Capitulo # 4 La cruel realidad

*Fye

- El cielo esta muy gris hoy, será mejor que lleves tu sombrilla

Dije a mi mejor amiga mientras desayunábamos, al menos dos, de los tres que vivíamos en esa casa, solo Logan y yo parecíamos normales aquel día, Sakura estaba totalmente en otro mundo

- Sakura…

Le llame nuevamente pero ella no parecía reaccionar, simplemente se limitaba a tomar un frasco pequeño para darle de comer al bebé

- No creo que le guste la mostaza a Logan

Dije sacándola por fin de sus pensamientos, solo hasta entonces noto que había tomado por error un frasco de mostaza y se lo daba al pequeño Logan confundiéndolo con la papilla del bebé, que se encontraba relativamente cerca

- Lo siento mi niño, ahora entiendo porque no comías – Dijo ella con mucha pena limpiando el rostro del pequeño con un pañuelo

- Te vez demacrada hoy, ¿lograste dormir anoche?

- Si – Mintió ella, sabia que a penas si había logrado dormir un poco por lo preocupada que estaba, la visita al restaurante el día anterior había sido desastrosa, sobre todo luego de que ambos tuvieron un encuentro en el baño, algo había pasado entre ambos, pero respete el silencio de Sakura por lo mal que se había visto la noche anterior

Pero teníamos que hablarlo, no estaba de por medio cualquier cosa y mi deber como su mejor amigo era decírselo

- Ya le lloraste mucho tiempo Sakura, le tienes que recordar a diario al ver la carita de Logan… - Dije con el mayor tacto posible - ¿Cuánto tiempo más dejarás que juegue contigo?

Sakura levanto su vista hacia mi, estaba entre sorprendida y dolida por lo que había dicho, aunque algo era bueno, parecía reaccionar

- No debí aceptar salir con el desde el principio, ¿verdad?

- Quizás no tuviste opción – Comente consciente de que lo había hecho en parte para no dejarle ni un atisbo de esperanza y que nos viera como la perfecta familia feliz – Se que lo hiciste en gran medida por tu hijo, pero por el mismo ahora debes terminarlo

Sakura asintió con tristeza, pero Logan volvió a llamar su atención al comenzar a llorar, mi mejor amiga tomo a Logan en sus brazos llevándolo a la habitación para cambiarle de pañal

Sonreí levemente… si hubiera sido un hombre normal, hubiera sido tan fácil enamorarme de ella

* Syaoran

Bufé molesto al recordar la noche anterior, en aquel baño de mujeres donde casi nos besamos, cosa que le estaba contando a Yuna, o más bien, información que me había obligado a darle, porque ella no se había tragado para nada que no había pasado nada entre nosotros y ya hasta creo que pensaba mucho peor

- No puedo creerlo – Dijo Yuna casi pasmada mientras seguíamos platicando en mi oficina esa mañana – No paso entre ustedes realmente nada y te afecto mucho más de lo que debía

- ¿Te estas burlando?

Pregunto molesto y ella negó muy sonriente

- Es solo que me sorprendió en verdad mucho, con la cantidad de chicas que has tenido a tus pies, que luego has despreciado, y con un solo roce de labios de esta te estas muriendo

Evite mirar a Yuna algo molesto, ella al igual que medio mundo pensaban que era el playboy mas cotizado de toda China, pero no era así, la mayor parte de lo que había dicho eran mentiras y estaba Show Luo de por medio

Aunque tenía algo de razón en lo que había dicho, estaba bastante perturbado por la noche anterior, y aunque había intentado descifrar durante la cena los sentimientos de Sakura hacia mi, ella solo me evitaba ver, con una expresión de culpa

¿Culpa?… si, porque ella estaba casada y tenía un hijo con su esposo

- Quizás solo se dejo llevar por el momento, no te niego que se que existe una fuerte atracción entre ambos, pero es Sakura, nunca hará nada para lastimar a los que ama

Yuna me miro fijamente cuando pregunto

- Entonces, ¿Qué es lo que piensas hacer ahora? ¿Piensas alejarte de ella… para siempre?

