El odioso y dulce Sasuke.

Buenas a todos!, me eh tardado un poco en subir el siguiente capítulo por algunas cuestiones de la escuela. Ya estamos por regresar y ando un poco liada con los asuntos de la misma..

Ahora que regresemos a clases va a ser un poco difícil el poder subir capítulos seguido, pero prometo que no voy a dejar el fic, gracias por leerme espero que la historia les este gustando.

Leyendo los capítulos anteriores creo que mi versión de Sasuke es algo infantil, jaja pero ni modo así es como quería hacerlo. Bueno les dejo el capítulo. No dejen de comentar por favor ^^.

/ Aquellos que desobedecen las reglas ninjas son llamados escoria pero aquellos que abandonan a sus amigos son aún peor que escoria/


Capítulo 8. Sentimientos confusos.

Salí lo más rápido que pude del lugar, no se como fue pero mi cuerpo se movió solo. No podía creer lo que había pasado.. el había dicho que yo le gustaba… yo… … … AH! NO LO PUEDO CREER! O/O.

¿Era verdad?…

No sabía con exactitud pero en ese momento no me iba a quedar a averiguar. Aunque debía sentirme alegre por que un chico tan guapo se me hubiera declarado… no podía estar más que nerviosa, incrédula y muy pero muy confundida. Además no debí haber aceptado el beso que el me dio (aunque fue algo maravilloso ^^). En ese momento me encanto pero poco después sentí que estaba traicionando mis sentimientos hacia Itachi-senpai.

Ja.… traicionando?…. Itachi-senpai no tenía esa clase de sentimientos por mi. Para el solo era una compañera de trabajo y talvez una dulce "amiga"…. solo eso…

Mi mente viajó fugazmente de Sasuke-kun a Itachi-senpai.

- Soy una estúpida - las lágrimas comenzaron a brotar inconteniblemente mientras recorría las interminables calles que me conducirían a mi casa. Podía escuchar personas que me llamaban pero no podía detenerme, no quería que me vieran en tal estado y mucho menos que me preguntaran que me ocurría.

Al poco tiempo divise la pequeña puerta roja. Tome la perilla fuertemente y la gire introduciéndome frenéticamente. Me quedé un momento recargada en el marco, las lágrimas seguían y seguían brotando. Traté de acallar mis sollozos pero se podía escuchar un leve sonido proveniente de mi garganta, mi corazón a toda marcha no ayudaba en nada.

- Sakura? - una voz me hizo voltear súbitamente - Que paso? Estas llorando… ¿Estas bien? - mi mamá se acercaba a mi notablemente preocupada.

- Mamá! - lleve mis manos a mi rostro limpiando las lágrimas que resbalaban - no te preocupes, estoy bien es solo que…. - no supe que decirle, si le contaba lo de Sasuke-kun estoy segura que le iba a dar infarto, además nunca había tenido una buena comunicación con ella como para decirle que estaba sufriendo por amor.

Alguien salió de la sala de estar e interrumpió la incómoda escena (gracias a dios).

- Sakura? Que bueno que ya llegaste - Ino me sonreía pero enseguida notó que me encontraba en mal estado y su expresión cambio a sorpresa - no se preocupe señora, voy a llevar a Sakura a su cuarto - su sonrisa para mi madre era muy amable. Agradecía que ella tuviera tanto tacto.

- Esta bien Ino-chan, cualquier cosa llámenme - decía mi madre mientras daba media vuelta aún angustiada.

Ino se acerco a mi y me envolvió con su brazo encaminadote a las escaleras.

- Vamos! - me sonreía dulcemente protegiéndome de cierta forma.

Nos dirigimos hacia el cuarto, ella abrió la puerta con delicadeza y me permitió pasar primero seguido entró ella cerrando cuidadosamente la puerta. Por mi parte me senté al borde de la cama aún turbada por mis emociones, ella se sentó a mi lado y sin mirarme preguntó.

- Que pasó? - sus ojos se fijaban en el piso de madera

..

- Sakura!, Que pasó? - de pronto aquellos orbes azules se fijaron en mi rostro - …. Por dios me espan… -

- No fue nada - interrumpí al momento, mis lágrimas se habían secado por fin.

- Claro, es muy normal llegar llorando a casa- su sarcasmo me hizo enfadar un poco.

