isla bordeada por árboles y hermosas plantas. A la distancia había un faro. Era hermoso; la luz cubría la oscuridad lo suficiente como para ver alrededor, pero no tanto como para bloquear las estrellas. Oh Dios mío, las estrellas… había tantas, y la luna, podías ver la luna perfectamente desde allí, se veía como si no estuviera tan lejos. Se veía tan cerca que casi podías tocarla…."

"Suena adorable," le dije. Ella sonrió y asintió con un movimiento de cabeza.

"Bueno, nos sentamos en una roca para disfrutar de la vista, y él me envolvió en un abrazo y me dijo que yo realmente le gustaba. Me dijo que a pesar de que nos conocíamos desde hacía muy poco tiempo, él sentía que nos conocíamos de toda la vida y que realmente disfrutaba pasar tiempo conmigo… y me preguntó…" continuó, y luego se detuvo, ruborizándose.

"¿Qué te preguntó?" Preguntó Rosalie, urgiéndola a seguir con un ligero codazo.

"Bueno, sólo digamos que ya no soy soltera," respondió Alice con confianza.

"¡Oh Dios mío, Alice!" Chilló Rosalie, envolviéndola en un abrazo. "¿Cómo te atreves a ocultarle eso a tus dos mejores amigas en el mundo? ¡Nos dejaste tantos días sin tener ni idea, cómo pudiste!"

Alice se encogió de hombros. "Tenía miedo de que ustedes se enojaran."

"¿Enojarnos?" Inquirí. "¿Por qué nos enojaríamos contigo?"

"No lo sé, quizá porque me escapé, o quizá porque pasé un montón de tiempo en Home Slice…." Dejó de hablar cuando captó la mirada comprensiva que Rosalie y yo le estábamos dando.

"Alice, nosotras nunca nos enojaríamos contigo por eso. Te queremos demasiado, y todo lo que a ti te haga feliz nos hará felices a nosotras," le aseguré, pasando mi brazo por sobre sus hombros.

"Exacto," asintió Rose. "Y bueno, ¿besa bien?"

"¿Qué te hace pensar que…?" Empecé, pero Alice me interrumpió.

"Maravillosamente," respondió con un suspiro soñador.

"También Emmett," confesó Rose con una brillante sonrisa.

"¡¿Qué?!" Exclamamos Alice y yo al mismo tiempo.

"¡Whoa, whoa, whoa! ¿Cuándo pasó esto?" Demandé, estrechando los ojos. Rose había estado saliendo con John hasta hoy, ¿cómo demonios podía saber que Emmett besaba maravillosamente?

"Hoy," respondió Rose. "Alice nos interrumpió." Y con eso le dio una mirada furibunda a Alice, que se quedó de piedra, con los ojos y la boca muy abierta.

"Ok, empieza a explicar eso," demandó.

Rose rodó los ojos, pero comenzó a contar. "Bueno, él vino a mi habitación mientras yo estaba llorando y me consoló; y luego… me besó."

"¿Tan simple como eso?" Pregunté.

"Sí. Fue el mejor beso de mi vida," informó. "Quiero decir, honestamente; cuando John me besaba, yo nunca sentía nada… pero con Emmett…. lo sentí todo. No puedo creer que estuviera con John por tanto tiempo…" sacudió la cabeza.

"¿Y por qué rompió contigo?" Quiso saber Alice.

"Me dijo que él sentía que nosotros ya no encajábamos y que tal vez deberíamos separarnos, y yo accedí. Así que supongo que la decisión fue mutua en realidad, pero como él fue quien sacó el tema, yo lo vi como si él se hubiera deshecho de mí. Supongo que por eso estaba molesta. Nunca antes me habían dejado, y por presuntuoso que suene, es verdad."

"Pero no es algo tan terrible que él haya roto contigo, porque tú lo quieres como un amigo, y Emmett…" me detuve y alcé las cejas. Rosalie rió tontamente y rodó los ojos.

"Cállate, Bella," se rió.

"Así que, Bella," Alice dirigió mi atención hacia ella. "¿Edward ya te ha besado?"

"Enfrente de miles de personas," les dije riendo. Las expresiones de mis amigas fueron de idéntica confusión. Suspiré y les expliqué lo de la Cámara de los Besos.

