-Life is Like a Boat-

El sonido de las campanas atrajo la atención de Ayumi, miró el antiguo reloj del parque que anunciaba las 2:30, mientras el sonido llenaba sus oídos se preguntó si lo vería esta vez. Pensar en él era como sumirse de nuevo en un mundo de ensoñaciones, en donde a pesar de cosquilleo de nervios se sentía a gusto a su lado, pero Yamada no había tenido el valor para hablarle después de la confesión que él mismo le hizo, y al parecer Nomiya prefería dedicarse por completo a su trabajo antes de perder de nuevo su tiempo ayudando a una tonta ex universitaria. Hacía meses que no sabía nada de él, a no ser que Miwako hiciera un mordaz comentario cuando ella los visitaba y él se encontraba ausente.

Echó una última mirada al reloj, antes de que captara todos los elementos a su alrededor. Su ojos permanecieron fijos en una joven pareja que fácilmente hubiese podido verse como las otras tantas, sin embargo Ayumi conocía de sobra a las dos personas; aquella esbelta y frágil mujer ahora sonreía junto al hombre.

Yamada lo observó todo con una aparente calma, ni siquiera hizo caso cuando una persona la empujo y ella dio un paso al frente, su brazo derecho se aferró a la tela de su blusa a la altura de su corazón, y un terror inaudito se apoderó de ella porque se dio cuenta que ya no sentía nada; no fue decepción, rencor o celos lo que pasó por su mente. Porque de pronto no significo nada para su corazón ver cuando Mayama se inclinó ligeramente hacía Rika para acariciar su mejilla mientras ella sonreía ante el gesto del hombre; darse cuenta de aquella verdad la lleno de dudas.

Una incertidumbre que se reflejó en miles las de lágrimas que comenzaron a correr por sus mejillas en respuesta a sus interminables preguntas. Echó a correr pasando de largo el sonido de los conductores cuando atravesaba la calle sin fijarse en el brusco frenar de los automovilistas.

Mientras corría se preguntaba en que momento lo había dejado ir y aprendido a vivir sin él, a empezar a actuar por si misma sin tener que comportarse como si estuviese constantemente llevando acuestas una carga demasiado pesada para ella.

Alguien pasó a su lado demasiado cerca de ella como para que Yamada arrogara la caja que aún sostenía con su trabajo, antes de pasarlo de largo ignorando su grito de protesta. En ese momento lo último que quería era estar rodeada de aquella multitud que parecía murmurar muy cerca de ella, amenazándola con quebrar los últimos hilos lógicos que trabajaban a toda marcha para no dejarla sola.

Atravesó el inmenso centro comercial, murmurando rápidas disculpas cuando chocaba con algún cuerpo, alguien debió haberla reconocido porque estuvo segura que la llamaban por su nombre pero no se detuvo hasta internarse en el parque que apenas dejaba pasar la luz a causa de sus altos árboles. Se dejó caer en una de las bancas, respirando profundamente sintiendo como su pecho ardía a causa de su impulso por correr bajo aquel abrasador sol.

Restregó sus manos en su rostro en un intento por apartar su llanto, pero aquello solo redoblaba las incontables lagrimas que brotaban de sus azulinos ojos, dejó escapar algunos sollozos como si estos contuvieran una parte de aquello que comenzaba a perder.

Solo dejó de llorar en el instante en que alguien la protegía en un abrazo, cuando el hombre la atrajo hacía él sus asustados ojos permanecieron un segundo abiertos antes de dejarse llevar de nuevo por el llanto. Porque incluso cuando la persona no dijo nada ella sabía quien era, y de algún modo le reconfortaba su presencia.

-"Es la segunda vez que nos vemos en días y tu comienzas a llorar de la nada"- Dijo por fin el hombre, notando como la chica se aferraba a su camisa.. –"Lo viste con ella ¿cierto?, creía que su relación con Rika ya no te afectaba"-

Ayumi agradeció que no pronunciara su nombre, porque darle un nombre resultaba más doloroso.

