Disclaimer: Crepúsculo y todos sus personajes asociados, lugares y eventos pertenecen a Stephenie Meyer. Este trabajo no es con fines de lucro ni con intenciones de infringir en el copyright. Además solo soy la traductora! La historia original en inglés es de DQRC
Seduciendo a la Señorita Swan
Resumen: Bella nunca saltó y Edward nunca regresó. Seis años después, Bella esta luchando por hacer una nueva vida como maestra en Rochester, Nueva York. ¿Como reaccionará cuando un muy familiar estudiante entre a su salón de clase?
Bueno… Aquí está! De verdad lamento la larga, laaaarga espera!
Aki les dejo la nota de la escritora para este cap:
La canción del capítulo: "Easy silence" de Dixie Chicks se refiere a la parte de Jacob al final.
I come to find a refuge in the
Easy silence that you make for me
It's okay when there's nothing more to say to me
And the peaceful quiet you create for me
And the way you keep the world at bay for me
Traducción:
He llegado a encontrar un refugio en el Tranquilo silencio que haces para mí Está bien cuando no tienes nada más que decirme Y la tranquila quietud que creas para mí Y la forma en que mantienes al mundo a raya por mí
Y mi recomendación para la canción del cap es Nobody's Home de Avril Lavigne *_*
Por cierto. LEAN LENTO!
9:15
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9:18
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9:37
Mis ojos siguieron el reloj mientras la manecilla de los segundos se movía, despiadadamente lento.
"El Sr. Darcy bailó solo una vez con la Sra. Hurst y una vez con la Srita. Bingley, rechazó ser presentado a ninguna otra…"
Estaba incluso difícilmente conciente del constante murmullo de la monótona narración, cuando cada estudiante leía renuentemente un pasaje de "Orgullo y Prejuicio" en voz alta. Deseaba que el tiempo se avanzara más rápido, todo el rato asegurándome hasta la muerte de no mirar a ningún lugar cercano al asiento de Edward.
"Yo no sería tan fastidioso como tu,' gritó el Sr. Bingley, '¡Por un reino! Por mi honor, yo nunca…'"
¿Acaso era posible que el reloj se hubiera parado? ¿Podía, de hecho, haber empezado a ir hacia atrás en lugar de hacia delante? La idea me asustó tanto que le lancé una mirada clandestina al reloj de un estudiante. No, aunque los segundos parecían extenderse como una eternidad, el tiempo parecía moverse en una manera perfectamente normal.
"Solo piensa en ESO, cielo; ¡Él, de hecho, bailó con ella dos veces! Y ella fue la única criatura en la habitación a la que le pidió bailar por segunda vez"
De reojo, ví a Edward moverse casi imperceptiblemente, como si estuviera ajustando su mirada hacía mi. Sin embargo, no podía levantar la mirada; No tenía deseo alguno de someterme otra vez a su expresión de indiferente desenfado. Enterré mis uñas en las palmas de mis manos mientras sentía mi cuerpo temblando. Solo veinticinco minutos para salir, pensé desesperadamente. ¡No te desmorones ahora, Bella! No, no me iba a romper ahora; Habría suficiente tiempo para eso más tarde. Un montón de tiempo para llorar, gritar y temblar luego, una vez que estuviera segura fuera del salón de clases y lejos, muy lejos de sus ardientes ojos color topacio.
"Ella estaba, por lo tanto, obligada a buscar otra del asunto, y relacionarse, con mucha amargura de espíritu "
(n.t. la verdad no tengo idea de que va, no he leído orgullo y prejuicio xD)
Siete minutos para salir. Nunca había estado tan entusiasmada por que terminara una clase desde mi última clase de cálculo antes de los finales en Forks.
Seis.
Tal vez pueda saltarme las clases de esta tarde, consideré, exprimiendo mi cerebro por una excusa suficientemente plausible para explicar por qué era incapaz de completar las clases en el primer día del semestre.
Cinco. Cuatro.
Furtivamente comencé a deslizar mis carpetas dentro de mi bolsa negra, haciendo mi mejor esfuerzo por no causar mucho ruido.
