¿Se acuerdan del punto culminante?

Si, si…en ese tramo en el que iban a bailar…

¡Pues ya llego!^^

Espero realmente que les guste y que lo disfruten.

Por cierto…me voy de vacaciones todo el mes de Julio y no voy a poder colgar el resto. Así que… ¡nos vemos en agosto! =)

Capítulo 2:

En el centro de la sala de la "discoteca" se encontraban dos jóvenes que habían empezado a bailar, el baile, era admirado por todos los presentes de la fiesta en esos momentos. Todas las parejas se habían apartado dejando espacio a los jóvenes para que se movieran a su antojo.

Al principio el inocente baile era increíble, ambos jóvenes demostraban tener un increíble talento. Pero eso no paso desapercibido por ninguno de los dos, y ambos tenían espíritu competitivo. Y eso era lo que lo hacía tan interesante…

El joven hizo dar media vuelta a su compañera y esta abrió sus piernas hacía los lados y a unos pares de palmos antes de que tocara el suelo, el muchacho la cogió de la cintura con una mano y la volvió a girar hacía él.

Entonces ella en una señal de arrebato empezó a bajar insinuosamente hasta que llego a su parte X. En ese momento fue cuando el ambarino empezó a sonrojarse ya que no creía capaz a esa chica de inocencia infinita hacer algo así…Pero no era lo que él creía, por supuesto, ella, cuando bajo para torturarle, al llegar, dejo de hacerlo estirando una pierna y tirando la cabeza hacia atrás.

Él, al darse cuenta, automáticamente la cogió de la pierna y se la levanto, haciendo que ella también se levantara. Y en ese momento fue él el que aprovecho para vengarse dándole un rápido beso en la pierna haciéndola, esta vez, sonrojarse a ella.

Pero por supuesto, ninguno de los pensaba dejarse ganar tan fácilmente.

Se cogieron en la posición habitual. El chico con una mano en la cintura de la chica y la chica con la mano puesta en el hombro del chico. Y con la otra cogidos de la mano. Entonces empezaron a dar vueltas por la sala, hasta que la música se volvió un poco más agresiva, entonces, el muchacho como con la intención de ponerle la zancadilla a la joven, puso el pie inclinado en la posición de zancadilla a lo que ella respondió pasando por encima con agilidad y profesionalidad. Y todo esto, sin dejar de mirarse ni una sola vez a los ojos.

En las últimas notas de la canción, ambos giraron sobre sus ejes y al dar la vuelta completa se cogieron de la mano y él, la hizo girar. Para acabar frente a frente, bien pegados y él cogiendo una de las piernas de ella por la parte de sus muslos, llegándole a él por la cintura.

Sus respiraciones después del esfuerzo eran un poco agitadas, pero poco a poco se fue acompasando entre ambos.

El foco que les había seguido durante toda la actuación, se detuvo con ellos. Y en pocos segundos después, que a ellos les parecieron eternos, ese foco paso a dar otra vez luz a toda la sala. Y en eso todos los invitados aplaudieron.

Menos uno, el hermano de la chica que echaba chispas, pero eso no era raro.

Ambos jóvenes se separaron un poco uno de otro manteniendo la mirada. Sintiéndose embriagados por la presencia del otro.

En eso los invitados empezaron a acercarse a los bailarines y los fueron alejando sin querer él uno del otro. Pero con ello…no perdieron el contacto de sus miradas hasta minutos después cuando ya era imposible…

Después de felicitaciones, grados de admiración y demás, ambos jóvenes pudieron tomarse un respiro. La joven se fue a un balcón libre para tomar algo de fresco, mirando la luna y las estrellas que permanecían eternamente colgadas en ese cielo oscuro. Y él chico, por su parte, se fue al bar a beberse un vodka con limón mientras pensaba en cierta castaña que lo había dejado totalmente embobado.

_ Hola de nuevo- cierta joven de ojos jade que había estado minutos atrás en uno de los balcones, al ver al ambarino solo se le había acercado para poder conversar. Saludándole mientras se sentaba a su lado y pedía un Martini.- ¿Cómo estás?

_ Bien, ahora que ya acabaron todos de aplaudir, gritar y reírse de forma exagerada.- suspiro resignado.

_Si…-empezó hablar mientras miraba la copa que le acababan de servir y la tocaba suavemente con la yema de sus dedos- a veces puede llegar a ser un poco pesado e irritante- finalizo con una enorme sonrisa.

_ ¿Cómo te llamas?

_ Sakura Kinomoto- dijo mientras le extendía la mano- ¿y tú?

_ Shaoran Li- y le acepto el apretón de manos.

A la joven de ojos jade le resulto familiar ese nombre, pero no logro saber de dónde le sonaba. Así que al final pensó que era su imaginación.

Pasaron el resto de la balada hablando, no sólo entre ellos, sino también con otros de los invitados. E incluso, con los recién casados de los que recibieron sus más gratas felicitaciones.

