Disclaimer: Castaña + Mexicana + Sin dinero = No JKR
Holaaa!! Dios mío, hace siglos que no actualizo. Quiero decirles que la historia ya está terminada y subiré un capi por día :D peroo dejen muchos, muchos coments jaja. ¿Entienden? Coments + Capis? jaja como sea, aquí les dejo el quinto capi!!
Conociendo el futuro.
Los siete Potter.
Moody le explicó a Harry que Thicknesse, se había vuelto del lado oscuro, por tanto no podrían usar la red flu; si se aparecían, la marca de ser menor de edad dejaría saber donde estaban. No podían esperar a que la marca se rompiera, pues al ser mayor de edad, la protección de su madre dejaría de surtir efecto y Harry sería un blanco fácil. La única opción eran las escobas, Thestrals y la motocicleta de Hagrid.
- De Sirius – corrigió Sirius, haciendo que los demás sonrieran.
Le dijeron que habían colado una pista falsa sobre la fecha en que moverían a Harry, además de que las locaciones podrían ser variadas, la casa de Moody, la madriguera, etcétera. Harry seguía viendo una falla en el plan, aún no se explicaba…
- Pero ¿cómo podrán esconder a tantas personas? Así podrán darse cuenta fácilmente los mortífagos… - comentó James.
Tu irás a casa de los padres de Tonks, ahí tomarás un traslador hacia la madriguera ¿Alguna pregunta?
Uh… sí; tal vez al principio no sabrán a cuál de las doce locaciones nos dirigimos, pero ¿no será obvio cuando vean que – contó rápidamente – catorce de nosotros nos dirigimos a casa de los padres de Tonks?
¡Ah! Olvidé mencionar el punto clave. No seremos catorce los que vuelen a ese punto, habrá siete Harry Potters surcando los cielos esta noche. Cada uno con diferentes guardias, cada uno moviéndose a diferentes lugares.
Una chispa se prendió en el cerebro de Harry al comprender lo que estaban diciendo. NO, no lo permitiría, sobre su cadáver permitiría que hicieran esa completa y desquiciada tontería.
- ¡Agh! Eso es tan Harry – exclamaron Ginny y Sirius al mismo tiempo.
- ¿Qué cosa? – preguntó James, confundido.
- El maldito complejo de héroe que tiene – dijo Ginny.
- El que heredó de ti, Cornamenta.
- Demonios – renegó Lily.
Moody sacó de su capa lo que parecía un tarro lleno de lodo, de aspecto completamente asqueroso. No necesitó ni una palabra más para entender completamente el "plan maestro" que llevarían a cabo.
¡No! – gritó – Me niego, no lo haré.
Lily soltó un suspiro y James hizo un intento de abrazarla, pero ella lo rechazó:
- ¿Qué pasa?
- Todo eso es culpa de tus malditos genes heróicos, de no ser por ti sería un poco más prudente.
- Gracias – Ginny y Sirius sonrieron ante la escena; Dumbledore los observaba divertido.
Hermione comentó que ese era el tipo de reacción que esperaba.
¡Si piensan que voy a dejar que seis personas arriesguen su vida…!
… porque sería la primera vez que lo hiciéramos – dijo Ron.
Esto es diferente, pretender ser yo…
… realmente no lo fantaseamos Harry, imagínate que algo fuera mal y termináramos siendo horribles niños con cicatrices – bromeó Fred. Harry no sonrió.
Costó mucho tiempo y algunas amenazas para convencerlo de cooperar con ellos, el solo aceptó dándose cuenta de que tenía una desventaja tan grande. Harry depositó un poco de su cabello en la poción multijugos y ésta se tornó de un claro color dorado.
¡Oh! Harry te ves mucho más sabroso que Crabbe y Goyle – observó a Ron que la miraba con las cejas alzadas, se ruborizó - ¡Tú sabes a lo que me refiero! La poción de Goyle parecía mocos.
