Primeramente:

"Siento...sentimos mucho el retraso de este Cap. pero Marla y yo tuvimos unos cuantos días muy ajetreados, pero aquí está, espero que les guste n_n...Hiilsu"

"Me declaro la responsable principal por el retraso de esta historia, pero créanme que estar enferma por cuatro semanas, andar de Doc en Doc y no saber qué tienes, es 'horrible' sin mencionar que debes seguir haciendo todo pero a un tercio de tu capacidad normal, es agotador. Así que Muchas Gracias a Hiilsu por su GRAN COLABORACIÓN en este Fic, (eres un amor) y a ustedes por ser tan pacientes… Marla"

"A todos aquellos que dejan su comentario y no tienen una cuenta en la cual pueda personalmente agradecerles, aprovecho para hacerlo aquí. Muchas gracias chicos por sus reviews, como siempre lo he dicho y seguiré diciendo, siempre serán muy bien recibidos ;) y millones de perdones a todos los que no contesté su último comentario, de verdad, de rodillas y con los brazos abiertos, perdónenme, espero que no sea causa para que dejen de comentar, no me castiguen tan cruelmente"

Resumen: Este es el capítulo 10 de Hermione Granger y la Orden del Fénix desde PDV Ron. ¿Cómo reacciona cuando ve a alguien preguntar por Hermione?. Y tiene una visión nada grata de Fred y Angelina, en el salón de clases encantamientos...

Aclaración: esta historia está basada en personajes y situaciones creadas y pertenecientes a J.K. Rowling y varias editoriales. No se obtiene ninguna ganancia económica.

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Clap, clap, clap.

El soñoliento Ron Weasley se preguntó por un momento cuál sería exactamente el castigo que recibiría si empujaba su libro de Pociones en el culo de Madame Pince. Sólo quería que dejara de caminar durante unos endemoniados momentos para poder dormir un poco, y le parecía que si ese pesado libro estaba allí, entonces ella no sería capaz de caminar. Estaba seguro de que Madam Pomfrey podría quitarlo y, aunque fuera procesado, estaba seguro de que Hermione muy capazmente montaría una fuerte defensa para él.

Aunque no debiera elogiar tanto a Hermione; para empezar, era la razón por la que había estado tan cansado últimamente. No había logrado volver a su ciclo normal de sueño después de las vacaciones de Navidad. Desde que Harry y Hermione habían estado allí, ellos se podían levantar hasta tarde, pero él se levantaba por lo menos a las ocho cada mañana. Por lo general utilizaba las vacaciones para ponerse al día con el sueño, pero cuando se dio cuenta de que Hermione se levantaba a las siete todas las mañanas, se vio obligado a levantarse temprano también. No sabía por qué, pero había algo extrañamente vigorizante al respecto, al pasar ratos a solas con Hermione. También había comenzado a notar cómo la gente en Grimmauld Place los observaba bastante a los dos. Creía saber lo que sospechaban que estaba pasando, pero no iba a pensar en ello. Simplemente no era posible que le gustara Hermione - era su mejor amiga. Pero cualquiera que fuera la razón, Hermione era el motivo por el que se levantó temprano de la cama todas las mañanas de todas las vacaciones. El único problema de su nueva rutina era que estaba muy necesitado de dormir más.

Sabía que tenía que estar más alerta, especialmente desde que Harry estaba fuera en su primera lección de Oclumancia y que, sin duda querría hablar de eso después. Ron frunció el ceño - o creyó fruncir el ceño; estaba demasiado cansado para saberlo. La idea de clases particulares con Snape era un asesinato para él, y Snape ni siquiera tenía una venganza privada que le concerniera a Ron. Snape, no importaba lo que Hermione dijera, él era un idiota grasiento con el que Harry no debería tener que verse obligado a gastar más tiempo.

Estúpido bastardo, Ron pensó adormilado mientras sus ojos finalmente se cerraban. Su mente vagó por un instante, y se encontró bailando un tango con Snape en la biblioteca, mientras que Hermione se reía y le señalaba. Ron trató desesperadamente de alejarse, pero Snape murmuró algo en un tono seductor... oh Merlín, ¿por qué Snape está tratando de seducirme? ... y lo tomó fuerte. Hermione se rió con más fuerza, agitando sus manos por su incontenible risa y de alguna manera voló al otro lado de la habitación golpeándose las costillas.

¡Ay!

Se despertó sobresaltado con un indigno resoplido, y miró alrededor en la habitación, aun desorientado. Gracias a Merlín había sido sólo un sueño. O la mayor parte de ello - la bofetada había sido muy real.

"¡Ron, por favor!" Hermione le reprendió en voz baja, inclinando la cabeza en señal de advertencia hacia la señora Pince, que estaba lanzando una mirada de descontento hacia ellos. No sabía qué era peor: el recuerdo de Snape bailando con él, o la mirada que estaba recibiendo de Hermione por quedarse dormido.

Ron murmuró una disculpa, mientras que se incorporaba en su asiento, se puso a reanudar su trabajo garabateando en su pergamino. Estaban trabajando en algún ensayo... Ron se rascó la oreja... pudiera ser que ayudara si hubiese escrito algo que le indicara de qué diablos se suponía que debía escribir. Quería preguntarle a Hermione, pero no quería parecer un idiota, sin mencionar la regañada que le daría. Suprimió un suspiro, tal vez sólo debía dormirse de nuevo.

Continuó mirando hacia abajo en el pergamino, escarbando en su memoria de lo que había estado escribiendo. Oyó suspirar a Hermione cuando se recostó en su silla. "Vuelvo", susurró. Ron asintió con la cabeza sin siquiera levantar la vista para que no se viera una pequeña sonrisa que cruzaba por su cara - podía echar un vistazo en su ensayo, mientras que ella no estaba.

Contó hasta diez en la cabeza hasta oír los pasos de Hermione en la distancia, miró hacia arriba para asegurarse de que no estaba mirando en su dirección antes de tirar el ensayo hacia él. Ah, DCAO, recordó al darle una rápida leída al ensayo. No estaba de más leer el ensayo desde el punto de vista de la bruja más lista en la historia de Hogwarts, y utilizarlo como punto de partida - no significaba que estuviera copiando su ensayo.

