El odioso y dulce Sasuke.

Hola de nuevo!, en el primer capítulo tuve algunos errores de ortografía lo siento mucho, nunca e sido buena para la ortografía, jiji. De verdad perdón, pero prometo aplicarme con eso. Espero que a todos aquellos que nos gusta esta linda parejita disfruten mucho de esta historia, y los que no también.


Capítulo 2. Konoha: Una nueva vida.

Me apresuré a bañarme, tenía bastante hambre y si no me apresuraba Sasuke se iba a comer todo.

No conté el tiempo exacto pero salí tan rápido como pude, me vestí y dirigí al comedor. Sasuke no había tocado ni la mitad de lo que estaba en su plato, eso me extraño mucho; aunque la gente dijera que el era muy lindo y delicado en realidad era una bestia ^^.

Me senté sin hacer ruido y nos mantuvimos así por uno minutos, el ambiente era demasiado pesado…

- Etto… Sasuke ¿Puedes darme la salsa de soya?- pregunté muy bajito no quería despertar la furia de mi hermano.

El se limitó a dármela con la mano y de hecho la soltó antes de que pudiera tomarla, cayéndose y derramando un poco su contenido.

- Ah gracias hermano! - dije molesto mientras limpiaba lo que se había derramado.

El ni se molestó en voltear, Sasuke no era de los chicos que pidieran disculpas. Nos quedamos de nuevo en silencio, realmente era algo desesperante. Mi padre rompió con aquel silencio que se había apoderado del comedor.

- ¿Qué me dices tu Sai? ¿Tienes todo listo?-

- Claro padre - respondí alegremente

- Eso es excelente - me dijo con una amplia sonrisa - Ya solo es cuestión de que hablé Itachi - concluyó.

- Y dime padre, ¿Cómo esta Itachi-niisan? - tenía mucho de no verlo.

- Lo escuché bien, dijo que en su última misión se había lesionado el pie, pero que ya encontraba mejor- respondió mientras recogía su plato.

- Seguro se lesiono por andar de pillo ^^ - comenté riéndome ligeramente.

- Pues es probable ^^?- respondió papá de cierto modo divertido.

Sasuke se levantó y se dirigió a la cocina con sus platos que comenzó a lavar sin decir nada mientras papá y yo platicábamos. Tan pronto acabó se fue a su cuarto y se encerró.

Se mantuvo muy distante durante la siguiente semana al suceso sobre todo con nuestro padre, y de cierto modo podía entenderlo. Toda su vida se encontraba en este lugar y ahora era obligado a dejarlo todo y comenzar de nuevo. Ni modo, no éramos mayores de edad aún así que teníamos que sujetarnos a las ordenes de la rama principal del clan.

Una tarde sonó el teléfono, como Sasuke se encontraba encerrado en su cuarto seguramente no lo había oído, en fin tuve que correr para alcanzar la llamada.

- Si? Residencia de la familia Uchiha - respondí algo agitado aún.

- Sai? Que onda hermano soy Itachi - pude escuchar del otro lado del auricular.

- ITACHI-NIISAN! ^^ - contesté muy emocionado - ¿Cómo estas? Papá me dijo lo de tu lesión.

- Estoy bien hermanito, una amiga me hizo el favor de curarme- respondió.

- Ya sabía que andabas de pillo niisan! Jiji ^^ - reí un poco.

- Oye! Nada de eso solo es mi amiga además esta muy chiquita para mi…, como sea, ¿Esta papá en casa? -

- No, el salió, pero si tienes algún recado dímelo y yo se los daré cuando llegue.

- Bien, dile que ya esta todo listo; pueden trasladarse cuando quieran - comentó amablemente.

- ¿Enserio? Que bien! ^^. No te preocupes niisan yo le digo - comenté aún exaltado por la noticia - Y dime como estas? ¿Cómo te ha ido?- insistí para hacer la plática.

- Hablaremos a gusto cuando lleguen…. Sai disculpa me tengo que ir- me dijo mientras alguien del otro lado gritaba su nombre - no se te olvide decirle a papá. Nos vemos hermano saludos a todos - dijo y después colgó.

Era genial papá se iba a poner muy contento, haber solicitado sus servicios en la rama principal era un gran honor.

De pronto escuché pasos detrás de mí.

- ¿Quién llamaba Sai? - preguntó Sasuke mientras bajaba por las escaleras.