Tres. Dos. Uno…
"Muy bien, gente" Exclamé, mi corazón bombeando mientras saltaba de mi silla e interrumpía a una chica delgada con cabello corto y rubio a mitad de una oración, "Es suficiente por hoy. Tarea: Hacer notas sobre los tres primeros capítulos y traerlos la próxima clase. Eso es todo." Después, para la obvia sorpresa de la clase, tiré mi bolsa sobre mi hombro, solo ligeramente revuelto con el cierre y mitad corrí mitad caí a través de la puerta, cerrándola detrás de mi mientras la campana sonaba.
Me precipité por el corredor salvajemente, insegura de adonde ir. Sabía que solo tenía pocos segundos antes que los estudiantes comenzaran a salir de los salones en todas direcciones y bloquearan mis rutas de extremadamente conciente de que, en el poco probable caso de que Edward quisiera perseguirme, no tendría problema en atraparme. Tenía que ir a algún lugar donde el no pudiera perseguirme. Giré a la izquierda, luego a la derecha y luego otra izquierda. Podía oír el ruido distante de cientos de adolescentes moviéndose mientras los estudiantes iban de una clase a otra, sus pisadas, silbidos y sus estridentes risas haciendo eco en los pulidos pisos. Entonces la vi: la pequeña oficina que compartía con muchos otros profesores. Atravesé el umbral y cerré la puerta detrás de mí con un ruido sordo, presionando mi cuerpo contra la puerta mientras dejaba caer mi bolso al suelo.
La habitación era apretada, y nada personal, las paredes estaban pintadas de un sombrío color verde caqui. Un escritorio extendido corría alrededor de las paredes, en el cual había dos ruidosas computadoras. El limitado espacio de suelo estaba mayormente ocupado por archivadores grises, pero en la esquina había una silla con un solo brazo que definitivamente había conocido mejores días. La oficina no era cómoda; mis colegas y yo difícilmente la usábamos, pero estaba fuera del camino y era un lugar tan bueno como cualquier otro para poder caerme a pedazos en privado. Me hundí contra la puerta y me deslicé hasta el suelo, mis brazos cerrándose apretadamente a través de mi pecho mientras las primeras olas de agonía me golpeaban. Por primera vez era capaz finalmente de dejarme llorar sin miedo a ser detectada u observada. Las emociones que tanto había estado reprimiendo: el shock de haber sido reunida con Edward, las espeluznantes circunstancias bajo las cuales él había vuelto a mi vida y su apática reacción al tenerme enfrente, me abrumaron con su peso. Sucumbí al dolor, incapaz ya de combatirlo.
No se como sobreviví el resto del día. Me moví de clase a clase como si estuviera en un sueño, mis movimientos robóticos y automáticos mientras intentaba mantener la fachada de normalidad. Si cualquier persona se hubiera molestado en mirarme más de cerca probablemente hubiera sido deslumbrantemente obvio que me estaba desmoronando, pero nadie lo hizo. Como había aprendido en los años des pues de la partida de Edward, es sorprendentemente fácil desvanecerse en el fondo.
No volví a ver a Edward. Ni en el almuerzo, donde mis ojos la multitud de estudiantes sentados buscando un destello de bronce; ni entre clases, cuando furtivamente lanzaba miradas a través de los cristales de las puertas de los salones. Intenté persuadirme de que su ausencia era algo bueno, pero no pude deshacerme de la continua sensación de decepción. El hecho de que él no me hubiera seguido después de nuestro encuentro solo podía, estaba segura, ser la confirmación de su falta de sentimientos hacia mí. Era una conclusión triste, pero nada sorprendente. Él no me había amado por seis años, quizá nunca lo había hecho. ¿Cómo hubiera podido una sola hora cambiar eso?
Para cuando la escuela finalmente acabó y yo había abordado el autobús a casa, me había convencido de que Edward y su familia, quienes presumiblemente deberían estar aquí en Rochester con él, probablemente estarían ya muy lejos. Me pregunté que explicación les daría él. ¿Les habría dicho que me había vuelto a ver? ¿O solo se habría ido, como había hecho años atrás después de nuestro primer encuentro en la clase de biología, y estaría esperando que los demás lo siguieran? No, decidí, Alice lo hubiera visto. Ella probablemente sabía que nos íbamos a encontrar hace días. Pero, ¿Por qué no le había dicho?¿Tal vez ella quería verme otra vez? O tal vez, la voz de realismo en mi cabeza señaló, mientras el autobús llegaba a mi parada, a ella simplemente no le importa..