"¡Oh! ¡Recuerdo eso!" Se rió Alice. "Wow, ¿se imaginan teniendo su primer beso enfrente de casi cincuenta mil personas?"

Rosalie sacudió la cabeza y se rió. "¿Qué tan rojo estaba tu rostro, Bella?"

"Muy rojo," me reí. Mis amigas me conocían demasiado bien.

"Fue incómodo, pero ¿valió la pena?" Inquirió Alice, levantando las cejas.

"Definitivamente," sonreí.

"Hey señoritas," nos saludó una voz profunda, advirtiéndonos que ya no estábamos solas. "¿De qué están hablando?" Emmett se abrió camino a codazos en nuestro improvisado amontonamiento para pasar un brazo alrededor de Rose.

"Cosas de chicas," contestó Rose, poniéndose en puntitas de pie para darle un besito en los labios.

Cuando Emmett sonrió, en su rostro aparecieron sus característicos hoyuelos. Luego la besó brevemente. Estaba mirando cómo Rose y Emmett intercambiaban rápidos besos cuando sentí un par de brazos rodeándome.

"Parece que tienes frío," susurró Edward en mi oído, su aliento cosquilleándome la piel.

"Sólo un poco," respondí, girándome para enfrentarlo. Como todas las otras veces, su hermosura me aturdió y me robó el aliento. La sonrisa torcida en su rostro provocó que mi corazón se acelerara y me cosquilleara la piel.

"Lo siento," se disculpó, inclinándose para presionar ligeramente sus labios en mi mejilla. "Hola."

"Hola," sonreí. "Entonces, ¿de qué va todo esto?"

La sonrisa de Edward se hizo incluso más grande, y sus fascinantes ojos verdes destellaron. "Es una sorpresa."

"Odio las sorpresas," repliqué con el ceño ligeramente fruncido.

"Esta sorpresa te va a gustar," me dijo confidencialmente. "Además, no es sólo para ti, también es para Alice y Rose, de nosotros tres."

"¡Vamos chicos!" Nos llamó Jasper, ya a mitad de camino hacia el muelle. Tenía a Alice tomada de la mano.

Emmett arrastró a Rosalie de la mano para alcanzarlos. Edward me soltó y también me tomó de la mano, y comenzamos a caminar hacia los demás. Sólo había caminado unos pocos pasos cuando mis pies abandonaron el suelo. Antes de que pudiera reaccionar, Edward me había cargado en su espalda.

"¡Edward!" Chillé, riéndome. "¿Qué estás haciendo?"

"Dándote un paseo," respondió simplemente mientras empezaba a caminar hacia donde nos esperaba el resto del grupo.

"¡Vamos Eddie!" Rugió Emmett, riendo.

"¡Oh Edward, eres tan fuerte!" Bromeó Alice. "¡Bella pesa una tonelada!"

"Para ti, probablemente," gritó Edward en respuesta. "Para mí es tan ligera como una pluma."

"¡No te pongas muy roja, Bella!" Se mofó Rose. "¡Nunca podrás volver a tu color natural!"

Hundí la cara en el hombro de Edward mientras nuestros amigos continuaban gritando y silbándonos. Amo cuando me avergüenzan a propósito, pensé con sarcasmo.

Cuando llegamos a donde ellos estaban, Edward no me soltó. Continuó cargándome en su espalda mientras todos los demás caminaban hacia un pequeño velero.

"Hola," nos saludó sonriendo una chica bajita y morena. "Ustedes deben ser los chicos que querían sorprender a las chicas, ¿cierto?"

"Correcto," contestó Jasper. "Mi nombre es Jasper, ella es mi novia Alice," levantó sus manos entrelazadas mientras la presentaba, y luego señaló a Emmett con su mano libre. "Éste es mi amigo Emmett, y con él está Rosalie," luego su mano se movió para señalar a Edward. "Y ese es Edward, y su novia Bella."

Me sonrojé ante las palabras de Jasper. Era la segunda vez en un día que alguien se refería a mí como 'la novia de Edward', aún a pesar de que técnicamente no lo era.

"Hola," nos saludó la joven. "Mi nombre es Ángela, y soy la capitana de este hermoso barco." Apuntó con sus manos hacia el velero mientras hablaba.