-"Onee-chan, ¿aún lo amas?"- Preguntó finalmente, y como si sus palabras supusiera una violación a su intimidad Morita observó las copas de los árboles iluminadas por los rayos del día.

El hombre la había visto mientras ella observaba el reloj, permaneció de pie algunos metros detrás de ella, cuando Yamada se había echado a correr le bastó una sola mirada para saber a que se debió su actitud. Morita la había imitado y estuvo cerca de morir en las calles de Tokio arroyado por uno de los automóviles, que después del primer impacto salían de sus autos gritándole palabras que prefirió ignorar. Le dio alcance en una de las calle pero ella no lo vio, en su lugar le arrojó aquella enorme caja que cargaba y corrió con mayor libertad.

Ayumi negó con la cabeza después de un rato, atrayendo de nuevo su atención.

-"Dime una cosa Morita, ¿Qué pasa cuando te das cuenta que ver a la persona que te gusta no duele tanto como en un principio?"-

Shinobu la miró sorprendido porque no esperaba que Yamada le dijera algo de lo que le pasaba, por lo general él simplemente se había acercado a ella y decir con sus propias palabras lo que ella era incapaz de hacer.

-"Nada; no es algo ni bueno ni malo, sencillamente no ocurre nada"- Dijo con tranquilidad mientras notaba como los sollozos eran cada vez menores.

-"Mientes. Lo sé porque me he sentido mal al ver a Mayama junto a Rika, pero no tiene nada que ver con lo que solía sentir, por primera vez en todos estos años no desee estar en el lugar de ella"- Le respondió con su voz suave y quebrada.

-"No miento, simplemente has dejado de ver a Mayama como un ídolo. Yamada sé que lo llegaste a amar pero con el tiempo ese amor sencillamente se convirtió en obsesión, pretendías amarlo y te obligabas a ti misma a creerlo porque era la única manera de justificar aquellos años que viviste al pendiente de él."-

-"Hmmp"- Asintió en silenció dándole la razón a su amigo, y comenzó a llorar de nuevo al ver como Morita le había dicho lo que ella pretendía ignorar como solía hacerlo.

-"¿Sabes quién era el jefe de Mayama en Fujiwara Desing?. Esa persona me dijo hace tiempo palabras similares a las tuyas, pero no quise hacerle caso porque entonces me daría cuenta que mi vida estuvo mucho tiempo vacía, durante tantos años me gustaba.

No era como las otras chicas que se fijaban en Mayama por su forma de ser o el empeño que ponía a cada una de las cosas que hacía. Yo decidí amar la parte que nadie conocía de él, aquella donde era avaricioso y flojo, me gustaba el Mayama que reprochaba por todo y no se conformaba con las sobras. Tu y él me lo dijeron pero no quise escucharlos.

Él, Nomiya me dijo que podía contar con su apoyo cuando quisiera llorar pero no puedo hacerlo, porque es su culpa que yo me haya olvidado de Mayama. Soy una tonta, cuando todos ustedes volvieron, volví a llorar porque creía que lo seguía amando, me preguntaba si esta vez él se fijaría en mi y correspondería mis sentimientos, pero si eso llegaba a pasar ¿qué iba a hacer entonces?.

Porque cuando lo imagine aquel vacío en mi estomago ya no estaba, tan solo la sensación de desear que eso no ocurriera nunca. Nomiya me dijo que no podía esperar que él me amara correspondiendo a la lastima, sin importar cuanto lo quisiera Mayama nunca me iba a aceptar y aún cuando no quisiera admitirlo estaba en lo correcto, al final lo comprendí pero incluso sabiéndolo no soy capaz de aceptarlo"-

-"Ese hombre, Nomiya no tiene la culpa de lo que pasó con Mayama, tu mejor que nadie lo sabe Yamada. Creo que esta bien que finalmente te hayas librado de aquellas viejas ataduras que te obligaban a fingir un amor, que sin que te dieras cuentas solo te hacías daño"-

-"Lo sé. Sé que no es su culpa, él simplemente estaba ahí para mi; cuando yo fingía ser fuerte Nomiya sabía que tan solo se trataba de debilidad. Nunca lo dijo pero estoy segura que finalmente se cansó de escuchar mis tonterías, porque muchas veces me vio llorar por Mayama y aún así dijo que se había enamorado de mí. Cuando lo dijo quise salir corriendo, alejarme de él cuanto antes porque sentí como algo dentro de mi se quebraba.

