Y poco después de un minuto de la hora que había citado Milo llegaron; Milo estaba sorprendido, sabia que Shion podía conducir rápido si se lo proponía pero había decidido disminuir la velocidad en el ultimo segundo.

- Bueno – dijo Shion bajando del auto – Hemos llegado al fin – suspiro – asi que seras tu quien decida hasta donde se detendrá tu boda.

- Shion – dijo levemente Milo mirando a Shion quien lucia una gran sonrisa.

- Ve adentro y demuestra a todos ahí, que tu eres Milo Stiga y que tu verdadero amor no esta aquí – dijo Shion empujando a Milo para dirigirse a las escaleras de la iglesia.

Milo entro en aquella Iglesia seguido de Shion y al parecer Shaina ya estaba en el altar. Todos los presentes se sorprendieron al ver a aquel joven llegar a la boda. La música de recibimiento comenzó mientras Milo se dirigía al altar mirando fijamente hacia delante donde yacia Shaina.

Una vez que llego al altar Shaina quizo hablar con el.

- Si no quieres hacer esto no lo hagas – Dijo Shaina levemente – No me gustaría vivir con una persona que no me ama y mucho menos si no es feliz a mi lado.

- Pero Shaina – Dijo Milo levemente

- Es en serio Milo; no me gustaría que lastimaras a Camus por un capricho de nuestros padres – Dijo levemente Shaina – Vete y vuelve con Camus yo les explicare a todos.

Milo abrazo a Shaina la cual correspondió a aquel abrazo

- Muchas gracias Shaina – Dijo Milo mientras se despedia y se dirigía corriendo a donde Shion.

- Shion vámonos – dijo Milo tomando de la muñeca a este que estaba atonito

Todos los presentes quedaron atonitos al ver como el novio abandonaba la boda dejando sola en el altar a Shaina; pero esta no derramaba ninguna lágrima en cambio, sonreía.

Una vez que Shion subió al auto quedo sorprendido y sin aguantar mas en el primer semaforo para ir al aeropuerto o a casa de Milo Shion cuestiono a Milo sobre aquella escena.

- ¿Qué fue exactamente lo que paso? – pregunto Atonito Shion

- Shaina se dio cuenta de que no somos lo que esperábamos – Dijo con una gran sonrisa mientras veía a Shion – Se que no era lo mejor pero ella fue quien tomo la decisión.

- Bueno, aun asi; es lo mejor para los tres – Dijo Shion regresandole la sonrisa a Milo – Si no eran lo que esperaban, es mejor que pasen un mal momento a una vida llena de Sufrimiento.

- En eso tienes razon – dijo Milo con la cabeza gacha – sera mejor que nos vallamos de una vez – dijo levantando la cabeza y viedo a Shion con una gran sonrisa – antes de que a mi padre se le ocurra seguirnos – dijo riendo Milo

- Bueno entonces vayamos al aeropuerto – dijo Shion dando vuelta en el semaforo.

- Claro, pero alli necesito hacer algunas compras – dijo Milo sonriente.

- ¿Qué es lo que planeas comprar? – pregunto curioso Shion mientras seguia conduciendo.

- Lo sabras cuando lleguemos – dijo Milo de manera picara.

Despues de cinco minutos de trayecto llegaron al aeropuerto y estacionaron el auto para después bajarse y dirigirse a la taquilla. Una vez allí Shion compro los boletos para volver a Nueva York lo mas pronto posible; mientras tanto cuando Shion volvió de la taquilla miro a Milo quien veía con curiosidad los anillos de matrimonio.

- "Creo que ya se lo que estas tramando" – pensó Shion acercándose a donde Milo – Huyes de un matrimonio, pero los anillos te siguen llamando la atención – Dijo Shion percatándose como Milo se sorprendia al verle llegar

- Tienes razón - dijo riendo Milo – pero no puedo dejar de pensar como se veria uno de estos en los dedos de Camus – dijo mirando tiernamente los anillos.

- ¿Te parece si entramos a buscar uno? – pregunto Shion contemplando como Milo miraba aquellos anillos

- Claro – Dijo Milo emocionado mientras entraba en aquella tienda.

- En verdad le amas demasiado – Dijo casi susurrante Shion para después entrar en aquella tienda.

Una vez dentro de la tienda Milo contemplaba los anillos de la manera en que un niño pequeño entraba a una tienda de dulces; todos le parecían hermosos, pero encontró uno que le llamo mucho la atención.

- ¿Qué tal te parece este Shion? – pregunto Milo señalando aquel juego de anillos que estaban tras de la vitrina.

- Es bellísimo – dijo mientras contemplaba el par de anillos que había señalado Milo; eran dos preciosos anillos uno de ellos tenia un precioso rubí con un bello color rojizo que le recordaba el cabello de Camus, la base de este era en un color dorado; mientras el otro era un precioso anillo con un Zafiro el cual le recordaba mucho sus ojos, la base de este era en color plata; seria el par de anillos perfectos para recordarse el uno al otro.

- Entonces será este – dijo llamando a la Señorita para que les cobrase aquel precioso juego de anillos. Instantes después Milo pago aquel par de anillos en efectivo entregándole los anillos en dos cajas: el del Rubi en una preciosa caja Azul con los bordes en Plata y el del Zafiro en una caja Rojiza con bordes en oro.

E instantes después ambos se disponían a esperar a que la hora de su vuelo llegara. Cuando porfin anunciaron la partida del vuelo no tardaron mucho en arribar a al avión y tomar sus respectivos lugares en los asientos de primera clase; puesto que el Jet de los Yagami partió enseguida que dejo a Shion.

En el transcurso a Nueva York Milo no dejaba de pensar en Camus, imaginaba como se verían aquellos anillos en sus dedos y sus manos entrelazadas delante de un altar hasta que se quedo dormido con una sonrisa en los labios.