"Espera, ¿tú eres la capitana?" Preguntó Jasper, confundido. "Hablé con un hombre por teléfono…"

Ángela se rió. "Sí, lo sé. Hablaste con mi prometido, Ben. Está abajo, en la cubierta. Pero sí, éste es mi velero, y yo siempre capitaneo mis propios barcos."

"Eso es fantástico," señaló Alice.

"Sí, es parte de mi vida. Crecí entre los barcos, mi padre tenía una compañía naviera y me la heredó cuando cumplí los dieciocho. Todos estos barcos que ven en el puerto son míos. Entonces… ¿podemos irnos ya?"

"Sí, vámonos," Jasper siguió a Ángela dentro del barco, guiando a Alice de la mano. Emmett y Rosalie les siguieron y detrás de ellos fuimos Edward y yo, que seguía colgada en su espalda porque se negaba a dejarme bajar.

"¡Ben!" Llamó Ángela hacia el piso inferior. "Los chicos están aquí, ¡ven a conocerlos!"

Un hombre varios centímetros más bajo que Ángela, con cabello negro y anteojos, entró caminando tranquilamente a la cubierta superior y nos saludó con una sonrisa. "Hola. Mi nombre es Ben, ¿con quién de ustedes hablé por teléfono?"

Jasper se adelantó un paso. "Conmigo," contestó, presentándose a sí mismo otra vez y a todos los demás. Volvió a referirse a mí como la novia de Edward.

"Gusto en conocerlos," dijo, girándose hacia Ángela para hablarle. "¿Nos vamos ya?"

"Sí. Ve a izar las velas, nos vamos."

El paseo en barco fue muy pacífico. Era un barco a vela, no tenía motor. El agua lamía los lados y lo mecía gentilmente mientras nos dirigíamos a nuestro destino. Los chicos no nos habían revelado hacia dónde íbamos.

Alice, Rose y yo hablamos un largo rato con Ángela y admiramos su anillo de compromiso. Rápidamente nos hicimos amigas. Ángela era una chica muy dulce, era obvio que acabáramos siendo amigas.

Mientras el barco se deslizaba sobre el agua, yo estaba de pie en la parte frontal mirando las estrellas pasar sobre nosotros. Ángela me había dicho que ésta era la proa. Tenía la chaqueta fuertemente cerrada alrededor de mi cuerpo y el viento me hacía volar el cabello.

Los demás estaban en la parte trasera del velero, la popa según Ben. Habían estado turnándose el mando del barco. Yo había venido al otro lado para disfrutar de la vista del mar abierto.

"Ahí estás," la sedosa voz de Edward penetró el silencio de la noche.

"¿Me estabas buscando?" Miré alrededor y le sonreí cuando se sentó a mi lado.

"Sí, de hecho sí," replicó, tomando mi mano y depositando un beso en el dorso. Entrelazó nuestros dedos y descansó ambas manos sobre su pierna.

"Um… ¿Edward?" Tanteé.

"¿Sí?" Me sonrió dándome coraje, sus ojos verdes resplandecían bajo la luz de la luna reflejada en el agua.

"Um, ¿qué somos nosotros?" Me las arreglé para sacar las palabras de mi boca, a pesar de que sentía mi estómago retorciéndose de puros nervios.

"¿Qué quieres decir?" Frunció el ceño, confundido.

Sentí las mejillas arder y mi corazón comenzó a latir más rápido mientras los nervios se apoderaban de mí. "Um, bueno, me di cuenta de que hoy, cuando el hombre al que empujó Emmett se refirió a mí como tu novia, tú no lo corregiste; y lo mismo cuando Jasper nos presentó aquí en el barco."

"Oh," susurró Edward. "¿Te molestó que no lo corrigiera?"

"No, no… bueno, no lo sé. ¿Es eso lo que soy?"

Edward esbozó una ligera sonrisa. "¿Te molesta la idea?" Su rostro estaba relajado, pero pude leer la preocupación en sus ojos.

"No, no me molesta. ¿Y a ti?" Mi corazón saltaba tanto de pura anticipación, que temí que se me fuera a escapar del pecho.

"No, nunca me molestaría," contestó suavemente, y pude ver que algo de la preocupación desaparecía súbitamente de sus ojos. Nos quedamos ahí en silencio por varios minutos, escuchando el agua chapoteando contra los lados del barco. El ritmo era hipnótico. Estaba empezando a comprender por qué Ángela amaba tanto el mar.