- Era Itachi-niisan - respondí

- Y que quería? - insistió

- Llamaba para avisar que ya se encuentra todo listo para nuestra llegada - comenté

- Ah …. ya -

- Sasuke, si no quieres ir….

De pronto entró papá, se encontraba empapado debido a que afuera se había desatado una tormenta. Corrí a buscar una toalla y se la ofrecí.

- Gracias hijo - me dijo con la eterna sonrisa que lo caracterizaba.

- De que padre- contesté alegremente - por cierto acaba de hablar Itachi-niisan, me pidió que te dijera que ya se encuentra todo listo para nuestra llegada - concluí

- Bien gracias, de hecho vengo de confirmar nuestra partida. Si tienen todo listo ya, nos vamos mañana -

Así pues a la mañana siguiente tomamos nuestras cosas y nos dirigimos a la salida de la villa donde encontramos a Orochimaru-sama.

- Vaya, se van y ni siquiera se despiden - comentó sarcásticamente.

- Cuídate Orochimaru- dijo papá - no te preocupes por los chicos, ellos han aprendido todo lo que necesitaban de ti - terminó sonriendo.

- Ja, eso no es lo que me preocupa, son talentosos así que nos los eches a perder - dijo despreocupadamente el hombre serpiente como solía decirle cuando era niño.

Se aproximó a nosotros y nos tomo por los hombros.

- Recuerden su deber como ninjas pero sobre todo como miembros del clan Uchiha - comentó bastante serio.

Ni Sasuke ni yo comprendimos que quiso decir y al ver este gesto por nuestra parte el hombre solo se rió un poco.

- Por cierto Obito, si ves a Jiraya o a Tsunade mándales saludos de mi parte - de un modo que sonaba a mandato.

- Claro Orochimaru - dijo papá, quien siempre era demasiado amable para decir no a lo que se le pedía.

De mi lado izquierdo pude ver a Karin que se aproximaba a Sasuke.

- Que malo eres, no te despides de mi? - preguntó mientras le daba un pequeño beso cerca del labio.

- Nos vemos Karin - le contestó fríamente al mismo tiempo que la retiraba de él.

- Ves como eres odiosa - se escuchó a Suigetsu que se aproximaba a nosotros.

Karin no le contestó supongo que porque estaba deprimida, mi hermano carecía de tacto con las mujeres.

- Váyanse con cuidado y les deseo mucho éxito en Konoha - comentó Jugo que también había llegado hasta el sitio donde nos encontrábamos reunidos.

- Si, no vayan a hacer estupideces - agregó Suigetsu.

- Oigan tienen cosas que hacer - dijo Orochimaru-sama a los chicos recién llegados- vámonos, rápido - ordenó.

Los tres jóvenes se dirigieron al hombre que los había llamado mientras papá comenzaba a adentrarse en el bosque. Sasuke y yo lo seguimos.

Konoha se encontraba a 5 días de la aldea del sonido, sin embargo y no es por presumir pero nosotros hicimos 3 días.

La mañana que llegamos a Konoha fue muy tranquila. Konoha se encontraba rodeada por un espeso bosque; a mi me gustaban esos lugares porque podía relajarme y dibujar tranquilamente. Eso fue un indicio de que ese lugar me iba a gustar.

Me encontraba admirando el bosque con todos esos matices de verde, los sonidos de los pájaros que se entonaban su melodía diurna y las hojas de los árboles que se mecían sin cesar por aquella brisa que también golpeaba mi rostro. Por un momento me dejé llevar por mis sensaciones….. sin embargo todo aquel majestuoso paisaje se vio interrumpido por una gran y tosca puerta de madera que tenía pintadas letras de color rojo.

- Que mal gusto y poco sentido de la belleza tienen los habitantes de esta aldea ¬¬ - comenté

- Por que dices eso Sai? - preguntó extrañado papá.

- Por esa puerta, es horrible! - contesté.

- Pues si quieres puedes enseñarles unas cuantas cosas acerca de la belleza y el buen gusto hijo - comentó papá.

- No estamos aquí para decorar la villa! - agregó Sasuke notablemente molesto.

Llegamos al puesto de vigilancia donde se hallaban dos hombres, uno de ellos tenía una especie de banda sobre la nariz y el otro usaba un paliacate con la insignia de la villa.

- Hola, podemos ayudarlos en algo? - pregunto uno de ellos.