- Agradezco tu preocupación pero no pasa nada- si le contaba la razón de mi llanto seguramente se iba a burlar.

- Bueno, si no quieres contarme respeto tu decisión. Pero aprende a mentir- una ligera risilla hizo acto de presencia enseguida se levanto y se encamino a la entrada deteniéndose en seco- recuerda que somos amigas y que puedes contar conmigo-

Abrí mucho los ojos reflexionando que ella siempre me contaba sus problemas y yo por mi parte me reservaba muchas cosas para con ella.

- Espera!- aunque no quisiera admitirlo necesitaba su consejo aunque me daba mucha pena tener que contarle - te contaré, pero promete que no te vas a burlar-

-Burlarme? Pues que paso? - se volvió a sentar a mi lado

- Recuerdas que te conté de unos chicos nuevos en mi equipo? - el beso de Sasuke no era la razón de mi llanto pero supuse que debía empezar por ahí

- Sí, que con ellos? -

- Bueno…. pues uno de ellos…..me… besó - esta última palabra la dije muy bajito realmente me moría de la pena

- QUE? °° Y por eso llorabas?, se quiso propasar? - las preguntas de Ino siempre eran directas.

- NO!.. Es solo que.. sentí que estaba traicionando mis sentimientos por Itachi-senpai - Ino era a la única persona a la que le había dicho abiertamente lo que sentía por mi senpai aunque como eh mencionado antes al parecer todo mundo lo sabía.

- Bueno.. no creo que eso sea para llorar -

- Si lloraba fue porque se que el no siente lo mismo por mí, tu porque eres correspondida - siempre había sabido que Ino era muy popular entre lo chicos y claro era muy bonita y buena ninja

- Como puedes afirmar eso?, acaso se lo preguntaste? - de nuevo su mirada se fijaba en el suelo mientras jugaba con sus pies.

- Pregúntale? Estas loca, como voy a hacer algo así- retiro lo dicho, Ino no tenía nada de tacto ¬¬.

- Bueno por experiencia te puedo decir que a los chicos no se les da eso de tomar la iniciativa. Si quieres saber mi opinión, el es mucho más cariñoso contigo que con las demás chicas- su voz serena se encontraba llena de seguridad como si todo aquello que estaba diciendo fuera una verdad absoluta - no solo con las palabras podemos expresar lo que sentimos Sakura -

- Que tal si no es así? - luchaba contra mis inseguridades dudando de las palabras de Ino.

- Pues entonces me das la razón tienes que preguntarle. No tienes por que sufrir tanto, si no es el ya llegará un chico que te sepa apreciar, después de todo tienes el nombre de una de las flores más hermosas que hay, ten fe en ti - al momento de decir esto me sonrió mientras tomaba uno de mis hombros.

Era igual que aquella vez que nos encontrábamos recogiendo flores para la clase de arreglo floral, Ino siempre me daba la seguridad que yo necesitaba y esa era una de las razones de mi admiración hacia ella, unas lágrimas rebeldes cayeron por mi rostro.

- Gracias Ino- decía mientras limpiaba mis pequeñas lágrimas.

- De que "frente de marquesina" - llamarme así siempre le divertía. Era un antiguo apodo que las niñas de la academia me había puesto debido a que cuando era niña mi frente era más "amplia" que la de las niñas normales.

- Oye! Ya no es tan grande - decía mientras tocaba con mi palma aquella frente mía

Ambas reímos un momento, reía tratando de olvidar a aquellos dos chicos que hacía que me preocupara de más. Aunque este estado no duró mucho.

- Bueno y que hay del chico que te beso? Como es el? - de pronto se me acercó mucho tratando de ver a través de mi. Enseguida me sonroje.

- Se llama Sasuke… Uchiha -

- Bueno que necedad la tuya de enrolarte con los Uchiha- al parecer mi penosa situación era un espectáculo muy divertido para la rubia.

- Prometiste que no te ibas a burlar - tenía que defenderme de alguna manera ¬¬.

- No me estoy burlando.. además tu sabes bien que es cierto -

- De hecho eso no es todo - era momento de arrojar la siguiente bomba.

