Importante: 'Dateless for too long' pertenece a softballgirl1136, yo sólo la traduzco.

La historia original: http : // www . fanfiction . net /s / 3986879 / 1 / Dateless _ For _ Too _ Long


Sowelu es mi beta. Este es el anteúltimo capítulo. Algo así como nuestro preferido. Disfrútenlo.


23. Desenmascarados

Mike POV

"Mike, ¿cuánto tiempo más tendremos que esperar?" Susurró Tina en mi oído. La fiesta apenas había comenzado, y ella se ponía más impaciente con cada minuto que pasaba.

Incliné la cabeza para mirarla, sonriendo y girándola lejos de mí. Luego la acerqué nuevamente, continuando con nuestra danza mientras le respondía las mismas palabras que había dicho hacía apenas unos minutos. "Falta poco, Tina, muy poco."

Alejé mi mirada de ella. Nuestra danza se ralentizó a un suave balanceo a causa de mi distracción. Mis ojos seguían de cerca a Edward y a Bella mientras ellos se movían por la pista.

Mis manos se apretaban en puños cada vez que veía al canalla de Edward inclinarse para besar a Bella ligeramente en los labios. La simple vista me daba un vuelco al estómago. No tenía dudas de que Bella estaba fingiendo. Su sonrisa parecía forzada. Bella era demasiado dulce como para herir los sentimientos de nadie.

Miré cómo Edward le susurraba algo en el oído y ella inclinaba la cabeza hacia atrás soltando una carcajada. Sus rizos se mecieron graciosamente alrededor de su rostro y su cremoso cuello blanco quedó completamente expuesto.

La visión de Bella en ese momento era al mismo tiempo distrayente y perturbadora. Era hermosa, todo un espectáculo, pero en ese momento parecía inalcanzable, y eso resultaba difícil de asumir.

Una canción le siguió a la otra mientras bailábamos para matar el tiempo. Los minutos pasaban rápidamente.

"Mike," Tina me sacudió por los hombros tratando de llamar mi atención.

"¿Y ahora qué?" Espeté. Comenzaba a enojarme con sus constantes preguntas y su incesante parloteo.

"Se han ido."

Las palabras de Tina encendieron una alarma en mí. Busqué con la mirada alrededor de la pista a aquella familiar parejita, pero no los encontré por ningún lado.

Aferré a mi compañera por la muñeca y la arrastré fuera de la pista, hacia uno de los rincones oscuros del club. "Tenemos que encontrarlos. No dejaré que esta noche se arruine. Nos dividiremos y los buscaremos por separado. Si te encuentras con alguno de ellos, llámame."

Tina asintió y se escabulló de mi lado rápidamente. La observé abrirse camino a través de la multitud hasta que ya no pude distinguirla entre la masa de gente.

Yo me giré en la dirección opuesta y me dirigí hacia las escaleras. Desde el balcón, escaneé la multitud esperando reconocerlos. La pista no era más que una masa de cuerpos moviéndose al ritmo de la música. Era imposible distinguir a nadie allí.

Tampoco podía ver nada más allá de la pista, porque las luces eran demasiado tenues. Bajé las escaleras frustrado, empujando a cualquiera que se pusiera en mi camino.

Me metí en el tumulto de gente abriéndome paso a codazos, pero recorrí toda la pista sin encontrarlos.

Me dirigí hacia la mesa de refrescos. Tomé un vaso y lo llené de ponche, y luego me apoyé sobre la mesa y me quedé mirando mi vaso, abatido. No tenía interés en bebérmelo.

Me vi a mí mismo reflejado en el líquido rosado. Mis ojos estaban vacíos e inexpresivos, tenía la frente arrugada y las esquinas de mi boca fruncidas. Cualquiera que me mirara vería a un hombre infeliz.

"¿Por qué esa cara larga, amigo?" Miré hacia arriba y me encontré con un hombre fornido de cabello rizado y marrón, que me miraba con una ceja alzada. Sabía que lo había visto antes, pero en ese momento no tuve ganas de intentar recordar de dónde lo conocía.

"Oh, no es nada," titubeé.