Ojeó tan rápido como le fue posible ese ensayo escrito de manera tan elocuente, antes de regresarlo a su lugar tal y como estaba, no dejando de vigilar para asegurarse que Hermione no había notado su trasgresión. Sin embargo, se congeló instantáneamente ante la escena que se desarrollaba frente a él. Hermione estaba en la sección de Defensa, a su vista, y ese era Terry Boot, quien estaba inclinándose hacia un lado, con el brazo en alto apoyándose en la estantería. Tenía ese aire de suficiencia y pomposidad sobre él, que hacía que Ron quisiera arrojarlo—le recordaba a Percy. ¿Sobre qué estaban hablando? Terry parecía un poco nervioso por algo y Hermione avergonzada. Sin pensarlo, la mano de Ron se hundió en su mochila y sacó la oreja extensible que Fred y George le regalaron en navidad. Los gemelos lo habían entrenado muy bien, ni siquiera tuvo que pensar dos veces acerca de cómo utilizarla. Cruzó su brazo sobre la mesa, dejando una punta de la oreja extensible en la misma y apoyó la cabeza sobre ésta mientras la cuerda color carne desaparecía bajo la mesa, en su regazo, y salía hacia Hermione y Terry. Ahora parecía como si estuviera dormido pero en realidad estaba escuchando cada palabra de su conversación.

"Bueno, como sea, Hermione" Terry aclaro su garganta, "Me preguntaba si te gustaría ir a Hogsmade conmigo"

Oh maldición¿El imbécil la está invitando a salir?

"Oh, Terry, es realmente dulce de tu parte" comenzó Hermione.

"…pero prefieres no aceptar" Terry terminó por ella.

Ron suspiró de alivio en sus brazos. ¿Quién querría salir con ese idiota? No podía creer que Terry Boot fuera tan estúpido para pensar que alguien como Hermione Granger saldría con él.

"Lo siento" simplemente dijo Hermione

"Pensé que esto podría suceder" admitió Terry.

"¿Cómo lo sabías?" pregunto Hermione.

Porque tú eres muy buena para mí, pensó Ron en lugar de Terry.

"Estoy en Ravenclaw" respondió Terry con un dejo de pomposidad. "Debería de haberlo sabido mejor, al tratar de pretender a una de las chicas de Harry Potter"

Ron se sacudió ligeramente-¿Todavía las personas llamaban a Hermione como una de las chicas de Harry? Incluso él no era tan estúpido y ¿Se supone que este tipo esta en Ravenclaw?

"¿Disculpa?" Hermione dijo con aspereza "No soy la chica de nadie"

Ron sonrío. Esa es mi chica, pensó orgulloso. Hermione no aceptaría ninguna estupidez de parte de nadie. Se preguntó brevemente si golpearía a Terry— él sin duda quería hacerlo. Estaba tentado a levantar la cabeza y echar un vistazo; siempre disfrutaba cuando Hermione derribaba a alguien que no le agradaba a él. Pero se obligó a mantenerse agachado.

"Claro que no", Terry corrigió apresuradamente. "Yo sólo—Yo—bien, supongo que no soy tan inteligente después de todo" dijo al fin.

Oh, mierda, pensó Ron furioso. Hermione no se iba a tragar esa cantidad de estupideces después de haber aguantado esa actitud arrogante los últimos cinco minutos. Le sorprendió que no se hubiese alejado a estas alturas. Conocía a Hermione y ella estaba pensando indudablemente en su ensayo de DCAO y forzando la conversación con Terry simplemente porque era muy educada para alejarse. Tal vez debería fingir que necesitaba ayuda con algo para que ella pudiera volver pronto.

"Tú eres inteligente," le contradijo Hermione. Ron alzó las cejas, porque conocía ese tono de voz. Era el tono que había utilizado para tranquilizarlo en innumerables ocasiones. ¡Le está creyendo al idiota! "No es nada que hayas hecho, en absoluto. Eres una persona maravillosa y si las cosas fueran diferentes, yo saldría contigo sin pensarlo. De verdad lo siento".

Ron dejó escapar el aire que inconscientemente contenía. Aunque ella hubiera aceptado la cantidad de estupideces que dijo, seguirá sin salir con Terry.

"Está bien, no te preocupes por eso" Terry le dijo.

"Gracias. Y, por supuesto, me encantaría seguir estudiando Aritmancia contigo."

¡Ah, así que ahí es donde había estado esas noches!

"Realmente no necesitaba ayuda adicional con Aritmancia", admitió Terry tímidamente.

Ron entorno los ojos. Así que ese era el juego de Boot—jugar al tonto para llamar la atención de la chica y después cuando él pensara que tenía su afecto, hacia su jugada. Que misera

"Me lo imaginaba", Hermione dijo con voz avergonzada. Ron estaba dispuesto a apostar 10 galeones a que estaba ruborizada; no podía creer que Hermione estuviera así por todo eso.

"¿Ves?, en realidad deberías haber estado en Ravenclaw", Declaro Terry con ironía. Los dos rieron en voz baja y Ron rodó sus ojos. Que estupidez—Hermione nunca estuvo destinada para Ravenclaw; siempre había estado destinada para Gryffindor, para estar con él. Ron gimió en su brazo. ¡No pienses cosas como esas!

"Gracias" repitió Hermione.

"El placer es mío", replicó Terry.

"Bueno, mejor que vuelva".

Ya era hora, Ron pensó con una mezcla de amargura e ira. Se estremeció cuando de repente recordó que tenía que recoger su oreja extensible. Rápidamente tiró de la cuerda de la oreja, manteniendo sus brazos debajo de la mesa. Enrolló el cordel en su mano y mantuvo la cabeza gacha con la excusa de estar dormido. Ahora el único problema podría ser que Hermione lo atrapara. Ron no estaba realmente seguro de si quería ser descubierto o no - si lo descubría, podría preguntarle una o dos cosas acerca de ese bastardo de Boot.

¡Clac!

La punta del pie de Hermione Santa Jane, dolorosamente se estrelló contra su espinilla. "¡Ay!" gimió mientras se enderezaba. Esperaba que su cara no denotara la culpa e ira que sentía por lo que había pasado y creyera que sólo se había quedado dormido de nuevo. Madame Pince instantáneamente los calló, y Ron frunció el ceño mientras se inclinaba para sobar su dolida pierna. "¿Por qué demonios hiciste eso?" demandó, fingiendo olvido.

"No debiste haberte dormido" Hermione siseo.

Ron le dio una última mirada. Ella no lo sabía—estaba seguro de eso, aunque la ignorancia significara no poder interrogarla sobre Boot. Ojalá, no le hablara por un momento mientras se calmaba—tenía el presentimiento que si lo hacía, explotaría y le demandaría saber todo. Así que todo lo que hizo fue recoger obedientemente su pluma otra vez y los dos reanudaron su trabajo. Su ensayo lo escribió mucho más rápido, puesto que ahora sabía lo que estaba escribiendo pues acababa de leer la conclusión de un excelente ensayo acerca del tema, hacía solamente unos minutos. Sin embargo, él seguía cometiendo estúpidos errores mientras seguía pensando sobre los torpes esfuerzos de Boot para seducir a Hermione. También estaba un poco sacado de onda porque Hermione no le había comentado nada—si Boot la estuviera molestando, ella le hubiera platicado. Él se hubiera hecho cargo del asunto por ella; ¿Acaso no confiaba en él? Y luego estaba un concepto inquietante de que quizá había otros que iban tras su Hermione. Ya le había preguntado sobre Zacharías, pero aun quedaba Viktor maldito Krum. Incluso aunque ella le dijera un millón de veces que no estaba interesada en ellos, él seguiría preocupándose sobre eso porque ellos estaban interesados en ella. ¿Quién no estaría interesado en Hermione? Ella no podría rechazarlos a todos, ¿Qué pasaría si uno de ellos no aceptaba un no por respuesta?

