Capitulo 8: Recuerdos
Todos se dirigían a la puerta pero cuando pasaron por la puerta se llevaron la sorpresa de que Hades estaba conviviendo felizmente con Beatrice, la madre de Camus.
- Hades, ¿Qué te trae por aquí? – pregunto Camus desde la entrada a la Sala.
- Tengo algo importante que decirles sobre mi Hermana – dijo Hades levantándose – Con permiso Dama Beatrice Dijo Cortésmente Hades dirigiéndose donde Camus y los demás.
- ¿Qué es lo que tienes que decirnos? – pregunto Milo
- Saori planea deshacerse de Shun por un tiempo; ósea secuestrarlo hasta que mi padre le de todo lo que ella quiera…
- Pero lo que siempre ha querido ella es que Shun desaparezca – dijo Camus triste.
- No creo que sea tan mala para hacerle daño al pequeño; pero conociéndola bien planeara un secuestro y lo mas probable es que lo lleve a la casa de montaña que construí el año pasado para que pasáramos las vacaciones lejos de los demás – Dijo Hades algo triste – Bueno solo les venia a decir eso; saluden a Shun de mi parte – Dijo Hades dirigiéndose a la puerta principal.
- Espera Hades - dijo Camus alcanzándolo antes de que saliera - ¿Te gustaría ver a Shun? – pregunto Camus.
- Me encantaría –dijo Hades –Pero no se si el quiera; además lo mas probable es que me odie o piense que solo quiero hacerle daño – Dijo Tristemente Hades.
- No creo que te odie – se acerco Milo donde Hades y Camus – tiene un corazón muy noble y no creo que te odie; eres su hermano y se que el te ama tanto como a sus padres – Dijo Felizmente Milo.
- ¿Estas seguro de ello? – pregunto Hades.
- Claro que lo estoy? – Dijo Milo – Conozco a tu hermano desde cuatro años; antes de que me tuviese que mudar a Japón para continuar con mis estudios –Dijo feliz Milo – Ven acompáñame – Milo llevo a Hades donde Shun mientras Camus trataba de recordar algunas cosas.
*FLASHBACK*
En la antigua Ciudad de Grecia; por una de las calles mas elegantes de aquella ciudad un joven de unos 16 años paseaba por aquella pequeña calle; lo único Malo era que el chico se había extraviado en aquella gran ciudad de su acompañante; el chico decidió esperar sentado junto a una fuente en medio de la plaza para ver si su compañero regresaba por el.
- "¿En donde andarás Milo?" – pensó aquel joven mientras esperaba que regresase por el.
- OH Aioros Espera – dijo Milo a su otro acompañante.
- ¿Qué sucede Milo? –pregunto Aioros deteniéndose un momento.
- ¡OLVIDAMOS A CAMUS! – Dijo Milo muy preocupado – Me matara cuando me encuentre – Dijo corriendo regresando al posible sitio donde lo habían perdido.
A lo lejos el pelirrojo logro distinguir a aquel rubio que corría a toda prisa; al verlo tenia en sus ojos una mirada dulce y tranquila.
- Camus perdóname – dijo Milo tomando aire – no te volveré a olvidar nunca mas.
- ¿Es una promesa? – pregunto el pelirrojo.
- Promesa – Dijo Milo.
- ¿Puedes asegurarme que nunca me olvidaras?- pregunto Camus
- Claro que puedo – dijo el Rubio dándole un dulce, suave y tierno beso a su querido y amado Camus. – Nunca te olvidare…
*Fin del FLASHBACK*
Camus después de recordar aquello poso sus delicados dedos sobre sus labios tratando de recordar no solo aquel momento de felicidad; si no también la textura de aquellos dulces labios que se posaron sobre los suyos.
- Milo… - Dijo susurrando Camus – Por eso decías que me conocías.
Hades paso un divertido rato con su hermano menor el cual no le odiaba; si no que al contrario le quería con todo el corazón. Después Hades tuvo que marcharse a su oficina donde tenía algunos asuntos pendientes por atender.
Mientras tanto Saori terminaba de darle a su plan los toque finales tomo algunas cosas y las metió en una mochila; tomo su celular y marco un número mientras subía a su auto.
- ¿Seiya?, si soy yo, ¿Podrías ayudarme con lo que te había comentado hace tiempo?; si gracias; te espero en la puerta del museo de la ciudad.
Y así Saori Yagami se dirigió al museo de la ciudad en ese flamante Beetle rosa que tenia. En la puerta de aquel museo le aguardaba quien seria su cómplice en aquella misión con tal de que su padre la quisiera como la heredera de aquel poderoso imperio de Joyas del cual eran dueños.