"Bueno, ¿y qué está haciendo un hombre tan… atractivo como tú, aquí solo?" El hombre trató de contener una sonrisa, pero vi el brillo cómico en sus ojos.

"No todos tenemos la suerte de tener a la mujer que deseamos," respondí sin pensar.

"Bueno, a veces tienes que esforzarte para obtener lo que quieres."

"Lo intenté," dije con un pequeño suspiro.

"¿Y por qué te rendiste?" Replicó él.

"Ella se ha ido. No puedo encontrarla."

"¿Quieres que te ayude a encontrarla?"

Levanté la vista para volver a mirarlo y lo pensé por un segundo. Él era mucho más alto que yo y seguramente podría ver mucho mejor por encima de las cabezas de toda esa gente; pero algo dentro de mí me decía que no confiara en él.

Estaba a punto de responderle cuando un rayo de luz blanca pasó sobre nosotros, y capté un vistazo de algo azul por el rabillo del ojo. Giré la cabeza para ver a Bella caminando apresuradamente hacia una esquina.

"¿Hola?," dijo el tipo moviendo la mano frente a mi rostro. "¿Hay alguien ahí?"

"Olvídalo," dije, comenzando a caminar hacia Bella. "Ya la encontré." Y me escurrí entre la muchedumbre antes de que él pudiera decir nada más. Ya estaba fuera de su alcance cuando se rió y me llamó tonto.

Mientras seguía a Bella busqué mi teléfono en el bolsillo de mi pantalón. Había programado el número de Tina en la lista de marcado rápido cuando empezamos a planear lo de esta noche, de modo que presioné el botón 2 y esperé a que me atendiera.

"¿Los encontraste?" Fue lo primero que dijo cuando atendió.

"Encontré a Bella. ¿Qué hay de ti?"

"Acabo de hablar con ella. Estaba en el baño." Tina sonaba orgullosa de sí misma.

"¿Qué?" Prácticamente le grité. "¿Estás loca? Podrías haberlo arruinado todo."

"Tranquilízate Mike," trató de calmarme. "No sospecha nada."

"Más te vale que tengas razón." Me detuve en seco cuando vi a Edward saliendo de la oscuridad para tomar la mano de Bella. Moviéndome a un costado para que no pudieran verme, volví a hablarle a Tina apresuradamente. "Bien, Bella estaba caminando demasiado rápido cuando la encontré. La seguí y acaba de encontrar a Edward. Si ella sospecha algo, le dirá lo que vio y nuestro plan estará completamente arruinado; así que tenemos que actuar rápido. Tendremos que separarlos cuanto antes."

"Está bien, es hora de la acción."

"¿Dónde estás?" Pregunté, desviando la vista de Edward y Bella brevemente para mirar alrededor.

"Mira al otro lado de Edward y Bella." Miré en la dirección que me había indicado y la vi saludándome con la mano a varios metros de donde estaban ellos.

"Oh, perfecto. Ahora, ¿cómo los separamos?"

"¿Qué tal si usamos a sus amigos?" Sugirió Tina, señalando al otro lado de la pista, donde estaban Rosalie Hale y Alice Brandon con sus respectivas parejas, amigos de Edward.

"Eso podría funcionar si ellos nos ayudan."

Oí a Tina suspirar al otro lado de la línea. "Mike, no necesitamos su ayuda. Todo lo que tenemos que hacer es…" Escuché atentamente mientras ella me comunicaba su plan. Debía admitir que era una buena idea, pero jamás se lo diría.

*

"Hombre, ¿viste a esa chica de ahí?"

"Sí, es preciosa, ¿cómo podría no notarla?"

Sonreí y traté de que no me molestara su comentario. Después de todo, él me iba a ayudar a recuperar a Bella, aunque no lo supiera. "Sus amigas Rose y Alice la están buscando. ¿Podrías decírselo?"

"¿Por qué no se lo dices tú?"

"Lo haría, pero tengo que irme. Acabo de recibir una llamada de mi madre diciendo que mi padre tuvo un ataque al corazón…" Dejé la frase inconclusa viendo cómo la expresión del tipo se suavizaba.