No, pensó Ron mientras tenía que tachar otra oración errónea, mejor mantener un ojo en Hermione y tal vez hacerla enojar, en lugar de que algo le pase. La observó por el rabillo del ojo. Estaba escribiendo con atención, mirando de vez en cuando al libro que había recuperado. Estaba obviamente muy satisfecha con su ensayo, ya que tenía ese aire de satisfacción con esa sonrisa que frecuentemente hacia a Ron sonreír de vuelta, o atormentar a su cerebro a pensar en algo ingenioso para que esa sonrisa jamás se fuera.

Sip, definitivamente iba a seguir manteniendo un ojo sobre esa chica.

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Ron sin embargo no esperó ser forzado a mantener un ojo sobre ella al siguiente día. Una de las cosas que realmente lo ponía loco de Hermione, era que cuando empezaba a ser absorbida por una misión o idea, se comprometía tanto al punto de olvidar contarles a los demás lo que estaba haciendo. Después de ese artículo en el Profeta acerca de la fuga de Azkaban, Hermione traía esa extraña y divertida mirada, murmurando para sí misma, y luego salía corriendo sin ninguna explicación acerca de lo que le pasaba. Odiaba cuando hacía eso. Lo había hecho tantas veces que Ron había perdido la cuenta, y después de estarse preocupando por ella la noche anterior, sin mencionar toda la demás mierda de la que se tenía que preocupar últimamente, estaba más que irritado por su inusuales acciones.

Por suerte, había logrado contenerse hasta que patrullaban juntos esa noche. "¿A Dónde demonios te escapaste esta mañana?" exigió a la mayor brevedad.

"Ron, por favor" rogó Hermione rodando los ojos. "¿Tenemos que hablar de esto ahora?"

"Si" Ron insistió tercamente. No se había impacientado todo el día para que le dijeran que esperara días para aclaración y alivio.

"Si esto te preocupa tanto, ¿por qué no me preguntaste antes?" señaló Hermione.

Ron apretó sus dientes con enojo; era como si Hermione expresara en voz alta algo que él acaba de pensar. "No quería discutirlo en frente de Harry, porque él tiene suficiente de qué preocuparse en este momento."

"¿Por qué le preocuparía que saliera yo corriendo?" Preguntó Hermione.

"¡Porque actúas como una loca!" Ron insistió. "Odio cuando tienes esa mirada extraña en tu cara, por cierto, ¡quítala!"

"Se llama pensar, Ron, es posible que desees intentarlo alguna vez" contesto Hermione.

Hermione estaba empezando a ser desagradable - una clara señal de que tenía que actuar con rapidez antes de que comenzara a gritar. "¡Hermione!" Ron gritó, dando dos largos pasos para bloquear su camino. "¡Sólo dime!"

"Mira, Ron, no quiero decir nada hasta estar segura de que esto va a funcionar", explicó Hermione. "Tengo una idea acerca de cómo mejorar la imagen de Harry en los medios públicos, pero depende de ciertas cosas, te prometo que te lo voy a decir una vez que lo sepa todo, pero no ahora, ¿está bien?"

Ron siguió sus ojos con recelo. Él sabía que estaba diciendo la verdad - Hermione nunca había sido capaz de mentirle de manera convincente. Podía percibirlo en ella, suponía que se debía a que Hermione era una persona honesta y real que tenía problemas para engañar a la gente, aunque era genial cada vez que planeaba el engaño. Pero si ella tenía que mentir en el momento, simplemente era terrible. De hecho, no mentía ahora, pero Ron todavía tenía que asegurarse. Además, pudo haber hecho todo lo que acababa de afirmar y después ir a hacer algo más. No la había visto durante algún tiempo después de su abrupta salida. "¿Eso es lo que realmente hiciste?"

"Por supuesto que lo es" Hermione se ofendió un tanto de que Ron no se fiase de ella. "¿Qué otra cosa podría haber hecho?"

Ron se encogió de hombros, con la esperanza de parecer casual. Ella no podía saber que él había estado pensando en esto desde hace bastante tiempo. "Haber visto a un amigo." O amigos, agregó en su mente. Había tanta gente que le encantaría estar con Hermione por lo que tenía que preguntar, así sabría a que tipo mantenerle el ojo avizor.

Ron sabía que estaba entrando en terreno potencialmente peligroso después de esa gran pelea que tuvieron después de navidad, sin embargo, tenía que decirlo. Se volvería loco si no sabía qué demonios estaba pasando. La libertad condicional de Hagrid era lo que más fuertemente pesaba en su cabeza, sin mencionar la visita al Ministerio y la muerte de Bode. El mundo no tenía un lugar placentero en ese momento y Ron iba a luchar para asegurarse que, por lo menos un aspecto de su vida fuera perfecto, lo que significaba mantener un ojo en Hermione. El problema era que a Hermione no le gustaba ser vigilada, así que tenía que hacerlo a escondidas. Sin embargo, había descubierto su secreto y ahora tenía que dar la cara y atenerse a las consecuencias.

El cansancio de Hermione, sin embargo, era evidente en el momento que él fijó sus ojos en ella esa tarde, y por primera vez estaba muy agotada como para preocuparse por una de sus clásicas peleas. "Ron", dijo con una forzada calma, su puño cerrado a un lado. "No estoy de humor para hacer frente a un ataque de celos en este momento. Así que, deja esto a un lado".

Ron la miró a los ojos. Estaba tan cansada. Ahora que lo pensaba, él también estaba muy cansado. El día había sido agotador - todo el año había sido agotador. Tantas cosas estaban cambiando, así que él y Hermione habían vuelto a lo que hacían antes: discutir. Era su manera de lograr la normalidad en sus vidas de nuevo. Además, eran muy buenos peleando. De hecho, a veces, cuando Ron se iba a casa para el verano y entraba en discusiones con su familia, podría encontrarse a sí mismo ganando con demasiada facilidad y queriendo un desafío por una vez. No había nada tan vigorizante como argumentar con Hermione. Sin embargo, simplemente no tenía fuerzas para ello. No hoy.