Suspiré mientras me colgaba la bolsa al hombro. Envolví mis manos alrededor del frente de mi abrigo y lo atraje a mi cuerpo, algo que tanto me protegía del frío como calmaba el ardor en el agujero de mi pecho. Subí por los escalones cubiertos de nieve a mi edificio y caminé penosamente el largo tramo de escaleras hasta mi departamento. El elevador se había descompuesto desde hacía como dos semanas, pero afortunadamente para mí, solo vivía en el segundo piso.
Entré en la oscurecida sala de estar, mis manos temblando por el frío mientras jugueteaba con los botones de mi abrigo. Me saqué el abrigo y me volví para colgarlo del gancho de la puerta, mis movimientos lentos y mesurados. Incline mi cabeza, presionando mi mejilla contra la fría madera y cerré los ojos. Finalmente estaba sola, sin ningún ruido excepto el del murmullo del trafico de la calle, y ninguna luz exceptuando la pálida luz amarilla que se derramaba através de las ventanas producida por el alumbrado público. Esperaba una repetición de mi desmoronamiento matutino pero, para mi sorpresa, no lloré. De hecho, todo lo que en verdad sentía era cansancio. Ya había viajado y regresado de mi límite emocional por hoy y todo lo que quería hacer ahora era dormir. Mi cama parecía la forma más invitadora de pasar el resto de mi tarde. Caminé hacia mi habitación. Solo había llegado hasta la puerta, entonces el teléfono sonó.
Me congelé. Miré el teléfono, insegura de qué hacer. ¿Era Edward? Mi primera reacción fue preguntarme como había él conseguido mi número, eso fue antes de poner los ojos en blanco. Sería apenas una dificultad para un adinerado, inteligente, bien conectado, vampiro hacker conseguir un número de teléfono. Yendo al grano, ¿quería yo hablar con él? ¿Qué podía decirle? Acababa de decidir contestar cuando la maquina contestadota se activó.
Hola, estas hablando a casa de Bella, por favor deja tu mensaje después del tono.
Esperé con la respiración entrecortada.
"Hola Bella, soy yo" Una voz distinta a la de Edward se emitió de la contestadota. Solté mi respiración de golpe mientras me acercaba al teléfono y me regañé mentalmente por ser tan tonta en primer lugar. Como si él fuera a llamar.
"Hola Jacob" Susurré acercándome el teléfono al oído y caminando de regreso al muro para prender las luces.
"¡Bella!" Gritó, y pude prácticamente escuchar su sonrisa por el teléfono "Así que estas ahí ¿Por qué no contestabas?"
"Perdón," Repliqué, hundiéndome en el sofá "Me tropecé con la alfombra." Eso era difícilmente una mentira; me caía muy seguido. Jake se rió entre dientes lo que me confirmo que no sospechaba nada.
"Eres un riesgo, es una sorpresa que incluso te dejen enseñar. Estoy sorprendido de que no hayas, inadvertidamente, herido a algún estudiante."
"Oooh, una palabra larga, Jake" me burlé "¿Dónde la escuchaste? ¿Eso de convertirte en alfa ha hecho que eleves tu vocabulario?" Jake silbó con molestia, pero arruinó el efecto al reírse. Sam se habia 'retirado' dos años antes, después del nacimiento de su primer hijo con Emily. Esto había hecho de Jacob el líder de la manada, algo que –aunque el se quejaba bastante- se tomaba muy seriamente. Dicho esto, yo sabía que el estaba esperando también por del día de hacerse a un lado.
"Sí, bueno, claramente he pasado mucho tiempo contigo," bromeó "tus hábitos comienzan a pegárseme"
"Claro, claro," Dije sonriendo. Él rió y sentí como mi cuerpo se relajaba ante el sonido mientras Jake se sumergía en un entusiasta monólogo sobre los eventos recientes en La Push. Jake siempre ha tenido talento para levantarme el ánimo; y para cuando había terminado de ponerme al día sobre las vidas y travesuras de toda la manada, el recuerdo de mi encuentro con Edward se había desvanecido hasta no ser nada mas que una desagradable sombra en el fondo de mi mente.
