Disclaimer: Nada de lo que reconozcan me pertenece.


Conociendo el futuro.

Capítulo 12.

El día siguiente, pusieron a Remus y Tonks al tanto de todo lo que había sucedido desde que llegaron a ese tiempo. Tonks, Lily y Feline hablaron de bebés todo el tiempo. Por la tarde, todos esperaron el siguiente capítulo, que no tardó en aparecer.

El soborno.

Kreacher no volvió al día siguiente, ni al que siguió de ese, ni el día después de ese. Harry comenzaba a preocuparse. Dos encapuchados se colocaron frente a la entrada. Ron y Hermione pasaron la tarde discutiendo.

Los dos aludidos se miraron y comenzaron a reír, mientras los jóvenes merodeadores les hacían burla.

Los sentidos de Harry se agudizaron al escuchar la puerta abrirse y burlar al fantasma de Dumbledore que custodiaba la entrada. Cuando Remus Lupin se identificó, Harry se relajó. Remus les informó de lo que había sucedido después de la boda y que la familia estaba bien. Luego les enseñó los últimos ejemplares de 'El profeta' con títulos como 'Harry Potter, buscado para interrogarlo acerca de la muerte de Albus Dumbledore'

- ¿Qué? – exclamaron lo que no lo sabían, indignados.

- Sí. Al parecer Rita Skeeter supo que Harry bajó de la torre de astronomía, justo cuando Albus fue asesinado – dijo Remus.

- ¡Eso es difamación!

- ¡Ja! Esa es buena – comentó Harry, divertido.

- ¿Por qué lo dices? – preguntó Lily, con el seño fruncido.

- En mi quinto año, nadie me creía cuando decía que Voldemort había regresado. En mi cuarto año, nadie me creyó que yo no coloqué mi nombre en el cáliz de fuego. En mi segundo año, nadie creyó que yo no era el heredero de Slytherin… - Harry se ganó un buen golpe por parte de sus amigos y novia - ¡Ay! ¿Y eso por qué?

- Porque nosotros somos nadie, tarado – le dijo Ginny.

- ¡No lo decía en ese sentido! Ustedes JAMAS creyeron que yo asesiné a Dumbledore.

- Entonces especifica bien – le dijeron Ron y Hermione.

También les contó de lo que sucedía en el ministerio, con la nueva implementación de la comisión de Nacidos de Muggles.

- ¿Qué es eso? – preguntó Sirius.

- Si eras nacido de muggles, te interrogaban y preguntaban a qué mago habías robado su varita, no daban ninguna oportunidad de aclarar tu estado.

- Malditos bastardos – exclamó Padfoot, Feline tomó su mano y le sonrió, tiernamente.

Remus comenzó a cuestionarlos sobre su misión, pero Harry le dijo que no podía decirle lo que iban a hacer. Lupin siguió insistiendo y les dijo que él podría acompañarlos en su misión, Harry sopesó los pros y contras de llevar a Remus con ellos. Harry estaba por decirle que podría acompañarlos, siempre y cuando no hiciera preguntas, cuando Hermione hizo la pregunta clave.

- ¿Qué hay de Tonks?

- ¿Qué hay de ella? – preguntó Remus.

- Bueno… ¡Están casados! ¿Cómo se siente ella de que vengas con nosotros?

- Ella estará perfectamente segura, estará en casa de sus padres.

Eso no le gustó a Harry. Tonks, encerrada en una casa, mientras su marido se iba con tres niños a hacer algo que ni siquiera él sabía. Entonces les dio la noticia, Tonks estaba embarazada. Después de las felicitaciones, Lupin preguntó si podía ir con ellos.

- … Estoy seguro de que tu padre desearía que fuera con ustedes, Harry.

- Bueno – dijo, lentamente – yo no. Estoy seguro de que mi padre se preguntaría porqué no te quedas con tu propio hijo.

- No lo entiendes.

- Explícalo.

- Cometí un grave error al casarme con ella. No he dejado de arrepentirme desde entonces.

- Ya veo – dijo Harry – así que vas a dejarla y al bebé y saldrás de aventura con nosotros.

- ¡No debí haberme casado con ella! No debí haber hecho lo que hice. ¡El niño! Si no lo convierto en lo que soy yo, estará mejor sin un padre del cual avergonzarse.

Todos en la sala estaban en silencio, escuchando la lectura y mirando de Harry a Remus a Moony. Tonks observaba a su esposo, en silencio, aún sin creer sus palabras, abrazando a su hijo un poco más cerca de su pecho a cada palabra que salía por la boca de Sirius. Nadie reaccionaba, nadie se atrevía a respirar. Entonces Feline se paró y se acercó a Moony y, para sorpresa de todos, lo abofeteó.

- JAMÁS, ¿Me escuchas? Jamás digas esas palabras delante de mí, porque te juro que nunca te lo perdonaré, Remus – regresó junto a Padfoot, quien la abrazó y ella enterró su rostro en su cuello. Moony los observaba, herido. Feline era su mejor amiga, no quería perder su amistad por algo que ni siquiera había dicho. Padfoot le hizo una seña con la cabeza, que le indicaba que todo estaba bien y que hablarían más tarde.

- Creo, que Feline ya lo dijo todo – comentó James – no es que no te agradezca que quisieras ayudar a mi hijo, pero para ti el tuyo debería ser más importante.

- Lo sé – respondió Remus y volteó a ver a su pequeña familia – no es que no fueran lo más importante para mí en ese momento, siempre lo fueron y siempre lo serán. Pero yo en ese momento me sentía el peor de los monstruos. Pensé que alejarme sería lo correcto. Aunque también estaba asustado.

Después de que Lupin se fuera, Harry se sentía culpable. Entonces llegó Kreacher, con Mundungus. Lo cuestionaron por un buen rato, hasta que llegaron al tema que necesitaban.

- ¿Dónde está el relicario?

- Sólo sé que me lo quitó una mujer que parecía sapo.

Las cicatrices en el dorso de su mano derecha parecían punzar nuevamente.

Un gruñido general se escuchó en la sala. Todos entendieron lo que significaba que Umbridge tuviera el relicario en su poder. Infiltrarse en el ministerio, donde había mortífagos en cualquier lugar.

El fuego se llevó el capítulo y todos se disponían a ir a sus habitaciones. Entonces otras llamas aparecieron y una figura salió de ellas, pero cayó al suelo. Sirius se apresuró y la colocó en su regazo, sosteniendo su cabeza con un brazo, mientras que con el otro quitaba el cabello de su cara.

Era una mujer, pálida y con grandes ojeras. Estaba esquelética, su cabello estaba corto, sucio y revuelto. Sus labios estaban azules y parecía que había estado bajo constantes Crucios.

- No es verdad… - susurró Sirius.