Ron dejó escapar un largo suspiro y dio un paso fuera del camino de Hermione para que pudieran seguir su patrullando. No dijeron una palabra más en el resto de la ronda, pero le encontraron extrañamente tranquilo. El simple hecho de estar cerca de Hermione le tranquilizó. Era extraño - a menudo lo sacaba de quicio, nadie lo enloquecía tanto como Hermione lo hacía, pero al mismo tiempo, su presencia le podía infundir calma y contentamiento. Ella lo era todo, siempre era exactamente lo que necesitaba en determinado momento. Incluso Harry no tenía ese don y Harry era el mejor amigo que cualquiera podría desear. Tal vez por eso se ponía tan provocador y celoso cada vez que ella le daba a otro chico su atención. Él la quería para sí.

Hijo de p.., gimió para sí mismo cuando se dio cuenta de algo. Odiaba que Hermione tuviera siempre, siempre la razón, y una vez más la tenía: en realidad estaba celoso de los Viktors, los Terry Boots y los Zacarías Smith que, sin duda, estarían siempre en su vida.

Ahora, si eso significaba que en realidad le gustaba la chica, era otra cosa. Sí, él tenía esos sentimientos de celos y pensaba que era la chica más bonita de la escuela y le había regalado un perfume para Navidad y había un sinnúmero de otras cosas que parecían indicar que sus sentimientos hacia Hermione no eran puramente platónicos. Pero tenía que estar seguro - no iba a arruinar su amistad con Hermione por confesarle sentimientos que realmente no tenía hacia ella. Tenía que estar seguro.

Apretó las manos fuertemente dentro de sus bolsillos mientras él y Hermione se acercaban a la entrada del retrato. Tenía que pensarlo muy cuidadosamente, pero también sabía que una vez que lo confirmara, no sería capaz de guardarlo más tiempo. Acabaría diciéndoselo a ella. Suprimió la necesidad de suspirar cuando Hermione dio a la Señora Gorda la contraseña, parecía como si él y Hermione estuvieran cambiando después de todo.

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Por supuesto, no fue así. Aún tenía que ingeniarse un plan con el fin de averiguar si sus sentimientos hacia Hermione realmente eran más que amistad y si una cosa le había enseñado Hermione, esa era el tener siempre un plan.

Unos días antes del Día de San Valentín, sin embargo, una idea, finalmente se le presentó. Estaba cenando con Harry y Hermione y Harry había traído a tema el hecho de que haría el paseo por Hogsmeade con Cho Chang. Hermione parecía muy entusiasmada de que Harry tuviera una cita para San Valentín. Y ahí fue cuando lo golpeó - - había estado planeando ir a Hogsmeade con sus dos mejores amigos, pero ahora que Harry se iría todo el día, solamente serían él y Hermione. Era la cubierta perfecta para hablar con ella y tratar de solucionar las cosas

Había entonces intentado descubrir casualmente si Hermione ya tenía planes con uno de sus potenciales pretendientes. Aunque ella había sido algo imprecisa acerca de lo que quería hacer ese día, había dejado claro que no tenía concertada una cita con nadie. Lo había mirado con extrañez cuando le hacía preguntas, pero esperaba haber disipado cualquier sospecha que ella tuviese.

Ahora, lo único que quedaba era descubrir qué demonios iban a hacer. Tenía que pensar en algo - no que fuera una cita ni nada, pero si se trataba de una cita, era obligación del chico planificar este tipo de cosas. Necesitaba hablar con alguien acerca de ello y por cierto, no iría con Harry, por lo que sólo podía pensar en otra persona. Bueno, en realidad en dos, ya que por lo general, una iba donde la otra. Ron dejó esa 'plática' hasta el día antes de la excursión a Hogsmeade. Hermione, afortunadamente, se fue a la cama más temprano, dejando a Ron libre para deslizarse a la mesa donde se encontraban 'esos dos'.

Fred Weasley enarcó las cejas. "¿En qué podemos ayudarte?"

Ron miró nerviosamente por encima del hombro por si acaso Hermione, por alguna razón había regresado a la sala común. "Sí, - em – Necesito preguntarles algo."

"¿Estás bien, Ronnikins?" George preguntó, todavía se ocupaba en el surtido salta-clases en el que estaban trabajando.

"Ah, ya sé de qué se trata", dijo Fred antes de que Ron pudiera responderle a George. Ron acababa de mirar por encima del hombro de nuevo con temor evidente. "Quieres hacer un pedido, ¿no? Simplemente no puedes hacerlo enfrente de tu noviecita". "Oh, está bien", dijo George alegremente mientras sacaba un formulario de pedido. "Llénalo y tu solicitud será procesada lo más pronto posible..."

"No, no es nada de eso," le contradijo Ron, agarrando el formulario de pedido. Se detuvo un poco mientras miraba hacia abajo en la hoja. "¿No me darían un descuento? ¡Soy de la familia!"

"Al contrario," dijo Fred felizmente, "De hecho te habíamos hecho un sobrecargo." Luego le arrebató a Ron el formato de manera que un cliente real fuera capaz de usarlo. "¿Por qué estás aquí, hermanito?, no tenemos todo el día."

Ron miró alrededor una vez más y bajó la voz. "Yomestabapreguntandosius…"

"¡Habla, amigo!" Fred ordenó en voz alta. "¿Qué te pasa – no quieres que la gente escuche?"

Ron lo miró. Fred estaba hablando en voz tan alta que le sorprendía que los muertos no llamaran a la puerta del retrato para solicitar que Fred cerrara la boca y bajara la voz, de manera que pudieran descansar en paz.

"Me preguntaba dónde sería un buen lugar para llevar a una chica en el Día de San Valentín" siseó Ron quedamente. Luego miró rápidamente a su alrededor para asegurarse de que nadie lo escuchó - gracias a Dios, nadie lo hizo.

"Ah, así que tu noviecita está involucrada", dijo George alegremente con una sonrisa.

"Ella no es mi novia", Ron le recordó por millonésima vez.

"¿Y a quién llevarás a Hogsmeade mañana?, ¿a Pansy Parkinson?" Fred preguntó con inocencia fingida.

Ron hizo una mueca de asco antes de responder tímidamente. "A Hermione", admitió. "Y yo no la llevo - Quiero decir, sí, vamos juntos y todo ¡pero eso es todo!"

Fred se rió aún más fuerte. "Sí, claro, Ron, ella es sólo tu 'amiga'," dijo en un tono que indicaba claramente que no creía una palabra de la que su hermano estaba diciendo.

