Evan sintió tanto coraje por la actitud berrinchuda de su hijo que le abofeteo delante de todas las personas que se encontraban en el aeropuerto

- Aquí no se hará lo que tú quieras jovencito – dijo Evan – Shaina es una mejor persona para ti; además de que ya la hemos conocido y nos hemos dado cuenta de lo que te puede ofrecer.

- Tampoco hare lo que ustedes quieran – Dijo Milo sosteniendo la mejilla herida – no me importa quién sea ella o lo que les pueda ofrecer – dijo mientras señalaba a Shaina – YO amo a Camus y si no logran entender eso será problema de ustedes – dijo Milo mientras daba la espalda a sus padres para marcharse del lugar.

- Sí, claro hijo vete no nos importa lo que hagas o a donde vayas; te casaras con Shaina en dos días así que mejor ve preparándote para decirle adiós a tu Camus – Dijo su padre mientras se marchaba de la escena.

Milo no aguanto más aquel dolor que sentía en su pecho; no era un dolor común era el dolor de la amargura mesclada con rabia y preocupación ¿Qué hacer?, ¿A dónde ir?, ¿Qué sentir o que fingir?; Milo sabía perfectamente que no podía desobedecer a sus padres, pero también sabia; que no debía desobedecer a su corazón.

Eran alrededor de las diez de la noche en Tokio cuando comenzó a llover; Milo solo levanto la cara y una de sus manos para sentir como esta caía; no le importo que continuase lloviendo, el solo siguió su camino mientras pensaba en su adorado Camus. No podía comprender que había dejado a la persona más importante de su vida lejos de él y a sabiendas estaba a punto de casarse con una completa desconocida y egocéntrica chica.

Después de un largo caminar y pensar bajo la lluvia era cerca de media noche cuando se percato de que inconscientemente estaba fuera de su casa; decidió entrar ya que al menos debería recoger sus cosas; una vez dentro se sorprendió al ver a los padres de Shaina allí dentro.

- Milo corazón; ¿Qué te ha pasado? – pregunto Anastasia mirando a su hijo empapado

- Nada importante Madre, estaba pensando cosas –dijo mientras dirigía la mirada al piso recordando a Camus.

- ¿Seguro de que estas bien? – pregunto Anastasia nuevamente.

Milo asintió con la cabeza y se dirigía a su habitación para cambiarse cuando fue detenido por su padre.

- ¿Qué no piensas saludar a tus Suegros? – pregunto Evan a su hijo.

- Ya te he dicho que es lo que pienso y que no me interesa lo que hagas YO volveré con Camus – dijo Milo – le he jurado que regresaría y eso es lo que hare – dijo Milo mientras entraba en su habitación.

- Jovencito te he dicho que vengas a saludar a tus suegros – dijo furioso Evan

- Ya te he dicho que no- dijo Milo cerrando la puerta de su cuarto e instantes después dejarse caer en esta – "¿Qué estarás haciendo Camus?" – se preguntaba Milo para instantes después cambiarse e intentar complacer el capricho de su padre.

- ¿donde están los padres de esa inútil? – dijo Milo luciendo una preciosa camisa blanca con un pantalón negro.

- Están en la sala y ella no es ninguna inútil – dijo Evan

- Para mí lo es – dijo Milo haciendo caso omiso a lo que su padre decía.

Cuando Milo entro en la sala los padres de Shaina se sorprendieron por la belleza de aquel joven el cual entro y tomo asiento en un sillón blanco haciendo que su piel resaltara más.

- ¿Supongo que tú debes ser Milo? – Pregunto la Madre de Shaina

- Así es, perdón por ser grosero pero, ¿Cuál es el propósito de su visita? – pregunto Milo fríamente.

- Únicamente queríamos conocer a la persona con la que nuestra Shaina compartirá su vida – dijo el Padre de esta.

- Bueno ya me han conocido, asi que si me disculpan debo realizar una llamada – dijo Milo levantándose.

