La tragedia Parte II


Para cuando la ambulancia llego Camus había perdido mucha Sangre; inmediatamente los paramédicos lo subieron en una camilla y a la ambulancia; como solo uno podía ir con ellos decidió ir Milo; en el transcurso de este al Hospital Milo no dejaba de repetir a Camus cuanto lo amaba; cuanto lo necesitaba; cuanto lo quería; cuanto lo deseaba y cuanto sufría por verlo en ese lamentable estado por realizar aquel acto heroico.

Una vez en el Hospital Camus fue intervenido quirúrgicamente para extraer aquella bala de su abdomen los médicos trabajaron durante horas para extraer aquella dentro del cuerpo de Camus; por desgracia la cosa se había complicado un poco puesto que la Orta de Camus se había reventado haciendo que este sangrase mas aumentando el riesgo de muerte; lograron cerrar aquella abertura de la Orta, pero; en el medidor de pulso comienza a disminuir el pulso haciendo que Camus entre en crisis y su ritmo cardiaco sea casi nulo.

- Carga a 300 – indico uno de los doctores a una enfermera colocando las paletas en el pecho de Camus; pero aquel esfuerzo fue inútil – Carga 500 – Dijo de nuevo el doctor colocando nuevamente aquellas paletas

- Doctor será mejor rendirse – Dijo una de las enfermeras; la cual voltea a ver el reloj – Hora de la muerte 2: 15 AM

- Eso nunca Señorita; no dejare que un joven héroe muera; carguen a 600 – Dijo el doctor nuevamente colocando las paletas en el pecho de Camus.

Pocos segundos después el Doctor sale a Donde se encontraba Milo el cual no dejaba de pasar de un lado al otro de la sala de esperas; hasta que se percato de que el doctor se encontraba fuera.

- Doctor, Dígame ¿Estará bien? – pregunto Milo muy asustado.

- Le seré honesto; tuvimos una complicación – Dijo el Doctor.

- ¿Qué clase de complicación? – pregunto Milo temblando.

- Bueno; la Orta se reventó haciendo que derramase mas sangre; después su ritmo cardiaco disminuyo drásticamente – Dijo el doctor.

Milo no soporto aquella tensión así que fue corriendo a la sala de quirófanos, a la cual entro lo más rápido que pudo y vio sobre aquella mesa en la que operaron a su amado y querido Camus; una sabana blanca, un poco manchada sangre.

- ¡CAAMMUUUUUUUUUUSS!- Grito Milo mientras se acercaba a aquella mesa y se arrodillo antes esta en la cual soltó todas las lagrimas que no había podido liberar durante esos cuatro años - ¡¿Por qué Camus, por que tu?! – lloraba desgarradoramente Milo.

El doctor entro en aquella Sala donde Milo sufría y lloraba la perdida de su gran ser amado; el doctor se acerco a este y poso su mano sobre su hombro para tratar de alivianarle.

-¿Por qué lloras hijo? – pregunto el Doctor

- ¿Acaso no lo nota? – Pregunto Milo aun llorando – Acabo de perder a la única persona que he amado y amare por el resto de mi vida – Dijo Milo sufriendo mas – No merezco vivir sin el; el era lo único que amaba y ahora la vida me lo ha arrebatado.

- Pero… - Trato de decir el doctor.

- ¡¡Pero esta Muerto!!! – Grito Milo tan fuerte que todos lo escucharon.

- Joven; por favor tranquilícese, si me permite le podría decir lo que sucede – Dijo el doctor tratando de calmarlo.

- ¿Qué mas me tiene que decir? – pregunto Milo ahogado en su llanto y sufrimiento.

El doctor levanta a Milo del suelo y lo retira de la mesa; este toma una esquina de aquella sabana blanca que cubría aquella mesa de operaciones y la jala haciendo que esta quede descubierta. Para sorpresa de Milo esta estaba vacía…

- Camus no esta aquí; el esta en una habitación descansando y recuperándose de la cirugía. – Dijo feliz el doctor haciendo una pequeña pausa – Trate de decírselo pero usted no me lo permitió – Dijo el Doctor – Salió corriendo para acá.

- ¿Entonces si sobrevivió? – pregunto Milo quitando su tristeza.

- Claro; es muy fuerte, además de que no se dio por vencido nunca – Dijo el Doctor muy feliz.

- Pero entonces ¿Por qué me dijo que se complico? – pregunto Milo

- Por que así fue; disminuyo su ritmo cardiaco y casi muere; pero logramos estabilizarlo y esta Sano y Salvo.

- Gracias Doctor; gracias. ¿En que habitación se encuentra? - Dijo Milo llorando de Felicidad.

- De nada, el se encuentra en la Habitación al fondo del pasillo; pero trate de no hacerle pasar por situaciones que alteren su ritmo por unos días – Dijo el doctor.

- Claro Doc. De eso no se preocupe – Dijo Milo corriendo hacia la habitación de su amado Camus.

Cuando Milo llego al fondo del pasillo entro con zumo cuidado en la habitación de su adorado Camus, el cual descansaba en aquella Cama del cuarto.

- Mi adorado Camus – susurro Milo mientras se acercaba al lecho de este – Pensé que te perdería para siempre – Dijo hincándose aun lado de la cama – No se que hubiera hecho sin ti mi corazón – Dijo acariciando la suave y nívea cara de Camus, mientras lentamente se levantaba; para después darle un suave y tierno beso a su amado Camus.

Y así pasaron algunos días mientras Camus se recuperaba; Shun y Hades lo visitaban por las mañanas y le llevaban unos hermosos Girasoles; Shura y Afro le llevaban cartas de todos los Activos de SaintDollHouse que se enteraron de aquel incidente; mientras que su Familia le visitaba todas las mañanas hasta media tarde ya que desde las 5:00 pm era el horario en el que Milo le llevaba Rosas y contaba a Camus como se sentía en estos días en que el no estaba a su lado.