George por su parte tomó la solicitud un poco más en serio. "Bueno, si quieres regalarle algo, yo diría que fueran a la librería ya que es Hermione de quien estamos hablando", volteo una orden de pedido en blanco y recupero su pluma. "Y si tú…" George dibujo un feo mapa de Hogsmade y sus alrededores con rápidos trazos de la pluma, "…sigues este camino…" le indicó con la punta de su pluma, "…habrá una bifurcación. Toma el camino de la izquierda—el de la derecha tiene un árbol seco en medio del camino, ha estado ahí por años. Con toda esa nieve ahí afuera, ella no querrá treparlo. En el de la izquierda, el arco da la vuelta y te trae de regreso al pueblo. Con toda la nieve, sería muy romántico estar ahí solamente ustedes dos." explico George sugestivamente.

Ron, sin embargo, estaba menos entusiasta acerca de la sugerencia de George. "¿Así que la llevaré a dar un paseo?" Preguntó Ron con escepticismo. "¿Ese es tu brillante plan?"

"Bueno, si fuéramos nosotros, tendríamos algo deliciosamente ingenioso", dijo Fred alegremente. "Pero no te podemos estar dando todas nuestras brillantes ideas."

George golpeó a su hermano en la espalda. "Puedes pensar en algo por tu cuenta", dijo George alentadoramente. "Pero creo que un paseo se adapta a Hermione muy bien"

"Sí, los paseos son geniales", dijo Fred alegremente antes de recordar algo abruptamente. "¿Desean saber lo que tengo planeado para Angelina?", confió Fred feliz al resto de sus hermanos. Tanto George como Ron se inclinaron hacia adelante con entusiasmo, pero antes de Fred pudiera divulgar algo, Angelina irrumpió en la sala común. Ella rápidamente escaneó la sala antes de marchar hacia los tres hermanos.

"Weasley", dijo escuetamente a Ron. "Tenemos el terreno de juego mañana a las diez de la mañana. No faltes".

Ron abrió la boca para protestar, pero Fred lo golpeó. "¿En la mañana?" Fred dijo con incredulidad. "¡Pero es Día de San Valentín!"

El duro, casi maniáco brillo que tenía Angelina en sus ojos cada vez que hablaba de Quidditch disminuyó por un momento mientras miraba a Fred. Se ablandó cuando vio que él había hecho planes para los dos. Por poco la convencen pero al final negó con la cabeza. "Muy mal—todos teníamos planes pero ahora tenemos que cambiarlos. Si queremos seguir teniendo una oportunidad de ganar la Copa, alguien de nosotros tiene que mejorar mucho" sus ojos perforaron de manera significativa a Ron antes de pasar para encontrar a los otros jugadores.

"¡Maldito Quidditch!" Fred golpeo enojado con su puño la mesa.

Ron nunca había utilizado estas dos palabras en la misma frase desde que el Quidditch era el mejor deporte bajo el sol, pero ahora sin duda estaba de acuerdo. No le apetecía la idea de renunciar a todo su Día de San Valentín para que Angelina le gritara que tratara de bloquear una vez más la Quaffle, sobre todo porque ya estaba disfrutando la idea de sorprender a Hermione con algo. Por supuesto, no habría sido realmente una cita - pero no importaba. Hermione iba a pasar el Día de San Valentín en Hogsmeade, mientras que él se lo pasaría en el aire.

"¡Genial, por una vez me alegro de estar fuera del equipo!" George comentó. Fred y Ron lo fulminaron con la mirada y él levantó la mano a manera de rendición. "Lo siento, lo siento, pero anímense", se volvió a Fred en primer lugar, "Vamos a echar un vistazo a los locales que vimos en el anuncio la semana pasada y si no nos gustan, podemos empezar a comprobar otros anuncios. "Fred se miró algo apaciguado desde que encontró que su novia no estaba disponible para el día más romántico del año. George se volvió hacia su hermano menor. "Y Ron, por lo menos ya no tienes que pensar en algo estúpidamente romántico".

"Como si a ella le hubiera gustado", resopló Fred con incredulidad. "Hermione no parece ser la persona más romántica - podría haber terminado abofeteándote".

"Sí" mintió Ron cuando le esbozó una sonrisa muy poco convincente. En primer lugar, Hermione nunca le abofetearía - a menos que realmente lo mereciera. Y en segundo lugar, sin importar los beneficios que puedan derivarse de su incapacidad para ir a Hogsmeade, todavía estaba muy decepcionado. A pesar de todos sus temores y dudas, la idea de pasar el Día de San Valentín con Hermione había dejado una muy agradable y cálida sensación en su estómago.

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El Quidditch había sido un infierno. No, esperen, no - en realidad, el infierno sería un día de campo en comparación con la práctica de Quidditch. ¿Por qué no podía mejorar? Angelina lo acusó de no practicar, pero Ron se montaba en su escoba todos los días. Cada vez que practicaba por su cuenta o sólo con Harry, siempre lo hacía perfectamente. Sin embargo, si sabía que había muchas personas viéndolo y si no tenía idea de quiénes eran, de alguna manera se le hacía imposible recordar siquiera cuál bola era la Quaffle.

Recordaba el tiempo en el que el Quidditch era tranquilo, solamente diversión. Jugaba con sus hermanos y sus padres salían a mirar. Su Papá a veces se sumaba, pero su mamá siempre estaba en el suelo. Cuando el juego terminaba, siempre encontraba algo positivo que decir acerca de todas las personas que jugaron. Bill, especialmente, era el más entusiasta acerca de las habilidades de Ron en el Quidditch. Él había sido quien enseñó a Ron a volar y quien le había dado su primera lección de Quidditch. Fue a partir de esa lección que Ron decidió que sería un Guardián. Siempre era delegado a esa posición cuando la familia jugaba, y todo el mundo comentaba que jugaba muy bien. No era extraordinario como Harry, pero era lo suficientemente bueno. Cuando iba a ver los partidos de Quidditch en las gradas, cada vez que alguien le anotaban al Guardián, Ron podía analizar la jugada en su cabeza y averiguar exactamente qué había salido mal y lo que el Guardián debió haber hecho para corregir la situación. Los Omninoculares que Harry le compró, habían terminado siendo en realidad un regalo del cielo, porque ya no tenía que recordar cada gol por un período indefinido de tiempo. Todo lo que tenía que hacer ahora era rebobinar y presionar 'reproducir'. Había estado esperando una oportunidad de probarse para el equipo por cinco años - ni siquiera había querido ser parte del equipo. Sólo quería tener la oportunidad de probarse. Obviamente había esperado en secreto para hacer la prueba final, y cuando lo obtuvo, había sido uno de los momentos de mayor orgullo en su vida.

