Aqui de nuevo continuando las historias olvidadas u_uU jeje espero que les guste este capi, ya que me cosot mucho, aunque que digo, a mi me cuesta escribir xDD
Cuando atravesó la puerta solo pudo ver un gran abismo bajo sus pies. La escalera estaba tendida sobre el aire, sujetada por unos delgados tornillos a las gruesas paredes, crujían cuando el viento las movía con brusquedad. Con la vista busco el final de estas. Empezó a bajarlas, pie por pie, parándose en cada escalón para agacharse y con cuidado, descender a la otra. Le temblaban las manos y eso no ayudaba mucho teniendo la suerte de que en cualquier momento puedes tropezarte y caer en un enorme agujero que puede que no tenga fin, y caer y caer hasta que tu piel se empiece a desgarrar por la fuerza de aire que ejercía sobre ella. Un temblor se apodero de ella. Y si no lo consegia, y si no pasa todo lo que le había contado Sasuke??. Intento despejar esas ideas que tanto pánico le daban y siguió la marcha.
—Vale, Sakura, uff, tranquilízate, esto no es nada, no mires para abajo y no pasara nada- pero no pudo parar la curiosidad que sentía por mirar por el vacio y descubrir que había al final, pero nada mas asomar la cabeza se tropezó con su propio pie, cayendo por las escaleras. Las bajo todas rodando, sin saltarse ni una. Cuando llego al intermedio de esta, donde había un tramo sin escalones, no sentía si brazo izquierdo, ya que este lo había apoyado para que su cuerpo no recibiera tantos daños. Se sentó dolorida y se lo froto intentando calmar un poco el dolor.
Pum! Se oyo un golpe seco que procedía de la pared donde estaba ella apoyada. Levanto la vista y se encontró con un hombre rana fumandose un cigarrillo. Sin que se dará cuenta y con paso sigiloso se escondió en la pared paralela a esta y bajo los últimos peldaños que le quedaban, estando frente a frente con una puerta de metal, de debajo de esta salió un humo abrasador. La abrió lentamente y se escabullo dentro.
Ya dentro, no se podía estar, era sofocante, las maquinas iban a todo lo que podían y por eso el humo no para de salir. Bochornoso.
Paseo la vista de un lugar a otro, teniendo en frente una puerta iluminada por luz roja. Se escondió en una de las paredes de al lado de esta y observo lo que había dentro y se sorprendió. Pequeñas pulgas, como le decía, salian de pequeñas ratoneras, sacando pequeñas piedras de esta. Encima de una mesa, un hombre de aspecto anciano, hacia mezclas y bebía de sus saque, mientras que tiraba de unas cuerdas que caían en línea delante de el.
No parecían agresivos ni nada, y tampoco creía que le fueran hacer nada, por que si no Sasuke no le hubiera enviado aquí.
—Perdon, es usted Jiraya?- pregunto la pelirosa, saliendo de su escondite.
—¿Quién eres tu?- le contesto con otra pregunta.
—Vengo de parte de Sasuke
—De ese renacuajo? Que quiere ahora?- salto el hambre de avanzada edad, sin dirigirle la mirada a la pequeña ojijade. Levanto su largo brazo hasta dar con una pequeña campana sin dudar en moverla.- Descanso!!
Sakura observaba todo esto desde el tatami, veía como las pequeñas pulgitas movían sus estiradas patas, hasta llegar a su agujero. Cuando vio que todo estaba despejado, se puso enfrente de los pequeños agujeros, iba a decir algo cuando la campana volvió a sonar. Todas la pulgas intentaban salir, si no fuera por que la pelirosa les bloqueaba el paso.
—Uh, lo siento- y se aparto a una esquinita, alejada de estas, pero ahí también las molestaba, asi que intento pasar por encima de estas hasta colocarse al lado de la gran mesa que sostenía al hombre, en un huequecito que había.
Pasaban por delante de ella, se notaba que tenían que hacer mucho esfurzo ya que algunas de estas quedaban aplastadas por las piedras. Se quedo observando a una pulgita que iba mas lento que las otras, hasta que la gran piedra le aplasto. Corrio en su ayuda. Con sus dos flacos brazos, levanto la roca que estaba sobre ella. Pesaba mas de lo que se imaginaba. La sostuvo hasta que vio que un polvo negro salía bajo tierra y salía escopeteada hasta el agujero.
—Eh!, espera, que hago ahora??- le gritaba-¿Qué hago?-les pregunto a las pulgas que estaban paradas, pero volvieron a retomar la marcha después de que le hablara. Al ver que todas tenían una misma dirección, se las quedo miran.
—Venga niña, no dejes el trabajo a medias- le gritaba el hombre desde arriba.- Despues de pensárselo dos veces, camino hasta el gran caldero que escupía fuego. Veía como alguna de ellas no podían salir a tiempo después de soltar la piedra y quedaban incineradas por el fuego. Trajo la poco saliva que desprendía su garganta y se aventó hacia el gran caldero. Esperando el momento indicado, lando la piedra hasta ver como se carbonizaba nada mas tocarlo.
Cuando por fin ya la tenia fuera de las manos, dio dos pasos atrás secándose el sudor de la frente. Las pequeñas pulgas al ver lo que había hecho, todas se lanzaron encima todo el peso quedando aplastadas por esta. El señor, al ver lo que pasaba lo entendió, y con su áspera voz les grito:
—Vosotras, que estáis haciendo, volved al trabajo, a no ser que queráis volved a ser un montón de polvo- todas volvieron a recogerlas y lanzarlas al fuego-y tu- dirigiéndose a la pelirosa- que crees que haces quitándole el trabajo a los demás?
La pelirosa se mantuvo callada con la cabeza gacha mirando sus pies. Cuando termino de hablar levanto poco a poco la cabeza y cuando iba ha abrir la boca, el sonido de una puerta correrse hizo que volviera a cerrarla.
—Jiraya, aquí esta tu cena- por una de las puestas que estaban en la pared, uan mujer de unos 20 años, la atravesaba con una bandeja llena de sabrosa comida, cuando se percato de que la humana estaba en aquella habitación, no dudo en preguntarlo.-Que hace esta niña humana en tu madrigera- dijo, encarándose contra el viejo de cabellos blancos.
—Es mi nieta.-le contesto, mientras alargaba uno de sus brazos y cojio la bandeja, comiendo en silencio.-Anda y llebala ante Tsunade para que le de un trabajo, esconderla aquí abajo me causara problemas.
—Uff, esta bien, que remedio- se volvió a meter por la puerta de donde había salido, en cambio Sakura aun seguía parad en el mismo lugar.-A que esperas?? Vamos!!
—Ehh, sii!!- dijo por fin reaccionando y corriendo hacia la mujer.
—No piensas darle las gracias??
—Ahh??- se giro, aun estando agachada y cuando intento ponerse de pie para inclinarse, se dio con todo el marco, haciendo que cayera al suelo sobándose la cabeza.
—Pero que torpe- y cuando por fin hizo la reverencia, la condujo por unos largos pasillos.
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