Capítulo 6: "¿Aliado o enemigo?"

Después de andar todo el día se decidió por descansar en las cercanías de un río que recién había encontrado.

La luna comenzaba a asomarse entre los cielos recordándole a cierto taiyoukai que desde su ida le rondaba por la mente.

Kagome se reprochaba cada vez que sus pensamientos se desviaban hacia él.

Estaba consiente de que bueno, estar al lado de una sola persona durante quien sabe cuanto tiempo podía llegar a afectarte las neuronas, así que no se culpaba si repentinamente le daban ataques de tristeza por no estar a su lado.

Ese asunto quedaba de sobra, el segundo era el siguiente: ¿Por qué Sesshoumaru había tomado precauciones con ella? ¿Es que acaso creía que no regresaría y escaparía con otro demonio? Tan solo el imaginarse a Sesshoumaru sosteniéndola entre sus fuertes brazos amenazando a todo demonio para protegerla le provocaban unas ansias indescriptible que pasaban por su cuerpo en forma de calosfríos.

-Ah basta Kagome, ¿pero que te pasa?- se golpeó las mejillas sonrosadas con las manos- estamos hablando de Sesshoumaru, no importa si es al único ser viviente del sexo opuesto desde sabe cuando pero….es imperdonable pensar algo así… además…. ¿Acoso no amabas a Inuyasha?

Tan solo el recordar ese nombre su melancolía volvió, ¿Realmente estaba muerto? Si no le hubiera quitado el collar anteriormente con un sentado bastaba para poder saber su localización, si es que estaba vivo, pero en estos momentos se encontraba en el cuello de su medio hermano.

Se sentía triste, y no solo por Inuyasha, también se sentía culpable de la posible muerte de sus demás amigos: Sango, Miroku, Shippo, Kirara, la anciana Kaede, y Kohaku. ¿De qué había servido pedirle a la perla volverle a la vida si por su culpa probablemente también debería de estar muerto? ¡Era su culpa! ¡Solo su tonta culpa…! Si tan solo hubiera sido más valiente…más resistente…

-Ellos… ¡ellos estarían vivos!- gritó a todo pulmón con lágrimas en los ojos, sintiendo un horrenda opresión en el pecho.

-Guarda silencio sacerdotisa y deja de lamentarte- dijo una voz cerca suyo.

Salto del puro susto, eso bastó para dejar a un lado su momentánea crisis de tristeza si se concentrara en el intruso que por razones extrañas no localizaba.

-¿Quién eres?

-No te alarmes mujer…

-¡Muéstrate! ¡Ahora has lo que te digo si no quieres que termine contigo en estos momentos!

Frente a ella, entre unos arbustos, logró distinguir una silueta que caminaba hacia ahí con elegancia, por un momento creyó ver a Sesshoumaru, pero no era el, y la persona que se posó frente a sus ojos por un momento le hizo sentir pequeñita.

Un youkai, majestosos, hermoso, que decir ¡imponente! Se había aparecido entre la penumbra, pero eso no le inquietó, ni siquiera la mirada escarlata ni las facciones varoniles ni mucho menos el hermoso cabello negro que caía en cascada por su espalda amarrada en una trenza un tanto floja. Lo que le preocupó fue su aura, ese ser, o lo que fuera, no poseía una en específico, por eso no había podido detectarlo.

-¿Cuál es tu nombre y qué quieres de mi?

-Permíteme presentarme, mi nombre es Haru y bueno, creo que el placer debe ser todo tuyo…

Observó a la chica descaradamente, divirtiéndose por el desconcierto que mostraban sus facciones, alguna mezcla entre miedo e incomodidad.

-Mejor continúa con tu camino, no quiero tener conflictos con nadie

-¿Y si digo que no?- le retó

-Pues me obligarás a obligarte-respondió segura

Kagome se puso en alerta, con la alabarda en alto, tratando de mantener la calma, es decir, sería su primera pelea contra alguien que no fuese Sesshoumaru, eso le hacía temblar, y más porque el ser que antes no mostraba aura ahora comenzaba a desencadenar un enorme poder.

No se quedaría quieta a que ese ser le atacara, así que, tomando valor, expulsó hacia él una enorme cantidad de energía pura esperando a que este esquivara o bien, le diera de lleno y todo terminase, lo que no se imaginaba era que, el ser, aparte de quedarse de pie sin moverse, al dispersarse su ataque este siguiera con vida.

-Pero…

-Es inútil- sonrió petulante- tus ataques no pueden hacer nada- dijo mostrando una nueva aura alrededor suyo, una que simplemente dejo sin palabras a Kagome, porque esa aura era totalmente pura y buena.

-¿Cómo?

-No dudes ni un momento mujer en que al ser que tienes frente a ti es un demonio, mi habilidad más destacada es poder manipular auras, puedo tener un aura neutra, maligna o purificadora sin que esta cause estragos en mí, así que si quieres hacerme daño tendrás que esforzarte un poco más.

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Si, lo se y lo siento, de veras, se que me tarde demasiado en actualizar, y yo queme la paso quejando de las personas que no lo hacen….. se que los deje abandonados a todos, a las personas que leen este fic, y a la historia en si, y espero que no vuelva a pasar, y aunque no quiera poner escusas, en serio la universidad te mantiene ocupada.

Pero bueno, en fin, gracias por leer el fic a pesar del tiempo en que no he actualizado, y espero y dejen reviews, a todas aquellas personas que me mandaron alguno muchísimas gracias y de nuevo LO SIENTO.

Nos vemos en la siguiente actualización.