Una parte de mi decía que era lo que debía hacer, pero otra, terca, obstinada y que quizás deseaba seguir retorciéndose un puñal en el corazón como había dicho Eriol, no

- Tengo que verla, aunque sea una vez más – Mentí, consciente de que no deseaba una despedida, aunque no sabia en si lo que quería o ganaría con ello

*Sakura

Los ruidos de los trabajadores me molestaban bastante con normalidad, pero en aquella ocasión no parecía ser tan malo, considerando que no me dejaban cabida para otros pensamientos que no fueran mis diseños que continuaba haciendo en mi escritorio

Siempre me había gustado hacer mi trabajo, jamás me había quejado de él, y aunque no fuera exactamente lo que quería me servía para poder pagar la mitad de la renta y mantener en lo que cabe, decentemente a mi hijo

Si podía enfrascarme en mi trabajo, y luego en mis obligaciones de madre podría olvidar pronto lo que había pasado con Syaoran, esperaba que el mismo comprendiera que lo pasado había sido un error muy grande, y que por consciencia propia se alejaría de mi sin volver a molestarme, tanto para que el pudiera cumplir con su compromiso como yo con el mío

Así sin más pase la tarde ocupada en mis proyectos, y habría sido un día relativamente bueno a pesar de lo pasado, de no haber sido porque a la salida comenzó a llover

Y yo no llevaba sombrilla…

Medite un momento fuera de lugar, cubierta por una pequeña lona fuera del local, que aún no quitaban del año pasado

Mi casa no quedaba tan lejos de mi trabajo, pero hoy a Logan lo cuidaba una amiga de la universidad (de las pocas que tuve), su nombre era Naoko, una chica simpática de gafas circulares y una gran imaginación, y aunque estaba agradecida que de vez en cuando me cuidara a mi hijo, su casa estaba más lejos de lo común

Tomar un taxi, bajo mis condiciones económicas era un lujo, y tampoco podía pedirle a Fye que me salvará esta vez pues se encontraba ocupado en su ultimo diseño, la ruta del camión no llegaba a casa de Naoko, así que sin muchas ganas decidí caminar bajo la lluvia

Pero a penas iba a salir de mi refugio cuando vi algo que me dejo helada

- Hola, ¿quieres que te lleve a algún lado? – Dijo el antipático Syaoran Li, como niño mimado desde nacimiento traía uno de sus tantos juguetitos de colección, nada menos que un Lamborgini negro

- No… - Dije dispuesta a caminar hasta el lugar siendo detenida por él, que se coloco con rapidez delante mío sacando su sombrilla negra

- Vamos, no sería nada caballeroso de mi parte si no ayudo a una vieja amiga, ¿Qué dices?

- Syaoran, ¿que haces aquí?

- Vine a hablarte de negocios, solo eso

- ¿Negocios? – Dije alzando una ceja desconfiada, él asintió sonriendo

- Seria mejor hablar en mi coche, tiene clima incluido y un portavasos con un capuchino de vainilla con merengue como te gusta, además es Lamborgini por si no te diste cuenta

Dijo pretensiosamente, como siempre

- Mmm, no, no me subiré a un carro contigo, mucho menos después de lo que…

Sentí el rubor en mis mejillas y él sonrió descaradamente

- Temes aprovecharte de mi, querida ¡S. A. K. U!

- No seas tonto, eso lo harías tu, no yo

- ¿Yo??? – Pregunto disque inocentemente – Saku, ¿como crees que yo?

- Camina conmigo si tienes que hablarme, que sea breve lo que me digas y es mi última opción

Dije clara, firme y segura, así que él lo pensó un breve momento, aceptando no muy convencido

- Ok, pero tendrás que acercarte más, solo tengo una sombrilla y esta cayendo mucha agua, no querrás agarrar un resfriado

"Maldito" – Gruñí mentalmente – Bueno, solo te recuerdo que no pienso calentar el boiler porque no me voy a bañar

- Jajaja, ¿de donde sacaste eso? – Pregunto curioso

- Una amiga, a la cual le caerías mal, muy mal – Dije sin bajar la guardia

- Eso es porque no le has contado que tengo un lamborgini

Torne mis ojos, este hombre jamás cambiaría, si algo amaba más que así mismo eran sus carros, y eso era mucho decir…