"Se lo diré. Anda, ve a asegurarte de que tu viejo está bien." Me dio una palmada en la espalda y se dirigió hacia Bella.

Observé mientras él interrumpía el baile de Edward y Bella. La expresión en el rostro de Edward demostraba que estaba ligeramente indignado por aquella intrusión. Aquello me hizo sonreír. Bella le dijo algo a Edward y luego se fue de la pista para encontrar a Rose y Alice, que estaban vaya Dios a saber dónde.

Seguí a Bella. Mientras caminaba por la pista vi a un hombre dirigirse directamente hacia Edward, lo que significaba que Tina había logrado conseguir que alguien le trasmitiera un mensaje.

Me quedé a una distancia segura de Bella, pero nunca lo suficientemente lejos como para perderla de vista. Cuando llegó junto a sus amigas, me quedé de pie cerca y esperé a que terminara de hablar con ellas.

No mucho después Bella se alejó a tropezones de las otras dos, con evidente confusión en el rostro. Sus amigas se separaron y tomaron caminos diferentes con la misma expresión confundida. Eso jugaría a mi favor.

"Bella," dije suavemente cuando ella pasó por mi lado. Extendí el brazo y tomé su mano. Ella se giró para mirarme y sonrió.

"Lo siento, Edward. No sé por qué ese chico me dijo que Alice y Rose querían hablar conmigo; ellas no tenían ni idea de qué estaba hablando cuando les pregunté para qué me necesitaban." Sonrió y pude ver que no había ni un atisbo de sospecha en su hermoso rostro.

"Hm, qué raro," repliqué, colocando mi brazo casualmente alrededor de su cintura. Se sentía tan bien tenerla cerca…

"Estoy segura de que fue sólo un malentendido," dijo ella, rodeándome con su brazo.

Le sonreí y luego me giré para buscar a Tina en los alrededores. Estaba bailando con Edward a unos cuantos metros de nosotros. Ya era hora de sacar a Bella del edificio.

"Hey Bella, ¿quieres ir a por algo de comer?" Pregunté. "Después de bailar tanto debes estar hambrienta."

"De hecho, sí," contestó. "Pero hay comida aquí."

"Por supuesto que hay," me reí suavemente. "Pero preferiría ir a algún lugar donde podamos comer solos tu y yo."

"Oh," suspiró ella. Ladeó ligeramente la cabeza mientras pensaba en la respuesta. Finalmente asintió de manera casi imperceptible y luego se giró de nuevo hacia mí. "Está bien, vamos."

Mientras caminábamos hacia la salida, una sonrisa victoriosa se expandió sobre mi rostro. Mi plan había funcionado.

Afuera, la noche era fresca. La brisa secó la mayor parte del sudor que se había formado sobre mi frente. La ciudad parecía tener vida propia. Había gente por todos lados; caminando, hablando por celular, sosteniéndose de la mano o comiendo un helado.

Bella se quitó la máscara y levantó la cabeza hacia el cielo. Observé cómo la luz de la luna se reflejaba en su rostro, dándole un brillo singular. Tuve que poner un gran esfuerzo para no estirar la mano y acariciarla.

"¿No te vas a quitar la máscara?" Preguntó, alzando la mano para quitármela. Rápidamente di un paso atrás.

"No, está bien. Si me la quito la perderé."

"Yo podría llevarla," ofreció, acercándose otra vez.

"No, en serio; no me molesta," contesté, alejándome otra vez.

"Está bien. Vámonos a comer." Empezó a caminar hacia un Volvo plateado que estaba aparcado al otro lado de la calle. Corrí para alcanzarla y la tomé del brazo.

"Bella, ¿a dónde vas?"

"A tu auto," respondió, girándose para mirarme con una expresión confundida.

"Vamos caminando. Hay un montón de restaurantes por aquí cerca, y es una noche hermosa."

"Está bien," accedió, y me sorprendió al quitarse los zapatos. "Pero tú llevarás estos. Es muy doloroso caminar en tacos." Empujó los zapatos contra mi pecho y comenzó a caminar calle abajo.

