Un par de rayos de luz, entro por la ventana obligando a su ocupante a levantarse, por que se sentía tan adolorido, y por que sentía a su miembro, tan apretados, además que sus testículos le dolían de sobre manera

- Pero que demonios – grito el rubio, a abrir completamente sus ojos, que hacia el con otro hombre, o mejor pregunta que hacia el adentro de otro hombre, o una mejor pregunta, que hacia el dentro de otro hombre, en una posición que claramente gritaba sexo, al igual que la ropa regada, el florero roto, las botellas de ron en el piso, y que el mencionado hombre estaba usando su corbata preferida en el cuello

Hubiera seguido formulado, preguntas en su mente, si no hubiera sentido un fuerte empujón que lo termino tirando sobre el piso, mientras su miembro le ardía, por la fricción ejercida sobre el unos instantes antes

- Pero que eh hecho – fue lo único que pudo gritar el rubio de ojos grisasios, antes de empezar a sollozar

El dueño del departamento simplemente no podía quitarse esa sensación de su cuerpo

- Mierda – grito por enésima vez en lo que llevaba de la mañana, como había podido caer tan bajo, como pudo a verse a costado con un hombre, como pudo haber intimado con un hombre, otra vez

Miro de nueva cuenta hacia el cuarto donde el pequeño rubio seguía gimoteando sobre si mismo, valla que lloraba el condenado

- Marica – susurro para así, bueno esa era la menor de sus preocupaciones, lo había hecho con un hombre, su masculinidad estaba en juego, y su mente no dejaba de criticarlo una y otra vez

Bien hecho McCormick no puedes conseguirte una mujer, así que recurres a los culos fáciles, que paso con el encanto de la familia, con tu hombría, con tu eterna sonrisa, si ese niño con cuerpo de niña es lo mejor que te pudisteis conseguir tu me das asco

Por que el era su peor enemigo, si pudiera hubiera apuñalado su cerebro desde hace mucho tiempo, bueno la cerveza haría su trabajo

Salio de la ducha, quizás era mejor correr a ese rubio de su cama, pero por que sentía que algo se levantaba en su interior en su mente, algo regreso muy de golpe

Flash back

- Eres hermoso – susurro el chico al instante de meter la mano dentro del pantalón de su compañero, en realidad esos cincuenta dólares eran los que mejor había gastado en su vida, su compañero era en pocas palabras, un chico sensible, tan solo lo había manoseado levemente, y ya podía sentir la erección del chico, dentro de sus pantalones eso lo ponía a mil, se volvía a sentir poderoso

- Arg se gentil – murmuro el chico al notar que su "amigo" se ponía algo agresivo con tu delicado órgano

- Lo siento gatito – susurro el mayor, mientras le labia lascivamente el cuello

- Miau – fue lo único que obtuvo de respuesta, bueno eso y que el menor en estatura, pegara mas su trasero, sobre su ya erecto miembro, el cual pareció disfrutar de sobre manera el contacto emergente

Fin del Flash back

Mierda no de nuevo, miro su entre pierna disimuladamente, su miembro parecía no estar tan de acuerdo con su cerebro, al parecer alguien si lo había disfrutado y mucho

Mientras para el otro rubio, la cosa era mas caótica a un, ahí estaba nuevamente su intolerancia al alcohol, mezclado, sabia que no debía tomar cerveza y ron, pero no había hecho caso, el chico le había dicho que si tomaban una cerveza entre los dos y que había pasado, había terminado acostándose, entregando todo sin siquiera saber el nombre del otro chico, si era un dios en toalla frente a el y se veía sumamente genial de esa forma, y por lo que podía ver era un semental en brama, que no se suponía que tenia que estar cansado, por lo de anoche

Además, había surgido un lado del demasiado oscuro, que lo asustaba, un lado demasiado independentista, un lado que en esos momentos, le pedía a gritos tirarse sobre el otro rubio y desgarrarle la toalla para volver a jugar

- Debo irme – grito el menor, entrando al baño con sus pantalones en la mano, definitivamente era mejor, mantener algo de dignidad, antes de perderla toda

El rubio suspiro, al menos no había tenido que correrlo de su casa, así que decidió ponerse sus pantalones, antes que su erección se hiciera olímpica

Como diablos habían terminado así, quizás era culpa del agua derramada o de la crema o de cualquier otra cosa, pero sus labios se había unido de una forma descarada, como si con esa acción reclamara a un mas el contacto, todo parecía estarse encausando de nuevo hacia la situación que ambos trataban de olvidar

- Lo siento yo – repuso el chico recobrando el sentido – debo irme – replico mientras salía corriendo del apartamento

Había pasado una semana desde ese acontecimiento, y para kenny todo parecía a ver pasado hace tanto años, que mas bien parecía un sueño que algo real, a un que el pequeño anillo de oro blanco que había encontrado debajo de su cama, le mostraba que no había sido ningún sueño

Pensó en tirarlo, pensó en regalarlo, incluso en echarlo al inodoro pero algo se lo impedía un sentimiento que se había arraigado en lo mas profundo de su corazón

Ni si quiera le había preguntado su nombre, en realidad en que estaba divagando, entro en un Starbuck, quizás un Café Express lo calmara

- Un express – repuso el chico

Agh, en se..gui..da. – exclamo una dulce pero entre cortada voz

- Tweek es solo un cliente, no te asustes – replico un pelinegro detrás del mesero rubio que había tomado su orden

Agh de..ma..ciada presión lo siento Craig – exclamo el rubio sonrojado

- Mira llévale estos bollos a la mesa dos mientras yo atiendo al joven – repuso el chico

- Esta bien – exclamo el rubio algo mas calmado mientras se alegaba de la mesa

- ¿Esta bien? – pregunto Kenny algo extrañado por la actitud del mesero

- Si, a un que es difícil saberlo con el, bueno un express verdad – repuso el chico

- Si – exclamo el rubio con una ligera sonrisa en sus labios

Como había acabado en medio de esa pelea ni el mismo lo sabia, simplemente algo le había hecho actuar

- Como oísteis, el vivirá ahora conmigo ¿algún problema? - gruño el rubio, mirando al castaño directamente a los ojos

- Si, que es mi novio – repuso el castaño

- Pues valla novio que resultasteis, si para estar a su lado necesitas golpearlo, si mal no recuerdo yo simplemente me lo lleve a mi cama – dijo con una ligera sonrisa

Algunos momentos después

- Gracias – susurro el rubio mas pequeño completamente apenado

- Descuida – repuso Kenny con una sonrisa

- Bueno creo que me boy – exclamo el menor dándose la vuelta

- No te gustaría tomar un café – dijo el rubio deteniéndolo por alguna extraña razón

- Lo dices en serio – repuso el pequeño Leopold

- Si – dijo sonriendo el mayor

- Gracias – susurro apenado el menor

- De nada – replico el mayor

- Por cierto ¿como te llamas? – pregunto el pequeño mientras entraban de nueva cuenta a la cafetería

- Kenneth pero tú me puedes llamar Kenny ¿y tú? – pregunto el chico

- Leopold, pero mis amigos me dicen Butters - repuso el chico

- ¿Butters? – pregunto kenny

- Por que todo mundo dice que soy muy dulce – respondió algo apenado el rubio de ojos color azul grisáceo

- Eso si lo puedo certificar – dijo el mayor sonriendo

- Kenny - repuso el menor mientras se cubría la cara de vergüenza, sinceramente estaba empezando a conocer a su salvador, pero por que simplemente en esos momentos sentía que estaba sentado al lado de un acosador