-Pero hablando de otro tema, tengo algo importante que proponerte

- Dime – Dije mirándolo con curiosidad

Trabaja conmigo – Dijo sonriendo y le mire como si estuviera loco

- No, gracias…

- ¡Vamos!, independientemente de esta terrible "atracción fatal" se de ante mano lo buena que eres con tus diseños, me gusta tu trabajo e incluso anteriormente me ayudabas a mejorar el mío en la escuela

- Si… cuando te dignabas a hacerlo – Dije con el ceño fruncido – No funcionará

- ¿Y que? Piensas dedicarte a ese local de quinta, trabajar para esas personas es mas esclavitud que empleo real, la Sakura que conocía tenía ambición, ¿dime?, ¿acaso eres en verdad ella o te robo un extraterrestre y te metió información absurda en tu cabeza?

- No – Dije aún más molesta – Pero en el mundo real no todos podemos llegar a tener el empleo que soñamos, quizás no este en Ghibli, pero este empleo lo conseguí por mi misma, además Logan me necesita, no tendría tiempo de hacer viajes o poder estar con él con un trabajo así, y sobre todo – Agregue mirándole asesinamente - no pienso arriesgar la estabilidad familiar que con mucho esfuerzo creamos Fye y yo

- Pero Saku!!! – Dijo colocándose frente a mi, evitando que siguiera – Estamos hablando de trabajo solamente

Le mire sin creerle, si, y sabía que ni él se lo creía…

- Al menos dime que lo pensarás, esta es una GRAN oportunidad, y se que tu lo sabes, de igual modo haré que tus horarios sean mas propicios para que estés con tu hijo el mayor tiempo posible, sin viajes innecesarios que te separen de tu niño y el idiota que elegiste por esposo, eso sin contar además que ganaras mucho más dinero que el salario mínimo que te dan en tu empleo, todas las prestaciones de ley, incluyendo un vehículo y una oficina real alejada del baño, ¿que dices?

Le mire con irá y mezcla de pena preguntando

- ¿Me has estado espiando?

- Pasaba casualmente por la zona, no eres la dueña del mundo ¿sabes?

Volví a fruncir el ceño, había perdido la cuenta de las veces que lo hacia, pasándolo de lado con la mano me dispuse a seguir mi camino y me miro extrañado

- ¡Te vas a mojar!

- Si – Dije mirándolo de reojo sin dejar de caminar bajo la lluvia – Es mejor que estar bajo tu sombrilla

Me fui deprisa agradeciendo mentalmente el que decidiera no seguirme, estaba harta de escucharlo hablar, era la cosa más incomoda luego de lo sucedido en el baño de mujeres, solo quería abrazar a Logan y estar sola con él, solo eso

*Syaoran

Mientras más crees conocer a una mujer, menos la comprendes

O al menos eso me decía mi propio instinto, estaba muy consciente de que Sakura estaba incomoda al verme, quizás por pensar en su familia, mi falsa prometida o que se yo que tenga en la cabeza

Pero a pesar de todo la había dejado irse sola, ¿Por qué?, porque sabia que en verdad deseaba estarlo, no podía ir en contra de aquello pues terminaría perdiendo la poquita estima que aún sentía ella hacia mi

Sin embargo…

Dos horas después

- Suficiente espacio – Murmure para mi mismo al llegar justo frente al edificio de dos pesos donde vivía Sakura , ¿Qué?, si piensan que fue poco tiempo, es que el tiempo no espera por nadie, o al menos eso dijeron en una película

Entre al edificio y toque en la puerta esperando que alguien abriera, para mi sorpresa fue él tipo raro ese que se hacia llamar esposo de Saku

- Ah, eres tu – Esta vez no parecía muy contento, incluso teniendo razones me molestaba y secamente pregunte

- ¿Esta Sakura?