Pero todo eso se había desvanecido con la primera práctica. Angelina estaba loca, Fred y George se burlaban de él sin piedad, y, básicamente, era pésimo. Harry era la única cosa buena del Quidditch; siempre se había soñado jugando Quidditch junto a Harry. Sin embargo, ahora que Harry estaba fuera del equipo, el Quidditch era horroroso.

Hoy, había estado incluso peor. Estaba mojado, cansado y dolorido cuando se escabulló para la cena. Hermione se había ido a hacer una cosa de chicas, cual ni siquiera hizo el intento de comprender, y aunque tenía mucha curiosidad por escuchar a todos acerca de la entrevista con Rita, instó a Hermione a que se lo dijera después. Su dolor de cabeza únicamente se fue después de una vigorizante ducha y antes de que fuera curado, apenas podía ser capaz de concentrarse en cualquier cosa.

Ahora que su mente estaba clara, Ron podía sentir que Hermione lo miraba con preocupación. Sabía que estaba muy preocupada por él, no sólo porque pensaba que el Quidditch era demasiado peligroso, sino porque, sinceramente quería que lo hiciera realmente bien. Lo hacía sentirse un poco mejor al saber que le importaba tanto a Hermione Pero eso no lo pudo parar a negarse a hablar del asunto. Solo quería olvidarse del Quidditch por el resto del día después de que le hubiera arruinado toda la mañana y tarde. Quería la noche libre para mejores y más importantes cosas.

"¿Estás bien?" Hermione finalmente rompió el silencio preguntando directamente, con los ojos muy concentrados en él. Ron quería decirle todo lo que había pasado y confiar en ella, pero el orgullo se lo impidió.

"Sí" dijo Ron con voz espesa, mintiendo entre dientes.

Hermione, al parecer, no se lo creyó. "Ron, mira..."

"Hermione, no quiero hablar de Quidditch en este momento, ¿de acuerdo?" Contestó Ron con brusquedad. Se sentía un poco culpable por desquitarse con ella, pero debía saber muy bien que no era bueno presionarlo así. A estas alturas ya debía haber aprendido a no molestar - si quería prueba de las consecuencias de ser persistente, todo lo que tenía que hacer era ver la afectada relación entre ella y Harry.

Por suerte, había aprendido su lección y asintió con la cabeza ligeramente. "Está bien" dijo Hermione en voz baja. La ligera expresión herida en su cara, hizo sentir a Ron aun peor y quería decirle que apreciaba su preocupación, pero se distrajo por un raro sonido. No sabía lo que era, todo lo que sabía era que no era habitual y en este corredor debía haber un silencio absoluto. Estiró su brazo para detener a Hermione de caminar más allá del salón en cuestión.

"¿Escuchaste algo?"

Hermione frunció el ceño mientras aguzaba el oído. "Es extraño", señaló Hermione, señalando hacia la puerta cerrada desde donde se originaron los sonidos. "Las aulas normalmente no se cierran por la noche."

Ron sacó su varita, empezando a sentirse un poco nervioso. Cualquier cosa podía estar ahí y después de todas las cosas horribles que habían estado sucediendo últimamente, Ron no estaba seguro de querer arriesgarse, sobre todo si sólo él y Hermione iban en contra de lo que fuera. "¿Crees que deberíamos llamar a McGonagall?"

"Todavía no" respondió Hermione. "Hay que comprobar y estar seguros de que algo o alguien realmente está ahí." Ron asintió y volvió con cautela el picaporte. Bloqueado. Dio un paso hacia atrás, expectante; era hora de que Hermione pusiera a trabajar su magia, literalmente. Hermione se dio cuenta de inmediato lo que tenía que hacer, sacó su propia varita de su túnica y giró su experta muñeca. "¡Alohomora!"

Oyó el clic en la puerta, indicando que su hechizo había sido un éxito - como si no, ésta era Hermione después de todo. Ron volvió a su posición frente a la puerta preguntándose brevemente justo lo que debía hacer a continuación. La investigación era la única opción lógica a pesar de que era lo que Ron no estaba muy dispuesto a perseguir. Sin embargo, no era un Gryffindor por nada. Antes de abrir la puerta, le hizo señas a Hermione para que se quedase atrás. Nada iba a sucederle a ella en su presencia. Hermione apretó su agarre sobre su varita y se quedó detrás de él cuando Ron abrió la puerta en silencio para poder meter la cabeza.

"¡Demonios!"

Los ojos de Ron se desorbitaron por un par de segundos. Quito sus ojos rápidamente de la escena pero su cerebro seguía estupefacto y sólo podía tomar la información en fragmentos: Fred. Cuarto. Túnicas. Fuera. Angelina. Ellos estaban en el suelo del salón, en medio de la primera fila de pupitres y el escritorio del profesor. Los dos estaban en diferentes rangos de desnudez y los dos se levantaron con brusquedad cuando la puerta se abrió. Los ojos de Fred encontraron los de Ron y éste pensó que el imbécil se iba a reír; Angelina sólo se veía avergonzada.

"¿Qué? ¿Qué es?"La voz de Hermione le devolvió a la realidad y lejos del espeluznante lugar donde su hermano, al parecer, tenía un montón de acción. Una horrible imagen visual acababa de llegar a su mente, pero el intento de Hermione por entrar al salón de clases se las arregló para atrapar su atención. Cerró la puerta y la empujó de nuevo al mismo tiempo, antes de que pudiera echar un vistazo a la escena. "¡Ron! ¿Qué era? "

¡Oh, hijo de p…, tengo que decirle al respecto!. Ron tenía el instinto natural de huir de la pregunta de Hermione pero logró contenerse. "Nada," las orejas de Ron se tornaron de un color granate vivo y agarró a Hermione por la muñeca en un intento por alejarse. "Vamos a seguir adelante."

"¡Eso no fue 'nada'!" Hermione insistió, tratando de dar un tirón del férreo control de Ron. Sus ojos ardían de furia, creía que estaba tratando de ocultarle algo por ser cruel. ¿Por qué?, ¿por qué tenía que ser una persona tan entrometida y terca?; honestamente, la chica debía ser una reportera. "¿¡Qué diablos está pasando!"

Ron fue salvado de tener que responder por el chirrido de la puerta abriéndose, aunque su vergüenza aumentó con la llegada de su hermano. "Cálmate, Hermione, todo está bien" Fred se apoyó en el marco de la puerta con su habitual sonrisa de satisfacción. "Ronnie aquí presente, está sólo un poco avergonzado"

"¿Fred? ¿Qué estás haciendo aquí?" Hermione demandó. Fred se limitó a sonreír mientras alisaba su extrañamente desgreñado cabello. Debió haberlo alborotado por estar en el piso... Ron gimió internamente cuando se dio cuenta de que realmente estaba analizando cómo exactamente el cabello de su hermano se había puesto así, lo que significaba que se imaginaba ciertas posiciones en las que su hermano había estado, lo que provocó una cacofonía de muy malas, malas imágenes en la mente de Ron. No podía mirar a su hermano y se tornaba aún más rojo. Nunca escucharía en qué acabaría esto.