Una vez en el museo todos estaban atentos a las indicaciones de la protección de Shun y sobre cuanto tiempo duraría esta. Como faltaba todavía cerca de cuarenta minutos dieron una vuelta por el museo.
- Milo – dijo Camus.
- ¿Si Camus? – pregunto Milo viéndole de frente.
- Ven – tomo de la Mano a Milo y lo llevo a la exposición de la antigua Grecia – Quiero hablar contigo sobre algo importante – dijo Camus
- ¿S-Sobre que quieres Hablar? – pregunto Milo algo nervioso.
- No se si lo recuerdes; pero hace casi 5 años me prometiste que jamás me olvidarías de nuevo… -Dijo Camus
- No entiendo, ¿De que me hablas? – dijo Milo algo confundido.
- De esto – Dijo Camus mientras le daba un tierno y dulce beso a Milo.
De pronto por la mente de Milo pasaron otros recuerdos…
*Flashback*
El día en que Milo debía de partir rumbo a Japón para continuar sus estudios; pidió a un chico Pelirrojo que lo esperase un momento cerca de aquella fuente en la que un día lo había olvidado.
- Camus; tengo algo que decirte – Dijo algo triste Milo.
- Yo también tengo algo que decirte- Dijo Camus – Pero dilo tú primero.
- Hoy en la noche debo partir a Japón, para continuar mis estudios y tendré que dejar Grecia;- Dijo triste Milo – Solo quiero que recuerdes que nunca te olvidare…
- Yo también debo marcharme; mi padre quiere que nos mudemos de Francia a Nueva York para que dirija las empresas desde allá; además de que mi tiempo de estadía aquí ha terminado – Dijo triste Camus.
- Al parecer el destino quiso que nos despidiéramos aquí; pero algún día nos volveremos a encontrar y YO te prometo volver a encontrarte. Sabes que siempre estarás en mi corazón y siempre te amare como lo he hecho hasta hoy – Dijo Milo tiernamente a Camus a quien le dio un tierno y romántico beso; después le abrazo fuertemente y se despidieron para encontrarse nuevamente en un no muy lejano momento.
*Fin del Flashback*
Después de que Camus separase sus labios de los del Rubio; este estaba llorando para el era imposible que aquella persona de la que estaba profundamente enamorado la hubiese olvidado.
- Camus – Dijo Milo entre sollozos – Mi… Camus; perdóname – Dijo abrazándole.
- No tienes porque disculparte; inclusive yo te olvide por un tiempo; creo que la distancia nos afecto – Dijo Camus también llorando.
Ambos estaban tan felices de encontrar el uno al otro nuevamente que aquellas lagrimas que derramaban no eran de tristeza; eran de pura felicidad ya que nunca pensaron estar nuevamente Frente a Frente.
Los demás esperaban en donde se llevaría acabo la exposición a Camus y a Milo los cuales aun no aparecían.
- Tal vez están recordando viejos tiempos – Dijo Shion felizmente.
- ¿A que te refieres? – pregunto Shun
- Milo y Camus se conocían desde hace ya casi seis años ya que Camus estudio un año en Grecia porque sus padres estaban arreglando algunas cosas en el mundo sobre sus empresas y lo dejaron con los Stiga. De ahí surgió una especie de química entre ambos; la cual hizo que se perdieran en la mirada el uno del otro. – Dijo Shion Tiernamente.
- Entonces ¿Por qué no se recordaron en el aeropuerto? – pregunto Shura.
- Te recuerdo que llevan casi 6 años de no verse; han ocurrido cambios físicos; pedazo de tonto – Dijo Afrodita algo molesto por la actitud de Shura.
- Bueno será mejor que los busquemos la exposición comenzara en unos cuantos minutos. – Dijo Afrodita.
- Probablemente estén en la exposición Griega – Dijo Shura mientras Shion y Afro le miraban diciendo "¿Cómo lo sabes?"-¿Qué? –Pregunto mirando a ambos- Los vi entrar y si preste atención al lugar donde se conocieron.
- Ya decía yo que pensaras Shura – Dijo Afro un tanto desilusionado.
Cuando se dirigían a buscarlos ambos aparecieron muy felices; nadie pregunto a que se debía tal felicidad en el rostro de ambos, puesto que con lo que ya se les había contado sabían la respuesta.
Gracia a los que leen este Fanfic; que ha decir verdad es el primero qeue hago y me hace pensar ;w;
tambien gracias a los que dejan sus Reviews ustedes son quienes me inspiran a seguir :)