- Hola que tal - saludo cortésmente papá mientras les tendía un documento.

Por unos minutos los hombre analizaron el documento verificando su contenido y autenticidad. Después el del parche en la nariz levantó la mirada hacia papá.

- Ah claro! , ustedes deben ser los nuevos ninjas trasladados desde la aldea del sonido, bienvenidos!. Hokage-sama estará contenta de verlos - terminó el hombre mientras nos adentrábamos en la villa.

Ciertamente este lugar era muy animado, la calle principal por la cuál caminábamos se encontraba llena de personas que se saludaban unas a otras además de que muchos niños corrían de un lado a otro, era una imagen agradable. Algunas mujeres nos observaban mientras pasábamos, no se que le interesaría tanto °°. Nuestro guía por su parte respondía a los saludos de las personas que pasaban a su lado. Después de mucho caminar llegamos a un gran edificio de color rojo con una gran insignia en la parte superior.

- Insisto tienen un pésimo gusto - dije.

De la frente de papá resbaló una gotita estilo anime.

El hombre del parche se detuvo frente al edificio y le comentó algo a papá devolviéndole el documento que anteriormente le había presentado. Papá hizo una seña para que lo siguiéramos. Así nos adentramos en el edificio y comenzamos a subir por unas escaleras tipo caracol bastante largas por cierto ¬¬. Cuando por fin llegamos a los pisos superiores nos topamos con una mujer de cabellos negro y corto.

- Hola, ustedes deben ser los traslados desde la aldea del sonido, mucho gusto me llamo Shizune - dijo la mujer que tendía la mano a papá.

El la estrecho amistosamente - Micho gusto soy Obito Uchiha y ellos son mis hijos Sai y Sasuke - comentó mientras nos presentaba.

Ella nos sonrió y nos invito a pasar a uno de los tantos pasillos, caminamos a través de el, a los lados de dicho pasillo habían puertas de madera interminables, todo se mantenía en silencio en dicho pasillo, hasta que la tal Shizune se detuvo frente a una de las tantas puertas y llamo a ella. Del otro lado se pudo escuchar claro y fuerte un "pase", ella abrió la puerta y nos invitó a pasar primero. Los tres nos adentramos en una amplia oficina y dirigimos al escritorio que tenía muchos libros y rollos sobre de el.

Detrás de toda esa montaña de papales pude observar a una mujer de cabello rubio, piel blanca y ojos almendrados. La mujer se encontraba sellando unos de los rollos sin embargo enseguida dejo lo que estaba haciendo y se enfocó en nosotros.

- Que gusto que hayan llegado bien, yo soy Tsunade quinto maestro hokage . Dijo con una amplia sonrisa.

- Fue un largo camino - respondió mi padre igualmente sonriendo - es un placer hokage-sama, desde hoy nos ponemos a tu disposición - añadió haciendo una reverencia a la mujer delante de el, Sasuke y yo lo imitamos.

- Vaya por dios! No tienen que hacer eso - dijo la rubia algo irritada - no me traten como si fuera una anciana! -

- Lo lamento no fue mi intención! - se disculpó papá.

- Bien como sea….. - continuó la mujer sentándose de nuevo - tu nombre es Uchiha Obito no es asi? - preguntó.

- Si así es- respondió papá.

Ella le dirigió una sonrisa maliciosa. Seguido volteo a vernos a mi hermano y a mi - Y ellos…. quienes son? -

- Ellos son mis hijos, Sai es el mayor y Sasuke es el menor - comentó papá.

- Es un placer - respondió Sasuke. Por mi parte imite el gesto de mi hermano.

Ella soltó una risilla.

- Mira que Itachi no me dijo que sus hermanos fueran tan guapos como el. Seguro que van a causar sensación en las chicas de la villa.

Antes de poder continuar se escucho una voz fuera que decía.

- No puedes entrar. Tsunade-sama esta …

La puerta se abrió de golpe y una extraña chica de cabellos rosa entró en la oficina. Sostenía una pequeña ave en sus manos.

- Mira lo conseguí- gritó demasiado exaltada y alegre.

De pronto la sonrisa se borró de su rostro y nos miró apenada. Vaya no solo la villa era rara, la gente también.


Bueno aquí dejo el capitulo 2, en el próximo la narradora posiblemente sea Sakura, espero de todo corazón que les haya gustado.