- Aun no hemos terminado Milo – dijo Anastasia – aun falta por ver los pendientes de tu boda.

- ¿Qué boda? – pregunto Milo

- ¿Acaso aun no le han dicho? – pregunto el padre de Shaina

- Acaba de llegar hoy aparte de que pensamos que seria muy apresurado comentárselo – dijo Shaina.

Te casaras pasado mañana hijo, hemos acordado con los padres de Shaina que seria bueno que tu y ella compartieran sus vidas – dijo Evan

- Pero yo ya te he dicho lo que pienso de esto- dijo Milo

- Eso no importa – dijo Evan- lo que importa es que te casaras pronto y debes de hacer muchas cosas aun: escoger tu traje, tus invitados y lo demás que haga falta.

- Decídanlo ustedes a mi no me importa esta estupidez que están haciendo –dijo furioso Milo abandonando aquella habitación.

- Bueno hagamos caso de la decisión de mi hijo y decidámoslo nosotros – dijo Evan

- Entonces, ¿ustedes ya enviaron sus invitaciones? – pregunto la madre de Shaina.

- Claro, las hemos enviado a toda la familia mas cercana; exceptuando a los amigos de Milo – dijo Anastasia.

- Bueno ya esta todo arreglado, pero solo tengo una duda – dijo el padre de Shaina.

- ¿Por qué han dicho a su hijo que se casa pasado mañana si la boda es mañana? – pregunto algo intrigado.

- Bueno se que si le decimos que es mañana hubiera intentado huir – dijo Evan – por eso decidimos no decirle que será mañana.

- Me parece una buena estrategia – dijo el padre de Shaina.

Y asi pasaron el tiempo pensando sobre la boda de sus hijos; mientras en la mansión de los Bontecou Camus dormía plácidamente abrazando el diario de Milo y con aquella cadena que Milo había dejado en el diario.

Mientras Shion el agente de seguridad de aquella mansión; leia una carta que había llegado de ultima hora, después de leer la parte de enfrente se sorprendió y continuo leyendo la parte central y al leerla sus ojos mostraron preocupación, angustia y sorpresa; inmediatamente lanzo aquella carta a la chimenea que estaba encendida siendo consumida aquella carta por las llamas; carta que decía:

"Están cordialmente invitados a la unión matrimonial de

Milo Stiga y Shaina Fles"

Al dia siguiente Milo despertó temprano y se llevo la gran sorpresa al ver que colgado sobre su puerta yacía un traje negro para boda.

- "¿Pero que demonios hace esto aquí?"- se pregunto a si mismo – No será que… - Milo salto enseguida de la cama para dirigirse a la sala donde sabia que estaban los responsables de aquel traje.

- ¿Quién de los dos me explicara que hace ese traje detrás de mi puerta? – pregunto furioso Milo.

- Fui Yo – dijo Evan – porque tu boda es hoy y como tu dijiste que lo decidiéramos nosotros; decidimos que la boda fuese hoy.

- ¿Crees que asistiré a ella? – pregunto irónico Milo.

- Pero si es tu boda Milo – dijo su madre.

- No, se equivocan es la boda de ustedes y de Shaina – dijo molesto Milo

- aun así; deberías de ir y ver la cara de Camus al verte frente al altar con Shaina – dijo su padre

- ¿Enviaste una invitación a Casa de Camus? – pregunto Milo furioso.

- ¿No que tu boda no te importaba? – pregunto el padre de Camus.

- Pero como te has atrevido a enviarle una invitación a Camus – dijo Milo furioso tomando a su padre del cuello de la camisa – con esa estúpida idea solo lastimaras a Camus.

- Hijo mejor deja a tu padre, no quiero que los dos se hagan daño – dijo Anastasia preocupada ante aquella escena.

- Demasiado tarde para esas palabras mamá – dijo Milo soltando a su padre – Ya me han hecho el suficiente daño; pero les complaceré el caprichito – dijo Milo mientras se dirigía a su habitación para llamar a casa de Camus.