El odioso y dulce Sasuke.
Hi! de nuevo gracias por los comentarios, agradezco mucho a quien lee y comenta algo del fic y a los que solo lo leen también, aunque me gustaría que todo aquel que lo lea escriba lo que le haya gustado o disgustado así se en que me equivoco o en que estoy bien.
No lo había comentado antes pero quería incluir a Itachi en la historia porque es un personaje que me gusta mucho y además porque siento que encaja perfectamente con la idea en la que quiero que comience la relación de los protagonistas.
Espero que les guste el capítulo y próximamente seguiré.
Gracias a todos.
/ Aquellos que desobedecen las reglas ninjas son llamados escoria pero aquellos que abandonan a sus amigos son aún peor que escoria/
Capítulo 3. El chico que se parece a ti.
Las personas suelen decirme que soy muy impulsiva e irracional y bueno puede que sea un poco violenta ^^ jeje. Realmente nunca pensé que fuera un verdadero problema ya que no me había enfrentado jamás a ninguna situación problemática (ah! Eso sonó a Shikamaru °°´).
Pero como todo tiene sus excepciones mi imprudencia debía toparse algún día con aquella "situación problemática".
El día que tuve esa experiencia estaba muy contenta porque por fin había logrado completar mis jutsu de regeneración, Tsunade-sama me había dado una pequeña ave con una de sus alas rota y después de mucho trabajo la noche anterior al fin había logrado sanar su fractura. Es cierto al ser un poco impulsiva quise que mi maestra lo viera cuanto antes así que salí corriendo del cuarto de cirugías donde había estado trabajando y me dirigí a su oficina tan rápido como mis piernas me permitieron. Al estar casi frente a la puerta pude ver a Shizune-san moviendo los brazos como loca, no le presté atención, ella siempre me decía que no corriera por los pasillos y me regañaba por cosas sin sentido; erróneamente imagine que esta ocasión era igual. Mientras avanzaba pude escuchar algo así como " No puedes entrar. Tsunade-sama esta…." pero era demasiado tarde….. Abrí la puerta tan fuerte que pude sentir como algunas soldaduras se dañaban. Muy exaltada dije.
- Mira lo conseguí -
En ese momento me percaté de la situación. Pude ver a unos chicos parados frente al escritorio de mi maestra, los 3 voltearon al ver mi precipitada interrupción y me miraron completamente extrañados. Ah por dios! Eran guapísimos! Y como es obvio mi gran sonrisa desapareció cuando me di cuenta de la gran idiotez que había cometido; antes de poder disculparme Tsunade-sama me miró con ojos asesinos.
- SAKURA! MALDITA SEA TE HE DICHO QUE TOQUES AL ENTRAR! - gritó furiosa.
Me sentí tan estúpida que no pude hacer más que bajar la mirada, esperando la regañiza que seguramente me iba a dar. Me mantuve así por unos 5 segundos fijando mi mirada en la pequeña ave que yacía en mis manos, la cuál aleteaba sin cesar seguramente debido a que estaba asustada por el violento trayecto.
Al no haber respuesta en ese lapso de tiempo levanté mi mirada que inevitablemente se te dirigió a los visitantes, me detuve a analizarlos.
El primero de ellos era más alto que los otros dos. Tenía el cabello corto y alborotado, me recordaba un poco al cabello de Naruto excepto que el de este joven era de color negro; sus ojos eran igualmente negros y su rostro era varonil. Su piel era morena lo cuál le sentaba muy bien.
Tenía la ropa característica de los ninjas de élite ( parecida a la de Kakashi-sensei) y usaba un protector con la insignia de una corchea. Calcule que posiblemente andaría en sus treinta años.
El segundo era un poco más bajo que el primero pero más alto que el último. Su cabello era lacio y caía uniformemente sobre su rostro, aunque de un lado tenía un mechón más largo que del otro, el color era igualmente negro. Sus ojos eran parecidos a los del primer joven de una profundidad asombrosa pero al mismo tiempo reflejaban un vació enorme.
Su tez era muy pálida incluso me atrevo a decir que tenía le color de piel de las personas recién fallecidas, sin embargo esto le confería cierto atractivo.
Usaba una chamarra que llegaba a nivel de su abdomen dejándolo al descubierto, era marcado sin caer en la exageración, y el atuendo era completamente negro; en la espalda cargaba dos espadas cruzadas y al igual que el primero portaba un protector con una corchea en su frente.
Por último mire al tercer chico y quedé sorprendida, era el más guapo de los tres y se parecía mucho a mi querido senpai. Estoy segura que me sonroje mucho, podía sentir la sangre fluir a través de mi rostro y aquel calor propio de la extrema vergüenza.