- De que hablas? -

- Sasuke-kun es el hermano menor de Itachi-senpai -

- ENSERIO? Vaya que pequeño es el mundo. Entonces seguramente es guapo - soltó una ligera sonrisa

- Pues de hecho si lo es -

De pronto miro su reloj e hizo una exclamación de sorpresa poniendose de pie rápidamente.

- Lo siento Sakura, me tengo que ir. Le prometí a papá que le ayudaría en un interrogatorio y ya debe haber empezado -

- Si esta bien, ve con cuidado -

- Ánimo, a por cierto Shizune-senpai me pidió que te dejará al ave- dijo esto mientras señalaba una pequeña jaula que estaba posicionada al borde de la ventana.

- Ah!… - mi atención se había desviado a la pequeña ave

Ino salió rápidamente y pude escuchar como se despidió de mamá quien estaba a punto de entrar en mi recamara.

- Sakura? Hija estas bien? - no se había atrevido a abrir la puerta.

- Si, mamá no te preocupes - miraba a la pequeña ave que se había echado para dormir.

Se escucharon sus pasos alejandose del lugar mientras yo no dejaba de ver al pequeño gorrión.

- Te voy a llamar Suzume - dije dulcemente mientras acariciaba su cabecita (*Suzume significa gorrión)

Me quedé pensando en las palabras de Sasuke-kun, aquella frase "me gustas" se repetía incesante en mi cabeza..

Después de ese ajetreado día tuvimos que empezar las misiones para gennin, toda la semana no la pasamos haciendo cosas como cuidar niños, reparar cercas, ayudar en granjas, limpiar el río y muchas cosas más.. era denigrante hacer eso mientras nuestros amigos hacían misiones de verdad. Pero ni modo no había manera de reclamar a nuestro "capitán".

Sasuke-kun no insistió en la respuesta, o no al menos por un tiempo. Por mi parte mantenía mi distancia con él cuando nos tocaba trabajar juntos limitandome al trabajo que se nos asignara, necesitaba tener la mente en claro para poder darle una respuesta.

Ahora podía decir con seguridad que era un chico bastante raro, en apariencia era muy frío pero solía ser amable con los niños y ancianos. Algo que puedo decir es que era muy mandón y eso me enfermaba en el, siempre creía que tenía la razón y se sentía mucho en ocasiones sobretodo cuando el y Naruto discutían alardeaba mucho de su fuerza tratando se hacer menos a Naruto.

Por otra parte logre llevarme bien con Sai-kun, contrario a su hermano Sai tenía una autoestima baja que se reflejaba en sus relaciones. Siempre estaba leyendo libros de cómo entender los sentimientos de las personas y cosas así, siempre que me acercaba a verlo leer tapaba los libros y se sonrojaba ( de cierto modo se veía tierno ^^) o cuando dibujaba también le daba pena.. por cierto sus dibujos eran hermosos.

Ambos tenían muchas características que Itachi-senpai poseía aunque en el caso de Sai eran mucho más marcadas.

Así pues llegó el sábado y con ello mi visita a la casa de los Uchiha..

Esa mañana estaba muy nerviosa no sabía que ponerme, se me hizo tarde, olvide la tarta en la mesa y por ende me tuve que regresar (u.u).

Cuando por fin llegué a la entrada del barrio Uchiha Itachi-senpai estaba sentado en una gran roca y en la mano sostenía una piedrita con la cuál estaba jugando. Al aproximarme volteo y sonrío con aquella sonrisa que me quitaba el aliento (como podía ser tan sexy y dulce al mismo tiempo?).

- Buenos días Sakura- decía mientras se levantaba de la roca.

- Buenos días Itachi-senpai - hice una pequeña reverencia al saludarlo - disculpa la tardanza -

- No importa es temprano -

Ambos comenzamos a caminar por las calles del barrio donde algunas personas salían a barrer la entrada de sus casas o a saludar a su vecino. Algunas chicas jóvenes saludaban muy dulcemente a mi senpai (zorras arrastradas decía en mi interior) y el correspondía al saludo con la amabilidad característica de el, otras personas mayores también lo saludaban animosamente.

- Que popular eres senpai - sonreí dulcemente esperando la reacción de mi acompañante.

- Tu crees? - llevaba su mano a la nuca mientras miraba el cielo un poco apenado (era tan lindo ^^) - supe que Kakashi-san les impuso entrenamiento para Gennin - su forma de cambiar el tema denotaba que era muy penoso.

