Al día Siguiente en la Mansión de los Bontecou una chica de cabellos naranja vestida con un traje de sirvienta se dirige a la Habitación de uno de los jóvenes residentes de esa gran mansión. Entra cuidadosamente a la habitación y abre poco a poco las cortinas.
- Buenos Días joven Dégel – dice la chica al joven que se encontraba en la cama; el cual estaba despertando.
- aaaahhh –dice mientras estira sus brazos - ¡Buenos Días Marín! – dice alegremente el joven de largos cabellos rojizos.
- ¿Cómo amaneció hoy? –dice alegre Marín mientras deja el desayuno sobre la mesita junto a la cama.
-Excelente Marín; y ¿Tu qué tal? –dice Tomando un poco del juego de naranja de su desayuno.
- Muy bien joven; ahora si me disculpa debo ir a despertar a su hermano menor – dice Marín saliendo de la habitación.
- Espera Marín - dice saltando de la cama – Tu sigue con tus demás tareas y deja que yo levante a mi hermanito –dice Dégel con una sonrisa.
- Esta bien Joven como usted diga –Dice Marín para retirase a dejar sus cosas.
Dégel se cambia de ropa; se coloca unos jeans negros y una camisa blanca junto con un par de tenis blancos. Después se dirige a la Habitación del fondo a la cual entra sin hacer ruido para no despertar fácilmente a su hermano; una vez dentro abre las cortinas de par en par haciendo que los fuertes y tibios rayos del sol den en la cara a su hermano.
- ¡Camus despierta! – Grita Dégel fuertemente en toda la Habitación.
- Por Zeus Dégel apaga la maldita luz y déjame Dormir!!! – Dice Camus tapándose la cara con la almohada.
- No seas flojo Camus; no es mi culpa que te hayan contratado para robar ayer a ese lujoso Hotel con bóveda secreta repleta de miles de obras de Arte y que hayan robado el Partenón – Dice Dégel algo sarcástico y burlón.
Camus se levanta de golpe de la cama, ya que se supone nadie sabría que hizo ayer por la noche.
-¿Quién demonios te dijo esa gran mentira? –dijo Camus disimulando el nerviosismo.
- Nadie me lo dijo; lo vi en la Televisión; lo leí en el diario y aparte llegaste a las 3:30 de la mañana exactamente –dijo Dégel Fríamente.
- Ni si quiera tienes pruebas de que realmente yo estuve ahí –dijo Camus retando a Dégel
- ¿Estas seguro de ello? – dijo Dégel mientras se dirigía más cerca de Camus.
- C-Claro que lo e-estoy – dijo algo nervioso Camus.
- Entonces si estás tan seguro, ¿Por qué tienes miedo?; El que nada debe nada teme – Dijo Dégel dirigiéndose al armario de Camus.
- Dégel ni se te ocurra abrir mi armario y mucho menos tocar mis cosas –dijo molesto Camus.
- Calma no soy tan idiota como para hacer eso; yo solo buscaba…-dijo Dégel mientras se agachaba y recogía un objeto del piso – esto – dijo mostrando lo que había encontrado. – Dijiste que no fuiste ahí; pero, ¿cómo explicas el origen de esta pequeña y diminuta carta de presentación del Sr. Montres?
- E-Este es solo que – le quita la tarjeta de la mano a Dégel – me ha pedido un encargo más sobre un museo y un chico que debo de proteger. – dijo Camus ya más tranquilo.
- Y ¿Qué sabes acerca de ese chiquillo? –pregunto Dégel recargándose sobre el armario de Camus.
- No mucho; se supone que llegara hoy como a las siete a la ciudad con una estatua de Jade cuyo valor se estima en cerca de cinco millones de dólares; pero para cualquier ladrón que conozca al hijo menor de los Yagami; sabe que para sus padres ese pequeño tiene el valor de toda su fortuna; así que estima el precio del chico como en unas 100 estatuas de esas –dijo Camus haciendo énfasis en el valor del chico.
- ¿Qué estás diciendo Camus?; no creo que ese chico tenga semejante valor- dijo Dégel algo confundido – un chico no puede tener tanto valor.
-Mas vale que lo creas hermano; si no me crees pregunta a cualquiera o revisa en la Internet y me dices que es lo que encuentras –dijo Camus seriamente –ahora si no te molesta debo cambiarme –dijo Camus sacando a Dégel de su habitación y cerrando la puerta tras este.
-Al fin –dice Camus suspirando y dejándose caer por la puerta de su habitación –Menos mal que siempre tengo buenas y razonables excusas –dice riendo.
Camus se cambia de ropa y se coloca unos jeans negros; una camisa formal negra junto con un par de tenis negros para después salir de su habitación e ir a desayunar junto con su madre ya que su padre se encontraba fuera de la ciudad de Nueva York arreglando algunos asuntos.
Mientras lejos de allí varios metros; para ser específicos sobre volando aun el océano pacifico; en un jet privado cerca del continente americano viajaban dos jóvenes que sostenían una pequeña conversación.
-Bueno, Joven Yagami; podría repetirme ¿Por qué decidió usted venir solo a dejar esa estatua?- pregunto un joven de rubios y ondulados cabellos.
-Veras Milo mis padres no podrían traerme y prometimos que la estatua estaría en el museo a mas tardar hoy –dijo el joven Yagami quien tenía cabellos color verde y sus ojos parecían jades.
- Y ¿no temes por tu seguridad Shun? – pregunto Milo algo preocupado
-Claro que no Milo; por eso pedí que vinieras conmigo, se que eres una excelente persona además de que te considero de buen corazón y hábil para hacer esto. Además en el aeropuerto nos esperaran tres jóvenes los cuales se encargaran de mi protección y la de la estatua – dijo Shun esbozando una larga sonrisa.
- Y ¿Cómo sabe que esos jóvenes son de fiar? –pregunto Milo algo dudoso.
- Yo lo presiento; ellos pertenecen a una especie de agencia en la cual son entrenados para proteger, robar, huir, jugar o divertir a las demás personas; se que son de confianza ya que son de poderosas familias y conozco bien al hijo menor de los Bontecou; además de que se que él trabaja en esa asociación –dijo Shun a Milo para tratar de tranquilizarlo.
- Pero ¿en realidad existe una asociación así? – pregunto Milo desconcertado.
- Claro se llama SaintDollHouse – dijo Shun muy seguro – es una compañía de un amigo de mi padre; no sé si recuerdes a Julián Solo
- Claro; ¿el tiene el dominio de los mares de Japón no? –dijo Milo felizmente.
- El exactamente; es el dueño de esa compañía y las personas que se inscriben en ella lo hacen voluntaria y conscientemente –dice Shun cuidadosamente –además de que la mayoría de las veces no todos los que entran a SaintDollHouse se pueden quedar allí; se hacen pruebas si las llegan a fracasar entre los Activos que vayan a la Misión; deben de solucionarlo o se despedirán de la asociación.