"… Así que le dije a Quil," Continuó Jake, "que debería regalarle a Claire una muñeca o algo, Digo, eso es lo que a las niñas de ocho años les gusta, no?"
"¿Estás bromeando?" Le dije, sacudiendo mi cabeza a la típica inadvertida actitud machista de Jacob. "Claire no es del tipo de las que juegan con muñecas, Jake. Su pasatiempo favorito es jugar football y montar hombres lobo. Dile a Quil que le consiga una canasta de Basket para que la cuelguen a un lado de su casa y sus hermanos también puedan jugar "
"¡Es una idea estupenda, Bella!" Dijo Jake. Yo asentí, olvidando que el no podía verme, y tomé una botella de refresco, mientras balanceaba el teléfono en mi hombro. "Le diré a Quil esta noche. El y los chicos van a venir a celebrar"
Me detuve con la botella en la mano y la puerta del refrigerador abierta. "¿Celebrar qué?" pregunté, perpleja.
"Oh, nada," Replicó el, con un tono extremadamente casual. Lo conocía suficientemente bien para detectar que estaba escondiendo algo.
"Jake…" Gimoteé, cerrando la puerta del refrigerador y recargándome contra la encimera. "¡Dime!"
"Bueno, viendo que preguntas tan amablemente," El rió entre dientes y pude escuchar el regocijo en su voz. Rodé mis ojos y comencé a destapar la botella de refresco. "Carole esta embarazada."
Grité, y arranqué la tapa de la botella con el shock, causando que el refresco se disparara en un chorro efervescente, empapando completamente el frente de mi camiseta. Maldije y tiré el teléfono mientras dejaba la aún chorreante botella en el fregadero. Entonces me arrodillé y levanté el teléfono empapado, sosteniéndolo contra mi oído mientras mi mano buscaba ciegamente detrás de mí por un trapo.
"¿Bella?" Jake sonaba preocupado, "¿Aún estás ahí? ¿Escuchaste lo que dije? Carole esta emb…"
"¡Te escuché!" Grité "¡Dios mío, Jake, es fantástico! ¡Estoy tan feliz por ti! ¿Cuándo lo supieron? ¿Cuánto lleva Carole de embarazo? ¿Cuándo nace el bebé? ¿Sabes si es niño o niña?"
Jake rió ante mi bombardeo de preguntas.
"Lo descubrimos hace un mes, pero Carole no quería decirle a nadie hasta que pasara de las catorce semanas. Nacen en junio y no, no sabemos el sexo"
"¿Nacen en junio?" Dije sin poder creerlo, "Quieres decir…"
"Gemelos" Confirmó Jake, su voz resonando de felicidad. Grité otra vez y deseé más que nunca tenerlo junto a mi para poder darle un enorme abrazo. Por los siguientes veinte minutos lancé preguntas y lo asé pidiendo detalles, incluso lo hice pasarle el teléfono a Carole para felicitarla.
"¡No puedo creerlo!" Le dije a Jacob cuando regresó al teléfono;" ¡No puedo creer que vayas a ser papá!"
"Tampoco yo" Replicó, con una pizca de nerviosismo en la voz que instantáneamente me recordó al chico de quince años del que me hice amiga cuando llegué a Forks.
"¡Serás brillante!" Dije sinceramente, "¡El mejor papá del mundo! Simplemente lo sé"
"Gracias Bells" Dijo él, lleno de gratitud. Quedamos en silencio por algunos segundos. Yo aún no podía procesar la información completamente. Jake era tres años más joven que yo, solo tenía 22 años, y aún así el ya estaba casado y a punto de tener hijos. El estaba disfrutando su saludable, normal y 'humana' vida y todos los beneficios que incluía. Yo, por otro lado… me pregunté vagamente qué hubiera pasado si Jake y yo hubiéramos permanecido juntos. ¿Nos habríamos casado? ¿Estaría embarazada de sus hijos? Y ¿Qué si Edward nunca se hubiera aburrido de mi y no se hubiera ido? Probablemente nos habríamos casado saliendo del instituto en una pequeña, ceremonia privada. Renneé habría pegado el grito en el cielo- que no es que eso me hubiera detenido. Hubieramos podido tener una historia similar a la de Jacob… sin los niños, por supuesto. En estos últimos años me he preguntado a veces si hubiera extrañado esa parte de mi humanidad, cada vez llegué a la misma conclusión; No quería hijos. Incluso ahora, cuando no había posibilidad de tener que tomar esa decisión, aún hubiera escogido a Edward por encima de tener bebés. Esa revelación me deprimió.