Sus zapatos colgaban de los dedos de mi mano derecha mientras sostenía su mano con la izquierda. Ella se mantenía en silencio mientras caminábamos. Traté de iniciar una conversación, pero todas las respuestas que recibía eran frases de dos o tres palabras.

Las cosas no iban tan bien como yo habría esperado, pero no me molestaba. Bella está conmigo después de todo, y probablemente se relajará un poco más después de comer.

Tina POV

"Bella, ¿estás cansada?" Preguntó Edward mientras bailábamos.

"No," contesté, juntando las cejas. "¿Por qué crees eso?"

"Ya no mantienes el ritmo que tenías antes." Me golpeé mentalmente por ser una horrenda bailarina y decidí cambiar de opinión.

"Bueno, ahora que lo mencionas, supongo que estoy empezando a cansarme. Creo que ya cubrí mi cuota de baile por una noche," dije, forzándome a reír suavemente. Sonó un poco falso, pero no creo que Edward se diera cuenta.

"Podemos sentarnos si quieres."

Asentí y Edward me sacó de la pista de baile hacia un grupito de mesas junto a una pared. Ambos nos sentamos y Edward me empujó un recipiente con nueces que había sobre la mesa.

"Si comes algo repondrás tu energía," sugirió. Sus ojos se alejaron de mi rostro y se enfocaron en algo por encima de mi hombro. Estaba tentada a girar la cabeza y mirar también, pero no podía hacerlo porque Edward lo vería sospechoso.

Por encima del sonido de la música escuché un teléfono sonar, y resultó ser el de Edward, quien contestó y se alejó un poco para tener algo de privacidad.

Aproveché ese momento para mirar a mis espaldas. No encontré a nadie que pudiera haber llamado la atención de Edward. Había un pequeño grupo de chicos que estaban hablando entre ellos, pero eso era todo.

Me encogí de hombros y volví a darme la vuelta, simulando que no podía escuchar la conversación de Edward.

"Exacto." Él se rió por algo que había dicho la persona al otro lado de la línea. "Gracias." Cerró su teléfono y se giró hacia mí.

"Lo siento Bella, debo irme; pero enseguida regreso. Un amigo me necesita por unos minutos." Se levantó y caminó hacia mí para poner sus manos sobre mis hombros. "Quédate aquí, volveré en seguida." Y antes de que yo pudiera siquiera abrir la boca para hablar, ya se había ido.

*

Mike POV

Bella y yo caminamos varias cuadras sin hablar. No podía soportar el silencio, me estaba poniendo nervioso. Estaba deseando desesperadamente sacudirla y exigirle que me hablara. No podía entender por qué estaba tan callada. La había observado toda la noche y en ningún momento estuvo tan callada con Cullen. ¿Por qué estaba callada con Edward ahora?

"Edward, ¿cuánto más tendremos que caminar? Me están empezando a doler los pies." Reclamó, alzando la vista con ojos suplicantes. Su labio inferior formaba un pequeño mohín. Tuve que morderme el labio para no besarla en ese momento.

"Um, casi llegamos. Sólo un par de cuadras más. ¿Quieres ponerte los zapatos?" Pregunté, estirando la mano en la que llevaba sus tacones. Ella arrugó la nariz y los empujó de nuevo a mi pecho.

"No. Los tacos sólo lo harán peor. ¿No te diste cuenta de que soy horriblemente torpe en zapatos de tacón?"

"Sí, lo sé, pero el pavimento debe ser muy duro para tus pies…"

"No Edward," discutió ella. "Si no quieres cargar mis zapatos, todo lo que tienes que hacer es decírmelo. Yo los llevaré."

"Pero Bella, yo no dije eso," repliqué con exasperación.

"Pero lo diste a entender," dijo, arrancándome los zapatos de la mano y quitando su mano de la mía simultáneamente.

No contesté, por lo que continuamos caminando en silencio. Cuando nos acercábamos a una esquina, un hombre apareció corriendo y nos chocó, haciendo que los tres cayéramos al suelo.

"¡Hey, mira por dónde vas!" Le grité.

