Capítulo 7: "Y la travesía continúa"

Genial, eso simplemente era genial, ese día había sido el peor de todos desde quien sabe cuando, es decir, después del encuentro con ese demonio de nombre Haru, todo se volvió increíblemente más complicado.

Después de que se habían dado la presentación formal y el inicio de su "batalla" simplemente se rindió, no estaba para luchar contra alguien que no le había hecho nada y a pesar de parecer peligroso descubrió que era un perro que ladraba pero no mordía –"Soy pacifista, solo actúo cuando me provocan o me hacen enfadar"- había dicho, así que toda hostilidad había quedado atrás, por desgracia.

También descubrió otra cosa de ese demonio y una muy importante, este era uno de los millares de monstruos a medio purificar que se encontraba en su interior, y al preguntarle como había logrado salir de ahí le respondió: -"En realidad mi cuerpo no a logrado escapar, solo mi alma, Midoriko sabía que era muy poderoso claro, así que se tomó medidas especiales contra mí antes de quedar atrapada también, así que me conviene que tú no mueras para no morir junto contigo yo también"-.

Y así, se inició de nuevo el camino hacia la aldea con un nuevo integrante en su grupo, que además de no conocerle en nada y ser de la belleza más exótica del mundo, llegó a la conclusión de que en belleza interior era todo lo contrario… ¡Era peor que Inuyasha en carácter!

-¡Eh! ¡Tonta, despierta!

-…

-¡Responde!

-¡YA! Eres un… un… un… ¡Desagradable, huraño, fastidioso, grosero, egocéntrico, desesperante y endemoniadamente exasperante demonio! ¿Qué no puedes dejarme en paz por un segundo? ¡Ni siquiera has cambiado a un aura pura como te pedí desde hace rato! ¡Tenerte así hace que me de jaqueca!- le respondió Kagome lo más enfadada posible, esa mañana se había levantado de un humor de perros, no había conseguido pegar el ojo solo el recordar que se le acababa el tiempo, no tenía sus pesas y Haru no ayudaba en nada, solo pedía, pedía y pedía, y cuando les atacó un youkai cerdo no hizo nada para ayudarle, solo desapareció por arte de magia y regresó a la hora del almuerzo con una sonrisa en el rostro.

-Bueno, no puedo decir que sea de todo un santo pero deberías de estar feliz, mira que tener a alguien fuerte y endiabladamente bueno a tu lado te resultará favorable

-Ni hablar, sabes, pienso que hubiera sido más fácil que permanecieras aquí adentro- dijo señalándose el pecho- a que te presentaras, como lo hiciste en el palacio de Sesshoumaru…

-Hace mucho que no te escuchaba llamarle así a ese taiyoukai

Guardó silencio, era verdad, no recordaba exactamente cuando había comenzado a llamarle con el "señor" a Sesshoumaru, o mucho menos a tomarle cariño y tratarle con respeto como lo hacía ahora, y escuchar esa afirmación de Haru le dejó pensativa. ¿Se había rebajado a tal grado sin haberse dado cuenta?.

Tonterías-Pensó, estaba en una situación en la que obedecía, u obedecía, así que lo había comenzado hacer por simple capricho del otro, no le molestaba, es decir, por tratar a alguien con más respeto no te iba a matar, tal vez el orgullo, pero no literalmente, así que… ¿Por qué discutir sobre eso en esos instantes? no valía la pena, total, ya nada se podía hacer, eran simples problemas triviales.

-Oye Haru…-volteó la mirada para encontrarle, pero no lo halló- genial, ni siquiera dice cuando se esfuma.

Otro tema importante, ¿Cómo lograba entrar y salir de si misma sin que esta sintiera algo? Era preocupante, ¿Y qué pasaría si los youkai, mononoke, akuma o lo que tuviera adentro salían mientras dormía? Era muy probable que no se diera cuenta, volvería a pasar lo que sucedió en la aldea, no podía permitirlo.

-Quien lo diría Kagome, sigues siendo una inútil, como siempre…

Gritó, como nunca en su vida, había pisado sin darse cuanta un hueco entre ramas y tierra en el suelo, y se había doblado de forma antinatural el tobillo, dirigió su vista hacía dicha extremidad y lo que vio le dejo un nudo en el estomago junto con un posible ataque de pánico pues comenzó a notar la falta de aire a sus pulmones. Su tobillo a juzgar por su posición anormal definitivamente estaba más que fracturado, ¡Que va! ¡Si se lo había dislocado! A un costado de este lograba verse una enorme bola, (al parecer su hueso salido) y su piel comenzaba a tintarse de colores violetas por la presión ejercida contra sus ligamentos.

En esos instantes, recordó una demostración de primeros auxilios que había presenciado en el Instituto, y lo que tenía que hacer era supuestamente fácil, es decir, ¿Cuán difícil resultaría volver a acomodar un hueso? No lo supo hasta instantes después, cuando de un brusco jalón se decidió a arreglarlo.

El dolor no se hizo esperar, lágrimas salían de sus ojos pero ningún quejido salió de su boca, estaba a mitad del bosque en las montañas, donde probablemente habría onis rondando por la zona, y si hacía más ruido y se enteraban entraría en completa desventaja, y si pensar que Haru resultaría de ayuda, menuda bronca que se metería si el muy desgraciado ni había aparecido a ayudarle en esos momentos.

Pasos sonaron a lo lejos, rápidos, y después vacilantes, Kagome tragó saliva, ahora sí que estaba en problemas, era muy probable que algo ya se había dado cuenta de su presencia, y estuvo más que segura sobre todo cuando vio una silueta aparecer entre las sombras.

No se movió del suelo, esperaba un movimiento amenazante de parte del ser, para iniciar una pelea, en claro, perfecta desventaja, pero lo que nunca creyó que pasaría sucedió.

El ser se acercó veloz a ella, no pudo ver su rostro, y en menos de cinco segundos, descubrió que su tobillo había sido curado, claro, después de un punzante dolor, pero después de eso, ni mella quedo de su fractura.

Se detuvo sorprendida sin nada que decir durante unos instantes, no sabía quien era ese youkai y aún así sabía que no correría peligro con su presencia.

Las sombras aún cubrían su rostro, y no distinguía muy bien sus facciones, pero se alarmó cuando escuchó su nombre de la boca de ese ser.

-Kagome…-dijo quedamente con una voz grácil y masculina que le resultó efectivamente familiar.

-¿Quién eres? ¿Cómo es que me conoces? Muéstrate.

El sujeto salió de las penumbras, su corazón creyó que explotaría, su sangre su fue a la cabeza, y sus ojos se empañaron dejando caer raudales de lágrimas.

¡No lo podía creer! ¡Era él! ¡Seguía con vida! Perfecto, seguía igual que como le recordaba, igual de apuesto y arrogante, simplemente perfecto. Corrió hacía él con todas sus fuerzas y se aventó a sus brazos, esos brazos cálidos y fuertes como siempre, trató de pronunciar su nombre, de decirle cuanto le había extrañado y de lo feliz que estaba de verlo, pero nada salió de su boca solo un par de balbuceos sin sentido y sintiendo como sus fuerzas repentinamente se esfumaban, calló inconsciente sobre su fuerte pecho y sus musculosos brazos.

-Duerme bien, mi preciosa mujer…

ÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇ

UFFF GOMENASAI!!!!!! Tarde mucho como siempre, soy una escritora irresponsable, pero aquí esta el cap 7 ¿ A que lo deje en lo mas emocioanante??? Jaja manden reviews si quieren conti!!!!

BYE BYE!!!!