"¿Bella?" La voz de Jacob con una ligera nota de irritación me sacó de mis ensoñaciones, y me di cuenta que me había olvidado de él, otra vez.
"Hola Jake, perdón solo estaba soñando despierta," Dije rápidamente, antes de que me colgara. Con el dorso de la mano me limpié las lágrimas que había comenzado a derramar inadvertidamente. "¿Qué decías?"
"Te pregunté cómo van las cosas en Rochester…" Continuó. Esperé a que continuara la oración pero parecía ya haberla terminado. Repetí su pregunta en mi cabeza otra vez, preguntándome cuál era la mejor respuesta.
"Todo va… bien. Sip, todo bien. Muy bien, como siempre." No quería mentir, pero no podía decirle la verdad, exactamente.
"¿Has estado viendo algunos chicos recientemente?" La pregunta me tomó con la guardia baja. Define 'viendo', pensé secamente. ¿Saliendo con alguién? No. ¿Encontrarme inesperadamente con el ex-amor de mi vida en un salón de clases? Si, de hecho, ¿quieres los detalles? Sacudí mi cabeza. Sin importar lo que dijera todo se repetiría para el resto de la manada, todas sus esposas, Billy, Charlie, y sin duda alguna Renée. Hace mucho que decidí que todos ellos estaban, de una manera muy poco saludable, demasiado preocupados por mi vida amorosa; o lo que quedaba de ella.
"No, Jake. Yo…"
"¿Sí?" dijo después de una corta pausa.
"Nada" susurré. Esto era ridículo. ¿Cómo pude siquiera contemplar la posibilidad de decirle a Jacob lo de Edward? Podría volverse loco. Él nunca perdonó a Edward por… bueno digamos que el nunca pudo perdonar a Edward.
"Bella" Dijo Jacob severamente. "Cuéntame ¿Pasa algo malo, verdad?" Su profunda voz era tan reconfortante, tan tranquilizadora. Me transportó de regreso a Forks; si cerraba los ojos podía verlo parado frente a mí, con sus brazos abiertos e invitadores y First Beach de fondo. ¡Despierta Bella! ¡No puedes decirle!
"N-no," Murmuré. Soné pateticamente nada convincente, incluso para mis propios oidos.
"Vamos Bells, prometo no decirle a nadie." Bufé con incredulidad. "No le diré a nadie. Promesa de Hombre Lobo"
Cerré los ojos, dejando escapar una risita mientras imaginaba a Jacob vestido de la cabeza a los pies con un traje de Boy-Scout, con sus enormes manos juntas en un saludo.
"Te vas a enojar," murmuré, con mi resolución disolviéndose.
"¿Contigo? Jamás!" Dijo en un tono completamente genuine. "Eres mi mejor amiga, Bella, sin importar lo que me digas siempre te apoyaré"
"Yo…" me detuve otra vez, incapaz de decidirme.
"Por favor, Bella," dijo suavemente, "Déjame estar aquí para tí"
Me quebré.
"Bueno, te voy a decir," las palabras comenzaron a salir de sopetón, "Pero tienes que saber que yo no lo planeé; ni siquiera sabía que él estaba en la ciudad hasta esta mañana y no hice nada; no fue mi culpa y no significa nada, ni siquiera le hablé, así que…"
"¡Whoa, para tu tren!" Interrumpió Jake "¿Qué es lo que no significa nada?¿De quién me hablas?"
Me detuve. Era ahora o nunca
"Edward," susurré "Edward Cullen."
Hubo unos segundos de silencio, en los cuales Jacob procesaba lo que le había dicho.
"¿Qué tiene el chupa-sangre que ver en esto?" Preguntó con un dejo violento en su voz. Con la mención del vampiro se había convertido instantáneamente en "Jacob-Alfa"
"Está aquí, Jake. Aquí en Rochester" Dije, preparándome para la tormenta. No me decepcionó
"¿QUÉ?"
Me encogí, apretando el teléfono con fuerza.