De nuevo me comporte como una niña que se esconde de sus padres después de recibir un castigo, me obligué a no verlo aún cuando una parte de mí deseaba encontrarse con su sonrisa que me decía que todo estaría bien. Y tal vez pretendía que él lo intentara, que hiciera nuevamente ese largo viaje solo para verme, pero no lo hizo y yo ya no sé pensar."-

Morita pasó con suavidad su mano sobre la espalda de la mujer, mientras sonreía al escucharla hablar y darse cuenta como su amiga de la infancia se hundía fácilmente en un vaso de agua, por no ser sincera con ella misma.

-"Ayumi Onee-chan, no me gusta que digas que eres tonta o infantil. Simplemente estas confundida, pero cuando tu misma te des cuenta de lo que me dices te sentirás mejor"-

Solo sintió como la chica asentía ante sus palabras antes de que ambos volvieran a quedarse en silencio.

Yamazaki tardó unos segundos en reaccionar y seguir a la mujer que ya se había alejado de él en busca de la joven artesana. Ambos la vieron corriendo hacia el antiguo parque donde tendrían que encontrarse pero a juzgar por su apariencia había olvidado todo lo concerniente a su cita, y después de que Miwako la llamara por su nombre sin obtener respuesta, los dos fueron tras ella.

Pero la vieron junto a ese hombre que habían visto solo una vez porque Mayama los había presentado, de algún modo ambos arquitectos se sintieron incómodos al ver como Yamada se aferraba al joven como si fuese su única salvación y la respuesta a aquellos problemas que la agobiaban desde hace mucho.

Ninguno dijo algo, se limitaron a observar la escena a la espera que la persona a su lado se le ocurriera algo. Fue Yamazaki quien atrajo la atención de la mujer dándole una pequeña palmada en el hombro, ella dirigió su rostro a donde le señalaba, abriendo sorprendida los ojos al ver a Nomiya no muy lejos de donde ellos se encontraban observando ahora como Yamada esbozaba una sonrisa mientras el hombre la imitaba revolviendo su cabello con su mano.

Después de haber comprado una bebida cerca del centro comercial, Nomiya decidió refugiarse en un lugar apartado de la multitud y sin muchos ánimos de vagar por las calles con el termómetro en su punto máximo, se encaminó al parque donde solía ir a pasear junto a Miwako y Yamazaki.

Y como si el calor no fuese suficiente bochorno ahora se encontraba a Yamada abrazada a una persona que él no conocía. Se quedó algunos metros alejado, observando la escena mientras notaba como la lata se aplastaba bajo su puño.

Había transcurrido poco más de tres meses desde que evitara todo contacto con la joven, lo había hecho porque aún no sabía como acercase de nuevo a ella sin que reaccionara con su asustadizo gesto mientras lo observaba con sus inquietantes ojos azules. Pero ahora que la volvía a ver se sintió decepcionado; porque Yamada había vuelto a llorar y no era él quien se encontraba a su lado, esperando en silencio que terminara de derramar todas las lágrimas que aún quedaban por culpa de Mayama; lo sabía de sobra incluso si no la había visto en todo ese tiempo Nomiya sabía que el recuerdo y amor por Mayama seguía vigente en el corazón de la mujer.

No dijo nada cuando sus compañeros se acercaron a él, Miwako con aquella mirada de lastima como si estuviese viendo a Leader después de negarle un paseo; y se preguntó si tan patética lucia su presencia en ese momento.

つづく...


2do chp, y en tiempo record xD lastima que no lo pude terminar a tiempo, que era mi meta. Bno Bruja espero que te guste y esperes la proxima actualización que no sé cuando será jaja.

Gracias por todo y nos veremos por aqui muy pronto.

Gracias por sus comentarios y leer xD.

-Sherrice_Adani-