_ Es increíble cómo os habéis movido por la pista de baile- dijo Tomoyo con los ojos en estrellita.- Menos mal que había mandado grabar todo lo que ocurría hoy, así que una de mis asistentes, lo grabo TO-DO

_ ¡¡QUEEEE!!- gritaron los castaños causando que de nuevo todos las miradas se pusieran en ellos. Lo que les causo un sonrojo a ambos. Y recibieron unas risas por parte de la parejita.

_ Por cierto, me has impresionado. – dijo el ambarino dirigiéndose a la castaña- eres increíble bailando

_ Gracias, tú tampoco lo hace mal.-dijo con una superioridad irónica, a la que finalizo con una sonrisa única y exclusivamente dirigida al ambarino.

Después de un rato de charlas, la fiesta tuvo que finalizar. La pareja recién casada se despidió de todos para irse de Luna de Miel a un lugar secreto que no habían querido desvelar y que ya dirían después, cuando llegaran.

Los jóvenes protagonistas, habían bebido demasiado, y en vez de marcharse con el resto de la gente. Se tuvieron que quedar en el hotel.

El joven castaño pidió en recepción que le dieran una suite para dos personas pero con camas separas, y por supuesto, que las camas estuvieran en habitaciones distintas.

Pero antes de subir. Los dos fueron a la piscina y se sentaron en esas tumbonas muy típicas de las piscinas.

La noche no hubiera dejado ver nada, pero las luces de la piscina iluminaban el lugar. Haciendo que unas olas de luz recorrieran los cuerpos de ambos jóvenes que estaban sentados en el borde.

Mientras hablaban, se iban moviendo en dirección al agua, y sin saber cómo acabaron sin los zapatos y los pies metidos en el agua. Hablaban de cosas sin ningún tipo de importancia.

_ Entonces eres de China.

_ Si. La verdad es que para tener 28 años…aún vivo con mi familia. No me he independizado. Aunque aquí en Japón tengo un pequeño departamento.

_ ¡Vaya!- dijo la chica con los ojos como platos.-Nunca me lo hubiera imaginado. Pareces muy independiente.

_ Puede…-estaba en estado pensativo.- pero no he tenido la necesidad. Además que por mi trabajo viajo mucho, y allí están las asistentes. En cambio, en mi departamento que lo visito por el verano cuando vengo a ver a mi primo o cuando necesito un respiro…esta hecho un desastre. O un asco que sería la cualificación adecuada.

_ Tampoco pareces un chico desordenado.

_ No soy desordenado. Solo que…-empezó a ponerse colorado- no soy capaz de hacer las…las tareas del hogar.

Poco a poco les fue venciendo el sueño, así que se fueron a la habitación. Entre risas, en vez de coger el ascensor, subieron por las escaleras hasta la habitación.

Una vez dentro, ellos no eran conscientes de que el alcohol ya les había afectado demasiado la cabeza.

Al entrar en la habitación, en un arranque del joven, puso a la muchacha de ojos jade contra la puerta y la besó. Al principio ella pareció resistirse, pero al fin dejo que él navegara por su boca a su antojo.

Se separaron, y se miraron a los ojos. Tenían los labios levemente hinchados por el beso y tenían las mejillas sonrojadas.

Él, la cogió en volandas y la llevo hasta el lecho (que aunque ellos habían pedido camas separadas, solo había una en la habitación) que estaba en medio de la suite. Cuando estuvieron ambos en posición. Él encima de ella, y ella debajo, empezaron a besarse con total ternura.

Suavemente él fue descendiendo hasta llegar a su cuello.

_ ¡Basta!

Ella dijo esto de pronto y asusto al chico.

_ Lo siento, no quería…yo…

_ No importa.-dijo mientras giraba la cara hacía otro lado.-Si no quería, no tendría que haberme dejado llevar…

Él se separo de ella tumbándose a su lado y la abrazo por detrás.

_ Lo siento de veras.

Pero entonces, ella se giro de nuevo hacía él y lo besó.

_ No pienses que esto cambia nada…-empezó a reírse, pero el cansancio acabo por vencerla, y él la siguió al cabo de poco.

A pesar de que en esos momentos estaban bebidos y confundidos, el pequeñísimo incidente de esta noche les parecería unas cosquillas comparado con lo que les va a venir.

Las diferencias entre ellos no van a tardar en aparecer, y su gusto por el baile, que es su pasión…les jugara una mala pasada.

Ahora, lo único que ellos saben es que están en la habitación de un hotel con una persona a su lado en la cama que casi no conocen de nada. Pero que a la vez, sienten una atracción.

La vida…no es tan fácil como la pintan, sólo dijeron que valdría la pena vivirla…

NOTAS DE LA AUTORA:

¡El segundo capítulo!^^

LO SÉ, LO SIENTO, ES MUY CORTITOO T__T

Bien, pues espero que les haya gustado y que la parte del baile os guste, si no…tranquilos. Acribillarme (no os lo tendré en cuenta T.T)

Y por el resto….me parece forzoso el final…un poquitín, ¿no?

Bueno, ya me diréis que os parece y tal, pero ¡claro! No iba a dejar que tuvieran una noche romántica nada más conocerse. Jajaja.

Quejas, bombardeos…que deje de escribir que esto es una tortura…etc etc… No duden en enviármelo, los leeré con mucho gusto.

Atte.: Cristina.