"¿QUÉ CARAJO ESTÁ HACIENDO EDWARD CULLEN EN ROCHESTER?" Gritó Jake, en voz tan alta que de hecho tuve que alejar mis oídos del teléfono.
"Jake, calm…"
"¿NO ESTÁ FELIZ CON HABERTE HECHO CATATÓNICA POR CUATRO MESES? ¿QUIERE ARRUINAR TU VIDA AÚN MÁS?"
"Jacob, es…"
"¿POR QUÉ LA SANGUIJUELA NO PUEDE SIMPLEMENTE ALEJARSE? ¡APENAS TE ESTABAS MEJORANDO, POR DIOS SANTO! ¿QUÉ DERECHO TIENE DE PAVONEARSE DE REGRESO EN TU VIDA DESPUES DE TODO ESTE…?"
"¡JACOB BLACK, ESCÚCHAME!" Guardó silencio casi instantáneamente. No estaba segura si era por que le importaba lo que yo tenia que decir o si el tono histérico que mi voz había adquirido lo asustó. Hablé despacio, con mi respiración pesada. "Para empezar, Edward no sabía que yo estaba aquí; estaba tan sorprendido de verme como lo estaba yo de verlo a él. En segundo lugar, estoy segura que el no quiere involucrarse conmigo otra vez, todo lo contrario." Me detuve mientras el agujero en mi pecho se hacía ligeramente más profundo. Respiré profundo y continué, "Tercero, dudo que vaya a quedarse mucho tiempo, probablemente para mañana ya se habrá ido"
Una corta pausa siguió a mis palabras, antes de que Jacob se calmara otra vez, estuvo gritándome e interrogándome. Me vi forzada a contarle la historia completa, de mi llegada a la escuela, de encontrarme a Edward y de correr de la clase. Vacilé ahí, pues no quería admitir lo de mi derrumbe emocional. Jake debió entenderlo; no me preguntó nada más acerca de ese asunto. Parecía haberse calmado un poco, pero de todos modos me tomó mas de media hora para persuadirlo de no tomar el primer avión de Rochester a Seattle. Se estaba volviendo una larga llamada telefónica.
"Es raro pensar que ahora él es seis años menor que tú," Dijo Jake, pensativo, después de que le re-contara nuestro encuentro por, según yo, milésima vez. "Debe ser horrible siempre tener 17 años." No contesté a eso; hasta hace poco tiempo, tener 17 años permanentemente era algo que yo había anhelado. "¡Eeew Bella, te has besado con uno de tus estudiantes! Eres como una de esas maestras horripilantes que salen en las noticias, las que seducen a hombres jóvenes e inocentes." Dijo Jake, riendo. Suspiré agradecida. El hecho de que Jake pudiera hacer una broma acerca de la situación demostraba que había superado la furia que había sentido antes.
"Carole es cuatro años mayor que tu" Le recordé. Era verdad, Carole era amiga de Rebecca de la universidad.
"Sí, pero ya habíamos aclarado eso ¿No? Físicamente me veo casi de 25…"
"Y Edward tiene 112 años, de hecho. Así que si hay algún asalta-cunas aquí ese es él"
Jacob se puso sospechoso al instante. "¿Qué quieres decir, Bella? De verdad no puedes estar pensando en aceptar a la sanguijuela de regreso ¿Lo harás? ¿Después de todo lo que hizo?" Gruñó, "¿Después de todo el infierno por el que te hizo pasar? ¿Acaso no recuerdas lo que pasó en tu ultimo año de escuela? Acuérdate que…"
"Sí, lo sé," Interrumpí bruscamente. Como si necesitara algún recordatorio de mi infernal último año de la escuela secundaria y sus devastadoras consecuencias. Me giré observando por la ventana la remolineante nieve. No había pensado en eso desde hacía mucho…
Jake pareció darse cuenta de que me había hecho enojar; estuvo callado por unos segundos. No me gustaba el silencio, pero cuando finalmente habló otra vez me encontré deseando que hubiera durado más.