"Oh, lo siento amigo," se disculpó él, tendiéndole una mano a Bella para ayudarla. Me puse de pie y estaba a punto de echármele encima cuando lo reconocí. Era el tipo que me había ofrecido ayuda para encontrar a Bella.

"Uh, está bien, los accidentes suceden," repliqué sonriendo. El tipo me miró y luego miró a Bella.

"Hey, ¡la encontraste!" Puso un brazo alrededor de mi hombro y me giró hasta quedar de espaldas a Bella. "¿Qué haces alejándote de la fiesta con ella?" Dijo en voz baja, de modo que Bella no pudiera oír.

"Estábamos yendo a por algo de comer," respondí automáticamente.

"Ajá, claro." Se rió, guiñándome un ojo y alzando los pulgares.

Un fuerte chillido me distrajo de repente. Me sacudí el brazo del tipo y me giré para ver un jeep rojo dando la vuelta a la esquina y frenando de golpe frente a Bella.

Observé horrorizado cómo se abría la puerta y alguien la empujaba dentro; y luego el jeep se alejó con Bella.

"¡Oh, mierda!" Gritó el hombre junto a mí. "¡Anda amigo, tenemos que seguirlos!" Antes de que pudiera decir nada, me arrastró con él para perseguir el jeep. Por supuesto, el coche era demasiado rápido como para que ninguno de nosotros lo alcanzara. Ya estaba en la siguiente esquina cuando llegamos a la mitad de la calle.

"¿Por qué no llamamos a la policía?" Le grité al chico que me arrastraba tras del jeep.

"Patrañas," respondió. "Los policías no harán una mierda. Si nos hacemos cargo de esto nosotros mismos, podremos darle una paliza a esos tipos."

Corrimos más rápido de lo que jamás había corrido en mi vida entera. Cuando llegamos a la esquina donde el jeep había girado, mis pulmones estaban a fuego. Me exigí un poco más y me adelanté corriendo hasta pasar al otro hombre al doblar la esquina.

Resultó ser una calle sin salida, estrecha y con poca luz. Pude ver que el jeep estaba aparcado a un lado, justo a medio camino. No vi signos de Bella. Me adentré al callejón sin pensar, y acababa de pasar un basurero a mi derecha cuando sentí algo duro golpearme fuertemente en la parte trasera de la cabeza.

Se me escapó el aliento cuando sentí algo haciendo peso en mi espalda. Se sentía como si alguien se hubiera sentado sobre mí.

"¡Buen trabajo, colega!" Cantó una voz familiar. Sonaba como el chico que me había forzado a seguir al jeep en lugar de llamar a la policía.

"Gracias," contestó una voz desconocida, justo encima de mí.

"Oh, nos perdimos toda la acción," escuché decir a una chica de voz chillona. "¿Por qué los chicos tienen que tener toda la diversión?"

"Porque nosotros somos más fuertes," tronó aquella voz familiar. Un fuerte sonido como de bofetada le siguió a esas palabras. "Ouch. ¿Por qué fue eso, Rosie?"

"¿Por qué crees?" Preguntó la otra mujer de voz más profunda. Su voz era más profunda que la de la otra.

La cabeza me daba vueltas por el golpe mientras trataba de darle sentido a la situación. Rosie, pensé, Rosie…

"Buen trabajo muchachos." Mi corazón casi se rompió cuando escuché esa voz tan familiar, y en ese momento comencé a entenderlo todo. Rosie tenía que ser un sobrenombre para Rosalie, lo que significaba que Rosalie Hale estaba aquí. Bella estaba aquí y obviamente estaba al tanto de lo que estaba sucediendo.

"Tengo que darte crédito Jasper, tu plan fue brillante," dijo otra voz familiar. Esa era la otra voz que no quería oír. Edward también estaba metido en esto.

Intenté abrir los ojos y levantar la cabeza, pero sentí un dolor agudo, como si me hubieran partido el cráneo. Gemí y dejé caer mi cabeza otra vez sobre el frío pavimento.

"Suena como que a alguien le duele algo," dijo el hombre que tenía sentado encima.