Era el más bajito, tenía el cabello sumamente alborotado tanto que en la parte trasera de su cabeza se levantaban mechones irregularmente, dándole un aspecto desaliñado pero muy sexy de color negro azulado.
Sus ojos eran también negros pero aún más profundos que los de sus compañeros en los cuáles se reflejaba tristeza pero al mismo tiempo ternura. Su piel era blanca lechosa aunque no tan blanco como la del chico anterior ( el era negro africano comparado con el otro ¬¬). Tenía un rostro perfectamente cincelado que hacia juego con sus hermosos ojos.
A diferencia de sus compañeros no usaba un traje ninja y si lo era; era único en su especie. Constaba de una especie de chaqueta blanca que no se cerraba por completo es decir mostraba algo de su pecho, sus manos estaban cubiertas por unos protectores, su pantalón era azul-violáceo y en su parte superior estaba sujeto por un lazo muy grueso el cuál en la región de la espalda sostenía una gran espada, por último usaba unas botas ninja ( jeje lo único ninja de su atuendo ^^). No llevaba protector o al menos yo no lo vi.
No podía dejar de mirarlo, hasta que dirigió su mirada hacia mi. Por un lapso de unas milésimas de segundo nuestros ojos hicieron contacto y sentí como con su única mirada me seducía y al mismo tiempo me sumía en una paz inmensa; je incluso en eso se parecía a mi senpai. Poco después su mirada se intensificó y tuve que apartar la mía para evitar desmayarme (^^´) en ese momento no podía sentirme más avergonzada que nunca y estoy segura que mi rostro lo reflejaba.
Mi salvación fue la voz de mi colérica maestra que rompió aquel tenso momento.
- Sal de aquí!, ya hablaremos mas tarde - me dijo un poco más calmada pero aún enojada.
- Sí - fue lo único que pude articular debido a que aún me encontraba en shock.
Dí media vuelta y me disponía a salir cuando aquella rubia bipolar volvió a decir algo.
- Espera!, ya que estas aquí podrías conducir a nuestros invitados a los campos de entrenamiento para Gennin? - preguntó.
- Claro…. pero con quien debo llevarlos?- pregunté también más tranquila (evitando mirar al que chico que segundos atrás casi me había provocado un paro cardiaco).
La rubia apartó su mirada de mi y la centró en Shizune-san.
- Shizune!, Ha legado ya el equipo ANBU que envié a las afueras de la aldea en la mañana? -
- Si y precisamente deben estar esperando instrucciones en ese lugar -
- Bien, Sakura entonces llévalos hacia Itachi, por favor. Y también dile que cuando pueda, venga a verme para darme el reporte de la situación - ordenó.
Por dios! Apenas había salido de un shock para entrar en otro, ella había pronunciado el nombre de mi adorado senpai, lo cuál quería decir que aquellos chicos tenían relación con el.
Por el parecido entre ellos debían ser parientes y ,viéndolos bien tenían todas las características de las personas del clan Uchiha. Ahora entendía por que aquel chico me recordaba tanto a mi senpai, lo único que me preguntaba era que clase de parentesco había entre ellos.
Si podía ver a Itachi-senpai no me importaba dar la vuelta al mundo, así que de inmediato accedí. Los 5 salimos de la oficina con una Tsunade-sama molesta todavía.
Estando fuera Shizune-san observó mis manos, donde se encontraba echada la pequeña ave que quería mostrar a mi maestra, y entonces se dirigió a mi.
- Vaya Sakura veo que ya lograste realizar el jutsu! - me imaginó que dijo eso para relajarme después de lo ocurrido.
- Sí - dije un poco triste - es por esto por lo que he entrado de esta manera, pero me temo que se lo tendré que mostrar después - añadí mirando a la pequeña ave que también levanto su cara hacia mi. Y como no podía llevármela me dirigí ahora yo a Shizune-san - Shizune-san puedes cuidarla por mi? -
- Claro, déjala conmigo mientas cumples tu cometido - respondió amablemente
- Gracias, de hecho también quería decirle a Tsunade-sama que voy a regresar algo tarde - comenté un poco inquieta por la posible respuesta de la pelinegra.
- Y eso porque? - me preguntó dudosa.
- Lo que pasa es que me invitaron a la barbacoa ^^. Hoy celebran el ascenso de Shikamaru a jonnin y quisiera pasar a felicitarlo - respondí
- Bueno, me encargaré de decirle a Tsunade-sama - me respondió Shizune-san con una gran sonrisa - pero procura no llegar muy tarde - añadió.