"Fui a visitar a Brady la semana pasada," Dijo Jake en tono vacilante. "Quería contarle lo de Carole"
No respondí. Brady. La culpa que sentí ante el nombre del chico fue abrumadora, incluso ahora, después de todos estos años. Me desprecié por ser incluso capaz de pensar en Edward después de lo que le había pasado al hombre lobo más joven…
"Parece estar bien," Continuó Jake, aparentemente inconciente de mi angustia. "Ni mejor ni peor. Pero como le dije a Sam, él…"
"Por favor no," Susurré, con la voz quebrada, "Por favor no hables acerca de él. No puedo, después de todo…" Me detuve mientras el odio hacia mi misma se incrementaba con cada palabra, "Ahora no. Lo siento, Jake. "
Jake no respondió, me encogí; No podia soportar que Jacob estuviera decepcionado de mí.
"Lo siento tanto Jacob," susurré. Él seguía sin decir nada, me moví para colgar el teléfono, con la cabeza baja.
"No, espera." Escuché su voz desde el auricular y lo volví a poner en mi oído, sentí alivio a pesar de mi misma. "Soy el único que debería disculparse, Bells." Murmuró Jake, "No fui justo al mencionar a Brady, no después del día que has tenido." Odié el hecho de que el sintiera la necesidad de disculparse conmigo, pero estaba despreciablemente débil como para detenerlo. Jacob continuó. "Pero tendrás que enfrentarte a ello algún día, Bella. No puedes escapar de lo que pasó por siempre"
No respondí; No pude. Las lágrimas corrían por mis mejillas, haciendo mi visión borrosa.
"Por favor ten cuidado, Bells," Dijo Jacob, con voz implorante, "No dejes que Cullen te hiera otra vez. No puedo estar ahí para repararte de nuevo, como la última vez." Quedé en shock. Era la primera vez que Jacob había reconocido lo que ambos sabíamos desde siempre: que él había sido mi razón para vivir después de la partida de Edward.
"N-no creo que tengas de qué preocuparte," susurré quebradamente, "Él, Edward, no se siente de la misma forma. Me dejó ¿recuerdas?" No había alcanzado a quitar el dolor en mi voz cuando dije la última frase, y supe que Jacob se había dado cuenta.
"Estaba loco," Dijo Jake suavemente, "Totalmente demente como para haberte dejado. Eres más de lo que ningún hombre podría pedir nunca."
"¿Cómo p-puedes decir eso?" Dije medio sollozando, "¿Después de todo por lo que te he hecho pasar? ¿Después de lo que hice? ¿Después de lo que le pasó a B-brady?"
"Escúchame, Bella" La voz de Jake resonó con fiereza "Lo que le pasó a Brady no fue tu culpa. Nunca te culparía por eso. Si fuera la culpa de alguien seria de…" Se detuvo al escucharme respirar bruscamente y re-dirigió la oración, "bueno, ya sabes a quién culparía. Pero no serías tú. ¿Me entendiste?"
"Sí," Mentí. Habíamos tenido esa conversación varias veces en los últimos seis años, y aunque él decía lo mismo cada vez, nunca le creí. El lo sabía, pero, no obstante, eso no lo detuvo en intentar hacerme creer. Estaba apunto de decir algo más cuando lo corté.
"Jake, se está hacienda tarde. Y los chicos van a llegar más tarde a tu casa; no quieres hablar conmigo toda la noche."
"Puedo cancelarles" Aseguró Jake con voz calmada.
"No, no hay necesidad," Dije "De todos modos estoy cansada; necesito ir a la cama. Hablaré contigo pronto" Finalmente accedió a dejarme ir después de hacerme prometer que le llamaría en el minuto en que lo necesitara.
"Buenas noches, Bells; ten cuidado"
"Lo tendré, Buenas noches Jake," murmuré colgando lentamente el teléfono.
Fui a mi habitación, preguntándome si había estado mintiendo. Para el momento en que me había metido en la cama decidí que no importaba. No volvería a ver a Edward nunca más. Él y su familia seguramente estaban ya arriba de un avión hacía algún remoto lugar del país… corriendo hacia otra 'distracción'.
Me hundí en las almohadas con las lágrimas corriendo por mi cara mientras dejaba que el sueño me reclamara.
Y bien ahora si les pido disculpas!
Fue un semestre taaaan pesado! Pero bueno ya saben intentaré sacar los caps más rapido. Mucho, mucho más rapido
Muchas gracias a todas por sus reviews *-*
Pasaron mis expectativas! 65 reviews! Ni en mis más locos sueños!
Y bueno muchas gracias por su paciencia, espero lo hayan disfrutado!