"Se lo merece," respondió la voz chillona, y asumí que esa era Alice.

"Hey, ¿qué hacemos con esa zorra?" Demandó Rosalie.

"¿Cómo me llamaste?" Todo a mí alrededor se vino abajo cuando la escuché. Era la voz de Tina. Escuchar su voz sólo podía significar que todo nuestro plan había fallado miserablemente.

"Cierra la boca," espetó Rosalie. Hubo un sonido de pies siendo arrastrados y oí a Tina caer junto a mí en el suelo.

Luché contra el dolor de mi cabeza y me giré para mirarla. Estaba sentada sobre su trasero mirando ferozmente a Rosalie, quien parecía echar humo por las orejas mientras le devolvía la mirada.

El dolor de cabeza cedió después de un par de minutos. Todos excepto Jasper se pararon en un círculo a nuestro alrededor, hablando entre ellos.

"Vamos, levántense ustedes dos," nos ordenó Jasper después de unos cuantos minutos. Tina y yo lentamente nos pusimos de pie. "De pie contra la pared." Pensé en negarme, pero Tina me tomó por el codo y me arrastró hacia la pared.

Me recosté sobre el muro y me quité la máscara, fijando la mirada en el grupo que hablaba en un círculo justo enfrente nuestro. Lentamente empezaron a separarse, y Alice y Rosalie se hicieron a un lado mientras Emmett, caminaba hacia nosotros para asegurarse de que no pudiéramos escapar.

Sin embargo, no le presté atención. Mi mirada estaba puesta en Edward y Bella. Él parecía estar refrenándola, lo que me pareció raro.

"Lo siento Edward, pero tengo que hacer esto," dijo ella, luchando para zafarse.

"No Bella, espera, por favor…" Sus ojos se perdieron en los de ella, pero vi cómo su agarre se aflojaba.

"Lo siento Edward. No puedo." Edward dejó caer su brazo y Bella caminó hacia mí.

Me picó la cara en el lugar donde ella me golpeó. Me había abofeteado. Sacudí la cabeza, tratando de aclararla. No esperaba que Bella hiciera algo como eso, no sabía que tenía tanto coraje.

"Si alguna vez intentas hacer algo remotamente semejante a lo que hiciste esta noche, Mike Newton, la pagarás caro," amenazó con su rostro a escasos centímetros del mío. Sus oscuros ojos marrones reflejaban enojo y sus mejillas estaban completamente sonrojadas.

"Bella, yo…" No sabía qué decir. Quería decir algo para arreglar las cosas, pero nada sonaría correcto.

"Amigo, guárdate el aliento," se rió Emmett. "Tus palabras están cayendo en oídos sordos."

"¿Qué?"

"Ella no te está escuchando," dijo lentamente, remarcando cada palabra como si le estuviera hablando a un niño pequeño.

"Emmett, ¿desde cuándo eres tan bueno con las palabras?" Preguntó Rosalie enrollando los brazos alrededor de su cuello.

"¿Te gusta eso?" Inquirió él con la voz ronca, inclinando la cabeza hasta que sus frentes se tocaron. Ella asintió y él acortó la corta distancia entre sus labios.

Desvié la mirada con asco.

"Rose, Em, ya basta. No se pongan con eso ahora," los reprendió Alice. Ellos se separaron en seguida y caminaron hacia los otros de la mano.

"Vamos chicos," dijo Bella. "Hay una fiesta que nos está esperando."

Sin dirigir otra mirada en nuestra dirección, los seis se alejaron caminando hacia Premier, dejándonos a Tina y a mí solos en la fría y oscura calle.

Bella POV

"¡Atrapada!" Gritamos Alice y yo al mismo tiempo mientras veíamos a Rosalie deslizarse clandestinamente por la puerta del frente. Era el día después de su fiesta, después del mediodía, y ella apenas acababa de regresar a casa.

"¿Dónde estabas, jovencita?" Cuestionó Alice, encendiendo una linterna y apuntándola directamente a la cara de Rose. "Te escapaste de tu propia fiesta anoche sin avisar a nadie, ni siquiera una llamada, ¡nada! Pensamos que te habían secuestrado."