- Gracias, eso haré ^^- dije muy contenta.
Ella se despidió de los invitados y nosotros comenzamos a avanzar hacia las escaleras para poder bajar, al ser la guía me encontraba al frente del grupo y a mi lado se encontraba el mayor de los chicos. Salimos del edificio y comenzamos a caminar por una de las calles, solo hasta ese momento me di cuenta de que había olvidado el presente para Shikamaru así que aunque me dio mucha pena me volteé hacia el chico que caminaba a mi lado y le dirigí unas palabras.
- Gomen!, he olvidado algo importante en el edificio. Iré rápidamente por el por favor esperen en esté lugar, no tardó - termine mirando el rostro del chico que solamente asintió amablemente con la cabeza, en su sonrisa se parecía también a Itachi-senpai. Jaja creo que estaba tan enamorada que todos los chicos me recordaban a el ^^´.
Corrí al interior del edificio y para ahorrar tiempo di saltos a través de las escaleras, llegué rápido a la sala de cirugías y tomé una pequeña canasta que estaba en el escritorio donde iba mi presente para Shikamaru. Después salí de la sala y volví a saltar como un pequeño conejo (^^´) hasta regresar al punto donde había dejado esperando a los visitantes. Al llegar el chico que me había cortado la respiración en la oficina de Hokage-sama caminó hacia mi y tomó la pequeña canasta, después sin siquiera mirarme avanzó por la calle. Me había extrañado su acción, así que lo alcancé.
- Oye, no te molestes, yo la puedo llevar - comenté en tono bajo de voz, estaba bastante apenada.
- No es molestia - contestó fríamente sin detenerse - Por donde? - preguntó con la misma actitud.
- Tenemos que seguir derecho hasta salir de la villa - contesté un poco molesta al darme cuenta de que su actitud era poco amable, pero en si el gesto de llevar la canasta era caballeroso así que sonreí.
Al darme cuenta el ya se había adelantado y me había quedado atrás, el más grande de los tres se acercó a mi y me hizo la plática.
- Eres alumna de Hokage-sama? - preguntó sonriéndome inocentemente ( como me recordaba a Itachi-senpai).
- Si - respondí embelezada por su linda sonrisa - Pero además Hokage-sama es como mi madre - añadí también con una sonrisa respondiendo a la suya.
- Vaya debes tenerle mucho cariño -
- Bueno, ella me ha enseñado más que ninjutsu - comenté sonriendo.
Desde que habíamos salido de la oficina de mi maestra quería preguntarles que relación tenían con Itachi-senpai y ese era el momento prefecto, así que me arme de valor y me dirigí al chico.
- Disculpe…. Usted conoce a Itachi-senpai? - pregunté con la cabeza baja ocultado mi rostro ligeramente sonrojado.
- Si, Itachi es mi hijo - respondió sonriendo dulcemente.
Ah claro eso explicaba el parecido entre ellos y …..un momento que había dicho?, SU HIJO! (°°). No podía creerlo pero si el se veía muy joven para ser padre y además de Itachi-senpai?, se veía tan joven que podrían pasar por hermanos. No pude ocultar mi sorpresa y como siempre fui impulsiva e irracional (u.u)….
- SU HIJO? - grité muy sorprendida, incluso había perdido el sonrojo de mi cara. - EN SERIO? PERO SI USTED SE VE TAN JOVEN! - añadí gritando ( maldita sea tenía que ponerme masking para callar mi bocota. Empezaba a creer lo que la gente me decía ¬¬).
- jaja tu crees? ^^ pues gracias, muchas personas me dicen eso ^^´ - respondió el hombre completamente avergonzado ( como no se iba a avergonzar si todos nos observaban) - Por cierto no me eh presentado, soy Obito Uchiha, es un placer conocerte….. - comentó cambiando el tema y así despejar la atmósfera tensa que nos rodeaba; pero no termino la frase esperando a que le dijera mi nombre.
- Sakura, Sakura Haruno - respondí apenada por mi nueva idiotez (u.u) - también para mi es un placer conocerlo Uchiha-san - respondí tratando tontamente de remediar mi tontería.
- Con Obito esta bien - me dijo de nuevo sonriendo - puedo llamarte Sakura-chan? - preguntó.
- Claro ^^ - respondí de un modo tan dulce que ni siquiera yo sabía que tenía. Se podía considerar hipocresía ya que solo trataba de quedar bien con él por Itachi-senpai.
Mientras hablábamos los otros dos chicos se habían adelantado mucho y nos habían dejado completamente atrás, así que aquí venía mi segunda oportunidad para preguntar por el chico que llevaba mi canasta. No es que me gustara…. Era solo curiosidad (u.u).