- Si.. - mi voz demostraba pocos ánimos - dijo que seguiremos así hasta que nuestro trabajo en equipo sea perfecto -

- Genial! Lo que faltaba - volteé a verlo un poco sorprendida por el ligero enojo que noté en su voz - ya tenías suficiente con Hokage-sama y ahora te imponen algo así -

- No… no es para tanto - me ruboricé un poco (deberían apodarme la chica jitomate ¬¬) saber que el se preocupaba por mi me hacía inmensamente feliz - además ya comenzamos a llevarnos mejor -

- Bueno eso esta bien.. pero trata de no excederte por favor, ya te noto algo débil - decía esto al mirarme pero rápidamente bajo su mirada a lo que tenía en las manos - y eso? Quieres que yo lo lleve?-

- Ah! es la tarta de la que te hable, no gracias yo puedo llevarla - la noche anterior me había esmerado mucho en hacerla

- La hiciste después de todo?, bueno entonces la quiero probar - sus palabras eran dulces y en su presencia me sentía segura.. como si lo demás no existiera.

- Claro! - respondí muy exaltada - espero que te guste -

Ambos nos mirábamos con una sonrisa en nuestros rostros, con el no sentía la tensión que con Sasuke… aunque tampoco sentía la pasión que emanaba de su hermano menor.

Llegamos a una gran casa (enorme mejor dicho) por un momento me quedé admirando la gran fachada imaginando que tan grande podía ser su interior. El ojinegro por su parte se acercó a la puerta corrediza y la abrió gritando " ya llegamos" , enseguida paso al interior quitándose sus sandalias supongo que al no verme tras de el volteo y con la cabeza indico que podía pasar.

- Buenos días - dije al entrar en el recibidor.

Una cabeza se asomó de uno de los cuarto y enseguida supe que era Obito-san.

- Buenos días Sakura-chan, que gusto que hayas venido - portaba un mandil de color mandarina y secaba sus manos con una toalla.

- Gracias por la invitación, traje esto para comerlo de postre - dije mientras exponía la pequeña caja que sostenía en mis manos.

- Ah! que amable - contestó el cortés hombre recibiendo la caja - lo voy a llevar a la cocina. Pasa por favor y ponte cómoda, Itachi guíala por favor - al terminar de decir esto regresó a la cocina mientras Itachi-senpai me dirigía a la sala de estar.

La sala tenía un tatami tradicional con una pequeña mesa de centro y cojines alrededor de ella, tras unas puertas corredizas que en ese momento estaban abiertas se podía ver un pequeño cuerpo de agua y Sakuras. Era una vista preciosa.

Me senté en uno de los cojines cerca de mi senpai, platicábamos mientras Obito-san traía toda la comida a la mesa. Me ofrecí a ayudarlo pero no quiso diciendo que me relajara y que yo era la invitada.

Mi plática con el Uchiha fue interrumpida por una voz que provenía de la entrada del cuarto.

- Sakura? -Sasuke-kun se asomaba desde el umbral - que haces aquí? -

- Sasuke-kun buenos días… - quería proseguir explicando la razón de mi presencia en ese lugar pero Itachi-senpai lo hizo por mi.

- Papá la invitó a desayunar, no recuerdas que te lo comenté - el menor de los Uchiha dirigió una fría mirada a su hermano mayor.

Obito-san apareció de atrás de Sasuke con más recipientes rebozante de comida (parecía que iba a alimentar a un ejército °°).

- Sasuke, dile a Sai que bajé a desayunar por favor - Sasuke-kun no dejaba de mirar a Itachi-senpai hasta que desapareció por el mismo umbral por donde había hecho acto de presencia

- Creo que esta de malas- fue lo único que salió de la boca del hermano mayor con un cierto grado de tristeza.

Pronto bajaron ambos chicos, Sai-kun lucía un poco desaliñado además de algo adormilado supuse que el y Naruto habían terminado su misión muy tarde.

- Buenos… días - bostezo - Sakura-

- Buenos días Sai ^^´ -

Ambos chicos se dirigieron a la mesa y se sentaron en unos cojines libre, para mi desgracia Sasuke-kun se sentó frente a mí lo cuál me tensaba mucho. Sai por su parte ocupó el lugar contiguo al anterior. Después de poner todo en la mesa Obito-san se colocó a la cabecera de la mesa.