Moody les indicó a los Potter falsos que se alinearan. Ron, Hermione, Fred, George, Fleur lo hicieron inmediatamente, Mundungus fue con el que tuvieron problemas, Moody tuvo que explicarle que los mortífagos únicamente querrían capturar a Harry, ya que Voldemort querría acabarlo él mismo.
Lily ahogó un grito y sus ojos se llenaron de lágrimas. Buscó a Sirius con la mirada para que le diera alguna explicación; él suspiró y le dijo:
- La profecía, Lily, dice que solo uno podrá vivir mientras el otro perecerá, en las manos del primero.
- Mi pequeño… - sintió su corazón encogerse y romperse, colocó su cabeza y manos en el pecho de su esposo quien la abrazó protectoramente
- Estará bien, amor, tiene que estar bien.
- Es un chico fuerte, Lily, ha logrado mucho y tiene mucha gente a su alrededor que lo quiere y lo apoya.
- Nosotros deberíamos estar entre esa gente que lo quiere y lo apoya.
- Y lo están, pero de alguna otra forma.
- No lo parece.
- Creo que mejor seguimos con la lectura.
Los seis tomaron la poción y pronto hubo siete Harry Potter en la cocina de tía Petunia. El Harry real creyó que era la cosa más extraña que había visto en su vida; y valla que había visto bastante. Los falsos Potter comenzaron a ponerse la misma ropa, lentes, tomando lechuzas y equipaje. Moody dijo que el iría con Mundungus en escoba, Fred con Arthur, George con Remus; Fleur iría con Bill en Thestral, al igual que Hermione con Kingsley y Ron con Tonks, este no se veía tan contento. Y Harry iría con Hagrid por motocicleta. Todos salieron al jardín para esperar la señal; Harry observó la motocicleta detenidamente:
¿Es esta? ¿Esta es la moto de Sirius?
La misma. La última vez que estuviste en ella, podía cargarte con una sola mano.
Ante esa declaración, Lily comenzó a llorar nuevamente; James la abrazó y Sirius puso una mano en el hombro de su amigo. Dumbledore miró la escena, con cierta empatía y Ginny suspiró y continuó con la lectura.
Todos se colocaron en posición, Tonks le indicó a Ron que la sujetara bien; éste lanzó una mirada de disculpa a Remus antes de colocar sus manos a ambos lados de su cintura.
Todos rieron ante este comentario.
La motocicleta cobró vida. Hagrid y Harry estaban en el aire, con escobas y Thestrals a su alrededor. Tomó un último vistazo de Privet Drive y, de pronto, de la nada, estaban rodeados. Al menos treinta figuras encapuchadas suspendidas en el aire, formaron un círculo donde los miembros de la Orden se habían elevado.
Gritos y destellos de luz verde hacia todos lados. Hagrid gritó y la motocicleta dio un giro. Harry no tuvo noción de donde estaban, solo sintió que su Saeta de fuego, su baúl y Hedwig se resbalaban.
¡No! HEDWIG – su escoba cayó al suelo, pero logró tomar la jaula y su baúl.
- Vaya, ahora se quedó nuevamente sin escoba – comentó Sirius.
- ¿Nuevamente?
- Harry estuvo en el equipo de Quidditch. En su tercer año, estaba en un partido contra Hufflepuff, y llegaron los dementores y Harry cayó desde quince metros de altura, ¡Me dio un susto de muerte! Su escoba fue arrastrada hacia el sauce boxeador y quedó destrozada, yo mismo le regalé su Saeta de Fuego.
- ¿Qué hacían esos malditos dementores en Hogwarts? ¿Harry cayó de quince metros de altura? ¿Cómo es posible que sobreviviera?
- Dumbledore conjuró algún tipo de hechizo para amortiguar el golpe; fue la única vez que Harry no atrapó la Snitch – respondió Ginny.
- Así que es buscador ¿eh?
- El mejor que se vio en muchos años, incluso fue el jugador más joven en cien años.
