Capítulo 7: "Congoja"
Trató de abrir los ojos, no podía, sentía como si le taladrasen la cabeza y no distinguía bien lo que se encontraba a su alrededor.
Escuchaba una voz a lo lejos, decía su nombre, podía estar segura, pero aún estaba demasiado confundida como para por lo menos enfocar un poco su visión y agudizar los oídos, no fue hasta que sintió en su rostro un chorro de agua fría que le hizo salir de su aturdimiento.
Abrió los ojos completamente, por un momento pensó que estaba ciega, pero desechó la idea cuando enfocó lo que parecía ser una enorme pared de roca a su derecha, y como mantas, un par de pieles de colores variados.
-¿Pero donde estoy?- se preguntó.
-¿Pero dónde estamos?- le preguntó Haru- Kagome, te dejo sola solo unos instantes y venimos a parar a un lugar totalmente desconocido…
-No es mi culpa si tu no…
Los recuerdos se agolparon en su cabeza como un martillazo, tuvo que cerrar los ojos de nuevo y mandar al diablo a Haru mientras en sus pensamientos se formaba un rostro muy conocido, el rostro de alguien al que minutos antes había visto en el bosque.
-Haru, ¿Sabes donde estamos?-volvió a preguntar distraída, es decir, su mente estaba en un caos, y que decir de su corazón, palpitaba tan deprisa que creía que se moriría de una taquicardia, recordaba ese rostro, tan varonil y guapo como antaño, y simplemente volvía a cerrar los ojos y se decía que solo era un mal momento.
Trató de pensar en otra cosa que no fuese él, y lo primero que se le vino a la mente fue preguntarse por tercera vez en donde diantres se hallaba.
Miró a su alrededor, por más esfuerzo que hiciese no veía nada, era todo oscuro, y podía sentir en su regazo una especie de manta aterciopelada y deliciosamente suave.
-Haru, no veo nada, eres un youkai puedes ver muy bien, sácame de aquí por favor
-¿Por qué habría de hacer eso?, tu te has metido aquí, sal tú sola, después nos vemos
Y se alejó, le dejó tirada en la oscuridad, y tal como apareció, se fue.
Comenzó a sentir miedo, no por el hecho de no saber donde estaba, ese sentimiento ya había vivido con ella durante mucho tiempo, si no que, le resultaba dolorosamente inquietante el hecho de presentir que algo sucedería que probablemente cambiaría el curso de hasta ahora "tranquilo" viaje.
Se levantó, de nuevo, sintió estallar la cabeza. Se aguantó, tenía que ser fuerte y hallar la salida.
Caminó durante unos minutos, y a lo lejos, pudo distinguir la luz del sol ¡Caray, su día de suerte! Estaba impaciente por salir, ese lugar le ponía un tanto nerviosa. Estaba habituada a lugares así, es decir, los pasadizos del castillo del Oeste eran incluso más angostos, pero ese era un lugar que bien conocía y este aparte de ser desconocido estaba todo en penumbras.
Se sentía triste, pensó, si en esos momentos hubiese estado con sus amigos, o incluso solamente con el miedoso de Shippo, todo sería diferente, a oscuras, pero definitivamente diferente, ahora ya no estaba para esas cosas –Estoy vieja- Se dijo, y se encontró sorprendida por tal comentario ¿Vieja ella? ¿Desde cuando pensaba así?
-Tal vez desde siempre- se volvió a contestar.
Rió un momento y volvió a posar la vista a la cercana salida.
-Admitámoslo Kagome, estuviste atrapada por un castillo durante mucho tiempo, tú misma perdiste la cuenta de cuantas noches transcurrieron dentro de esa cárcel de cinco estrellas, pudo haber pasado tanto tiempo, tal vez tengas arrugas en el rostro… ¡Pero que digo! ¡Yo siempre seré hermosa!
Y se encontró riendo afuera de la cueva como si su vida dependiera de ello, se sentó en el suelo y espero a calmarse.
Tonta, así se sintió, ¿Cómo podía pensar en eso cuando ni siquiera sabía en donde estaba? Pero, de nuevo el dolor volvió, ¡Conocía ese lugar! ¿Cómo olvidar?
Corrió a la orilla de la montaña, en el precipitoso, una enrome cascad, un claro, otra cueva bajo de ella, un bosque, pero si era…
-¡Kagome! Ya despertaste Dios ¿Dónde estuviste? Te busque durante mucho tiempo- Sintió un fuerte abrazo detrás suyo y su corazón paró, ese aroma, esos brazos, inclusive esa voz, no habían cambiado en nada, como si apenas hubiese sido ayer.
Y soltando un murmullo lastimero dijo su nombre…
-Kouga…
Sí, lo sé y lo admito, es un capitulo muy corto, pero espero y con esto me vea por bien servida y haya logrado responder a esas suposiciones un tanto imaginativas de la persona con la que se topo Kagome jaja, no se imaginaban que fuese Kouga he?? Jaja bueno dejen reviews y prometo traer la continuación, y si tienen dudas o sugerencias haganmelas saber vale???
Ja ne!!!!