- Ah, pues…

- Si, si estoy…

Dijo ella apareciendo apoyándose en el marco de la puerta vistiendo solo con una larga camisa negra, mientras su largo cabello se desparramaba por sus hombros, sobra decir lo sexy que se veía

Tan sexy como molesta, quizás debía esperar dos minutos más, bueno ya ni modo

- Pofodefomofos hafoblarfos afo sofolafos? – Pregunto el tipo de un modo tan rápido aquel trabalenguas, que casi no capto nada, hasta que Sakura asintió rápidamente, al parecer ella lo entendía demasiado bien y aquello me molesto, !porque! Cuando necesitaba hablar con ella… este tipo me vino a interrumpir

Ah… si, olvidaba que él era su esposo

Suspire molesto, ellos se habían encerrado a hablar en la habitación de su hijo, yo me encontraba en la cocina, mirando los alrededores sin ningún interés hasta que vi un pequeño aparato que capto mi atención… ¡un intercomunicador de bebe!

Sabia que seria grosero e infantil escuchar una conversación ajena, sobre todo de una pareja, pero ¡estaba desesperado!, estaba seguro de que de ningún modo Sakura iba a dejar al marido y con un bebe, pero tenia que saber la verdad, solo deseaba escuchar que ella no me amaba, que en verdad era feliz con él, para salir finalmente de su vida y para siempre

Se lo debía, así que no me importo prender el aparato para escuchar lo que decían

Un suspiro fuerte se escucho, por un momento temí que estuvieran haciendo cosas mientras yo estaba afuera a solo unos metros, es que eso si ¡ya seria el colmo!, pero mis pensamientos callaron cuando alguien hablo

- Prometo que esta es la última vez que lo veo – Dijo ella con voz segura a su esposo, al parecer le había traído mas problemas de lo pensado por la manera en que ella hablaba – No importando lo que pase romperé vínculos con el por completo

No sabia que sentir, aquello solo significaba que amaba realmente a su marido y no deseaba arriesgarse conmigo, pese a lo ocurrido y aunque no deseaba seguir escuchando seguí hay porque quería saber el final de todo aquello

- Pero Sakura, sabes que te arriesgas – Dijo el seriamente – Podría sospechar… tan solo con mirarlo se nota que es mayor de lo que decimos, además no se ve prematuro

- No te preocupes Fye, Syaoran nunca sabrá que Logan es su hijo

…..

Por un momento, un momento que me pareció que duro siglos me quede estático, no esperaba escuchar nada bonito, nada amable sobre mí, pero… ¿ella acaso había dicho?

Fruncí el ceño, debían saber que estaba yo detrás del intercomunicador y habían manipulado la plática, ¿para que?, no estaba seguro, quizás el tipo ese deseaba una cantidad exorbitante de dinero y me usaría a mí para conseguirla a través de engaños, pero no iba a creerlos

Sin importarme nada apague el aparato, apreciaba mucho al pequeño bodoque, pero no era mío, y si creían que podían hacérmelo creer estaban locos

*Sakura

- ¿Y vas a poder lograrlo?, ¿podrás dejarlo ir finalmente sin voltear a atrás?

Sonreí más que por alegría por nerviosismo

- Me he hecho esa misma pregunta yo mil veces, desde hacia mucho tiempo, desde antes que naciera mi hijo, pero solo te puedo decir que tengo que hacerlo, el bienestar mío y de mi hijo están de por medio

Fye me miro no muy convencido, pero yo solo arrope al pequeño Logan sonriendo al verlo dormir tan tranquilo, tan ajeno a los problemas de sus padres

Luego de nuestra pequeña plática salimos a recibir a nuestra indeseable visita, Syaoran se encontraba en la cocina recargado en la pared con la mirada perdida, como en otro mundo

- Perdón por la tardanza – Dije y el ni reacciono – Hola, Syaoran

- ¿Syaoran?

Por fin después de mi quinta vez que le hable reacciono mirándome serio, demasiado para ser él

- ¿Qué, que pasa? – Pregunto medio confundido

Fye y yo nos miramos entre si con duda y él se aventuro a preguntar

- ¿Te sientes bien?

