Mientras tanto en el camino …

- ¿Crees que sea conveniente dejar nuevamente a Camus? – pregunto Shion mirando por el espejo retrovisor a Milo quien tenía una cara de suma tristeza

- No Shion, no es lo más conveniente; pero mis padres quieren que este con ellos; después de cuatro años me he alejado demasiado de mi familia – Dijo Milo triste mientras suspiraba para después musitar – creo que ellos también tienen derecho a verme; pero regresare pronto y por favor dale esto a Camus cuando creas que ya este en Japon – Dijo Milo extendiendo un paquete a Shion.

- ¿Qué es esto? – pregunto Shion mirando el paquete.

- Es algo para que Camus no me olvide asi como yo nunca lo olvidare – Dijo Milo feliz.

Una vez en el aeropuerto Shion se despidió de Milo quien abordo el avión y mientras este despegaba se despedia nuevamente de Shion.

EL avión despego instantes después y Milo miraba una y otra vez el cristal de la ventana mientras veía como aquella ciudad se hacia cada vez mas pequeña y asi siguió varios minutos hasta que se quedo dormido.

Mientras en la mansión todos contaron a Camus las ultimas cosas de la semana; mientras trataban de levantarle el animo, pero a pesar de todos los esfuerzos Camus solo fingía una sonrisa que evitaba se notase aquella preocupación inmensa.

De pronto alguien llego a la Mansion anunciando su llegada.

- He vuelto – Dijo Shion llegando a donde los demás.

- Supongo que ya se fue – Dijo Camus mas triste que nunca.

- Lamentablemente asi fue; pero te dire algo Camus – Dijo Shion llevándolo lejos de donde los demás.

- ¿Qué es lo que me tienes que decir Shion? – pregunto Camus.

- Toma – Shion le entrego aquel sobre que le dio Milo instantes atrás - me pidió que te la diese cuando el llegase a Japón; pero creo que es necesario que lo veas de una vez – Dijo Shion – Con tu permiso debo regresar a donde su madre.

Camus no presto atención a las últimas palabras de Shion el inmediatamente cuando sintió que este abandono la Habitación abrió con zuma delicadeza aquel sobre; saco de este un libro el cual comenzó a leer:

27 de Marzo de 2006

Querido Diario:

Hoy he conocido a una maravillosa persona, creo que la mejor de las que he conocido. Es comprensivo, tranquilo, inteligente, gracioso, simpático y también es muy lindo, no solo con los demás sino también conmigo; aun no sé porque me comparte su amistad pero espero lograr tener algo más que simple amistad. Me parece que tiene mucho que dar a las demás personas y según lo que me ha contado está solo, aun no tiene con quien compartir su vida; así que ¿Por qué no aprovechar?

Solo espero que cuando le diga lo que siento por él no me lo tome a mal porque quedare deprimido y no sé qué hare, sin el creo que moriría de tristeza, no soportaría verlo junto a mí, con alguien mas tomándose de las manos que no sea yo. Espero y el también sienta esto por mí y me comprenda y diga que sí.

Bueno mi querido diario, será mejor que duerma porque en sueños es donde yo lo tengo más cerca.

- ¿Qué es lo que te habrá dicho? – pregunto Camus levemente para sí mismo.

28 de Marzo de 2006

Querido Diario:

Hoy le dije a esa persona todo lo que sentía por él y ¿cual crees que fue su respuesta? Me dijo que Si, que el también sentía lo mismo por mi y que siempre estaría a mi lado para apoyarme cuando lo necesite; le pedí que fuese mi novio para compartir nuestras vidas y me ha dicho que Si también; lo único malo fue que después Aioros quiso que nos fuéramos pero le olvide en el centro de la plaza, cerca de la fuente; lo bueno es que el es una persona comprensible y logro comprender mi estupidez. Le prometi que nunca lo olvidaría y heme aquí pensando nuevamente en el.

- Entonces si cumpliste tu promesa hasta después de aquel dia en que nos distanciamos – Dijo Camus pasando a la siguiente pagina para ver si había algo mas escrito; pero no había nada; Camus sintió que aquella promesa se había vuelto a romper, después de todo Milo se alejaría nuevamente de el. Asi que lanzo el libro contra la pared mientras tomaba sus rodillas y las acomodaba cerca de su cara para evitar que sus lágrimas se notasen. Cuando el libro se estrello contra la pared y después cayo, se escucho como una especie de pieza de metal también lo hacia. Camus sintió curiosidad y se dirigió donde este, recogió la pieza y el libro mientras veía que este quedo abierto en una página escrita.

