Titulo del Capitulo: Corazón Roto
Autor: MeKaRy † Kara Ishtar/Hilan †
Género: Amistad, Romance.
Avisos: Shonen-ai, Yaoi, OoC.
Tipo: Serie de Drabbes.
Personajes: Malik Ishtar y Ryou Bakura.
Pairing: Angstshipping.
Disclaimer: Los personajes de YGO! Son propiedad de Kazuki Takahashi, yo no gano nada con la redacción de ésta historia.
Notas: And I'm still alive! Sí, sí, lo sé. Ya casi se acaba el mundo y yo sin pasarme por aquí con al menos una actualziación. Tienen todo el derecho de reclamarme, regañarme, amenazarme y lo que quieran, lo merezco.
Bueno, pasando a cosas buenas, aquí ls traigo un drabble más de esta linda pareja que tanto adoro. Se me fue ocurriendo no sé por qué, y me gustó el resultado. Este consta de 660 palabras sin notas ni avisos y espero les guste y lo disfruten.
—...
—En serio lo siento.
—... no... está bien... lo entiendo...
Los ojos llenos de lágrimas de aquella chica no se podían ocultar, aún cuando agachara la cabeza para que su fino fleco los cubriera.
—Podríamos intentar al menos ser amigos.
—No, no creo.
Negó ella, limpiando con el dorso de su mano el camino de lágrimas que ya corría por sus mejillas.
—Intentar tratarte como amigo sólo me partiría más el corazón.
—No digas eso, tú puedes...
—Lo sé... pero no por ahora...
Lo interrumpió la joven con una triste sonrisa, tomando la mano del joven frente a ella y colocándola en su pecho, a la altura de su corazón.
—¿Lo sientes?... Está roto, y tardará mucho en sanar.
—Yo...
—No te culpo por ello... no del todo...
Murmuró, desviando la mirada, sin soltar la mano del joven.
—Yo... mis amigas me dijeron, pero yo no quise hacer caso. Aún sabiendo la verdad, quería intentarlo. Fue... un reto, por verlo de esa forma.
Le explicó vagamente, apretando su mano entre las suyas.
—No quiero lastimarte, pero...
—Lo sé... lo sé... pero eso no disminuye el dolor.
El joven desliza su mano de entre las de ella, para luego atraer el delgado cuerpo de la joven al suyo en un calido abrazo.
—Encontrarás a alguien. Sólo es cuestión de tiempo, ya verás.
La joven apretó los labios para reprimir un sollozo al sentir el calor y delicadeza de esos brazos. Le era doloroso el saber que esos brazos nunca serían para ella, por mucho que lo deseara.
—Malik... por favor... ya no.
Le dice con la voz entrecortada, apartándose del moreno.
—Será mejor que te lleve...
—No, está bien.
Volvió a negar, limpiando el interminable camino de lágrimas de su rostro.
La joven mantenía sus ojos cerrados, intentando reprimir las lágrimas así como sus labios reprimían los sollozos. El leve contacto de algo suave en su rostro la hizo reaccionar, entreabriendo los ojos para ver al joven moreno aún frente a ella, con su mano cerca de su rostro y limpiándola con un pequeño pañuelo. Sin palabras, el egipcio sólo le entregó el pañuelo, a lo que la joven lo aceptó y aferró a su pecho, sollozando.
—Gracias.
Murmuró, dándose la vuelta para marcharse.
—Te llevaré a tu casa, así como estas...
—Je, no voy a suicidarme, si eso te preocupa.
Le dice con una leve risilla, girando un poco el cuerpo para verlo por última vez.
—Sólo tengo el corazón roto... pero ya sanará.
La sonrisa melancólica de la joven no le daba esperanzas a Malik, pero él ya no podía hacer nada para curar ese corazón que él mismo había hecho pedazos.
—Le pediré a alguien que te acompañe.
—Gracias, pero no. Yo llamaré a una amiga, así que no te preocupes.
La joven comienza a caminar, dejando atrás al egipcio, sin decir palabra alguna.
—Nos vemos...
Escuchó el murmullo del moreno cuando se alejaba en otra dirección. La joven sólo estrujaba el pañuelo en sus manos, dejando que las lágrimas corrieran libres en sus mejillas, apretando hasta el punto de lastimarse los labios para reprimir los sollozos y ahora gritos de tristeza que luchaban por salir de su garganta.
—No... no lo creo...
Murmuró ella con profunda tristeza y dolor al saber que su amado nunca la correspondería, porque el corazón de aquel misterioso y cautivador joven egipcio ya tenía dueño, y este le amaba de la misma forma que el moreno lo hacía.
—Se feliz... con él...
Su voz se entrecortaba mientras su pecho punzaba de dolor al imaginar que los brazos que hacía escasos momentos estaba en su cuerpo, pronto estaría ocupados por alguien más, alguien de cabello blanco y dulces ojos castaños.
—Se feliz... junto a Ryou...
Nota Final: Y bien? Les agradó mi regreso? Siéntanse libres de enviarme sus comentarios o criticas costructivas. Todas serán agradecidas y bien recibidas. Si tienen también una trama o un tema del cual quieran que haga un drabble, pueden enviarmelo también y pondré a mi hamnster a correr para sacar ideas y el escrito completo (en lugar de hacer los ensayos de filosofia XD).
Ya ni sé que escribo, así que nos vemos luego.
Ja ne!