"Hola, Hermione", surgió Angelina Johnson de la habitación también, abrochando su túnica y alisándose el pelo. Ron deseó poder gritar de frustración fuertemente - ¿Puede esto ser peor?

El rostro de Hermione estaba ahora de un profundo color escarlata, así que, debió haber comprendido lo Fred y Angelina habían estado haciendo. "Lo siento" se disculpó con sinceridad, "No tenía idea. Acabamos de escuchar ruidos, y... "

"Todo está bien", gorjeó Fred, golpeando a Ron en el hombro. Ron se preparó para ser el centro de otra broma. "Era tiempo de que Ron supiera todo sobre los pajaritos y las abejas"

"¡Fred!" Ron gimió. Oh, Merlín, no esta broma - no puede tener a Hermione pensando que era un ignorante o algo así. Se perdería todo el respeto y el respeto de Hermione lo era todo para él.

Fred sonrió y envolvió su brazo sobre los hombros de Ron. "Ahora, Ronnie, cuando una bruja y un mago se aman mucho..."

"¡Fred!" Ron repitió, con su cara más roja que el pelo.

"¿Dijiste Se aman?" Angelina dejó escapar la frase con la boca abierta.

Fred palideció. "Oh, diablos."

"Así que estás enamorado de mí, Fred Weasley," Angelina presionó, con los brazos cruzados sobre el pecho, una sonrisa de triunfo en su rostro. "Porque odiaría que le dijeras a tu impresionable hermanito una cosa, y tú hicieras otra. Sabes que no soporto la hipocresía".

La cara de Ron había vuelto a la normalidad, con una enorme sonrisa. Ahora bien, ¡esto le gustaba más!

"¿Y bien?" Angelina instó. "¡Háblame, amor!"

Fred dejó escapar unos pocos balbuceos incoherentes. Ron luchó contra el impulso de burlarse, nunca había visto a Fred tan sacado de onda y, francamente, lo estaba disfrutando. No esperaba que Angelina y Fred permanecerían juntos por mucho tiempo - aunque sería muy divertido ver Fred así más frecuentemente. El estómago de Ron se sacudió ligeramente a medida que se daba cuenta de algo: era la razón por la que Fred y George le atormentaban tanto de Hermione, ¿Acaso él actuaba en gran parte como un idiota tal y cual Fred estaba actuando ahora?

"Bueno, cuando finalmente hayas conseguido poner tu pie fuera de tu boca", continuó Angelina, "Voy a estar esperando allá ", dijo señalando por el pasillo a otra aula vacía. "¿Asumo que ustedes dos ya han revisado en ese salón?" Tanto Ron como Hermione asintieron con la cabeza. Ron personalmente planeaba permanecer lejos del salón lo más humanamente posible. No quería tener más imágenes inquietantes que se deslizaran en sus pesadillas. "Bien". Angelina avanzó pavoneándose por el pasillo hacia el salón indicado.

Fred la vio alejarse con una mirada sorprendentemente amorosa en su rostro. "Ella es fantástica", dijo en voz baja.

De verdad, Ron arrastró las palabras en su cabeza al ver la expresión en el rostro de su hermano. ¿Qué había hecho con él Angelina? No entendía el amor y todo eso, pero lo único que sabía era que nunca iba a permitir que Fred se olvidara de ese momento. "¿Qué fue eso?" Ron incitado, le golpeó en las costillas alegremente.

"¡Nada!" Fred se echó hacia atrás en precaución y se volvió hacia su pequeño hermano. "Ahora, ustedes dos no le contarán a nadie sobre esto, ¿verdad?" él les advirtió. "Ustedes saben que este tipo de comportamiento ocurre todo el tiempo". Hizo un gesto hacia la puerta junto a la que habían salido. "Ese es lugar de Malfoy y Parkinson".

"¡Guácala!" Ron gimió ante la imagen mental que le había hecho estallar accidentalmente en la cabeza. "¡Fred!". Fred le dirigió una rápida sonrisa. Ron tenía que admitir que su hermano era muy bueno en lo que hacía - sabía exactamente qué decir para cerrar la boca a su hermanito. El imaginarse a cualquiera, queriendo hacer cosas con Malfoy era suficiente para hacer que Ron quisiera vomitar. Hermione también se veía adecuadamente asqueada ante la idea de Malfoy, aunque a Ron le pareció detectar los engranes girando en su cabeza, como si estuviera pensando con mucho cuidado sobre la información que acababa de obtener. Ron la miró por un breve momento, ¿Qué estará pensando?

Fred se encogió de hombros. "Si me disculpan", dijo con un movimiento majestuoso de su túnica, "Tengo una dama esperando". Saltó al final del pasillo y prácticamente se zambulló en el salón de clases en el que había desaparecido Angelina. Ron brevemente se preguntó si Fred era tan bueno en otras cosas... o con otras personas...

Ron se tapó los ojos con sus dos manos cuando otra imagen visual muy desagradable surgió en su mente, y se quejó de nuevo. "¡No lo puedo creer, atrapé a mi hermano besuqueándose!" Realmente deseaba que fuese físicamente posible lavar el cerebro con jabón. Pero tal vez había - tal vez Hermione sabía algo, si alguien sabía qué hacer para librarse de las imágenes repugnantes de tu hermano y tu novia de la mente - bueno, esperaba que Hermione no tuviera experiencia en ese campo, pero Hermione sin duda lo sabía todo. Ella sabría qué hacer.

Sin embargo, todavía parecía estar muy distraída. Ron se preguntó por un momento si nuevamente saldría corriendo como loca sin decirle una palabra, pero por suerte abrió la boca para pensar en voz alta. "¿Malfoy viene aquí a besuquear?" repitió antes de tronar sus dedos al entenderlo. "¡Es por eso que él estaba aquí!"

"¿Qué? ¿Malfoy aquí? "Ron dejó caer las manos de su rostro y buscó su varita. No podía creer que se había perdido la llegada de Malfoy, siempre tenía una mirada cautelosa para ese bastardo, sobre todo si estaba con Hermione. Nunca olvidaba que Malfoy había mencionado dos veces que le gustaría la idea de Hermione muerta y no tenía la intención de que Hermione descubriera cuanto la detestaba Malfoy. Le resultaba difícil creer que alguien puede odiar a alguien tan encantadora como Hermione Granger, pero oye, si alguien iba a ser tan obtuso y cruel, sería ese bastardo quien no iba a llegar a ninguna parte cerca de sus amigos. Miró rápidamente para asegurarse que no hubiese señales de ese horrible cabello platinado.