28 de Marzo de 2010

Querido diario, estos días han sido maravillosos; he logrado reencontrarme con aquella persona que he amado en toda mi vida; la única a quien seria capaz de amar y entregar mi corazón, el único ser en este mundo que existe para mi.

Después de tanto pensé que jamás la volvería a encontrar; lo mas gracioso de todo fue cuando me lo encontré en el aeropuerto, jamás pensé que después de cuatro largos años cambiase tanto; sus ojos son como los rubís mismos tan preciosos y magníficos, su cabello sigue conservando ese pequeño y característico olor a Canela y el sigue siendo igualmente BELLO. Lo curioso fue que cuando los demás se adelantaron, Shion me restregó en la cara que el ya se había dado cuenta de me había enamorado de Camus nuevamente. Lo peor de todo es que estuve a punto de volver a perderle pero gracias a los doctores el está nuevamente conmigo; pero el destino no quiere que estemos tan juntos. Mis padres me han pedido que vuelva nuevamente a Japón para conocer a la familia; desgraciadamente se que ese no es el propósito de ellos.

Se que cuando vuelva, Camus seguirá igual de bello y mis sentimientos hacia el jamás cambiaran; el siempre será el centro de mi universo y solo por ello le amare una y mil veces mas si es necesario.

Para estos momentos probablemente Camus, ya hayas leído las dos hojas anteriores y hasta hayas lanzado el libro, pero; esta bien supuse que debí de poner esa hermosa cadena de Oro como separador y más notorio pero, solo quería que supieras que te sigo amando desde el primer momento en que te vi.

Te AMO Camus tu eres mi mundo, mi todo, mi razón de ser, pero sobre todo MIO.

Camus no pudo contener más su llanto; se dejo caer contra la pared mientras lloraba desconsolado por su adorado Milo quien en esos momentos estaba llegando a Japón.

-Milo – pronuncio levemente Camus – Mi Milo – dijo mientras continuaba llorando y abrazaba fuertemente aquel diario.

Mientras en el aeropuerto de la gran ciudad de Tokio, Japón; Milo esperaba pacientemente a la llegada de sus padres por el. Durante el tiempo que aguardaba se distrajo mirando una joyería, para ser mas precisos los anillos de compromiso los cuales imaginaba en los dedos de Camus –"¿Cuál se verá mejor en tu mano mi Camus?" – se pregunto mientras oía una voz que lo llamaba.

- Miiiilooooooo – Dijo una chica de verdosos cabellos ondulados la cual se acercaba a este.

- Hum? – dijo Milo mientras sentía como aquella chica se colgaba de su cuello.

- Al fin llegas querido; tus padres y yo te hemos estado esperando.

- Creo que me estas confundiendo – Dijo Milo – Yo no te conozco, te has equivodado de persona- dijo mientras se quitaba a la chica y se disponía a marcharse.

- Milo espera un momento cielo – dijo una voz familiar ante el rubio quien inmediatamente volteo.

- ¿Mamá? – Dijo el chico mientras volteaba para ver a aquella persona - ¡Mamá! – dijo alegre Milo mientras se dirigía a abrazar a esta.

- ¿Cómo has estado mi pequeño? – pregunto Anastasia; una mujer de largos rubios cabellos y preciosos ojos color miel.

- Muy bien Mama y ¿Adivina qué? –dijo felizmente Milo.

- ¿Qué cosa pequeño? – pregunto curiosa su madre.

- He vuelto a encontrar a Camus – dijo felizmente Milo.

-¿ P-pero cómo? – pregunto desconcertada Anastasia

- Esta en Nueva York, me ayudo a proteger a Shun en su viaje; ¿acaso no es increíble Mama? – Dijo Milo lleno de felicidad.

- ¿Quién es Camus? – pregunto la chica de cabellos verdosos.

- Camus es un antiguo amigo de Milo; algo vano sin importancia para nosotros Shaina – Dijo Evan un hombre alto y rubio de ojos color azul.

- Para ustedes; pero Camus para mi es lo más importante – dijo Milo a su padre.

- Olvídate de Camus el no está aquí; además de que el no es la persona con quien compartirás tu vida – dijo molesto Evan.

- Ustedes que saben de ello; Yo quiero estar con Camus estén de acuerdo o no –Dijo Milo molesto a sus padres.