Syaoran asintió aún pensativamente

- Perdón, debo irme

- Pero si acabas de llegar – Dije extrañada

- Surgió algo, pero te llamo luego – Dijo sin mirarme, parecía molesto pero no supe porque y aquello me hizo sentir extraña

- Quizás no regrese – Dijo Fye – Por su cara parecía entre desilusionado y molesto, quizás ya entendió que es lo mejor

- Si… quizás

Dije sin creerme del todo su rara actitud, pero no quería sacar conclusiones anticipadas, y tampoco quería pensar mucho en ello, ya tenía demasiados problemas con mi vida, no necesitaba preocuparme por los de él

Syaoran*

Luego de conducir mucho rato como zombi (cosa que me tranquilizaba), entre en mi departamento, y como buitre frente a un burro muerto se encontraba una vez más Yuna, mi queridísima prima…

- ¡Bonsua! – Exclamo Yuna llena de alegría juvenil mientras comía un racimo de uvas acostada sobre el sofá - ¿Arreglaste las cosas con Sakura?

- ¿Qué había que arreglar? – Dije casi gruñendo, se denotaba el enojo en mi voz, y no era para menos, Sakura me trataba de sacar dinero por medio de una estafa, ¡y de que magnitud! Nunca lo hubiera creído de ella

- Al parecer no lo lograste… ¿verdad?

- No es tu asunto, ¡no te metas! – Dije furioso llamando la atención de mi prima

- ¿Tan serio fue? – Se aventuro a indagar Yuna, a pesar de que sabía perfectamente lo molesto que estaba

- No – Negué sin mirarla – Solo fue el pequeño detalle de que ahora resulta que soy papá del hijo de Sakura

- Ah, bueno… - Dijo Yuna volviendo a leer su revista

- ¿Qué?, ¿como que bueno?, ¡Yuna sabes algo! – Dije arrebatándole la revista

- No, exactamente, pero igual, no parecía ser de ese tipo

- Ósea que…

- Ah, pues me dejaron muchas pistas, no estaba muy segura, así que hice una investigación, fugaz y precisa, porque Fye me había dicho que el bebé era prematuro, así que tome muestras de su ADN y mande a hacer análisis con el tuyo

Estaba sorprendido, Yuna había actuado con mucha rapidez

- ¿Y entonces?

- No se – Dijo ella tranquilamente extendiéndome un papel – Acaban de llegar hace un rato, pero pensé que era mejor que tu lo vieras primero

Tome el papel con manos temblorosas, ni siquiera notaba lo mal que me sentía y lo mucho que empezaba a sudar, abrí el papel, quizás demasiado lento

- ¿Te sientes bien? – Pregunto Yuna viéndome preocupada – Estas verde

- ¡Que!

- Si, estas verde, mira – Dijo acercándome un espejo que tenia en su bolsa y vi que era cierto, las nauseas, el sudor repentino y el malestar, no eran comunes, eran síntomas de una infección estomacal

Otra de las cosas que hago cuando estoy muy tenso es comer como loco, y por lo visto en esa pastelería no cocinaban bien

Corrí al baño sin más, sin abrir el papel, pues la cruel realidad es que me había comido un pastel echado a perder

Fin del capitulo

Jajaja, perdón, el final estuvo un poco zafado, el siguiente capitulo será el final, mil disculpas por la tardanza, sobre todo al ángel de la soledad, pero es que tu sabes, me hacen trabajar muuuucho en la empresa

Es broma, es parte de, lo siento

Avances del final

- Te recuerdo que tu fuiste el que abandono a Sakura porque tenias miedo al compromiso, y si yo hubiera sido ella habría pensado justo como ha hecho, estoy de acuerdo en que si te hubiese informado de su embarazo tu lo habrías visto como si ella lo hubiese hecho a propósito para sacar unos cuantos millones de la familia Li, ¿o me vas a negar que no habrías pensado eso?

No pude decir nada, y Yuna lo tomo como que había acertado nuevamente

- Además ella sabia que de decírtelo probablemente perdería a su bebe, porque como el señor Li tiene ¡tanto poder! ningún juzgado iba a detenerse a pensar en la pobre diseñadora cuando el padre puede comprar a quien quiera

- Yuna… me tienes en un terrible concepto – Protesto sobrecogido por el comentario

Capitulo #5 Decisión Final

¡Bye bye!