"Cálmate Alice," dijo Rosalie. "¡Y apaga esa maldita cosa!"

Alice apagó la linterna y la arrojó sobre el sillón, cruzando los brazos sobre su pecho mientras esperaba una explicación.

Rose llevaba puesto su vestido de la noche anterior, tenía el maquillaje corrido y el cabello enmarañado. Jamás la había visto tan desaliñada. Sin embargo no se veía enojada o triste. Por el contrario, sus ojos brillaban más que nunca y tenía las mejillas ligeramente sonrojadas.

Alice debe haberlo notado también, porque dejó escapar un pequeño chillido. "Rose, ¡estás haciendo la caminata de la vergüenza!" (N/T: la traducción es literal de 'the walk of shame', y es una frase que se usa a menudo para referirse a una persona que ha pasado la noche fuera de casa y vuelve con la misma ropa del día anterior… ya se imaginan por qué *wink*)

"Bueno, yo no diría 'vergüenza'," contestó Rosalie con una sonrisa. "Caminata del éxito se acerca más."

Alice y yo chillamos y corrimos hacia ella para arrastrarla hasta el sofá. "¡Escúpelo!" Demandó Alice.

"Algunas cosas," empezó despacio, "son simplemente demasiado buenas para compartirlas." Comenzó a ponerse de pie, pero Alice y yo la obligamos a sentarse otra vez.

"Buen intento, Rose," le dije. "Pero sabes que eso no funcionará con nosotras."

"Lo sé," se rió ella. "Pero no pueden culpar a una chica por intentarlo."

"Como sea," bufó Alice. "¡Ahora dinos!"

"Fue… asombroso. Magnífico. Caliente. Sexy. Perfecto. Espectacular. Maravilloso. Increíble. Impresionante. Estupendo. Genial. Fantástico. Tengo que ir a buscar el diccionario para encontrar más sinónimos de asombroso." Echó la cabeza hacia atrás sobre un cojín y suspiró.

"Así de bueno, ¿huh?" Se rió Alice.

Rosalie asintió y se sentó con los brazos cruzados sobre el regazo. "Lo amo," susurró.

"¿Qué?" Pregunté con una enorme sonrisa.

"Dije: lo amo. Es la única manera de describir cómo me siento. Él no es sólo un sexy pedazo de carne; él es distinto, dulce, divertido, protector… y tiene algo que me hace querer siempre más de él. Y no estoy hablando de su cuerpo. Aunque, bueno, eso suma."

Alice apoyó la mano en la frente de Rosalie y me miró. "Bella, llama al doctor. ¡A Rose la picó el bicho del amor!" Todavía riendo, atrapó a Rose en un gran abrazo. "Estoy muy feliz por ti, Rose."

"También yo," agregué, uniéndome al abrazo.

"Así que," dijo Alice lentamente. "¿A dónde fuiste exactamente anoche?"

Rosalie se rió y sacudió la cabeza. "¿Necesitas todos los detalles?"

"Bueno, sí."

"Me llevó al Crowne Plaza. Estaba a unas pocas cuadras. Era un hotel muy lindo, y él nos consiguió una suite. Era hermosa."

"Suena adorable," asintió Alice.

Rosalie nos abrazó a ambas y luego se puso de pie. "Me voy a dar una ducha. ¿Quieren salir a comer cuando termine? Me estoy muriendo de hambre."

"Yo me apunto," accedí.

"Perfecto," cantó Alice. Rosalie se giró y comenzó a caminar hacia el pasillo. "Ahora es tu turno, Bella," dijo Alice cuando Rose desapareció.

"¿Mi turno para qué?" Pregunté.

"Ya lo verás," respondió ella con un brillo cómplice en sus ojos.

Y aquí vamos… pensé.


Encuesta cerrada: voy a terminar de traducir Dateless y luego sigo con Never Sleep.

Pasan muchas cosas en este capítulo!! Mi parte favorita: el cachetazo que le da Bella a Mike. GO BELLA!

¿Cuál es tu parte favorita? Cuéntamelo en tu review ;)