- Bueno comiencen- decía mientras sonreía.

Tomé el plato de arroz que estaba frente y me dispuse a observar la gran cantidad de manjares para escoger, eran tantos que no sabía por donde empezar. Recorría con mis ojos todos aquellos platillos decorados tan minuciosamente pero me llamo la atención una pequeña flor de zanahoria que acompañaba un platillo de langosta, tomé la flor y la llevé a mi boca. El sabor era genial así que no pude evitar dar una muestra de mi admiración al chef.

- Esta delicioso! - Obito-san me miró con gran satisfacción

- Enserio? ^^ Me alegra que te guste - este hombre siempre sonreía

- Usted es quien prepara todo esto? - mi admiración por el empezó por su maestría al cocinar

- Desde que Mikoto murió me he encargado de las labores domésticas - su semblante era sereno al hablar de su fallecida mujer, si shi-sho supiera que Obito-san era viudo seguramente te lanzaría como lobo hambriento detrás de el ¬¬.

Desvié un poco mi mirada para comprobar que el menor de los chicos tenía sus ojos clavados en mi.. me sobresalté un poco al darme cuenta de ello, aquellos ojos era de lo más profundos del mundo además de que todas sus facciones en conjunto reflejaban un hermoso rostro varonil.

Volví a mirar a Obito-san temiendo las miradas de Sasuke-kun (eran miradas que provocaban paros cardiacos) pero podía sentir como seguía mirándome intensamente sin perder ni un segundo la expresión de mi rostro. Me sentía un algo acosada pero también me emocionaba el saber que esas miradas estaba dirigidas a mi.

Comimos en silencio teniendo encontrándose nuestros ojos en ocasiones, no sabía si los demás se daban cuenta de estos fugaces "encuentro" pero de lo que estaba segura era de que cada vez me miraba más intensamente.

Al terminar con los platos fuertes Obito-san se dirigió a la cocina regresando con mi pequeño obsequio .

- Bueno vamos a probar el postre que trajo Sakura-chan - seguido quito la tapa del contenedor mostrando una cara de sorpresa al toparse con el interior - es una tarta de cereza y manjus, se ven delicioso -

- Hicé manjus porque me dijeron que a Sasuke-kun no le gustan las cosas dulces - me sentía un poco apenada - les puse poco anko para que no supiera tan dulce - (*anko= es una pasta dulce que se coloca en el interior del manju).

- Que considerada ^^ - el comentario de Sai sonaba un poco santurrón.

Volteé a ver a Sasuke-kun y ahora me miraba pero con algo de sorpresa en su rostro, no sé si habrá sido producto de mi imaginación pero noté un leve rubor en sus blancas mejillas.

- No era necesario.. - fue la respuesta del chico de ojos azabache.

- Deberías ser más agradecido Sasuke ^^ - creo que Sai disfrutaba de la escena.

- Bueno pues vamos a probar - dijo rápidamente Itachi-senpai llevandose un poco de la tarta de cereza a la boca, la saboreo por un momento y comentó muy alegre - delicioso! Sakura esto esta muy bueno -

- Gracias - tantas atenciones me iban a volver loca, además me encontraba en el paraíso de los adonís ( no entiendo como no me desmaye)

Todos probaron tanto la tarta de cereza (excepto Sasuke-kun por obvias razones) y los manjus elogiando mi manera de cocinar, Sasuke-kun se limitaba a comer pero en sus ojos se veía la satisfacción parecía un niño pequeño.

Después de comer nos sentamos a jugar un rato shogi y Obito-san me mostró un albúm de fotografías de la familia. Me reí mucho al ver una foto de Kakashi-sensei de joven, además de que los hijos de Obito-san era muy lindos de niños. Me extrañó el no encontrar ninguna foto de Sai cuando era bebé además pude comprobar que Mikoto-san había sido una mujer muy hermosa, tenía mucho parecido con Sasuke-kun…

Pasé más de medio día en la casa de los Uchiha pero la verdad me divertí mucho, con todos ellos me sentía contenta.. desde ese día y para siempre consideraría a los Uchiha como una segunda familia.


No estoy muy segura del proceso de elaboración de un manju pero creo que la pasta interior se llama anko, en fin gracias por leerme y nos veremos la próxima vez