"¿Bella?" La voz baja y ronca de Edward me sacó de mi trance.

"¿Hmm?"

"¿Te gustaría ser mi novia?" Sus palabras me dejaron aturdida. Mi corazón, que ya latía aceleradamente, comenzó a golpear de manera errática, y los nudos de mi estómago parecieron comenzar a desenrollarse.

"Me encantaría," respondí en un susurro.

La sonrisa de Edward era tan deslumbrante que me robó completamente el aliento. Sin darme tiempo a recuperarme, me tomó entre sus brazos y presionó sus labios suavemente contra los míos.

Enredé los brazos alrededor de su cuello y presioné mis propios labios con más fuerza sobre los suyos. Edward trazó la línea de mi mandíbula con su pulga, dejando un ligero hormigueo a su paso.

"Eres tan hermosa," susurró con su boca sobre la mía. "Gracias."

"¿Gracias por qué?" Pregunté, nuestros labios todavía se tocaban.

"Por permitirme salvarte de la peor cita de tu vida."

"No, gracias a ti," me reí, reclamando sus labios de nuevo. Edward me atrajo más cerca y trazó suavemente mi labio inferior con la lengua. Mi corazón golpeaba tan fuerte que estaba casi segura de que él también podía sentirlo.

Lentamente separé mis labios, permitiéndole profundizar nuestro beso. Se me puso la piel de gallina en los brazos y mi estómago dio una voltereta cuando acarició mi lengua con la suya. Su boca se movía al compás de la mía.

"¡Tierra a la vista!" Gritó Ben, iluminando la proa con una linterna. La luz me cegó, y sentí a Edward alejarse. "Oh, ¡lo siento, Edward, Bella!" Se disculpó Ben. "¡No los había visto ahí!"

"¡Está bien, Ben!" Respondí, aún a pesar de que me sentía ligeramente decepcionada de que interrumpiera en ese momento.

"Vamos, Bella," Edward tomó mi mano y me guió hacia la barandilla del barco. "Mira," señaló a través del agua hacia el lugar a donde nos dirigíamos. Era una isla con el más hermoso faro que había visto en mi vida.

"¿Puedo llamar su atención un momento?" Preguntó Edward educadamente. "Sólo quiero informarles que softballgirl1136 se estará yendo a México mañana, pero prometió llevarse una libreta consigo y trabajar en esta historia. Ella está muy entusiasmada con la idea de escribir el siguiente capítulo, porque Bella y yo por fin estamos oficialmente juntos. Me dijo que le haría muy feliz volver a casa el 18 de este mes y encontrarse con que éste capítulo tuvo más éxito que cualquiera de los otros. Así que yo, Edward, los reto a batear 128 reviews en este capítulo. Ella prometió que cuando vuelva tendrá al menos dos capítulos para subir. Me dijo que todos ustedes son grandiosos y que no puede esperar para actualizar esta historia cuando regrese. Gracias a todos por darnos tanto apoyo a mí y a Bella."


Este es el fin de capítulo más tierno que pude haber leído jamás. Lo traduje textualmente, aunque se podrán imaginar que esta historia tiene siglos completa. Jessica (la autora de este fic) es sencillamente adorable.

En primer lugar les pido disculpas por haber tardado tanto en actualizar. Sé que no tengo perdón, pero esta vez sí tengo excusas.

La universidad me está matando. Por si les interesa saber, estamos haciendo un documental sobre un artista plástico... y creanme que lleva muchísimo trabajo, es agotador.

No sé cuándo voy a poder subir el siguiente capítulo. Nadie desea más que yo que pueda subirlo pronto, creanme. De verdad necesito tiempo libre.

Pero además de estar traduciendo, ahora estoy beteando y escribiendo. Es un embrollo, pero yo soy así :P

Por favor, tenganme paciencia. Y perdonen si me tardo demasiado.

Procuraré dejar noticias mías en mi perfil de ahora en adelante, para que sepan dónde estoy o qué estoy haciendo. Pero no prometo actualizaciones rápidas porque sé que no podré cumplir.

Gracias a todos por leer, por comentar, y como decimos en Argentina, por hacerme el aguante :)