"No, no" le corrigió Hermione. "Él estuvo aquí una vez durante una de las rondas de vigilancia"

¿En una ronda de vigilancia? La frente de Ron se surcó al concentrarse en pensamiento. Se acordaba de todas y cada unas de las peleas con Malfoy y siempre recordaba cada momento que pasaba a solas con Hermione, pero no se acordaba de una ronda de vigilancia interrumpida por Malfoy. "No me acuerdo de eso." Tal vez se había portado como un idiota, como de costumbre, y Hermione le había aplicado un hechizo desmemorizador para que no le diera vergüenza.

"No estabas aquí", le dijo Hermione distraídamente. "Fue cuando tu padre resultó herido."

La frente Ron se contrajo aún más. Él ni siquiera había pensado que Hermione tendría que patrullar sola cuando se fue a ver a su papá y no podía creer que lo hubiese pasado por alto. Por supuesto Malfoy aprovecharía la oportunidad para acosar a Hermione, ya que ambos, él y Harry se habían ido. Malfoy siempre parecía ir tras de Hermione y odiaba que ella tuviera que lidiar con ese patán. Actuó con toda calma y nada afectada por sus palabras, pero Ron la conocía muy bien. Nunca olvidó el dolor en su rostro cuando Malfoy le llamó por primera vez Sangre-sucia, y luego otra vez cuando supo exactamente lo que quería decir. Él no quería que volviera a pasar por eso nuevamente por lo que siempre se aseguró de dejarle saber a Malfoy de alguna manera que no iba a soportar sus insultos. El hecho de que se había perdido por completo uno de los insultos de Malfoy, hizo sentir a Ron que había abandonado a Hermione en alguna forma.

Hermione captó la mirada en su rostro y siendo tan cual es, rápidamente trató de apaciguarlo. "No fue nada, de verdad. Me olvidé por completo de lo sucedido hasta ahora."

Ron no se lo tragó ni por un segundo. Pensó que ya conocía la esencia del ataque de Malfoy, pero tenía que preguntar, sólo para estar seguro. "¿Él te llamó con esa palabra?" Preguntó Ron con los dientes apretados.

"Sí" admitió Hermione, cerrando los ojos y preparándose para una explosión. Ron quería estallar en una perorata por la estupidez de un animal como Malfoy pero se detuvo después de mirar a Hermione. Ella sabía que él estaba a punto de explotar y por su tensa postura, sabía que no quería eso. Así que Ron se forzó a maldecir a Malfoy en su cabeza mientras decía en voz alta la primera pregunta que le vino a la mente.

"¿Por qué no me lo dijiste?" demando Ron.

"Porque no valía la pena" respondió Hermione "Soy capaz manejar a un hurón como Malfoy yo solita, muchas gracias".

Las imágenes del hurón habían tenido un efecto tranquilizador en Ron. Ah, pensó alegremente mientras revivía uno de los diez mejores momentos de su vida. La siempre buena Hermione, pensó con cariño cuando se echó a reír en silencio. Ella siempre sabía qué decir para hacerlo sentir mejor.

"Vamos" Hermione lideraba el camino por el pasillo. Parecía aliviada de que no estuviese escupiendo rabia acerca de Malfoy. Ron se sintió muy tranquilo también. Prefería estar pensando en otras cosas: la sonrisa de Hermione por ejemplo... ¡oh, Merlín!, ¡debía poner fin a esos pensamientos...!

"¡Eít! ¡Tortolitos!"

La voz de Fred, sacó a Ron bruscamente de sus 'inapropiados pensamientos', para su gran alivio. Hermione y Ron se volvieron atrás hacia Fred, quien había sacado la cabeza del salón de clase que él y Angelina estaban utilizando en ese momento.

Fred volvió la cabeza en la dirección opuesta. "Hay algunas aulas no utilizadas por el pasillo si desean continuar sus funciones de prefectos".

"¡Fred!" Ron y Hermione gritaron al mismo tiempo, ambos ruborizados y evitando el uno los ojos de la otra. Ron se decidió a mirar a su hermano: iba-a-asesinar-a su estúpido-hermano.

"Vamos, ustedes dos", continuó Fred con su ancha e irritante sonrisa, "¿se dan cuenta de que la gente cuenta que lo hacen todo el tiempo?".

A Ron se le retorció el estómago en el más grande shock de su vida. Había pensado que la idea de Hermione y él besuqueándose era completamente equivocada e inapropiada, y creía que él era único que pensaba en ella - pero no, esperen, no había pensado en eso porque él y Hermione eran amigos. Sin embargo, no podía dejar de expresar su asombro en voz alta. "¿¡QUÉ!" Su cara ardía con una viva sobra de rojo. "¿Quién - qué - cuando - ¿por qué?" Ni siquiera podía hablar coherentemente, su mente estaba demasiado ocupada tambaleándose. ¿Los demás pensaban de él y Hermione en esa manera? ¿También Ella? Él la miró, pero Hermione se quedó mirando al suelo, sonrojándose con un color rosa brillante. Se veía muy avergonzada consigo misma y Hermione no se ponía así muy menudo.

Fred se quedó mirando fijamente a su pequeño hermano, toda broma ausente de su voz. "Sólo piensa en ello, hermanito".

Ron miró a los ojos de su hermano y en silencio juró vengarse un día. Fred sabía que Ron entendía lo que estaba insinuando, pero lo decía en voz alta para que Hermione se irritara también. Hermione era muy inteligente y sabría lo que Fred estaba insinuando y eso podía ser muy, muy malo. Hermione no podía saber acerca de esos pensamientos, simplemente no podía.

"Fred, ¡vuelve!" Angelina llamó desde dentro del salón. "¿Qué estás haciendo?"

Gracias a Merlín para Angelina. Fred amaba atormentar a su hermanito, pero sin duda le gustaba besar a su novia aún más. "Ah, el deber llama," Fred movió las cejas sugestivamente antes de desvanecerse en el aula. Ron y Hermione no se movieron ni se miraron entre sí, sino que ambos se quedaron mirando con determinación en diferentes puntos del piso de piedra. ¿Qué decir después de algo como lo que acababa de suceder?

Podrías decirle acerca de lo que has estado sintiendo últimamente.

"Ah, y por cierto," Fred regresó para gran molestia y parcial alivio de Ron. Cualquier cosa para evitar que le dijera a Hermione lo que pensaba, era bueno. "¡Feliz día de San Valentín!".

Ron miró a los ojos de su hermano otra vez. Ya era oficial, Mataría a Fred Weasley por esto.

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Próxima semana Capítulo Final y continuamos con: HERMIONE GRANGER Y EL PRÍNCIPE MESTIZO

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