- ¿Qué dices?
- En su primera clase de vuelo, Malfoy, uno de los seres más detestables en mi lista "Seres más detestables del mundo mágico" junto con Voldy y Srita. Cara de Sapo.
- ¿Eh?
- No importa… bueno, uno de nuestros compañeros, Neville Longbottom, tuvo un accidente y Madame Hooch dijo que si cualquiera de ellos subía a alguna escoba lo expulsaría, cosa que a Malfoy no le importó si así podía molestar, tomó la recordadora de Neville y dijo que la pondría en la copa de un árbol. Aquí entra Harry con su malito complejo de héroe y montó en su escoba, sin siquiera tener idea de cómo volar; aún así, logró perseguir a Malfoy y capturar la recordadora en el aire. McGonagall estaba tan impresionada que no castigó a Harry, al contrario, lo hizo buscador del equipo en su primer año.
- Impresionante – murmuró Lily, lamentando no haber estado ahí para presenciarlo, felicitarlo y después castigarlo por una semana.
- Asombroso. Claro que siendo mi hijo no se podía esperar nada menos – Lily dejó salir una risa burlona - ¿Qué?
- Siempre serás el mismo, amor.
- ¡Ah! Pero eso es parte de mi encanto; admítelo, te encanta que sea así.
- Mejor continuemos con la lectura.
Tuvo un segundo de alivio y luego otro rayo color verde y la lechuza cayó al piso de la jaula.
¡no! ¡NO!
La motocicleta aceleró, Harry divisó mortífagos quitándose mientras Hagrid se hacía paso entre ellos. Observó varias siluetas de escobas y disparos de luz verde.
Hagrid, debemos regresar. Debemos regresar. Hagrid, ¡Date la vuelta!
Mi trabajo es llevarte allá seguro, Harry.
¡Detente!... ¡DETENTE!
Cuatro mortífagos se habían separado del círculo y ahora los perseguían. Hagrid intentaba perderlos, pero seguían el curso de la motocicleta. Los mortífagos seguían lanzando hechizos y Harry correspondió:
¡Stupefy! – chilló.
Sostente, Harry, esto los mantendrá al margen – dijo, presionando un botón. Una pared de ladrillo sólido salió despedido del escape. Tres se estrellaron contra esta, pero el cuarto consiguió evadirla. Más hechizos asesinos volaron a su alrededor. Hagrid presionó otro botón y una llamarada azul se disparó al mismo tiempo en que la motocicleta aceleraba tan rápido como una bala. Harry sintió como el carrito de acompañante se desprendía – Estoy en eso, Harry, espera.
¡NO! HAGRID, déjame.
¡Reparo! – el carrito comenzó a caer; en su desesperación, Harry gritó:
¡Wingardium Leviosa! – el carrito levitó, haciendo posible que se mantuviera en el aire por más tiempo. Más hechizos llegaban de los mortífagos; Hagrid tomó a Harry con una de sus manos y lo subió a la motocicleta, colocándose espalda a espalda con el semi-gigante, apuntó su varita al carrito - ¡Confrigo!
Harry siguió lanzando hechizo aturdidores; uno tras otro. Y consiguió ver la cara de uno de los mortífagos: Stanley Shunpike… Stan.
¡Expelliarmus!
¡Es él! Es el verdadero – desaparecieron.
- Así que eso fue.
- ¿El qué?
- Harry no quiso lastimar a Stan pensando que no era un mortífago, sino que estaba bajo un imperius y lanzó un expelliarmus.
- ¿Cómo supieron que era él? En cualquier caso.
- Porque desde su cuarto año, lo toman como su hechizo marca.