- Y ellos son parientes suyos Obito-san? - pregunté sin perder mi nuevo tono dulce.
- Ellos son mis otros dos hijos - contestó mirándolos dulcemente.
No podía creerlo no solo era papá de mi amado senpai además era padre de aquellos chicos tan guapos, y yo lo veía tan joven que parecía broma (¬¬). Y entonces surgió una nueva duda ¿Cuántos años tendría aquel hombre?. No sabía como preguntárselo, ¿Se molestaría?.
Antes de poder tomar la iniciativa de preguntarle levanté la vista y me di cuenta de que ya estábamos frente a la puerta de la villa. Donde nos esperaban los dos hijos de Obito-san.
Salimos de la villa y entonces volví a estar al frente del grupo caminando por el espeso bosque en dirección a los campos de entrenamiento. Yo seguía preguntándome la edad de Obito-san (¬¬). Pronto llegamos a la zona de entrenamiento en la cuál se encontraban tres troncos, era el lugar donde se hacía la primer prueba para Gennin. Y comencé a buscar con la mirada a Itachi.
Sentado en uno de los troncos se hallaba el chico que tanto me gustaba. De pronto volteó y me miró con aquella misma mirada que me había dirigido su hermano menor además de sonreírme con la misma linda sonrisa de su padre. Ah! Es que podía haber un chico más guapo, dulce y fuerte que el?, no lo creo.
Llegamos a su encuentro y le expliqué rápidamente la situación aunque a el no parecía extrañarle.
- Hokage-sama te pidió que los trajeras hasta aquí? - me preguntó dulcemente.
Por un momento me perdí en sus hermosos ojos, pero al ver que no respondía me miró muy extrañado, en ese momento me di cuenta que tenía que contestar para no levantar sospechas de mi amor por el ( aunque solo era un secreto para el, media villa sabía de mis sentimientos ¬¬´).
- Si - respondí echando a andar mi cerebro de nuevo - También me pidió que cuando te desocupes vayas a darle tu reporte - concluí.
- Bien iré en un rato, gracias Sakura - me respondió.
- De que Itachi-senpai, ¿Cómo sigues de tu pie? - pregunté, puesto que mi lindo senpai se había lastimado en su última misión.
- Ya estoy mucho mejor, gracias a ti - me respondió poniendo su mano sobre mi cabeza.
Yo me sonroje y como siempre bajé la mirada. De pronto recordé lo de la barbacoa y miré mi reloj comprobando que ya era muy tarde, y aunque no quería separarme de el, tenía un compromiso (L). Levante la mirada y me dirigí al Uchiha.
- Perdón aquí termina mi misión. Te dejo con tu familia, para que puedas conversar tranquilamente. - comenté sonriendo - Yo me tengo que ir - concluí.
- Tienes una cita? Jeje ^^ - preguntó burlonamente.
- No es eso Itachi-senpai - respondí molesta ( el único con el que tendría una cita sería con el) - Es que hoy festejan el ascenso a Jonnin de Shikamaru y quería ir a felicitarlo y llevarle un pequeño presente que hice - concluí.
- Ah vaya! - respondió volviéndose serio - ya me estaba poniendo celoso - añadió. Tenía la costumbre de bromear conmigo ( ojala no fuera broma u.u).
Solo le respondí con una sonrisa.
- Bueno, entonces me voy - dije mientras daba media vuelta hacia los recién llegados - Fue un placer conocerlos, cualquier cosa que pueda hacer por ustedes díganme por favor! - comenté ( si que era hipócrita ¬¬).
- Gracias, Sakura-chan lo tendré en cuenta - respondió Obito-san sonriendo como siempre
Me dirigí hacia el portador de mi obsequio.
- Te agradezco que la cargaras - le dije sonriendo un poco tensa, temía su mirada penetrante.
El solo me la dio sin responder, talvez estaba nervioso por estar en una nueva villa tan distinta a la suya. En fin me dirigí hacia la puerta de la aldea despidiéndome con la mano de ellos.
Ese era el comienzo de un tórrido y hermoso romance, el cuál me haría llorar, reír pero sobretodo madurar.
Bueno hasta aquí el capítulo 3, espero que les haya gustado, pensaba continuar lo que sucedería en la barbacoa pero siento que ya esta muy largo y no quiero que se aburran ^^. Próximo capitulo seguirá narrando Sakurita, por favor si tienen algún comentario no duden en ponerlo se los agradeceré.
Gracias por su apoyo.
Hasta la próxima.