Harry tenía miedo, ¿Cómo sabían que era él? ¿Dónde estaban? Hagrid le indicaba que ya estaban por llegar, pero Harry seguía dudando… ¿Por qué se habían ido? Entonces sucedió:
La cicatriz en su frente comenzó a quemar mientras dos hechizos asesinos los rodeaban. Y lo vio, Lord Voldemort los seguía, volaba en el aire como un humo espeso, sin escoba ni Thestral que lo sostuviera. Sus ojos rojos brillaban sobre su pálida cara de serpiente. Sus dedos rodeaban su varita.
Jets verdes de luz pasaban, Harry no sabía qué era arriba ni qué abajo. Su cicatriz seguía quemando y esperaba morir en cualquier momento. Una figura encapuchada levantaba su varita.
¡NO! – gritó Hagrid y se lanzó hacia este, Harry vio como se caían pues la escoba no pudo con el peso de su amigo. Escuchó a Voldemort gritar:
Mío – ese era el final. Harry cerró los ojos para aguantar el dolor que le producía la cicatriz – Avada…
La varita de Harry actuó por ella misma. Harry sintió una atracción magnética y vio una gran llamarada de fuego dorado a través de sus párpados entrecerrados. Escuchó un crack y un grito de furia. Los mortífagos gritaron y Voldemort exclamó:
¡NO! – Harry encontró el botón de fuego de dragón y lo presionó.
Hagrid… ¡accio Hagrid!
Iba a chocar, no había nada que pudiera hacer. Vio nuevamente a Voldemort, a punto de conjurar el hechizo nuevamente… y luego ya no estaba. Miró al piso y vio a Hagrid bajo él; intentó maniobrar la motocicleta para no aplastarlo. Chocó contra un charco lodoso.
Ginny terminó la lectura. Lily estaba pálida y aferrada a James; éste mismo parecía a punto de romperse a llorar. Sirius tenía una expresión que no se podía leer y Dumbledore permanecía impasible, meditando.
Unas llamas rosas se llevaron el capítulo y dejaron una nota:
El próximo capítulo lo leerán las mismas personas, no esperen a nadie más.
- Bien, los cuartos de invitados se acaban – bromeó James, aligerando el ambiente.
- ¡Qué va! Sirius siempre puede dormir en el jardín – agregó Lily.
- Siempre tan linda, pelirroja.
- ¡No! No empezarás de nuevo con eso ¿Cierto?
- Es posible, pelirroja.
- Rayos.
- Ahora dime, Canuto, ¿Por qué pasaste doce años en Azkaban?
- Me inculparon de un delito que yo no cometí.
- ¿Cuál fue?
- Traición.
- ¿A quién?
- A ustedes. Se creyó que yo los vendí a Voldemort.
- ¡Eso es absurdo!
- Lo sé, amigo, pero nadie más quiso verlo de esa forma.
- Lo siento.
- No lo hagas; lo único que lamento fue no haber podido estar ahí para Harry.
Tocaron a la puerta, Lily y James se voltearon a ver y se dirigieron a abrir la puerta. Padfoot, Moony y Wormtail se encontraban ahí, con el pequeño Harry en brazos. Lily los invitó a pasar, tomando a su hijo.
- ¡No sabía que tenían visitas! – comentó una animado Padfoot - ¿Quiénes son?
- Yo soy Orión White y esta es mi prima, Ginny White – se contestó Sirius, un poco extrañado de verse a sí mismo.
- Mucho gusto; yo me llamo Sirius Black, y aquellos de por allá son Remus Lupin y Peter Petigrew – dijo Padfoot. Sirius se tensó al ver a Colagusano, Ginny lo notó y le susurró:
- Tranquilo.
- Vale.
- ¡Ay, dios mío! ¿Ese es Harry? – exclamó Ginny al ver al pequeño en brazos de su madre.
- Sí, a que es una lindura – respondió Padfoot. Ginny soltó una carcajada al imaginar la cara que Harry pondría si le dijeran eso.
- Ciertamente.
- ¿Tienen hambre? La cena está casi lista.
- Verdaderamente, Lily, creí que nunca volvería a poder comer una de tus deliciosas comidas.
